Hoy se llenó de nostalgia mi vida,
al ver a otros tomados de la mano,
paseándose muy enamorados
por esa vereda que en mis sueños
nos pertenecía solamente a nosotros.
Hoy me llené de tristeza y lloré por los dos.
Hoy perdí la calma,
quise tenerte en mis brazos,
sentir tu ternura y tus besos,
envolviendo todo mi cuerpo,
calmar esta sed,
sed, que devora mi ser.
Hoy quise destruir la distancia
y borrar esa palabra
por completo de mis pensamientos.
Hoy te necesité más que nunca
pero, ¡Oh Dios que impotencia!
al saber que no puede ser.