Drogadicción y su influencia en la violencia
Aldo Cassinelli Capurro
1.- Efectos sociales del narcotráfico
En nuestras sociedades se advierten cambios en los escenarios delictivos que tornan mucho más inseguro el quehacer cotidiano de los individuos. Se observa una mayor precocidad en el delincuente: se delinque a temprana edad. La mujer participa más en los procesos delictivos, como lo hace positivamente en otro tipo de procesos sociales. La criminalidad se organiza y particularmente la vinculada al narcotráfico, de acuerdo a las exigencias de las relaciones sociales normales, a semejanza del agrupamiento militar en un primer nivel y de una estructura empresarial después. Los delitos se ejecutan con organizaciones eficaces. Crece la violencia incorporada a los delitos.
Cuando las distintas formas de violencia que se derivan del narcotráfico se entrecruzan y se transforman en un componente habitual de una sociedad, la crisis del Estado es un hecho real. Esta crisis no llega por los delitos que cometen los adictos bajo la influencia de las drogas, ni tampoco, pese a ser un factor que incide más gravemente en los niveles de criminalidad de un país, por los delitos que cometen los mismos adictos con el fin de obtener recursos para adquirir drogas. Llega por la extensión de la violencia intimidatoria, corruptora y conquistadora de los traficantes.
Es posible señalar tres vías a través de las cuales, el narcotráfico, puede llegar a convertirse en un serio factor de amenaza para la pacífica convivencia social, la que a su vez, pone en riesgo la gobernabilidad del sistema democrático.
Estas vías son la existencia de una economía subterránea o informal, la cual desdibuja las cifras oficiales poniendo un factor de incertidumbre en las medidas económicas que debe adoptar la autoridad respectiva ante la ausencia o distorsión de la realidad económica provocada por esta situación. Esta puede deberse a la entrada sin control de dineros provenientes de la venta de droga , de las formación de empresas que tienen el carácter de ilícito y que actúan en el comercio.
La segunda vía, por medio del cual el narcotráfico se hace presente en la estructura político-administrativa, es a través de la corrupción. Los grandes niveles de recurso que maneja y que dispone el narcotráfico le permiten percolar cualquier institución administrativa, sea fiscalizadora, resolutiva o decisoria, todo con el fin de precaver y asegurar la continuidad y protección de sus acciones.
En tercer término, la existencia de la violencia, violencia que se ejerce en los más variados ámbitos y desde diversos sectores, atacando a su vez, distintos estamentos u organizaciones de la sociedad, los cuales se señalaran más en extenso a continuación.
a) Economía subterránea
Está conformada por los efectos económicos que pueden llegar a condicionar el comportamiento del país en esta materia, tanto mediante distorsiones que algunos pueden considerar positivas (aumento de la tasa de empleo, o del volumen de inversiones privadas), como distorsiones negativas que son las que al final prevalecen.
Cuando nos referimos a la economía informal, subterránea o sumergida, estamos aludiendo a todo un sector productivo, el cual tiene una gran importancia, tanto en economías desarrolladas como en las que están en vías de serlo. Ésta, se caracteriza fundamentalmente por no responder a las consideraciones de los mercados formales. No existen factores legales que regulen su actividad, como ocurre en los demás mercados. La producción de servicios es relevante, aún cuando también se da en la producción de bienes. Por su mismo carácter de producción y transacción de este sector, sus cifras no pueden ser contabilizadas socialmente en las cuentas nacionales. Llegando a este punto podemos hacer una distinción, en primer lugar, puede que el surgimiento de la economía informal se deba básicamente a la excesiva regulación por parte del Estado a las actividades comerciales o empresariales, lo cual desincentiva al gestor a ingresar a la formalidad, o bien los controles y los impuestos incentiven en forma perversa y contraria, la búsqueda de mayores beneficios en la informalidad. En segundo término, se puede dar que la existencia de dineros provenientes de actividades ilícitas generen un mercado paralelo, entendiendo que gran parte de esos dineros no tienen la posibilidad de ser justificados en su origen por sus titulares, esto nos lleva a la existencia de un mercado que se mueve y se rige por normas distintas del oficial, lo que, a todas luces representa un riesgo potencial para el país y su población, al no tener las autoridades respectivas - Hacienda y Banco Central - la información precisa para tomar las decisiones económicas que potencien el crecimiento sostenido de largo plazo en la respectiva economía.
b) Corrupción
La segunda vía dice relación con el factor corruptor. El dinero ilícito le sirve a los traficantes para proteger su actividad y sus ingresos, procurando tener poder en los diversos niveles de la estructura del sistema institucional vigente, incluido el poder político.
Generalizando, se puede anotar que ella tiene costos de eficiencia, al desperdiciar recursos y distorsionar políticas; costos éticos al poner en tela de juicio el imperio de la ley, la confianza y fe públicas; costos de seguridad, pues al percibir al Estado condicionado por la corrupción el ciudadano honesto se sentirá desprotegido, especialmente cuando este fenómeno afecta a los niveles judiciales y policiales; costos en la libertad y en la eficacia de la iniciativa privada, la que debe distraer tiempo y recursos -en un escenario de corrupción generalizada- en obtener prebendas y ofrecer sobornos.
Por el contrario, en una sociedad en que se asume que la clave del progreso radica en el poder creativo de cada individuo, lo cual debe ser estimulado, difícilmente se podrá distraer tiempo y recursos en obtener los favores del funcionario de turno. Un orden social de este tipo apunta al desarrollo de las fuerzas productivas y no a la conquista y preservación de privilegios.
c) Violencia
El tercer aspecto, es el aumento de los niveles de violencia, así como el establecimiento de una intrincada red generadora de ella. Violencia proveniente de los traficantes que la usan para resolver conflictos derivados de su propia competencia; violencia provocada por los mismos para intimidar a las autoridades del Estado y a los servicios policiales; violencia que se genera en el nivel de los consumidores.
Obviamente la violencia derivada de los narcotraficantes es de alto riesgo, por cuanto puede implicar la formación de grupos especializados en ello, hasta el establecimiento del sicariato o asesinato por encargo, que en el caso Colombiano ha adquirido lamentable relevancia.
En su contraparte se pueden situar los grupos paramilitares, los cuales se organizan con el propósito de combatir a los delincuentes tomando la justicia por sus propias manos. Esto nos lleva a la generación de una escalada de violencia que se reproduce y acrecienta ante cada acción de los distintos grupos involucrados.
Esta violencia, que ha aparecido en muchos casos asociada a creencias y a estilos de vida, no constituye un simple acto delictivo, sino que refleja una crisis profunda de lo social en los aspectos simbólicos y normativos.
2.- Niveles de Violencia
Lo primero que debemos decir, cuando nos referimos a la violencia es que ella se opone a la defensa de la vida, e instaura su propia ley en la cual matar esta permitido. La violencia, por tanto, constituye una de las realidades más preocupante y de mayor incidencia en el ámbito de lo social.
Como se ha dicho, la violencia asociada al narcotráfico se puede distinguir en distintos niveles, entre la violencia de los consumidores, las bandas o mafias de traficantes, y lo que se denomina sicariato o persona que tiene como profesión asesinar.
a) Violencia de Consumidores
La violencia entre los consumidores esta circunscrita a dos niveles. El primero tiende a poner el énfasis en la obtención, por parte del consumidor, de recursos para adquirir la droga, lo cual se logra, en la mayoría de los casos por medio de diversas formas de delitos, los cuales comienzan con el robo domestico, pasa al robo menor y aumentan en la medida que la adicción se incrementa. Por otra parte existen los delitos cometidos por personas que bajo los efectos de las drogas ejecuta actos violentos, ya sea por alteración temporal de la conciencia o en ausencia de ella.
Como consecuencia de este punto, muy a menudo los adictos a algún tipo de droga, delinquen a fin de obtener recursos para su adquisición, como ya se dijo, lo cual a su vez, incide en el violentismo armado el que en muchos casos está unido a la proliferación del consumo de drogas.
Según una fuente reservada de la Policía de Investigaciones de Chile, "casi el noventicinco por ciento de los detenidos por hechos violentos declararon que actuaron porque estaban bajo los efectos de la droga y sin conciencia de sus actos, o que delinquieron con el objeto de conseguir más droga".
b) Violencia Intertraficantes
La delincuencia conformada por el narcotráfico no sólo opera como una organización criminal empeñada en comercializar la producción ilícita de droga, sino que además como asociaciones delictivas con gran capacidad de generar violencia a nivel de toda la sociedad.
Son diversos los tipos de violencia que se derivan de esta actividad. Una de ella es la que se da entre los propios involucrados en la actividad ilegal: el duelo entre los Carteles de Cali y de Medellín en Colombia costó numerosas vidas de delincuentes y de sus familias, además de personas inocentes que no tenían ninguna relación con esta lucha. Son relaciones sociales propias de mafias, con sus propios códigos de resolución de conflictos o de dirimir disputas.
Esta violencia involucra a su vez a la sociedad en su conjunto y crea un estado de pánico y terror colectivo, genera climas de inseguridad y de reticencia frente al extraño.
Está también, la violencia de los grupos de autodefensa, creados de manera ambivalente para protegerse tanto de otros grupos o bandas traficantes enemigas, que intentan ocupar un territorio o zona determinada para comerciar su droga, abrir nuevas rutas de contrabando o negociar con proveedores; como así mismo, de las fuerzas regulares del orden, sean de la policía o del Ejército, dependiendo los casos.
c)Violencia intimidatoria
Entre las manifestaciones de la violencia intimidatoria, podemos señalar la que se produce por diversos motivos, tales como: la eliminación de competidores, la dirigida contra representantes del gobierno y aquellas que buscan eliminar a los que pregonan un cambio político y social. También se tiene, como ya se mencionó, la eliminación de pequeños expendedores o vendedores y traficantes de drogas. Desde la otra vereda, se sitúan aquellos que terminan con la vida de consumidores, indigentes o "desechables". Para el final he dejado a los grupos de sicarios, quienes son asesinos a sueldo, en donde se entremezclan los factores económicos del lucro y uno cultural que es el expresado al observar la muerte como una mercancía, por tanto ellos venden sus servicios de muerte a quien mejor pague o asegure una condición de vida para su madre y su familia.
3.- Características del Sicariato
Como se señala y por su relevancia en la generación de violencia desarrolladas por el narcotráfico está el sicariato, que es el punto de encuentro de éste, el narcotráfico con la delincuencia común. A través de él se cometen asesinatos por encargo, tanto para saldar cuentas, como para intimidar a determinados sectores y sancionar o acallar a quienes asumen una actitud de denuncia en contra de esta actividad.
a) Qué es el Sicariato
El sicariato es una institución criminal. Para operacionalizarlo, los narcotraficantes se proveen y utilizan a delincuentes comunes, y lo que es más grave de menores de edad, que son preparados en escuelas para tal propósito.
Como un producto complejo de la marginalidad y de la intolerancia, auspiciado en cierta forma por el narcotráfico y potenciado también por éste, aparece el fenómeno del sicariato, cuyo mayor impacto como se sabe, se ha presentado en Colombia.
Debemos reconocer que la existencia de este tipo de delitos impone la necesidad de contar con una amplia infraestructura en materia de armamento, vehículos y medios de comunicación, sin lo cual las operaciones no serían posible, como conclusión, se requiere de una "inversión" que permita financiar esta actividad.
Estas organizaciones de la muerte y el terror, se pueden ligar en cierta forma a la necesidad de algunos jóvenes de buscar sustento y ocupación.
Pero, ¿qué es lo que lleva a adolescentes, casi niños a realizar labores donde tienen poca posibilidad de sobrevivir? Se puede responder que es la carencia de sentido de la existencia, del tiempo y del futuro. Matar o morir es ya un hecho normal, la vida (o mejor dicho la muerte) se convierten en un medio de vida. No existe el pasado, solo se vive el presente, pretendiendo como compensación la seguridad que el sicario puede garantizar a la madre y por extensión a su familia.
Por otra parte, la existencia de bandas o grupos, no sólo tiene como vinculo de unión el interés por el dinero, sino también la búsqueda de un sentido de la vida, de un rol social que identifica y cohesiona. Existe un gran fondo de búsqueda de protagonismo juvenil, con estructura jerárquica de mando, normas y códigos estrictos. Esta puede ser una de las razones por las cuales en los barrios marginados los jóvenes se convierten en grupos de alto riesgo social.
b) Métodos de Reclutamiento
Los encargados de proveer seguridad a las bandas dedicadas al tráfico y comercialización de drogas, se proveen de menores de edad para realizar ciertas labores que entran en el plano de la delincuencia. Estos encargados buscan a menores de edad por su condición jurídica en caso de ser aprehendidos, en la mayoría de los países de la región existe un límite de edad que se considera para ser procesado por ciertos delitos. Esto se denomina inimputabilidad penal, las consecuencias que tiene esta concepción es que, por una parte, en caso de ser aprehendidos los hechores del delitos y comprobada su menoría de edad, deben ser puesto a disposición de los correccionales de menores, lo que a su vez redunda en la imposibilidad o dificultad de la investigación del delito, y por tanto de sus autores intelectuales.
También, y no debemos desconocerlo, la existencia de barriadas que cuentan con mucha gente y especialmente jóvenes dispuestos a realizar cualquier "trabajo" con tal de salir de la miseria en que se encuentran y de la cual están rodeados.
c) Metodología Operativa
En palabras del experto colombiano, Carlos Medina, escritas al comenzar la década, señalaba que: "Los escuadrones de sicarios del narcotráfico, cada vez operan con mayor seguridad y profesionalismo, su capacidad técnica en el desarrollo de las prácticas de terrorismo, son el resultado de la asistencia a "escuelas de formación" y "especialización" en que los instructores de origen judío, inglés y sudafricano, ponen a disposición de ellos, los conocimientos adquiridos en el ejercicio militar en fuerzas especiales de sus propios países".
En una investigación realizada por el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, de Colombia, se estableció tempranamente la intervención directa de los grupos de autodefensa, paramilitares, en la contratación de sicarios para eliminar a personas por su presunta vinculación con grupos guerrilleros que extorsionaban a hacendados y a las familias de los narcotraficantes.
4.- Entorno social y drogadicción juvenil
Como advertencia al tratar este punto, es necesario hacer la aclaración que no existe una relación directa entre marginalidad y delincuencia, lo cual sería situar o circunscribir el problema a una condición económico-social determinada, no siendo justo involucrar a muchas personas que por diversos motivos se encuentran en esta condición y buscando alternativas honestas para salir de ella. Lo que si es claro, es que esta situación es un agravante, que entrega a los grupos traficantes gente dispuesta a realizar diversas acciones con el fin de conseguir los recursos que requieren para su subsistencia y por lo tanto se transforman en caldo de cultivo de soldados para estas mafias.
a) Marginalidad y situación económica
En momentos de difícil coyuntura como la que se esta viviendo por estos días, donde la situación económica empeora y el futuro se torna más complicado, es que se deben redoblar los esfuerzos para conseguir que las medidas destinadas a dar a la población condiciones de vida decentes y humanas se alcance.
La pobreza y la marginalidad es un problema de toda Latinoamérica. La marginalidad se puede considerar como un factor contextual, -como nos dice el investigador chileno Hugo Fruhling- que crea menores expectativas de desarrollo personal y mayor propensión a adoptar modelos de conductas que se encuentran fuera de la ley. En tal sentido, la disminución de la autoridad de los padres frente a sus hijos, en momentos claves del desarrollo de su personalidad, unido a los trabajos que tienen los padres, y en especial la incorporación de la madre al mundo laboral, podría incidir en la formación de jóvenes más dispuestos a acciones delictivas.
Un factor que se suma al anterior, es el consumo de drogas. Este consumo causa, en una primera etapa lo que se denomina el delito domestico, el robo dentro del hogar, la sustracción de especies para satisfacer los requerimientos de dinero para consumir droga. Esto, al aumentar el consumo aumentan los requerimientos de recursos para proveerse la droga y de esta forma se entra en una escalada delictual que puede conducir a hechos de fuerza e incurrir en violencia.
b) Educación - marginalidad - desempleo - consumo de drogas
Debemos reconocer que en extensas zonas de Latinoamérica el Estado aún no logra asegurar la aplicación de un Estado de Derecho. Esto, que resulta básico, nos lleva a pensar que en materias de educación y empleo también deben existir áreas geográficas que viven en el desamparo y predispuesta a servir a quien les ofrezca una posibilidad o una luz de esperanza para un futuro mejor. Por tanto es un gran desafío para el Estado lograr romper con esta ligazón entre educación (ausencia de ella), desempleo, al no estar capacitado para enfrentar los desafíos del mundo de hoy; marginalidad, al no conseguir un trabajo que permita vivir dignamente por la falta de capacidades; desencadenando el problema de la droga en sus diversas vertientes, como consumidor, traficante o soldado de la mafia, lo cual trae como consecuencia una desintegración en cuanto lo social y moral.
Reflexiones Finales
No quiero dejar pasar esta oportunidad para señalar el impacto que han provocado en mí, las palabras dichas por un gran escritor como es Gabriel García Márquez, quien ha señalado que "una droga más dañina que las mal llamadas heróicas se introdujo en la cultura nacional: el dinero fácil. Prosperó la idea de que la ley es el mayor obstáculo para la felicidad, que de nada sirve aprender a leer y a escribir, que se vive mejor y más seguro como delincuente que como gente de bien. En síntesis: el estado de perversión social propio de toda guerra larvada". No dejemos que en nuestros pueblos pase esto y que los delincuentes se apropien de nuestra sociedad.