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| Jueves 6 de Noviembre de 1997 | |
Cáncer, hipercolesterolemia, fibrosis quística o hemofilia son los grandes retos de la terapia génica para el siglo XXIJano On Line, Barcelona |
| El cáncer, la hipercolesterolemia familiar, la fibrosis quística o la hemofilia son algunas de las enfermedades que podrán ser tratadas con terapia génica a lo largo del siglo XXI, según
explicaron ayer algunos especialistas, con motivo de un simposio científico, que reúne en Barcelona a
científicos españoles, estadounidenses y británicos. La Dra. Roser González, de la Universidad de Barcelona, dijo que "la terapia génica podrá tener una aplicación directa en el próximo siglo en enfermedades genéticas como la hemofilia A, la
hipercolesterolemia familiar, la fibrosis quística, las hemoglobinapatias o la enfermedad de Gaucher, pero donde tendrá un claro campo de acción -añadió la Dra. González- es en patologías adquiridas como el cáncer, así como en las enfermedades
neurológicas, cardiovasculares e infecciosas." Aunque se ha avanzado mucho en el conocimiento del genoma humano -se han caracterizado ya 16.000 genes- y se conoce la base genética de más de 5.000 enfermedades hereditarias, la Dra. González advirtió que "estamos todavía muy lejos de saber la función de la mayor parte de los más de 50.000 genes humanos". En este sentido, aseguró, "el análisis funcional de estos genes es el gran reto de la genética molecular humana para el siglo XXI". En el mismo simposio otros expertos, como la socióloga María Casado, analizaron los aspectos éticos que se derivan de la investigación genética. Para Casado, "la terapia genética en su línea somática o curativa de un individuo no entraña excesivos problemas éticos, ya que toda investigación de este tipo ha de pasar numerosos filtros antes de ser aprobada". En la terapia genética germinal, la que modifica los genes de un individuo para que ese cambio traspase a las generaciones posteriores, sí que se pueden plantear algunos problemas, pero ha sido la propia comunidad científica, recuerda Casado, la que ha indicado que el actual estado de la ciencia no permite impedir que en un tratamiento genético de una enfermedad hereditaria, en la octava generación nazcan individuos con malformaciones. Una reciente encuesta del CIS, en la que los ciudadanos mostraban una preocupación por la manipulación genética, demuestra, según Casado, "una desinformación del tema, que además se ha magnificado sin sentido, ya que la clonación, por ejemplo, está prohibida en humanos y ni siquiera está permitido manipular por manipular". El Dr. Octavi Quintana, ex presidente del Comité de Bioética del Consejo de Europa y actual miembro del comité ético asesor de la UE, ha afirmado que en la futura directiva europea de patentes de biotecnología, que entrará en vigor a partir del 1 de enero del año 2000, "sólo se establece la patente de aplicaciones industriales derivadas de un gen, pero no se podrá patentar el propio gen". "Quedarán excluidos de las patentes -preciso el Dr. Quintana- la clonación reproductiva humana, la terapia génica germinal, los procedimientos que utilicen embriones humanos y el uso de animales transgénicos en el que el sufrimiento del animal no se vea compensado con unos resultados médicos enormes". |
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