COLOMBIA: CARNAVAL BARRANQUILLA, PATRIMONIO HUMANIDAD

 

El tradicional y famoso Carnaval de Barranquilla, uno de los más  festivos y coloristas del mundo y cuyo mejor símbolo es la alegría,  fue  declarado "Patrimonio de la Humanidad" por la Organización de  Naciones  Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), mediante  decisión tomada el pasado 7 de noviembre de 2003, en París. La UNESCO anunció oficialmente que el Carnaval de Barranquilla,  ciudad  del norte colombiano y capital del departamento del Atlántico,




 

junto  con la  cosmovisión de los Kallawaya, de Bolivia; la Tumba Francesa de la  Caridad  del Oriente, de Cuba, y las fiestas indígenas mexicanas dedicadas a  los  muertos, constituyen unas "Obras Maestras del Patrimonio Oral e  Inmaterial  de la Humanidad".

Es la primera vez, dijeron miembros del Carnaval barranquillero, que  una manifestación cultural colombiana recibe ese "gran reconocimiento  de la  UNESCO". El ente de la ONU, desde hace dos años, da especial  trascendencia a  las danzas, tradición oral, lenguajes, música, festividades, medicina  tradicional, artes culinarias y trajes típicos de 20 países.

Otros cinco sitios colombianos forman parte del Patrimonio de la  Humanidad: San Agustín, uno de los parques arqueológicos más hermosos  del  mundo, Cartagena de Indias, Tierra dentro, Mompox y Parque de los  Katios.

El Estado colombiano envió el año pasado la Propuesta de Declaratoria  al estudio de la UNESCO, después que 70 especialistas bajo la  dirección de  la periodista Lola Salcedo realizaran una amplia investigación y  recopilación de todo lo que ha permitido llevar a cabo este carnaval,  que  cada año recibe más visitantes nacionales y extranjeros, lo que lo ha  internacionalizado.

Junto con el proyecto del Carnaval de Barranquilla, el Estado  colombiano propuso otras candidaturas para los próximos diez años y  las que  se esperan que paulatinamente sean aceptadas. Los candidatos fueron:  el rito  lumbalú y la lengua criolla, en el Palenque de San Basilio  (departamento de  Bolívar, cuya capital es Cartagena de Indias); cuadrillas de San  Martín, en la provincia oriental del Meta;

las

el rito de yuruparí, entre  Colombia y Brasil; los nukak bakú y la celebración del Corpus  Christi, entre  Colombia y Venezuela.

En un libro de 250 páginas que recogía toda la investigación, un  vídeo  de diez minutos, un álbum con 30 fotografías, cinco CD, ocho  documentales y  un largometraje "quisimos evidenciar que este es un espacio cultural  vivo en  el que se encuentran todas las regiones del río Magdalena", uno de  los más  importantes del país, declaró a la prensa el pasado viernes, en  Barranquilla, la ex directora de la Dirección de Patrimonio del  Ministerio  de Cultura Katya González, para sustentar la petición que se hizo a  la  UNESCO acerca del Carnaval de Barranquilla. También el estudio contenía un "plan decenal de rescate, salvaguarda  y  protección del carnaval, que consta de cinco programas relacionados  con la  investigación e inventario; apoyo a los actores; conservación;  preservación  y difusión; y comunicación", añadió.

Según Katya González, "debíamos demostrar al organismo de la ONU que  el  Carnaval de Barranquilla tiene valor excepcional como obra maestra  del genio  creador humano". A su juicio, la declaratoria de "Patrimonio de la  Humanidad", "va a ser útil para que la gente que participa en el  carnaval,  al ser reconocida, siga su tradición y se reafirme" dentro de un  espectáculo de música y color que, además, sirve para unir a personas  de  distinta clase, religión o raza. Lola Salcedo, por su parte, destacó que aparte del reconocimiento a  15  danzas ancestrales que integran el Carnaval, la declaratoria de "obra  maestra de patrimonio oral e intangible de la humanidad", le va a  demostrar  al mundo que el evento carnestoléndico "no es una rumba (baile) de  pintados  y de borrachos sino un espacio en donde se reúnen manifestaciones
culturales  del caribe colombiano".

El carnaval de Barranquilla, el más importante de Colombia, es junto  con el más famoso del mundo, el de Río de Janeiro, una auténtica  fiesta en  donde hermosas mujeres, vestidas con espectaculares prendas, y  hombres que  también lucen disfraces novedosos, danzan sin descanso por todas las  calles  de la ciudad que cuenta con 1,5 millones de habitantes y es la cuarta  en  importancia en el país, durante los tres días que preceden al  miércoles de  ceniza.

Es, sin ninguna duda, la fiesta más popular, que exige muchos meses  de  preparación para que las comparsas se manifiesten a través de los más  diversos temas de la actualidad mundial o nacional y en donde, con  alegre  complicidad, se hace una cordial mofa, de manera especial, a los  dirigentes  políticos sean gobernantes o no.

Las mascaradas, los bailes y los diferentes regocijos bulliciosos,  forman parte de la cultura tradicional de los pueblos, y en  Barranquilla se  pone de presente con el máximo entusiasmo y, sobre todo, con el más  absoluto  respeto hacia las personas que participan sin desmayos ni descansos  en la  "colorida pachanga", como dicen los barranquilleros. Para el Alcalde de Barranquilla, Humberto Caiafa Rivas, la decisión  de  la UNESCO hará que la ciudad entre en los diferentes planes  turísticos del  mundo y tendrá, por tanto, mejores alternativas. Esa  declaratoria, "da pie  para un plan que va a salvaguardar, por lo menos durante una década,  a los  grupos folclóricos y toda su riqueza cultural". También el gobierno de la nación, "por ser la única fiesta folclórica  en  Colombia reconocida mundialmente, debe comprometerse con una mayor  difusión  y a estar (la ciudad) dentro de los planes generales de desarrollo",  dijo el  alcalde. Quien será en 2004 el "Rey Momo", Ubaldo Mendoza, declaró a la prensa  que "con esto se muestra que en Barranquilla hay una gran riqueza  folclórica  y cultural y es más que digno que el mundo conozca a la ciudad, su  fiesta y  su gente". Además esa declaratoria por parte de la UNESCO "es el  punto de  partida para proyectarnos turísticamente", concepto que comparte  íntegramente el director de la Fundación Carnaval de Barranquilla,  Alberto  Gómez.

Barranquilla tendrá, según Gómez, para su próxima fiesta carnavalesca  un gran reto porque al haberse reconocido mundialmente "un trabajo  hecho con  mucho esfuerzo y dedicación", va a tener "una ventana mundial a  nuestra  fiesta, que ahora estará presente en el mundo" y le brindará la  oportunidad  de "conocer proyectos para mejorar el carnaval en todos los sentidos". La "carnavalada", esa acción o broma propia del tiempo de carnaval,  será mucho más pintoresca, alegre y divertida porque sus  organizadores y  participantes deberán demostrar que la tristeza y el aburrimiento no  tienen  ningún sitio disponible durante las 72 horas de desenfreno pacífico  en donde  se bailará hasta que "el cuerpo aguante". La fiesta estrenará un  título que  la distingue entre las mejores de la tierra.
Guillermo Tribin Piedrahita
 

 

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