Las Cartas del Duende


A TU PASO

Mi propia fuerza...
en contra de mí
y de mi cuerpo.

Han encerrado
a la pobre paloma
dentro de una caja de cartón,
para verla volver a la libertad
y enfrentarse al viento
cuando decidan abrirle las puertas.

Cuando desde el silencio,
tus ojos son espectadores
de la lluvia y de lo que callas,
pareciera que tu mundo
y el cielo lloran
sólo para vos.

Cuando te apartas
un poco de la vida
y un poco del tiempo
pareciera a veces,
que el mundo se detiene
y espera que regreses
para continuar.

Cuando te empeñas en ocultarte
y resguardar lo bueno que tienes
bajo tu piel,
la verdad suele fugarse
desde tus manos
desde tus pasos.

Cuando te vence el cansancio.
Cuando la hipocresía
te golpea temporariamente
y tu espíritu, casi salvaje
se echa a dormir,
la vida se detiene a tu paso
para crearte la ilusión de que avanzas,
mientras desde tus manos
y desde tu paso
el destino planifica su estrategia
para ayudarte a despertar.

Y es en ese momento,
cuando mi fuerza se agota
y en algún lugar del mundo
una paloma logra escapar,
mientras un par de idiotas
acuerdan si volverá o no
a volar un día.

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