Ciencia
El
creador de «Dolly» estudia la clonación para
trasplantes de cerdos a humanos
Barcelona. María Jesús Cañizares
Los científicos escoceses del Instituto Roslin,
artífices de la clonación de la oveja «Dolly» a
partir de una célula adulta, centran sus
investigaciones en el trasplante de órganos de cerdo
a seres humanos, según explicó Ian Wilmut, director
del equipo que llevó a cabo el citado experimento y
que ayer pronunció una conferencia en Barcelona.
Wilmut anunció que en breve se publicarán los
resultados de nuevas pruebas sobre la autenticidad de
«Dolly».
En
su primera visita a España, Ian Wilmut, considerado
el «padre» científico de la oveja «Dolly»,
pronunció una conferencia sobre clonación en el
Museo de la Ciencia de la Fundación «la Caixa».
Tras la revolución que supuso clonar un mamífero a
partir de una célula adulta, las investigaciones del
Instituto Roslin se centran ahora en la posibilidad
de obtener órganos de animales que puedan ser
trasplantados al hombre.
«Cien mil
personas mueren cada año antes de disponer de un
órgano», explicó este científico, quien indicó
que se trabaja con cerdos pero «de momento, el
cuerpo humano rechazaría automáticamente un tejido
de cerdo. Además, hay que eliminar las bacterias
existentes en la superficie celular de este animal y
los virus que, pese a estar inactivados, podrían
activarse dentro del hombre». Wilmut cree que en un
plazo de cinco años podrá corregirse este aspecto.
Según
indicó, los órganos de cerdo son los más
apropiados para sustituir a los del hombre. La
biología de la clonación es, en su opinión,
similar en cualquier mamífero, «pero la dificultad
reside en la forma de reproducción. Los métodos
rutinarios para obtener óvulos de cerdo no están
tan definidos como los de oveja», precisó. El
Instituto Roslin también trabaja en nuevos métodos
para lograr proteínas que puedan aplicarse
clínicamente a dolencias relacionadas con un error
genético, como la fibrosis quística , y en la
sustitución de células dañadas que no pueden
repararse, como ocurre con el mal de Parkinson o en
la diabetes. Otro de los objetivos es perfeccionar la
metodología utilizada inicialmente «para lograr
más embriones y más criaturas vivas».
Sobre la
posibilidad de que la célula utilizada para clonar a
«Dolly» no fuera adulta, sino fetal, lo cual
demostraría que no hubo reprogramación genética,
dijo que «existe esa posibilidad, pero estamos
haciendo pruebas cuyos resultados se publicarán
próximamente». Precisó que todavía es pronto para
que otros laboratorios hayan podido repetir el
experimento, «ya que Dolly nació hace apenas quince
meses. En breve conoceremos los resultados de esas
investigaciones».
Respecto al
debate ético sobre la clonación humana, Wilmut
indicó que «no se trata de una tecnología del
terror. La idea de que pudiera ser utilizada por los
Gobiernos para copiar personas no tiene sentido. Y
aunque así fuera, no existirían dos personalidades
idénticas. Un Sadam Hussein puede acabar siendo un
santo porque hay hijos que se rebelan contra sus
padres». Según Wilmut, el núcleo de la célula
contiene la mayor parte de la información genética,
pero no toda. «En la clonación, los cromosomas son
iguales pero las mitocondrias no. Además, se nace de
úteros distintos. Entre dos animales clonados hay
más diferencias que entre dos gemelos».