SUPER JUEGO

«Mientras me quieras»

Casi me caigo en redondo, pero saqué fuerzas de flaqueza y al final conseguí aguantar el tipo. Howie me sonrió, y me soltó el «¿Te encuentras bien?» más dulce que jamás había oído. Le dije que sí, que no se preocupara. Quería decirle tantas cosas en aquel momento y estaba tan nerviosa que al final no me salió nada. Ni siquiera pude decirle cuanto lo admiraba. A él y al resto del grupo. A los dos segundos allí estaba yo sola, de pie en medio de la sala maldiciendo mi suerte. ¿Cómo había podido meter la pata de aquella manera? Había tenido delante a uno de los BSB y me había quedado ¡muda! Toda mi vida deseando que ocurriera una cosa como ésta y cuando por fin la tengo delante lo mando todo a la porra. Creo que me pasé allí diez minutos inmóvil, hasta que llegó Paola a buscarme al baño de señoras. Se lo conté todo y se quedó alucinada. «¿Pero cómo?», me decía casi cabreada. «¿No le has dicho nada? ¿Ni un autógrafo? ¿Ni una foto? ¿¡Nada!? Paola no me lo perdonaba, pero lo peor es que yo menos. Me mojé la cara, y volvimos a nuestra mesa. Pero ya no éramos las mismas. Habíamos perdido una batalla, pero no la guerra y ahora ya podíamos trabajar en equipo. Howie estaba en el Planet Hollywood, muy bien, pero... ¿qué pasaba con el resto del grupo? ¿Estaban con él en aquella sala privada? No podíamos quitarnos de la cabeza la idea de conocer a los BSB en persona. Habíamos recorrido un montón de kilómetros, allí no nos conocía nadie y, además, ¿qué más da hacer el rídiculo cuando está en juego el mayor sueño de tu vida? Pasamos a la ofensiva. Sacamos la cámara de fotos, un boli y los discos que habíamos comprado, y nos fuimos directas a la sala del cartel de privado. ¿Pero cómo abordarlos? Paola quería entrar a saco sin llamar la puerta. Yo le propuse escribir una nota y hacer que un camarero se la diera. Claro que también podíamos esperar a que salieran...
Elige tú------------
»»» Entran a saco
»»» Escriben una nota
»»» Esperan a que salgan

E-mail | Menú principal | Indice | Atrás
todos los derechos reservados