Miércoles, 10 de Diciembre de 1997

Una adecuada nutrición mejora la evolución pulmonar en la FQ

Las actuales medidas terapéuticas para la fibrosis quística (FQ), ante la imposibilidad de ofrecer una resolución definitiva, se centran en retardar la evolución del deterioro de la función pulmonar que es, en esencia, lo que puede provocar fatales consecuencias para el paciente.
Entre las distintas estrategias, una adecuada nutrición puede mejorar la evolución de la patología pulmonar, ha señalado a DM María Dolores García Novo, de la Sección de Gastroenterología y Nutrición de la Unidad de Fibrosis Quística del Hospital Niño Jesús, de Madrid, quien, junto a Antonio Salcedo Posadas, de la sección de Neumología de la Unidad de Fibrosis Quística del mismo hospital, ha coordinado la primera obra en castellano referida íntegramente a esta patología.

Dieta libre de grasas

Según García Novo, han existido distintas tendencias en lo que a la alimentación de estos enfermos se refiere. La instauración de una dieta pobre en grasa era la tónica habitual en Estados Unidos.
Sin embargo, indica la experta, al estudiar la supervivencia de diversos centros de FQ se observó que los del grupo de Toronto, en Canadá, tenían una supervivencia mayor que la de las otras unidades de FQ de Estados Unidos. Estadísticamente, el tratamiento era idéntico, con una excepción: el grupo de Toronto liberalizaba la grasa de la dieta, ya que partían de la idea de que a más eliminación de grasa, mayor necesidad de alimentación, porque por la grasa se pierden muchas calorías.
"Desde entonces, se ha implantado la dieta libre en la mayoría de todos los centros. Además, es esencial que, desde pequeños, los enfermos se instruyan en una dieta rica en calorías pero balanceada y bien equilibrada, con preferencia de pescado azul, que es rico en aceites grasos esenciales de los que estos niños son deficitarios, y con suplementos vitamínicos".
Estas medidas alimentarias inciden en una mayor supervivencia derivada de una mejor evolución de la función pulmonar, dado que se alcanza una mejor situación inmune y un desarrollo muscular adecuado. "De la misma forma, una adecuada alimentación permite reponer las pérdidas excesivas por heces y por la infección respiratoria, que en algunos casos pueden hacer perder hasta cuatro gramos de proteínas con el esputo".

Raquel Serrano


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