Las Cartas del Duende


DUENDE FUGAZ

Tal vez no pueda
darte lo que pides...
Cuando no pides nada.

El tiempo que no vivo,
lo guardo en una caja
y sí algún día perdido
te encuentra en mi camino,
lo pondré en tus manos
Para que sea vivido.

Un paso al costado,
Un paso atrás.
Siempre andarás acompañado
por el duende fugaz
que para ti he creado.

Hecho de tus recuerdos de cartón
y de tus lágrimas de piedra.
De alguna carta de amor
que se esfumó en la niebla.

Relleno de pasado y de locura,
bordado con aquel deseo
que me quitó la cordura.
Pintado por las primaveras, los otoños
y las lunas...
Vestido por algún beso
que en la eternidad perdura.

Así es tu duende,
pequeño y extraño
cuidándote siempre,
llevando en sus manos
el amor que un día
dejaste tirado.
Él es el ingenuo
que lo ha levantado.

Duende enamorado
con amor ajeno,
con amor de antaño.

Siempre va a tu lado
cuidando tu calma,
Siempre en un costado
fuera de tu alma.
Sé por qué no ha entrado:
cuestión de tamaño.

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