Estas reuniones de chilenos en el extranjero parecen misas radicales, porque se reúnen personas que de otro modo nunca se juntarían a tomar una copa de vino. Allí estaban el agregado de la Armada de Chile en España y, un poco más allá, el doctor Oscar "Cacho" Soto, uno de los médicos que estuvieron con Allende en La Moneda el 11 de septiembre. Por ahí unos exiliados, que ya se quedaron en España, agarrando todas las empanadas que podían y más allá Claudio Huepe, el ministro secretario general de Gobierno, que dijo que andaba de vacaciones. En fin, un bestiario de lo más variopinto y pluralista reunido a probar unos vinos chilenos que en Chile sólo toman algunos privilegiados: Montes Alpha, Caballo Loco, Casa Lapostolle, etc. Todo de exportación.

Juro que anduve buscando toda la noche un vasito de Concha y Toro, Tocornal o Santa Carolina, pero parece que eso ya no existe. Los vinos de Chile, sin duda, han cambiado.
La estrella de la noche, como ocurre siempre en estos saraos de la colonia chilena desde hace un año, fue el "cuñadísimo", que es como denominan aquí a uno de los hermanos de la esposa del presidente Lagos que vive en España. El joven Durán, que es como yo le llamo porque siempre se me olvida su nombre de pila, está permanentemente rodeado por españoles y chilenos, todos bien terneados. Unos tratan de conseguir la concesión de una autopista y otros quieren que les inventen un ministerio para ellos. En fin, que el joven Durán tiene que aguantar que le den la lata cuando a él lo que le gustaría sería comerse una empanada y churretearse el traje con un pino bien cebolliento. Pero estos pedigüeños no le dejan.

La estrella invitada, en este caso, era Claudio Huepe, pero lo secuestraron los periodistas españoles que lo querían hacer trabajar. Yo, como soy chileno, andaba preocupado de otras cosas.

Para mí, la persona más importante de toda la noche era Aldo González, un biólogo molecular nacido en Chillán que es el científico chileno más destacado del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España. A Aldo siempre lo invita el embajador como graciosa concesión a la comunidad científica chilena, pese a que Aldo parece el tipo que toca el guitarrón en un grupo de mariachis mexicanos.

Aldo es una fuente indispensable porque siempre me pone al día en cuestiones científicas y anécdotas diplomáticas. El jueves, aparte de describirme en detalle la enfermedad de "las vacas locas",  me contó la forma en que él, un modesto chillanejo con pinta de mexicano, se hizo amigo de la reina de España, doña Sofía.

Patricio Aylwin era presidente y visitó España. Ofreció una multitudinaria recepción en el palacio de El Pardo de Madrid a los reyes Juan Carlos y Sofía e invitaron a Aldo y su esposa. Como el es un científico serio le cargan las aglomeraciones y se fue a la esquina opuesta de donde estaban los reyes para que no lo molestara la gente que estos siempre atraen. Pero los reyes decidieron cambiarse de esquina y la reina quedó al lado de Aldo que estaba escondido detrás de una columna.

-¿Y usted es chileno? -preguntó la reina.
- Sí, majestad- contestó Aldo cortésmente.
-¿Y a qué se dedica? - inquirió la curiosa doña Sofía.
-Soy biológo molecular y me dedico al estudio avanzado de los hongos- repuso Aldo.

Y la reina que es una enamorada de las cuestiones científicas le empezó a preguntar más detalles, mientras todos los cortesanos españoles y chilenos se preguntaban quién sería ese mariachi mexicano (de Chillán) que atraía la atención de Doña Sofía.

Entonces Aldo, que además de científico es un caballero, le contó que hacía muchos años había identificado una nueva especie de hongo que vive en las maderas podridas y que lo bautizó con el nombre de la reina: Cándida Sofiae Reginae. La reina, sorprendida y halagada, se interesó todavía mucho más en lo que le contaba y le pidió que le mandara una copia del documento científico con que había bautizado al hongo. Y así se estuvieron charlando amenamente toda la noche hasta que el rey  Juan Carlos vino a buscarla para irse a su palacio.

Lo curioso de esta historia es que el hongo de Aldo que lleva el nombre de la reina de España fue identificado por él mismo por primera vez en un bosque de la zona de Aguas Calientes, en Puyehue. Y no sólo existe una Cándida Sofia Reginae, sino que se identificó también una Cándida Osornensis que nuestro amigo Aldo le dedicó a nuestra ciudad.
Contaba Aldo que hace unos pocos años, unos expertos japoneses llegaron a la zona de Puyehue y se llevaron muestras de estos dos hongos identificados por él, les sacaron la secuencia genética y los están usando de manera industrial para la transformación de
todo tipo de maderas.

Charlábamos de todas estas cosas tan interesantes cuando vino el ministro Huepe a interrumpirnos y a interesarse por si acaso éramos miembros de un grupo de mariachis. Le dijimos que no, que éramos un biólogo y un periodista, y se largó a reir. Claro, así en confianza, Huepe nos contó como cien secretos de Estado del Gobierno de Ricardo Lagos y hasta nos dijo quien va ser, fijo, el próximo director de TVN en marzo próximo. Pero no puedo contar ninguna de sus revelaciones, porque yo estaba más ocupado apuntando los nombres de los hongos osorninos de Aldo González, nuestro gran biólogo molecular en España. Otra vez será.
Candida Osornensis
Día: Jueves 1 de Febrero de 2001. Hora: 20.00 horas local. Lugar: Residencia de Mariano Fernández, embajador de Chile en España. Motivo del sarao: Inauguración de la Quincena del Vino Chileno en España promovido por Lavinia, la botillería más cara de Madrid.