004
El Significado del Generoso
Qur'an
Traducción del Árabe y Comentarios
Muhammad Asad
Sura 4
An-Nisa’ (Las Mujeres)
Período de Medina
El titulo
An-Nisa’ dado a este sura se debe a que muchos de sus pasajes se ocupan de los
derechos de las mujeres y de cuestiones relacionadas con la vida familiar en
general, incluidas las leyes de la herencia, la prohibición del
matrimonio en ciertos grados de consanguinidad, las relaciones matrimoniales, y
así sucesivamente. El versículo inicial hace hincapié en la
unidad esencial de la raza humana y en las obligaciones mutuas de hombres y
mujeres entre sí, derivadas de ese parentesco. Gran parte de este sura
está dedicada a la legislación práctica relativa a los problemas
de la paz y la guerra y a las relaciones de los creyentes con los
no-creyentes, en especial con los hipócritas. Los versículos
150-152 refutan la posibilidad de creer en Dios sin creer en Sus profetas: y
esto, a su vez, lleva al tema de los judíos, que no sólo niegan
la misión profética de Muhammad sino también la de Jesús, y al de
los cristianos, que niegan a Muhammad y deifican a Jesús, aunque él
mismo “nunca tuvo a menos ser siervo de Dios” (versículo 172).
Finalmente, como queriendo resaltar la inseparabilidad de las creencias del
hombre de su conducta social, el último versículo se refiere de
nuevo a las leyes de la herencia.
No hay duda de
que este sura pertenece en su totalidad al período de Medina. En el
orden de la revelación va, o bien inmediatamente después de
Al-Imrán, o --según algunas autoridades-- está separado
en el tiempo de este último por Al-Ahsab y Al-Mumtahana. Lo más
probable es que, en su mayor parte, fuera revelado en el año cuarto
después de la hégira, si bien unos pocos versículos pueden pertenecer a
un período anterior y el versículo 58 a otro posterior.
En el Nombre de Dios, el
Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) ¡Oh gentes! Sed conscientes de
vuestro Sustentador, que os ha creado de un sólo ente vivo, del cual
creó a su pareja y de esos dos hizo surgir a multitud de hombres y de
mujeres.* Y manteneos conscientes de Dios, en cuyo nombre os reclamáis
mutuamente [vuestros derechos], y de estos lazos de parentesco. ¡En
verdad, Dios os observa continuamente!
*De los muchos significados que cabe atribuir al término nafs --alma,
espíritu, mente, ser animado, ente vivo, ser humano, persona, yo (en el
sentido de identidad personal), genero humano, esencia vital, principio vital,
y así sucesivamente-- la mayoría de los comentaristas
clásicos eligen el de "ser humano", asumiendo que alude
aquí a Adán. Sin embargo, Muhammad Abdu rechaza esta
interpretación (Manar IV, 323 ss.) y, en su lugar, da preferencia a la
de "género humano", por cuanto que este término hace hincapié en el
origen común y hermandad de la raza humana (que es, sin duda, el sentido
del versículo), sin asociarlo por ello injustificadamente, al relato
bíblico de la creación de Adán y Eva. He seguido este
mismo razonamiento al traducir nafs, en este contexto, por "ente
vivo". -- En cuanto a la expresión sauyaha ("su pareja"),
debe mencionarse que el término sauch ("una pareja", "un miembro
de una pareja" o "un compañero") referido a seres
animados, se usa tanto para designar al macho como a la hembra de la pareja;
así, referido a los seres humanos, significa la pareja de la mujer (el
marido) y también la pareja del hombre (la esposa). Abu Muslim --a quien Rasi
cita-- interpreta la frase, "creó de él (minha) a su pareja"
en el sentido de, "creó a su pareja [e.d., a su complementario
sexual] de su mismo género (min yinsiha)", lo que refuerza la
opinión de Muhammad Abdu ya mencionada. La traducción literal de
minha por "de él" alude claramente, como se deduce del texto, al
hecho fisiológico de que ambos sexos se originaron a partir de "un
solo ente vivo".
4:
2
Así
pues, dad a los huérfanos sus bienes y no sustituyáis lo malo [vuestro]
por lo bueno [que les pertenece], y no consumáis sus bienes junto con
los vuestros:* esto es, en verdad, un grave delito.
* Esto se refiere a los tutores legales de los huérfanos durante la
minoría de edad de estos últimos.
4:
3
Y si
teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con [otras]
mujeres que os sean lícitas:* dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser
capaces de tratarlas con equidad, entonces [sólo] una --o [con]
aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad.** Esto hará más
probable que no os desviéis de la rectitud.
*Lit., "que sean buenas para vosotros" --e.d., mujeres que estén
fuera de los grados de parentesco en los que está prohibido el
matrimonio, tal como se enumeran en los versículos 22-23 de este sura
(Samajshari, Rasi). Según una interpretación sugerida por A’isha,
la viuda del Profeta, esto se refiere al caso (hipotético) de aquellas
huérfanas con las que sus tutores deseen casarse, pero a las que no quieran, o
no puedan, pagar una dote apropiada --dándoles a entender que deben
resistir la tentación de cometer tal injusticia, y que deben casarse con
otras mujeres (cf. Bujari, Kitab at-Tafsir, y también Muslim y Nasa’i). Sin
embargo, no todos los contemporáneos de A’isha estaban conformes con su
explicación de este versículo. Según Said ibn Yubair,
Qatada y otros sucesores de los Compañeros, el significado del pasaje anterior
es el siguiente: "Así como teméis, justificadamente, dañar
los intereses de los huérfanos, debéis ser igualmente escrupulosos en vuestra
consideración de los intereses y derechos de aquellas mujeres que
pensáis desposar." Tabari, en su comentario a este
versículo, menciona varias alternativas de esta última
interpretación, y le da su clara aprobación.
** Lit., "las que posean vuestras diestras" --e.d., de entre
los cautivos apresados en una guerra por la causa de Dios (a este respecto,
véase sura 2, notas 167 y 168, y la nota 72 del sura 8). Es evidente que la
frase "dos, tres, o cuatro; pero si teméis...", etc. es una
cláusula parentética que se refiere tanto a las mujeres libres
mencionadas en la primera parte del pasaje como a las esclavas --pues ambos
nombres están regidos por el mismo imperativo "casaos".
Así, el significado de la frase completa es: "Casaos con [otras]
mujeres que os sean lícitas, o con aquellas que sean de vuestra
propiedad: dos, tres, o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con
equidad, entonces [sólo] con una" --dando a entender que el
número de esposas no debe exceder de cuatro, tanto si se trata de
mujeres libres como de antiguas esclavas. Esta es la forma en que Muhammad Abdu
entendía el versículo anterior (véase Manar IV, 350). Este punto
de vista está además confirmado por el versículo 25 de
este sura y también por 24:32, en el que se habla del matrimonio con esclavas.
Ni en el Qur’an ni en el modelo de vida del Profeta puede hallarse base legal
alguna que autorice las relaciones sexuales fuera del matrimonio, en contra de
la opinión popular y de la práctica de muchos musulmanes en
siglos pasados.
En cuanto a la
autorización de casarse con más de una mujer (hasta un
máximo de cuatro), esta está tan restringida por la
condición, "si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad,
entonces [casaos sólo con] una", que hace posibles esos matrimonios
múltiples sólo en casos totalmente excepcionales y en
circunstancias excepcionales (véase asimismo la primera cláusula de
24:32 y la correspondiente nota 42). Aun así, uno podría
preguntarse por qué no se ha dado la misma libertad también a las mujeres; la
respuesta, sin embargo, es simple. Aparte del factor espiritual del amor que
influencia las relaciones entre hombre y mujer, la razón
biológica determinante del instinto sexual es, en ambos casos, la
procreación: y mientras que una mujer puede concebir un hijo de un solo
hombre y debe luego pasar nueve meses de embarazo antes de poder concebir otro,
un hombre puede engendrar un hijo cada vez que cohabita con una mujer.
Así pues, la naturaleza hubiera incurrido en un gran derroche de haber
producido un instinto polígamo en la mujer, mientras que en el hombre
tal inclinación está justificada biológicamente. Resulta
obvio, por supuesto, que el factor biológico es sólo uno de los
aspectos --y no siempre el más importante-- del amor conyugal: se trata,
no obstante, de un factor básico y por tanto decisivo en la
institución del matrimonio propiamente dicha. La Ley Islámica, con
una sabiduría que tiene siempre en cuenta plenamente la naturaleza
humana, busca tan solo salvaguardar la función socio-biológica
del matrimonio (que incluye también el cuidado de la progenie), al permitir que
el hombre tenga más de una esposa y no permitir que una mujer tenga
más de un marido al mismo tiempo; mientras que el problema espiritual
del matrimonio, por ser imponderable y estar, por ello, fuera del ámbito
de la ley, queda a la discreción de los cónyuges. En cualquier
caso --y dado que el matrimonio es el Islam es un contrato civil-- siempre
queda abierto para cualquiera de los dos cónyuges el recurso al
divorcio. (Con relación a la disolución del matrimonio a
instancias de la esposa, véase sura 2, nota 218.)
4:
4
Y dad a
las mujeres su dote como un regalo;* pero si, voluntariamente, renuncian a una
parte en vuestro favor, disfrutadlo complacidos y con buen ánimo.
*El término nihla significa dar algo de buen grado,
voluntariamente y sin esperar nada a cambio (Samajshari). Debe resaltarse que
la cantidad de la dote que el futuro marido debe entregar a la novia no ha sido
estipulada en la Ley y depende por entero del acuerdo entre las partes,
pudiendo consistir de cualquier cosa, hasta de un simple regalo
simbólico. Según varias Tradiciones auténticas que aparecen en la
mayoría de las recopilaciones, el Profeta deja claro que "hasta un
anillo de hierro" puede ser suficiente, si la novia lo acepta o
aún, a falta de eso, "enseñar a tu novia un versículo
del Qur’an".
4:
5
Y no
confiéis a los faltos de juicio los bienes que Dios os ha encomendado* para
[su] manutención; alimentadles de ellos y vestidles, y habladles con
amabilidad. (4: 6) Y examinad a los huérfanos [a vuestro cargo]
hasta que alcancen edad de casarse; entonces, si les consideráis sensatos,
entregadles sus bienes; y no los consumáis pródiga y
apresuradamente, adelantándoos a su mayoría de edad. Y que el
rico se abstenga por completo [de tocar los bienes de su pupilo]; y que el
pobre los comparta en forma honorable. Y cuando les entreguéis sus bienes, que
haya testigos por su parte --aunque nadie lleva las cuentas tan bien como Dios.
*Lit., "vuestros bienes que Dios os ha asignado". El
contexto hace evidente que esto se refiere a los bienes de huérfanos que no han
alcanzado aun una madurez suficiente y que están, por lo tanto,
"faltos de juicio" (lit., "débiles mentales").
4:
7
A los
hombres les pertenece una parte de lo que dejen los padres y los parientes, y a
las mujeres les pertenece una parte de lo que dejen los padres y los parientes,
sea poco o mucho --es una parte prescrita [por Dios].
4:
8
Y si en
la distribución [de la herencia] están presentes [otros]
parientes, huérfanos y pobres,* dadles algo de ello como sustento, y habladles
con amabilidad. (4: 9) Y que teman [a Dios] aquellos [herederos
legales] que si dejaran una descendencia débil temerían por ellos --y
que sean conscientes de Dios y hablen [a los pobres] de forma correcta.
*E.d., gentes que no tienen derecho legal a la herencia pero que, no
obstante, merecen esta consideración.
4:
10
Ciertamente,
quienes consumen los bienes de los huérfanos injustamente, sólo
están llenando sus vientres de fuego: pues [en la Otra Vida]
sufrirán un fuego abrasador.
4:
11
Con
relacion a [la herencia de] vuestros hijos, Dios os prescribe [lo siguiente]:*
al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos
hembras; pero si hay más de dos mujeres, les corresponden dos tercios de
lo que [sus padres] dejen; y si sólo hay una, recibirá la mitad.
Y a los
padres [del difunto], les corresponde a cada uno un sexto de lo que deje, si
tiene algún hijo; pero si no tiene ninguno y sus padres son los
[únicos] herederos, entonces a su madre le corresponde un tercio; y si
tiene hermanos y hermanas, entonces a su madre le corresponde un sexto una vez
descontados los legados que haya hecho, o las deudas [pendientes].
No
sabéis quienes son más merecedores de vuestro favor, si vuestros padres
o vuestros hijos: [de ahí esta] prescripción de Dios.
Ciertamente, Dios es omnisciente, sabio.
*En mis notas a los versículos 11-12, que es donde se detallan
las porciones legales de la herencia asignadas a los parientes cercanos, no me
he propuesto analizar todas las implicaciones legales de esta ordenanza. Las
leyes de la herencia son tema de estudio de una rama especial, muy intrincada,
de la jurisprudencia islámica, y su clarificación completa
excedería con mucho la función de unas notas explicativas cuyo
propósito es sólo hacer accesible el texto del Qur’an a la
comprensión del lector no especializado.
4:
12
A
vosotros os corresponde la mitad de lo que dejen vuestras esposas, si no tienen
hijos; pero si dejan algún hijo, os corresponde un cuarto de lo que
dejen una vez descontados los legados que hayan hecho, o las deudas [pendientes].
A vuestras viudas* les corresponde un cuarto de lo que dejéis, si no tenéis
hijos; pero si dejáis algún hijo, entonces les corresponde un
octavo de lo que dejéis una vez descontados los legados que hayáis
hecho, o las deudas [pendientes].
Y si un
hombre, o una mujer, no tiene herederos en línea directa, pero sí
un hermano o una hermana, entonces a cada uno le corresponde un sexto; pero si
son más de dos,** entonces compartirán un tercio [de la
herencia], una vez descontados los legados que hayan sido hechos, o las deudas
[pendientes], en ambos casos sin intención de perjudicar [a los
herederos].***
[Esto
es] un mandamiento de Dios; y Dios es omnisciente, benigno.
*Lit., "a ellas".
** Lit., "más". Según la mayoría de los
comentaristas clásicos, este pasaje se refiere a los hermanastros y
hermanastras. De la herencia de los hermanos y hermanas consanguíneos se
trata al final de este sura (versículo 176).
*** Esto se refiere a legados y deudas ficticias que tenían el
propósito de privar a los herederos de sus porciones legales.
Según varias Tradiciones auténticas, el Profeta prohibió que se
hicieran legados a otras personas por encima de un tercio de la propia
hacienda, en caso de que existan herederos legales (Bujari y Muslim). Sin
embargo, si no existen parientes cercanos con derecho legal a una parte de la
herencia, el testador puede legar su fortuna en la forma que desee.
4:
13
Estos
son los límites fijados por Dios. Y a quien obedezca a Dios y a Su
Enviado, Él le hará entrar en jardines por los que corren
arroyos, en los que permanecerán: ese es el triunfo supremo. (4:
14) Y a quien se rebele contra Dios y Su Enviado, e infrinja Sus
límites, Él le hará entrar en el fuego, en el que
permanecerá; y le aguarda un castigo humillante.
4:
15
Y para
aquellas de vuestras mujeres que cometan una indecencia, buscad a cuatro
testigos presenciales; y si dan testimonio de ello, recluidlas en sus casas*
hasta que les llegue la muerte o Dios les procure una salida [por su
arrepentimiento]. (4: 16) Y castigad [de igual modo] a ambos
culpables;** pero si se arrepienten y se enmiendan, dejadles en paz: pues,
ciertamente, Dios acepta el arrepentimiento y es dispensador de gracia.***
*Lit., "en casas".
** Lit., "y a los dos de vosotros que la cometan,
castigadles". Según la mayoría de los comentaristas, esto se
refiere a la conducta inmoral entre un hombre y una mujer y también a las
relaciones homosexuales.
*** Algunos de los comentaristas dan al término fahisha (traducido
aquí por "indecencia") el significado de "adulterio"
o "fornicación" y, por consiguiente, son de la opinión
de que este versículo ha sido "abrogado" por el 24:2, que
establece el castigo de cien azotes a cada uno de los culpables. Esta
suposición, sin embargo, debe ser rechazada por carecer de fundamento.
Dejando a un lado la imposibilidad de admitir que un pasaje del Qur’an pueda
haber sido "abrogado" por otro (véase sura 2, nota 87), la
expresión fahisha, en sí misma, no implica la relación
sexual ilícita: significa algo que ultraja la decencia y la modestia,
algo obsceno o abominable tanto en palabras como en hechos (cf. Lane VI, 2344
s.), sin estar en absoluto limitado a las infracciones sexuales. Esta
expresión, leída en este contexto y en combinación con
24:2, designa obviamente, en este pasaje, un tipo de conducta inmoral que no
alcanza necesariamente el grado denominado siná (e.d.,
"adulterio" o "fornicación"), y es por tanto
expiable por medio del arrepentimiento (a diferencia de un acto probado de
siná, que se castiga con azotes). -- Hay que resaltar que en todos los
casos de supuesta infracción, o deshonestidad, sexual el Qur’an estipula
el testimonio de cuatro testigos presenciales (en lugar de los dos que se
exigen en los demás casos judiciales) como condición sine qua non
para la condena. Para una presentación de las razones que subyacen en
este precepto, así como sus implicaciones judiciales, véase la nota 7,
en 24:4.
4:
17
En
verdad, Dios sólo acepta el arrepentimiento de aquellos que habiendo
hecho el mal por ignorancia, se arrepienten antes de que se les pase su
plazo:* a estos se vuelve Dios en Su misericordia --pues Dios es omnisciente,
sabio; (4: 18) pero no será aceptado el arrepentimiento de
aquellos que hacen el mal hasta que, viendo próxima su muerte, dicen:**
“En verdad, ahora me arrepiento”; ni el de aquellos que mueren mientras [siguen
aún] negando la verdad: para esos hemos preparado un castigo doloroso.
*La expresión min qarib, que designa aquí proximidad en
el tiempo, puede traducirse también por "en seguida", e.d., poco
después de cometida la ofensa; sin embargo, la mayoría de los
comentaristas clásicos sostiene que, en este contexto, indica un tiempo
anterior a la proximidad de la muerte. Esta interpretación se ve
confirmada por el versículo siguiente
** Lit., "hasta que, cuando le llega la muerte a uno de ellos,
dice".
4:
19
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No os es lícito [tratar de]
heredar de vuestras mujeres [reteniéndolas] contra su voluntad;* ni ponerles
impedimentos para así quitarles parte de lo que les habéis dado, a
menos que hayan cometido un acto probado de indecencia.** Y convivid con
vuestras esposas*** en forma honorable; pues si os desagradan, puede ser que os
desagrade algo que Dios vaya a hacer fuente de**** mucho bien.
*Según una interpretación que sugiere Samajshari, esto
se refiere a un hombre que retiene por la fuerza a una esposa a la que no
quiere --impidiendo así que se case con otro-- con la esperanza de heredar
sus bienes, conforme a las disposiciones estipuladas en la primera frase del
versículo 12 anterior. Otras autoridades, sin embargo, opinan que el
significado es: "no os es lícito heredar las mujeres en contra de
su voluntad" --prohibiendo así expresamente la costumbre
pre-islámica de heredar las mujeres de parientes cercanos fallecidos.
Ahora bien, como el Islam no permite "heredar" las mujeres de alguien
fallecido bajo ninguna circunstancia (y no sólo "en contra de su
voluntad"), la primera interpretación es infinitamente más
convincente.
** En el caso de que la conducta inmoral de una esposa quede probada
por el testimonio de cuatro testigos presenciales, tal como se estipula en el
versículo 15 anterior, el esposo, al divorciarla, tiene derecho a exigir
la devolución de la totalidad, o de parte, de la dote que le
entregó al firmarse el contrato de matrimonio. Si --como permite la Ley
Islámica-- la dote no fue entregada a la novia al celebrarse el
matrimonio, sino que tomó la forma de una obligación legal por
parte del marido, este queda libre de dicha obligación en el caso de que
la esposa sea culpable de un acto de indecencia demostrado.
*** Lit., "con ellas".
**** Lit., "y Dios pusiera en ello".
4:
20
Pero si
queréis separaros de una esposa y casaros con otra en su lugar, no toméis nada
de lo que disteis a la primera, aunque haya sido mucho.* ¿Ibais, acaso,
a tomarlo calumniándola y cometiendo así un delito evidente?** (4:
21) ¿Y como ibais a tomarlo después de haberos entregado el uno
al otro, y de que ella haya*** recibido una solemne promesa vuestra?
*Lit., "si queréis el cambio de una esposa en lugar de una
esposa, y habéis dado a una de ellas un tesoro (qintar), no toméis nada de
ello". La alusión al "cambio" de una esposa por otra es
una indicación clara de que, desde la perspectiva coránica, el
matrimonio monógamo es la norma deseable.
** E.d., acusándola falsamente de conducta inmoral con el
propósito de recobrar su dote (véase la nota 18 anterior).
*** Lit., "ellas hayan" --haciendo referencia a todas las
mujeres casadas.
(22) Y
no os caséis con aquellas mujeres con las que vuestros padres han estado
casados-- aunque lo pasado, pasado está:* esto es, en verdad, algo
indecente y aborrecible, y un mal camino.
*Lit., "excepto lo ya acaecido" --e.d., será
perdonado quien lo haya hecho antes de promulgarse esta ordenanza
coránica, o bien (en el caso de una conversión posterior), antes
de aceptar el Islam.
4:
23
Os
están prohibidas vuestras hermanas, vuestras hijas, vuestras
tías paternas y maternas, las hijas de vuestro hermano y las de vuestra
hermana; y vuestras madres de leche, vuestras hermanas de leche; y las madres
de vuestras esposas; y vuestras hijastras que están bajo vuestra custodia,
nacidas de esposas con las que habéis consumado vuestro matrimonio; pero si no
habéis consumado vuestro matrimonio, no incurriréis en falta [casándoos
con sus hijas]; y [os están prohibidas] las esposas de vuestros hijos
consanguíneos; y tener a dos hermanas [por esposas] a un tiempo
--aunque lo pasado, pasado está:* pues, ciertamente, Dios es en verdad
indulgente, dispensador de gracia.
*Véase la nota anterior.
4:
24
Y [os
están prohibidas] todas las mujeres casadas a excepción de las que
posea vuestra diestra [y mediante matrimonio]:* esta es una
prescripción de Dios, vinculante para vosotros. Os están
permitidas todas las demás [mujeres], para que las busquéis,
ofreciéndoles de vuestros bienes,** con intención de contraer
matrimonio, no para fornicar.
Y a
aquellas con quienes deseáis disfrutar en matrimonio, dadles la dote
obligatoria; pero no incurriréis en falta si, después de [haber acordado] esta
obligación legal, decidís de mutuo acuerdo algo [distinto]:***
ciertamente, Dios es en verdad omnisciente, sabio.
*El término muhsana significa literalmente "una mujer fortalecida
[contra la deshonestidad]", y posee tres sentidos: (1) "una mujer
casada", (2) "una mujer casta", y (3) "una mujer
libre". Según la casi totalidad de las autoridades, al-muhsanat
significa, en este contexto, "mujeres casadas". En cuanto a la
expresión ma malakat aimanukum ("aquellas que posean vuestras
diestras", e.d., "aquellas que son de vuestra propiedad"),
recibe a menudo en sentido de esclavas capturadas durante una guerra por la
causa de Dios (en relación a esto, véase 8:67, y la nota
correspondiente). Los comentaristas que optan por este sentido, sostienen que
tales esclavas pueden ser desposadas sin tener en cuenta si tienen, o no,
maridos en su país de origen. Sin embargo, aparte de las diferencias
fundamentales de opinión, entre los Compañeros del Profeta,
respecto de la legitimidad de tal matrimonio, varios de los más
destacados comentaristas sostienen que ma malakat aimanukum designa aquí
a "mujeres que son legítimamente vuestras por matrimonio", y
así se expresan Rasi en su comentario a este versículo y Tabari
en una de sus explicaciones alternativas (que se remite a Abd Allah ibn Abbas,
Muyahid y otros). En particular, Rasi destaca que la alusión a "todas
las mujeres casadas" (al-muhsanat min an-nisa’), por venir tras la
enumeración de los grados de parentesco en los que el matrimonio
está prohibido, quiere poner de relieve la prohibición de
mantener relaciones sexuales con cualquier mujer que no sea la propia esposa.
** Lit., "con vuestros bienes" --e.d., ofreciéndoles una
dote apropiada, tal como exige la Ley.
*** Cf. el versículo 4 de este sura y la nota correspondiente.
4:
25
Y
quienes de vosotros, por sus circunstancias, no estén en posición* de
casarse con mujeres libres creyentes, [que se casen] con jóvenes
creyentes de las que vuestras diestras posean.** Y Dios conoce bien vuestra fe;
procedéis los unos de los otros.*** Casaos, pues, con ellas con el permiso de
su gente y dadles su dote en forma honorable --pues son mujeres que se entregan
en matrimonio, no en fornicación ni como amantes secretas.**** Y si
estando ya casadas, cometieran un acto de indecencia, se les impondrá
la mitad del castigo que [se impone] a las mujeres libres.*****
Este
[permiso para casarse con esclavas] es para aquellos de vosotros que teman
sucumbir al mal.****** Pero lo mejor para vosotros es que perseveréis en la
paciencia [y os abstengáis de tales matrimonios]: y Dios es indulgente,
dispensador de gracia.
*La frase lam iastatii taulan tiene a menudo el sentido "no se
puede permitir", e.d., en el sentido económico: pero Muhammad Abdu
expresa muy convincentemente la opinión de que se refiere a cualquier
tipo de impedimentos, ya sean de naturaleza material, personal o social (Manar
V, 19).
** En este contexto, ma malakat aimanukum se refiere a mujeres que han
sido capturadas en una guerra santa y que luego han aceptado el Islam. En la
frase anterior, el adjetivo "vuestras" se refiere a toda la
comunidad.
*** E.d., ya que todos los seres humanos --cualquiera que sea su
"posición social"-- son miembros de una misma familia humana,
y son por lo tanto iguales entre sí a los ojos de Dios (cf. 3:195), pues
lo que hace a una persona superior o inferior a otra es sólo la fuerza o
la debilidad de su fe.
**** Lit., "y sin tomar amantes secretos". Este pasaje
establece de forma inequívoca que las relaciones sexuales con esclavas
son sólo permisibles sobre la base del matrimonio, y que a este respecto
no existe diferencia alguna entre ellas y las mujeres libres; en consecuencia,
queda descartado el concubinato.
***** La posición social inferior de la esclava hace que esté,
obviamente, más expuesta a la tentación de lo que se supone que
está la mujer libre casada.
****** E.d., para aquellos que por una u otra razón no puedan
casarse con mujeres libres y, al mismo tiempo, no se sienten capaces de
resistir las tentaciones que conlleva el celibato. Como queda claro por la
frase siguiente, el Qur’an desalienta tales matrimonios --sin duda para
eliminar así uno de los mayores atractivos de la esclavitud, y facilitar
su abolición.
4:
26
Dios
quiere aclararos [todo esto], guiaros a los modelos [rectos] de conducta de quienes
os precedieron,* y volverse a vosotros en Su misericordia: pues Dios es omnisciente,
sabio. (4: 27) Y Dios quiere volverse a vosotros en Su
misericordia, mientras que los que [sólo] siguen sus pasiones quieren
que os extraviéis lejos del camino recto.**
*Alusión a las enseñanzas religiosas auténticas del
pasado, cuyo propósito era armonizar la naturaleza física del
hombre con las exigencias de su espíritu --armonía que se
destruye siempre que se postula un modelo ascético como única
alternativa posible frente al libertinaje (véase también la nota 118, en el
sura 2). Esta alusión surge del examen de la moralidad sexual hecho en
los pasajes anteriores dedicados a las relaciones matrimoniales.
** Lit., "quieren que os desviéis con una gran desviación".
4:
28
Dios
quiere haceros ligera vuestra carga:* porque el hombre ha sido creado débil.
*E.d., eliminar, por medio de Su guía, toda posibilidad de
conflicto entre el espíritu del hombre y sus necesidades físicas,
y mostrarle un modo de vida en el que estos dos elementos de la naturaleza
humana pueden ser armonizados y desarrollados plenamente.
4:
29
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No os arrebatéis los bienes injustamente
unos a otros --ni siquiera mediante transacciones basadas en acuerdo mutuo* y
no os destruyáis unos a otros: pues, ciertamente, Dios es en verdad un
dispensador de gracia para vosotros. (4: 30) A quien obre
así por malicia y siendo injusto** --le haremos sufrir [el castigo de]
el fuego: y, ciertamente, eso es fácil para Dios.
*Si a la partícula illa, que precede a esta última
cláusula, se le da su significado usual de "excepto" o,
"a menos que sea", la frase debería traducirse por: "a
menos que sea [mediante] una transacción basada en acuerdo mutuo".
Esta formulación, sin embargo, ha sumido en la confusión a
más de un comentarista, ya que si se toma literalmente, implica que los
beneficios indebidos procedentes del comercio basado en acuerdo mutuo
están exentos de la prohibición general que dice, "No os
arrebatéis los bienes injustamente unos a otros" --suposición que
resulta insostenible si se tiene en cuenta la ética postulada en el Qur’an.
Para soslayar esta dificultad, la mayoría de los comentaristas expresa
la opinión de que la partícula illa tiene en este contexto el
significado de "pero", y que la frase debería entenderse como,
"pero os es lícito beneficiaros los unos de los bienes de los otros
mediante el comercio legítimo basado el acuerdo mutuo". Sin
embargo, esta interpretación, aparte del hecho de ser muy forzada y
artificial, no explica por qué se considera al "comercio
legítimo" como único medio de obtener beneficios unos de
otros --pues, como Rasi apunta acertadamente en su comentario a este
versículo, "no es menos legal beneficiarse económicamente a
través de un regalo, un legado, una herencia legal, las limosnas, una dote, o
una compensación por daños recibidos: existen, aparte del
comercio, muchas formas de adquirir bienes [legalmente]" ¿Por qué,
entonces, se hace hincapié sólo en el comercio --y además resaltándolo
en un contexto que no se ocupa en particular de asuntos de comercio? En mi
opinión, sólo puede obtenerse una respuesta satisfactoria a este
rompecabezas mediante un examen lingüístico de la partícula illa,
la cual, además de su significado usual de "excepto" o,
"a menos que", tiene a veces --como señalan tanto el
Qamús como el Mugni-- el significado de la conjunción simple
"y" (wa); así mismo, cuando va precedida de una
cláusula negativa, puede ser sinónimo de "ni" o "y
tampoco" (wa-la): como, por ejemplo, en 27:10-11, "los enviados no
tienen que temer en Mi Presencia, y tampoco (illa) quien...", etc.
Aplicando este uso particular de illa al pasaje que nos ocupa, obtenemos,
"y tampoco [debéis hacerlo] mediante un comercio basado en acuerdo
mutuo", o simplemente, "ni siquiera mediante transacciones basadas en
acuerdo mutuo" --con lo que el significado se hace obvio inmediatamente:
se prohibe a los creyentes tomar los bienes de otro injustamente aunque esa
persona --por ser la parte más débil-- se avenga a tal
explotación por la fuerza de las circunstancias. La
interpretación que he adoptado enlaza, además, en forma
lógica con el versículo 32, en el que se advierte a los creyentes
en contra de codiciar los bienes ajenos.
** Lit., "mediante transgresión [deliberada] e
injusticia" (uudwanan wa-dulman).
4:
31
Si
evitáis las ofensas graves que os han sido prohibidas, os perdonaremos
vuestras ofensas [leves], y os haremos entrar en una morada de gloria.*
*E.d., el paraíso. Sin embargo, para algunos comentaristas, la
expresión mudjal define no el lugar sino la forma de
"entrar" (Rasi) --en tal caso, el pasaje podría traducirse
por: "os haremos entrar gloriosamente [en la Otra Vida]".
4:
32
Así
pues, no codiciéis aquello que Dios ha concedido en mayor abundancia a unos que
a otros. Los hombres obtendrán una recompensa conforme a sus méritos y
la mujeres obtendrán una recompensa conforme a sus méritos. Pedid,
pues, a Dios [que os dé] de Su favor: ciertamente, Dios tiene en verdad
conocimiento de todas las cosas.
4:
33
Hemos
designado para cada uno herederos de lo que deje: los padres, los parientes
cercanos y aquellos unidos a vosotros por juramento.* Dadles, pues, su parte.
Ciertamente, Dios es en verdad testigo de todas las cosas.
*E.d., esposas y maridos (Abu Muslim, citado por Rasi).
4:
34
Los
hombres son responsables del cuidado de las mujeres en virtud de lo que Dios
les ha concedido en mayor abundancia a ellos que a ellas,* y de lo que ellos
gastan de sus bienes. Y las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas,
que guardan la intimidad que Dios ha [ordenado] que se guarde.**
Pero a
aquellas cuya animadversión*** temáis, amonestadlas [primero];
luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles;**** pero si entonces os obedecen,
no tratéis de hacerles daño. ¡Ciertamente, Dios es en verdad
excelso, grande!
*Lit., "más a unos que a otros". -- La
expresión qawwam es una forma intensiva de qa’im ("quien es
responsable de" o "quien cuida de" algo o alguien). Así
pues, qama aala 'l-mar’ah significa "asumió la manutención
de la mujer" o "la mantenía" (véase Lane VIII, 2995). La
forma gramatical qawwam tiene un sentido más global que qa’im,
combinando los conceptos de manutención y de protección
físicas con el de la responsabilidad moral: la existencia de este
último factor, me ha llevado a traducir esta frase por "los hombres
son responsables del cuidado de las mujeres".
** Lit., "que guardan lo que no puede ser percibido (al-gaib)
porque Dios ha [dispuesto que sea] guardado”.
*** El término nushus (lit., "rebelión" --traducido
aquí por "animadversión") comprende todas aquellas
formas de comportamiento impropio y deliberado por parte de la esposa hacia el
marido, o del marido hacia su esposa, incluido lo que hoy se denomina "crueldad
mental"; referido al marido, denota "malos tratos" hacia su
esposa, en el sentido físico (cf. versículo 128 de este sura). En
este contexto, la "animadversión" de la esposa implica un
abandono deliberado y persistente de sus obligaciones matrimoniales.
**** Muchas Tradiciones auténticas dan testimonio de que el Profeta
detestaba profundamente la idea de que alguien pegara a su mujer, y dijo en
más de una ocasión: "¿Acaso podría uno de
vosotros golpear a su mujer como golpearía a un esclavo, y luego se
acostaría con ella por la noche?" Según otra
Tradición prohibe que se pegue a ninguna mujer con las palabras:
"No peguéis a las siervas de Dios" (Abu Da’ud, Nasa’i, Ibn Maya,
Ahmad ibn Hanbal, Ibn Hisham y Hakim, tomado de Iyás ibn Abd Allah; Ibn
Hibban, tomado de Abd Allah ibn Abbas; y Baihaqi, tomado de Umm Kulzum). Se ha
transmitido que cuando se reveló este versículo que autorizaba a
pegar a una esposa obstinada, el Profeta dijo: "Yo quería una cosa,
pero Dios ha dispuesto otra --y lo que Dios dispone tiene que ser lo
mejor" (véase Manar V, 74). Aun así, en el sermón que
pronunció en la Peregrinación de la Despedida, poco antes de su
muerte, estipuló que sólo debería recurrirse a tal castigo
corporal si la esposa "hubiera cometido una indecencia manifiesta", y
que debería hacerse "de forma que no causara dolor (gair
mubarrih)"; las recopilaciones de Muslim, Tirmidi, Abu Da’ud, Nasa’i e Ibn
Maya contienen Tradiciones auténticas en este sentido. Todas las autoridades
destacan, basándose en estas Tradiciones, que tal castigo corporal, si
es que debe imponerse, debería tener un carácter más o
menos simbólico --"con un cepillo de dientes o algo similar"
(Tabari, quien cita las opiniones de los juristas más antiguos), o
aún "con un pañuelo doblado" (Rasi); y algunos de los
grandes juristas musulmanes (p.e., Ash-Shafii) lo consideraban como algo apenas
permisible que, a ser posible, debería evitarse: y se apoyan para esta
opinión en los sentimientos personales del Profeta acerca de este problema.
4:
35
Y si
teméis que se produzca una ruptura entre ambos [esposos], nombrad un
árbitro de la familia de él y otro de la familia de ella; si ambos
desean un arreglo, Dios propiciará su reconciliación.
Ciertamente, Dios es en verdad omnisciente, está bien informado.
4:
36
Y
adorad [sólo] a Dios y no atribuyáis divinidad, en modo alguno, a
nada junto con Él.*
Y haced
el bien a vuestros padres, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, al
vecino que es de vuestra gente y al vecino que es un extraño**, al compañero
que tenéis al lado, al viajero y a aquellos que vuestras diestras poseen.***
En
verdad, Dios no ama a quienes, llenos de engreimiento, actúan de forma
jactanciosa; (4: 37) [ni] a los que son avaros e incitan a los
demás a la avaricia, y ocultan lo que Dios les ha dado de Su favor; y
para los que así niegan la verdad hemos preparado un castigo humillante.
*La expresión shai’an (traducido por "en modo
alguno") deja claro que el shirk ("atribuir divinidad a algo junto
con Dios") no se limita a la adoración de otras
"deidades", sino que incluye también la atribución de poderes
divinos, o casi divinos, a personas u objetos que no son considerados deidades:
en otras palabras, abarca también la adoración de los santos, etc.
** E.d., "tanto si es de vuestra comunidad como si es de
otra". Es obvio que la expresión "de vuestra gente" (du
’l-qurbá) alude a la comunidad y no a "los parientes de la propia
familia", porque estos han sido ya mencionados al principio de la frase.
El Profeta hacía hincapié a menudo en la obligación moral de todo
creyente para con sus vecinos, sin importar su religión; y su actitud
está resumida en sus palabras: "Quien crea en Dios y en el
Último Día, que trate bien a su vecino" (Bujari, Muslim, y
otras recopilaciones).
*** Según Ali ibn Abi Talib, Abd Allah ibn Masuud y otros
Compañeros, "el compañero que tenéis al lado" (as-sahib
bi’l-yanb) es la esposa o el marido (Tabari). "Aquellos que vuestras
diestras poseen" son, en este contexto, los esclavos de ambos sexos. Dado
que este versículo ordena "hacer el bien" a todos aquellos con
los uno está en contacto y que el mayor bien que se puede hacer a un
esclavo es liberarle, el pasaje anterior es una llamada, en forma
elíptica, a la liberación de los esclavos (Manar V, 94). Véase
también sura 2, nota 146, así como 9:60, en donde se menciona
explícitamente la liberación de los esclavos como uno de los
fines a que deben destinarse los fondos del sakat.
4:
38
Y [Dios
no ama] a quienes gastan de sus bienes en los demás [sólo] para
ser vistos y elogiados por la gente, pero no creen en Dios ni en el
Último Día; y quien tenga a Satán por amigo íntimo,
¡que mal amigo íntimo tiene!*
¿Y
qué habrían de temer** si tan sólo creyeran en Dios y en el
Último Día, y gastaran [en Su causa] de lo que Dios les ha
proveído como sustento --cuando en verdad Dios sabe todo acerca de
ellos?
*Alusión a 2:268, en donde se dice que Satán "os
infunde el miedo a la pobreza y os incita a la avaricia", lo que implica
que quienes le obedecen, "tienen a Satán por amigo íntimo
(qarín)". En la nota 24 de 41:25 se examina la etimología de
esta palabra.
** Lit., "que les pasaría". Esto parece una
alusión a la afirmación, a menudo repetida en el Qur’an, de que
aquellos que creen en Dios y obran rectamente "nada tienen que temer"
(la jauf aalaihim --lit., "ningún miedo [pesaría] sobre
ellos".
4:
40
Ciertamente,
Dios no es injusto [con nadie], ni siquiera en lo más mínimo; y
multiplicará toda buena acción, otorgando de Su gracia* una
magnífica recompensa.
*Lit., "de Su parte" --e.d., muy por encima de lo que el
bienhechor pudiera merecer.
4:
41
Así
pues, ¿qué [será de los malhechores en el Día del Juicio]
cuando presentemos testigos de cada comunidad* y te presentemos a ti [Oh
Profeta] como testigo contra estos? (4: 42) Aquellos que se
empeñaron en negar la verdad y desobedecieron al Enviado desearán
ese Día que la tierra se los trague:** pero no [podrán] ocultar a
Dios nada de lo ocurrido.
*E.d., a los enviados anteriores, que han traído el mensaje de
Dios a cada comunidad y civilización.
** Lit., "se aplane sobre ellos". El término "el
Enviado" se usa aquí, con toda probabilidad, en sentido general,
referido a todos los enviados que han predicado el mensaje de Dios en las
distintas épocas y naciones.
4:
43
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No os acerquéis a la oración en
estado de embriaguez,* [sino esperad] hasta que sepáis lo que
decís; ni tampoco en un estado que requiera la ablución mayor,**
hasta haberos bañado --a menos que estéis de viaje [y no podáis
hacerlo]. Pero si estáis enfermos o de viaje, o acabáis de hacer
vuestras necesidades,*** o habéis cohabitado con una mujer y no encontráis
agua, recurrid a tierra limpia y pasáosla ligeramente por el rostro y
las manos.**** Ciertamente, Dios es en verdad perdonador, indulgente.
*La alusión a la oración en este punto sigue a la
mención, en los versículos anteriores, del Día del Juicio,
en el que el hombre habrá de responder ante Dios de lo que hizo en su vida:
pues es en la oración cuando el hombre se sitúa, espiritualmente,
frente a Dios. En cuanto a la prohibición de acercarse a la
oración "en estado de embriaguez", varios comentaristas
consideran esta ordenanza como el primer estadio de la prohibición absoluta
del uso de estupefacientes, que más tarde quedó
"abrogado" con la promulgación de la ley de abstinencia total
de todo tipo de estupefacientes (5:90). Sin embargo, aparte del hecho de que la
doctrina de la "abrogación" es del todo insostenible (véase
sura 2, nota 87), nada autoriza a considerar al susodicho versículo como
un "primer estadio" que quedaría invalidado, por así
decirlo, una vez decretada la prohibición absoluta. Es cierto, desde
luego, que el Qur’an prohibe el uso de estupefacientes en todo momento, y no
sólo en el momento de la oración; pero dado que "el hombre
ha sido creado débil" (4:28), su alejamiento del camino de la virtud es
una posibilidad constante: el versículo anterior fue promulgado a fin de
evitar que se añada a la falta de usar estupefacientes la de rezar en
estado de embriaguez. Además, la expresión "en estado de
embriaguez (sukara)" no se aplica exclusivamente a la intoxicación
alcohólica, ya que el término sukr, en su sentido más amplio,
significa cualquier estado de desequilibrio mental que impide a una persona
ejercitar plenamente sus facultades mentales: es decir, que puede significar
también un ofuscamiento temporal debido a medicamentos, a un mareo o a un
arrebato de pasión, así como el estado de somnolencia que se describe
metafóricamente como "ebrio de sueño" --en suma,
cualquier estado en el que la capacidad normal de discernimiento esté confusa o
paralizada. Debido a la gran importancia que en todo el Qur’an se da a la
consciencia como elemento indispensable en todo acto de adoración, la
oración sólo es permisible cuando el hombre está en plena
posesión de sus facultades mentales y "sabe lo que dice".
** E.d., después de tener relación sexual. El término yunub
(que he traducido por "en un estado que requiera la ablución
mayor") proviene del verbo yanaba, "alejó [algo]", y
significa el "distanciamiento" de uno mismo de la oración a
causa de su abandono a la pasión sexual.
*** Lit., "si uno de vosotros viene del lugar donde se
hacen...", etc.
**** Esta ablución simbólica, llamada tayammum, consiste
en tocar la tierra, o algo que tenga polvo, con las palmas de las manos y luego
pasarlas ligeramente sobre la cara y las manos. Si no puede encontrarse agua
--o no puede usarse, por enfermedad-- el tayammum sirve como sustituto tanto de
la ablución mayor (gusl), obligatoria después de la relación
sexual, como de la ablución menor (wudu), que es requisito previo a la
oración.
4:
44
¿No
has visto a aquellos que, habiendo recibido su parte de la escritura divina,*
la canjean por el extravío y quieren que vosotros [también] os
extraviéis? (4: 45) Pero Dios conoce mejor a vuestros enemigos: y
nadie es mejor aliado que Dios, y nadie presta auxilio como Dios.
*Esto se refiere a los seguidores de la Biblia. Después de mencionar
en el versículo anterior la cuestión de la oración, el
Qur’an prosigue con su tema esencial: la responsabilidad del hombre por sus
acciones y, en especial, por la forma en que responde a la guía que la
revelación divina le ofrece.
4:
46
Algunos
de los que practican el judaísmo tergiversan el significado de las
palabras [reveladas], sacándolas de su contexto y diciendo [cosas como]:
“Oímos, pero desobedecemos”; “Oye, pero no te des por enterado,”* y
“Préstanos atención tú [Oh Muhammad]” --haciendo un juego de
palabras para dar a entender que la [verdadera] Religión es falsa.** Si
hubieran dicho: “Oímos y obedecemos,” y “Escucha[-nos] y ten paciencia
con nosotros,” hubiera sido mejor para ellos y más correcto: pero Dios
les ha rechazado por negarse a reconocer la verdad --porque poco es aquello en
lo que creen.***
*Cf. 2:93. La figura retórica "Oye, pero no te des por
enterado" que los judíos, por así decirlo, se dirigen a
sí mismos, describe su actitud hacia sus propias escrituras y también
hacia el mensaje del Qur’an.
** Lit., "arremetiendo (taan) contra la Religión"
--e.d., atribuyéndole un defecto fundamenntal. La expresión
"Préstanos atención tú", pone de manifiesto la
convicción de los judíos de que no tenían nada que
aprender de la enseñanza que el Profeta Muhammad proponía y que
era él quien debía mostrar deferencia hacia sus puntos de vista en
materia religiosa. En relación a esto, véase la afirmación:
"Nuestros corazones están ya rebosantes de conocimiento", en
2:88.
*** Véase sura 2, nota 74.
4:
47
¡Oh
vosotros a quienes fue dada la revelación [con anterioridad]! Creed en
lo que hemos hecho descender [ahora] en confirmación de lo que ya
teníais [de la verdad], no sea que extirpemos vuestras esperanzas y les
demos fin* --o les rechacemos como rechazamos a las gentes que profanaron el
Sábado: pues la voluntad de Dios se cumple siempre.**
*Lit., "no sea que borremos los rostros" --e.d., aquello
hacia lo que uno se vuelve, o encara, expectante (Abdu en Manar V, 144 ss.)--
"y los hagamos volver a su fin". Debe mencionarse que el término
dubur (cuyo plural es adbar) no siempre significa el "revés" de algo
--como supone la mayoría de los trraductores-- sino que a menudo equivale
a su "parte final" o su "extremo" (cf. Lane III, 846).
** Esta es una alusión a la historia de los que profanaron el
Sábado (lit., "la gente del Sábado") que se menciona en
2:65 y que se presenta en 7:163-166.
4:
48
En
verdad, Dios no perdona que se atribuya divinidad a nada excepto a Él,
pero perdona lo que es más leve*[64] a quien Él quiere: pues
quien atribuye divinidad a algo junto con Dios ha urdido en verdad un enorme
delito.**
*Lit., "lo que está por debajo de eso".
** La insistencia continua, en el Qur’an, sobre la unidad y la
unicidad transcendentales de Dios busca liberar al hombre de todo sentimiento
de dependencia con respecto a otras influencias y poderes, para así
elevarle espiritualmente y hacer posible la "purificación" a
que se alude en el versículo siguiente. Como dicho objetivo se ve
desvirtuado por la ofensa del shirk ("atribuir cualidades divinas a algo,
o alguien, distinto de Dios"), el Qur’an lo califica de
"imperdonable" si se persiste en él, es decir, a menos que el
culpable se arrepienta (cf. versículos 17 y 18 de este sura).
4:
49
¿No
has visto a aquellos que se consideran a sí mismos puros?* ¡No!,
Dios es quien ayuda a crecer en pureza a quien Él quiere; y nadie
será tratado injustamente en lo más mínimo.**
*E.d., los judíos, que se consideran a sí mismos
"el pueblo elegido de Dios" y merecedores a priori de Su gracia, y
los cristianos, que creen en la "redención" de Jesús
por los pecados de la humanidad. Existe asimismo una conexión evidente
entre esta observación y la referencia al shirk en el versículo
anterior, ya que los judíos y los cristianos, si bien no creen realmente
en la existencia de deidades aparte de Dios, atribuyen cualidades divinas o
semidivinas, en distintos grados, a ciertos seres humanos: por parte de los
cristianos, su elevación de Jesús a la categoría de manifestación
de Dios en forma humana y su culto a una jerarquía de santos, y por
parte de los judíos, al reconocer poderes legislativos a los grandes
talmudistas, cuyos veredictos legales pueden invalidar, si fuera necesario,
cualquiera de las ordenanzas reveladas (cf. a este respecto 9:31). Ni que decir
tiene que esta condena es aplicable también a aquellos musulmanes que caen en
la ofensa de adorar santos y concederles parte de la reverencia que es
sólo debida a Dios. Así pues, en este contexto, la
expresión "aquellos que se consideran a sí mismos
puros", comprende a todos aquellos que se consideran creyentes en el Dios
Unico (sencillamente porque no adoran a una pluralidad de dioses) pero que son,
sin embargo, culpables de una ofensa de shirk en el sentido más profundo
de este término.
** Según la mayoría de las autoridades
filológicas (p.e., el Qamús), fatil es el "hilo delgado del
que se hace una bolita con los dedos" --y es el término que designa,
aunque no exclusivamente, a la pequeña fibra adherida a la estría
del hueso del dátil (cf. Lane VI, 2334). Idiomáticamente, su
mejor traducción es "ni un pelo" o, "en lo más
mínimo". Las implicaciones de este pasaje son: primero, que la
pureza espiritual no es privilegio de ningún grupo o comunidad
particular y, segundo, que la pureza sólo puede alcanzarse o mantenerse
por la gracia de Dios, porque el "hombre ha sido creado débil"
(versículo 28 anterior). Véase también la nota 27 en el segundo
párrafo de 53:32.
4:
50
Mira
cómo atribuyen sus falsas invenciones a Dios --no hay delito más
evidente que este.*
*Lit., "y basta eso como delito evidente". Este pasaje hace
referencia a ciertas posiciones teológicas de carácter
arbitrario, como la afirmación de los judíos de ser "el
pueblo elegido" y, por consiguiente, inmunes a la condena de Dios; la
doctrina cristiana de la "redención"; la definición de
Dios como una "trinidad" de la que Jesús es la "segunda
persona"; y así sucesivamente.
4:
51
¿No
has visto a aquellos que después de haberles sido dada su parte de la revelación,
creen en misterios infundados y en los poderes del mal,* y afirman que los que
se obstinan en negar la verdad están mejor guiados que los que han
llegado a creer? (4: 52) Ellos son a quienes Dios ha rechazado: y
a quien Dios rechaza no encontrará quien le auxilie.
*La palabra al-yibt --traducida por "misterios infundados"--
es probablemente de origen extranjero, tal como señala el Lisán
al-Aarab. Su significado es, según algunas autoridades, el de "algo
carente de valor en sí mismo" o "algo en lo que no hay
bien" (Qamús, Baidawi); según otros, significa
"encantamiento" (Umar ibn al-Jattab, Muyahid y Shaabi, citados por
Tabari; también el Qamús); otros, por su parte, lo interpretan como
"algo, distinto de Dios, que es objeto de culto" (Samajshari), y en
consecuencia lo aplican también a los ídolos y a la idolatría
(Qamús, Lisán al-Aarab) y --según una Tradición
citada por Abu Da’ud-- también a todo tipo de prácticas adivinatorias
supersticiosas. Tomando en consideración todas estas interpretaciones,
puede definirse al-yibt como "una combinación de ideas confusas
(dichl), conjeturas imaginarias (auham) e historias ficticias (jurafat)"
(Manar V, 157) --en otras palabras, misterios abstrusos carentes de base
fáctica. -- En cuanto a la expresión "los poderes del
mal" (at-tagut), parece designar aquí aquellas prácticas y
creencias supersticiosas --como la adivinación, la predicción del
futuro, la dependencia en "buenos" o "malos" augurios, y así
sucesivamente-- todo lo cual es condenado por el Qur’an. Véase también sura 2,
nota 250.
4:
53
¿Es
que tienen, acaso, parte en la soberanía [de Dios]?* Aunque [si
así fuera] no darían a otra gente ni siquiera [lo que
llenaría] la estría de un dátil.
*Alusión a la creencia judía de que tienen una
posición privilegiada a los ojos de Dios.
4:
54
¿O
es que envidian a otra gente por lo que Dios les ha concedido de Su favor?*
Pues dimos a la Casa de Abraham la revelación y la sabiduría, y
les concedimos un dominio inmenso: (4: 55) de ellos, algunos creen
[verdaderamente] en él,** y otros se han apartado de él.
Y nada
hay tan abrasador como el [fuego del] infierno: (4: 56) y,
ciertamente, a los que se empeñan en negar la verdad de Nuestros
mensajes les haremos sufrir el fuego: [y] cada vez que se les consuma la piel,
se la cambiaremos por una piel nueva, para que puedan gustar el castigo
[completo].*** Ciertamente, Dios es poderoso, sabio.
*E.d., la revelación, que --según los judíos--
les estaba reservada exclusivamente a ellos.
** E.d., en Abraham --dando a entender que eran fieles a su mensaje.
Debe tenerse presente que el Profeta Muhammad era también descendiente directo
de Abraham, cuyo mensaje es confirmado y continuado en el Qur’an.
*** Esta impresionante imagen del castigo en la Otra Vida quiere
evidentemente resaltar el carácter duradero de tal castigo (Rasi).
4:
57
Pero a
quienes alcanzan la fe y hacen el bien, les haremos entrar en jardines por los
que corren arroyos, en donde permanecerán más allá del
cómputo del tiempo; tendrán allí esposas puras: y les
haremos [así] partícipes de una felicidad pletórica.*
*El significado primario de dill es "sombra", y por tanto la
expresión dill dalil puede traducirse por "una sombra
umbría" --e.d., "una sombra densa". Sin embargo, en el
árabe antiguo, la palabra dill designa también "una cobertura"
o "un refugio" y, figuradamente, "protección"
(Ragib); y, finalmente, "un estado de placidez, gozo y abundancia"
(cf. Lane V, 1915 s.), o bien simplemente "felicidad" --y en la
combinación dill dalil, "felicidad pletórica" (Rasi)--
que es la expresión que más se ajusta a las implicaciones
alegóricas del término "paraíso".
4:
58
Ciertamente,
Dios os ordena restituir a sus dueños todo lo que os fue encomendado y
que cuando juzguéis entre la gente lo hagáis con equidad.* En verdad,
Dios os exhorta a algo excelente: ciertamente, Dios en verdad todo lo oye, todo
lo ve.
*E.d., tanto en el sentido judicial como en el sentido de juzgar las
motivaciones, las actitudes y la conducta de otras personas. -- El término
amana designa cualquier cosa encomendada a alguien, tanto en sentido material
como moral (Rasi). Si se lee este precepto dentro del contexto de los
versículos anterior y siguiente, resulta evidente que se refiere al
mensaje, o bien --dado que se trata de la forma plural amanat -- a las verdades
que han sido transmitidas a los creyentes a través de la escritura divina y que
deben ser consideradas por ellos como un fideicomiso sagrado que debe ser
pasado "a sus dueños" --e.d., a la humanidad entera, que es a
quien va destinado el mensaje del Qur’an. Por supuesto, esto no impide que
pueda también darse a este precepto un sentido más amplio --es decir,
que sea aplicable a cualquier objeto material, o responsabilidad moral que haya
sido confiada a un creyente-- y, en especial, al ejercicio del poder y de la
soberanía política por parte de la comunidad musulmana o un
estado islámico, al que hace referencia el siguiente versículo.
4:
59
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Obedeced a Dios, obedeced al Enviado y a
aquellos de vosotros* a quienes se ha dado autoridad; y si discrepáis en
algo, referidlo a Dios y al Enviado,** si [en verdad] creéis en Dios y en el
Último Día. Esto es lo mejor [para vosotros], y lo mejor en
definitiva.***
*E.d., de los creyentes.
** E.d., al Qur’an y a la sunna (los dichos y las acciones) del
Profeta. Véase también el versículo 65 de este sura.
*** Este pasaje, leído junto con 3:26, que habla de Dios como
"el Señor de todo el dominio" --y por tanto la fuente suprema de
toda autoridad moral y política-- establece una norma de conducta
fundamental para el creyente como individuo y también la base conceptual para
la conducta del estado islámico. El poder político es un
fideicomiso (amana) recibido de Dios; y Su voluntad, expresada en los preceptos
que constituyen la Ley del Islam, es la fuente real de toda soberanía.
El hincapié que se hace, en este contexto, sobre "aquellos de vosotros a
quienes se ha dado autoridad" pone de manifiesto que los detentadores de
la autoridad (ulu ‘l-amr) en un estado islámico deben ser musulmanes.
4:
60
¿No
has visto a aquellos que dicen creer en lo que se ha hecho descender sobre ti,
[Oh Profeta,] y en lo que se hizo descender antes de ti, [y sin embargo]
quieren recurrir al arbitraje de los poderes del mal* --a pesar de que se les
ha ordenado rechazarlo, ya que Satán sólo busca que se
extravíen irremediablemente? (4: 61) Y cuando se les dice:
“Venid a lo que Dios ha hecho descender, y al Enviado,” ves a los
hipócritas apartarse de ti con aversión.**
*Lit., "que se convocan mutuamente al juicio [o la
"decisión"] de los poderes del mal (at-tagut)":
alusión a gentes como las que se mencionan en el versículo 51,
las cuales, por su recurso al arbitraje de lo que el Qur’an describe como at-tagut
(véase sura 2, nota 250), invalidan todo lo bueno que podrían obtener de
la guía de la revelación.
** Los comentaristas clásicos ven en los versículos
60-64 una referencia a los hipócritas de Medina que, en tiempos del
Profeta, decían ser seguidores suyos pero que realmente no creían
en sus enseñanzas. A mi entender, sin embargo, este pasaje trasciende
las circunstancias históricas de su revelación en la medida en
que incide sobre el frecuente problema psicológico de la fe. A aquellos
que no están plenamente convencidos de la existencia de una realidad que
está fuera del alcance de la percepción humana (al-gaib, en el
sentido ya expuesto en sura 2, nota 3) les resulta difícil, por lo
general, separar sus puntos de vista éticos de lo que son sus predilecciones
personales y sus deseos moralmente cuestionables --y el resultado es que a
menudo "recurren a lo que los poderes del mal les sugieren". Aunque
acepten a medias que algunas de las enseñanzas morales basadas en la
revelación (en este caso, el Qur’an) contienen "ciertas
verdades", instintivamente se apartan de tales enseñanzas cuando
estas chocan con lo que sus idiosincrasias les presentan como apetecible: y de
esta forma se convierten en hipócritas en el sentido religioso de esta
palabra, que es también el más profundo.
4:
62
Pero,
¿qué [será de ellos] cuando les sobrevenga la desgracia [en el
Día del Juicio] por lo que han cometido en este mundo* --y entonces
vendrán a ti, jurando por Dios: “Sólo queríamos hacer el
bien y buscar la concordia”?**
*Lit., "lo que sus manos han adelantado": alusión a
su actitud ambivalente y a la confusión que han creado en otros.
** E.d., alegarán que su propósito no era otro que el de
armonizar la ética del Qur’an con una visión
"humanística" de la realidad: alegato que el Qur’an rechaza
implícitamente como hipocresía y autoengaño (cf. 2:11-12).
Acerca de la frase "y entonces vendrán a ti", véase el
versículo 41 de este sura.
4:
63
De
esos, Dios conoce todo lo que hay en sus corazones; manténte apartado de ellos,
amonéstales y háblales de sí mismos de forma grave e incisiva: (4:
64) pues nunca hemos mandado a un enviado sino para que fuera obedecido
con la venia de Dios.* Si entonces, después de haber sido injustos consigo
mismos, hubieran venido a ti y hubieran pedido el perdón de Dios --y el
Enviado hubiera pedido también que fueran perdonados-- habrían hallado
con toda certeza que Dios acepta el arrepentimiento y es dispensador de gracia.
*La expresión "con la venia de Dios" debe entenderse
en este contexto como "con la ayuda de Dios" o "por la gracia de
Dios" (Samajshari, Rasi). El cambio repentino, dentro de una misma frase,
del pronombre "Nosotros" o "Yo" a "Él", o
de "Nosotros" a "Dios", que tan a menudo aparece en el
Qur’an, quiere hacer patente a quien escucha o lee el Qur’an el hecho de que
Dios no es una "persona" sino un Poder que lo abarca todo y que no
puede ser definido, ni aludido adecuadamente, dentro del ámbito limitado
de cualquiera de los lenguajes humanos.
4:
65
¡Pero
no! ¡Por tu Sustentador! No creen [en realidad] hasta que no te hagan
[Oh Profeta] juez de todo aquello en lo que discrepan, y no encuentren en sus
corazones obstáculo alguno para aceptar tu decisión y se sometan
[a ella] por entero.*
*Este versículo establece de manera inequívoca la
obligación de todo musulmán de someterse a los preceptos que el
Profeta, bajo inspiración divina, promulgó con el fin de poner en
práctica el mensaje del Qur’an y hacer posible que los musulmanes lo
aplicaran a situaciones reales. Tales preceptos constituyen lo que se conoce
como sunna (lit., "vía"o "modelo") del Profeta
Muhammad y tienen (siempre que hayan sido autentificados más allá
de toda posibilidad de duda) plena fuerza legal junto con el Qur’an: véase el
versículo 80 de este sura.
4:
66
Pero si
les hubiéramos ordenado* que sacrificaran sus vidas o que abandonaran sus
hogares, sólo unos pocos lo habrían hecho,** --aunque, si
hicieran aquello a lo que se les llama, ciertamente, hubiera sido mejor para
ellos y les habría fortalecido [en su fe], (4: 67) y les
habríamos dado, de Nuestra gracia, una magnífica recompensa, (4:
68) y ciertamente, les habríamos guiado por un camino recto.
*E.d., a través de las órdenes que el Profeta daba por
inspiración de Dios (véase la nota anterior).
** Lit., "no lo harían, salvo unos pocos": esto se
refiere a aquellos que, carentes de entusiasmo, no están dispuestos a
hacer los sacrificios que su fe les exige. La alusión al sacrificio de
la propia vida en defensa de la fe y de la libertad y de abandonar la propia
patria, si fuera necesario, sirve de introducción, por así
decirlo, al extenso pasaje que comienza con el versículo 71 y que se
ocupa de la lucha por la causa de Dios.
4:
69
Pues
quienes obedecen a Dios y al Enviado estarán, junto a aquellos sobre los
que Dios ha derramado Sus bendiciones: los profetas; aquellos que nunca se
desviaron de la verdad; aquellos que dieron testimonio de la verdad [con sus
vidas] y los justos: ¡que excelente compañía!
4:
70
Esa es
la generosidad de Dios --y nadie posee el conocimiento que Dios tiene.
4:
71
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Estad siempre prevenidos contra el
peligro, tanto si salís a combatir en pequeños grupos o todos
juntos.*
*Lit., "y luego avanzad, [bien] en pequeños destacamentos
o todos juntos" --esta última expresión designa lo que hoy
llamamos "guerra total". El término hidr significa no
sólo el esfuerzo por protegerse contra un ataque inminente, sino también
todos los preparativos relacionados (en este contexto) con la
organización militar, el equipamiento, etc. El problema de la guerra, en
cuanto tal, se deriva de las bases para un gobierno ideológico
postuladas en el versículo 59 de este sura. Dado que los musulmanes
deben organizar su vida comunitaria dentro del marco de un estado basado en las
premisas ideológicas fijadas por el Qur’an, han de estar preparados
contra la agresión por parte de grupos o naciones que se opongan a la
visión del mundo del Islam y a su sistema social, y que, posiblemente,
estén decididos a acabar con él: por esto, el concepto de guerra defensiva por
la causa de Dios (yihad) juega un papel muy destacado en el plan
socio-político del Islam y a él se hace alusión frecuente en todo
el Qur’an.
4:
72
Y,
ciertamente, entre vosotros hay quien se queda rezagado, y si luego os ocurre
una desgracia, dice: “¡Dios me ha agraciado, pues no estaba allí
con ellos!” (4: 73) Pero si recibís un favor de Dios, ese*
seguro que dirá --como si nunca hubiera existido afecto entre vosotros y
él --: “¡Ojalá hubiera estado con ellos y hubiera tenido [parte en
su] magnífico triunfo!”
*Lit., "él".
4:
73
Así
pues, que combatan por la causa de Dios quienes están dispuestos a dar
la vida de este mundo a cambio de la Otra Vida: pues a quien combata por la
causa de Dios, tanto si muere como si sale victorioso, le daremos una
magnífica recompensa.
4:
75
¿Y
cómo podéis negaros a combatir* por la causa de Dios y la de aquellos
hombres, mujeres y niños oprimidos que imploran: “¡Sustentador
nuestro! ¡Sácanos de esta tierra de gente opresora! ¡Danos,
de Tu gracia, un protector! ¡Danos, de Tu gracia, un auxiliador!”
*Lit., "que os pasa que no combatís" --dando a
entender que no existe excusa moral para tal negativa.
4:
76
Quienes
han llegado a creer combaten por la causa de Dios, mientras que los que se
obstinan en negar la verdad combaten por la causa de los poderes del mal.
Combatid, pues, contra esos amigos de Satán: ¡ciertamente, el
engaño de Satán es en verdad débil!*
*El Qur’an da así a entender que "el mal" no es un
factor independiente y esotérico, de la vida, sino el resultado de la
caída del hombre en las tentaciones que surgen de su propia debilidad
moral y de su consiguiente "negación de la verdad". En otras
palabras, el "poder" del principio negativo simbolizado por
Satán no tiene realidad intrínseca ("el engaño
de Satán es en verdad débil"): sólo se vuelve real cuando el
hombre se empeña en elegir una vía de acción
errónea.
4:
77
¿No
has visto a los que se les dijo: “Refrenad vuestras manos,* sed constantes en
la oración, y pagad el impuesto de purificación”? Tan pronto
como se les ordena combatir [por la causa de Dios], algunos de ellos temen a
los hombres como se debe temer a Dios --o aún más-- y dicen:
“¡Oh Sustentador nuestro! ¿Por qué nos has ordenado combatir?
¡Si tan sólo lo hubieras pospuesto un corto plazo!”
Di:
“Breve es el disfrute en este mundo; mientras que la Otra Vida es mejor para
los que son conscientes de Dios --ya que ninguno de vosotros será tratado
injustamente en lo más mínimo. (4: 78) Dondequiera
que os halléis, la muerte os alcanzará --aunque estéis en torres
elevadas.”
Sin
embargo, cuando les ocurre algo bueno, dicen algunos: “Esto viene de Dios”;
pero cuando les ocurre algo malo, dicen: “Esto viene de ti [Oh
prójimo]”**
Di:
“Todo viene de Dios.”
¿Que
le pasa a esta gente que no alcanzan a comprender la verdad de lo que se les
dice?***
*E.d., de la violencia injusta, a la que tan a menudo se inclina el
hombre. El hecho de que a la mayoría de la gente tenga que
decírsele que evite la violencia, es contrastado, en la frase siguiente,
con el rechazo de muchos de ellos a exponerse a riesgos físicos por una
causa justa.
** E.d., no ven que el mal ocurrido podría ser una consecuencia
de sus malas acciones o de un error suyo al hacer una mala elección
entre varias opciones posibles, sino que tienden a echarle la culpa a otros.
*** Lit., "lo que se [les] dice" --e.d., una verdad que
tanto su razón como las enseñanzas de los profetas deberían
haberles hecho evidente.
4:
79
Todo lo
bueno que te ocurre viene de Dios; y todo lo malo que te ocurre viene de ti
mismo.*
Y te
hemos enviado [Oh Muhammad] como emisario a toda la humanidad: y nadie es mejor
testigo [de ello] que Dios. (4: 80) Quien obedece al Enviado,
está obedeciendo con ello a Dios; y en cuanto a los que se apartan --no
te hemos enviado para que seas su guardián.
*No existe contradicción entre esta afirmación y la
anterior de que "todo viene de Dios". En la visión del Qur’an,
Dios es la fuente suprema de todo lo que ocurre: así pues, todo el bien
que le ocurre al hombre y todo el mal que le sobreviene provienen, en
última instancia, de la voluntad de Dios. Sin embargo, no todo aquello
que el hombre considera "mala fortuna" es realmente un mal en sus
consecuencias finales --porque: "puede ser que os desagrade algo y sea
bueno para vosotros, y puede ser que os agrade algo y sea malo para vosotros:
Dios sabe y vosotros no sabéis" (2:216). Queda, pues, claro que a menudo
un "mal" aparente puede ser tan sólo una prueba y un medio que
Dios nos da para conseguir un avance espiritual por medio del sufrimiento, y no
tiene porque provenir de una mala decisión o acción por parte de
la persona afectada. Resulta evidente, por lo tanto, que el "mal" o
la "mala fortuna" de que habla este versículo tiene una
connotación limitada, ya que se refiere al mal en el sentido moral de la
palabra: es decir, al sufrimiento que se deriva de las acciones o de la conducta
de la persona en cuestión, conforme a la ley natural de causa y efecto
que Dios ha decretado para toda Su creación y que el Qur’an describe
como "el uso, o el proceder, de Dios" (sunnat Allah). De este
sufrimiento sólo el hombre es responsable, porque: "Dios no es
injusto con nadie, ni siquiera en lo más mínimo" (4:40).
4:
81
Y
dicen: “Te obedecemos”* --pero cuando dejan tu presencia, algunos de ellos
traman en la noche [creencias] contrarias a lo que tú expresas;** y Dios
anota lo que traman en la noche. Manténte, pues, apartado de ellos y pon tu
confianza en Dios: pues nadie es tan digno de confianza como Dios.
*Lit., "Y dicen: ‘Obediencia’ " --alusión a los
hipócritas de Medina, en tiempos del Profeta, e
--implícitamente-- a todos los &quuot;admiradores" hipócritas
y seguidores tibios del Islam de todos los tiempos.
** E.d., tratan a escondidas de corromper el mensaje del Enviado de
Dios. El verbo bata significa "pasó la noche"; en la forma
bayyata significa "meditó por la noche [sobre algo o algún
plan de acción]", o "tramó [algo] en la noche"
(Lisán al-Aarab), e.d., furtivamente, simbolizado por "la oscuridad
de la noche".
4:
82
¿Es
que no van a reflexionar sobre este Qur’an? Si procediera de alguien distinto
de Dios, ciertamente habrían hallado en él muchas contradicciones.*
*E.d., el hecho de que carezca en absoluto de contradicciones --a
pesar de haber sido revelado gradualmente durante un período de
veintitrés años-- debería convencerles de que no fue
"compuesto por Muhammad" (acusación dirigida contra él, no
sólo por sus contemporáneos, sino también, posteriormente, por
otros no-creyentes) sino que sólo podría proceder de una fuente
supra-humana. Véase también 25:32 y 39:23.
4: 83
Y si llega a sus
oídos algún asunto [secreto] relativo a la paz o a la guerra, lo
divulgan* - mientras que si lo hubieran remitido al Enviado y a aquellos de los
creyentes** a quienes se ha dado autoridad, los que se ocupan de investigar
la información*** ciertamente sabrían [que hacer con] ello.Y si
no fuera por el favor que recibís de Dios y por Su misericordia,
habríais seguido a Satán, excepto unos pocos.
*E.d., los tibios seguidores del Islam de que se habla en los
versículos anteriores (Samajshari). La referencia a la paz o a la guerra
--lit., "seguridad o peligro (jauf)&"-- está conectada, primero,
con los principios básicos de gobierno mencionados en el
versículo 59 de este sura y, segundo, con el discurso sobre el combate
por la causa de Dios que se inicia con el versículo 71.
** Lit., "de entre ellos".
*** Lit., "aquellos de entre ellos que averiguan [la
verdad]", e.d., los cuerpos especiales del estado que se ocupan de recabar
y evaluar la información política y militar.
4:
84
Combate,* pues,
por la causa de Dios --ya que sólo eres responsable de ti mismo-- y
alienta a los creyentes para que venzan todo miedo a la muerte.** Puede ser que
Dios contenga el poderío de los que se empeñan en negar la
verdad: pues Dios tiene mayor poderío y más fuerza disuasoria.
*Si
bien esto, en principio, va dirigido al Profeta, incluye por extensión a
todos los creyentes. Esta orden debe entenderse dentro del contexto de una
guerra ya en curso, y no como incitación a la guerra.
**El
término harad significa "corrupción de cuerpo y mente" o
"corrupción en la conducta", y también "desasosiego
mental constante" (Qamús). Según Ragib, la forma verbal
harradahu significa "le libró de todo harad" --y es
análoga a la expresión marradahu "le libró de
enfermedad (marad)". En las dos ocasiones en que aparece este verbo en el
Qur’an (en este versículo y en 8:65), tiene la forma imperativa:
"libra a los creyentes de todo desasosiego mental" o, figuradamente,
"de todo miedo a la muerte" --y puede, por lo tanto, expresarse
adecuadamente por "alienta a los creyentes para que venzan todo miedo a la
muerte". La traducción frecuente de harrid al-mu’minin por
"anima [o "exhorta", o "incita"] a los
creyentes", a pesar de haber sido sugerida por algunos de los
filólogos clásicos, no transmite el significado completo del
verbo harrada (cf. Lane II, 548).
4: 85
Quien acuda en apoyo
de una buena causa tendrá parte en sus bendiciones;* y quien acuda en
apoyo de una causa injusta tendrá que responder de ello: pues,
ciertamente, Dios vela por todo.**
*Lit., "tendrá una parte (nasib) en ello". Dado que
el término nasib tiene aquí un sentido positivo, puede traducirse
adecuadamente por "tendrá parte en sus bendiciones".
** El nombre kifl se deriva de la raíz verbal kafala:
"asumió la responsabilidad [por algo]". Tabari lo explica en
este contexto como: "una parte en la responsabilidad y en la ofensa".
La expresión minha ("de ello") indica el papel jugado por los
transgresores en la causa injusta a que hace referencia el pronombre ha
("ello").
4: 86
Si os saludan con
un saludo [de paz], corresponded con un saludo aún mejor, o [al menos]
con otro igual.* Ciertamente, Dios lleva cuenta en verdad de todas las cosas.
*Lit., "saludad con otro mejor, o devolvedlo". En este
contexto, esto se refiere evidentemente a un ofrecimiento de paz por parte de
gente que está en guerra con los musulmanes, y también a aquellos
individuos que, aún pudiendo pertenecer al enemigo, tienen, según
todas las apariencias, intenciones pacíficas. De acuerdo con los
preceptos de "si se inclinan a hacer las paces, inclinaos vosotros también"
(8:61), y "si desisten [de la lucha], las hostilidades deben cesar"
(2:193), los musulmanes están obligados a hacer las paces con un enemigo
que anuncie su intención de llegar a un entendimiento equitativo;
asimismo, deberán mostrarse considerados hacia aquellos individuos del
bando enemigo que no participen activamente en las hostilidades (véase también
el versículo 94 de este sura).
4: 87
Dios --no hay
deidad sino Él-- ciertamente os reunirá a todos el Día de
la Resurrección, [de cuya venida] no hay duda: y ¿quien es
más veraz hablando que Dios?
4: 88
¿Cómo,
pues, podéis estar indecisos[*1] acerca de los hipócritas, cuando Dios
les ha repudiado por su conducta culpable?[*2] ¿Queréis acaso guiar a
quienes Dios ha dejado en el extravío --siendo así que a quien Dios
deja que se extravíe no podrás tú encontrarle camino? (4:
89) Querrían que negarais la verdad como ellos la han negado,
para que fuerais iguales. Por tanto, no les toméis por aliados vuestros
mientras no abandonen el ámbito del mal[*3] por la causa de Dios; y si
se vuelven [abiertamente] hostiles, cogedles y matadles allí donde los
encontréis.
Y no toméis a
ninguno de ellos[*4] por aliado o protector, (4: 90) salvo a
quienes [de ellos] sean aliados de gentes a las que os una un pacto, o que
vengan a vosotros porque sus corazones rechazan [la idea de] combatir contra
vosotros o contra su propia gente --aunque si Dios hubiera querido hacerles
más fuertes que vosotros, ciertamente os habrían combatido.[*5]
Así pues, si os dejan tranquilos y no os combaten, y os ofrecen la paz,
Dios no os permite que les hagáis daño.[*6]
*1Lit., "en dos grupos".
*2 Lit., "cuando Dios les ha rechazado a causa de lo que se han
ganado". Existen diversas conjeturas, casi todas ellas de carácter
histórico, acerca de la identidad de estos hipócritas. Algunos
comentaristas consideran que este versículo hace referencia a los
hipócritas de Medina en los primeros años después de la hégira;
otros (p.e., Tabari) prefieren el punto de vista expresado por Ibn Abbas, para
quien esto alude a ciertas gentes de Mecca que, antes de la hégira, aceptaron
el Islam externamente pero que en secreto siguieron apoyando a los paganos de
Quraish. Es innecesario, a mi parecer, buscar interpretaciones
"históricas" a este versículo, cuando puede entenderse
fácilmente en términos generales. El versículo anterior habla de
Dios, destacando Su unidad y la verdad evidente de Su mensaje revelado,
así como la certeza del juicio del Día de la Resurrección.
"¿Cómo, pues," prosigue el razonamiento, "podéis
estar indecisos acerca de la talla moral de una gente que de dientes para
afuera proclama la verdad del mensaje de Dios pero que, sin embargo, no
están dispuestos a hacer una elección sincera entre el bien y el
mal?"
*3 Véase sura 2, nota 203, así como la nota 124 de este sura.
[*4] E.d., ninguno de aquellos que no han "abandonado el
ámbito del mal" y están vacilantes entre la fe y la
incredulidad.
[*5] Lit., "si Dios hubiera querido, ciertamente les
habría dado poder sobre vosotros, y entonces...", etc. --dando a
entender que lo que les hace abstenerse de combatir es su falta de fuerza y no
una buena voluntad genuina.
[*6] Lit., "Dios no os dado medios contra ellos":
alusión al precepto enunciado en el versículo 86 anterior.
4: 91
Hallaréis a otros
que desean vivir en paz con vosotros y con su propia gente, [pero que,] cada
vez que son tentados de nuevo a la discordia, caen precipitadamente en ella.*
Así pues, si no os dejan tranquilos y no os ofrecen la paz, y no
refrenan sus manos, cogedles y matadles allí donde deis con ellos:
porque contra estos sí os hemos dado plena autorización [para
combatir].**
*Lit., "siempre que son devueltos a la tentación (fitna),
son arrojados de nuevo en ella", o "arrojados precipitadamente en
ella".
** Lit., "os hemos dado una potestad (sultán) clara"
--reiteración solemne de la ordenaanza que permite sólo la guerra
defensiva (cf. 2:190 ss. así como las notas 167 y 168 correspondientes).
4:
92
Y resulta
inconcebible que un creyente mate a otro creyente, salvo que sea por error.[*1]
Y quien mate por error a un creyente deberá liberar a un esclavo
creyente y pagar una compensación a la familia de la víctima,[*2]
a menos que esta renuncie a la misma como limosna.
Si la
víctima, aun siendo creyente, pertenecía a una gente que
está en guerra con vosotros,[*3] [la expiación se reducirá
a] liberar a un esclavo creyente; mientras que si pertenecía a una
gente con la que os une un pacto, [consistirá en] el pago de una
compensación a la familia de la víctima además de liberar
a un esclavo creyente.[*4] Y quien no disponga de medios, deberá [en su
lugar] ayunar dos meses consecutivos.[*5]
[Esta es] la
expiación prescrita por Dios: y ciertamente Dios es omnisciente, sabio.
[*1] Apoyándose en
este versículo, leído juntamente con el versículo 93,
algunos juristas muatasilies opinan que un creyente que mate deliberadamente a
otro creyente deberá ser considerado como no-creyente (Rasi). Por
supuesto, esto no es aplicable a la ejecución de una sentencia de muerte
dictada en aplicación de la ley.
[*2] Lit., "su gente" --e.d., sus herederos o personas a su
cargo. La liberación de "un esclavo creyente", que se menciona
tres veces en este versículo, se refiere en primer lugar a personas
capturadas durante una guerra (cf. sura 8, nota 72). Pero véase asimismo la
nota 5 de 58:3.
[*3] Lit., "que son enemigos vuestros" --dando a entender
que están en estado de guerra.
[*4] Esto se refiere a aquellos casos en los que la víctima,
aun no siendo musulmán, pertenece a una gente con la cual los musulmanes
mantienen relaciones normales y pacíficas; en tales casos la pena es
idéntica a la que se aplica por el homicidio de un creyente en circunstancias
similares.
[*5] E.d., en la forma prescrita para el ayuno del mes de
Ramadán (véase 2:183-187). Esta reducción se aplica a quien no
pueda pagar la compensación ni/o comprar la libertad de un esclavo
(Rasi), o no pueda hallar un esclavo a quien liberar, como puede ser el caso en
nuestros días (Manar V, 337).
4: 93
Pero quien mate
intencionadamente a otro creyente tendrá por retribución el
infierno y en él permanecerá; sufrirá la condena y el rechazo de
Dios y Dios le preparará un castigo terrible.
4: 94
[Así
pues,] Oh vosotros que habéis llegado a creer, cuando salgáis [a combatir]
por la causa de Dios, usad vuestro discernimiento y no digáis a quien os
ofrece el saludo de paz: “Tú no eres creyente”,* --movidos por el deseo
de los beneficios de esta vida: pues junto a Dios hay grandes botines. También
vosotros erais antes de su condición** --pero Dios os ha favorecido.
Usad, pues, vuestro discernimiento: ciertamente, Dios está siempre bien
informado de lo que hacéis.
*Sc., "y por lo tanto un enemigo". Este versículo
prohibe tratar a la población civil como enemigos y tomar su posible
incredulidad como pretexto para saquearles. La orden "usad vuestro
discernimiento" (tabaiianu) obliga a los creyentes a cerciorarse, en cada
caso, de si las personas en cuestión participan activamente en las
hostilidades o no.
** Lit., "así erais vosotros [también] antes". Dado
que la orden anterior va dirigida a toda la comunidad, es razonable entender
que esta última frase tiene también las mismas implicaciones: es decir,
que sea una alusión a los tiempos en que la comunidad musulmana estaba,
por su debilidad y su insignificancia numérica, a merced de enemigos mucho
más poderosos. En otras palabras, se dice a los creyentes:
"Recordad vuestra debilidad anterior y tratad a las gentes
pacíficas del bando enemigo con la misma consideración que deseabais
entonces para vosotros".
4: 95
Los creyentes que
permanecen pasivos* --a excepción de los inválidos-- no pueden
ser considerados iguales que aquellos que se esfuerzan por la causa de Dios con
sus bienes y sus vidas:** Dios ha enaltecido a los que se esfuerzan con sus
bienes y sus vidas muy por encima de los que permanecen pasivos. Aunque Dios ha
prometido un buen fin a todos [los creyentes], ha enaltecido a los que se
esfuerzan por encima de aquellos que permanecen pasivos [prometiéndoles] una magnífica
recompensa --(4: 96) [muchos] grados superior--, el
perdón de los pecados y Su misericordia; pues, ciertamente, Dios es
indulgente, dispensador de gracia.
*Lit., "sentados [en casa]" --e.d., que no toman parte en la
lucha por la causa de Dios, sea esta física o moral.
** El término muyahid se deriva del verbo yahada, que significa
"se esforzó" o "combatió" o "hizo un
gran esfuerzo" por una causa noble o contra el mal. Por consiguiente,
yihad significa "esforzarse por la causa de Dios" en el más
amplio sentido de la expresión: es decir, se aplica no sólo a la
lucha física (qital) sino también a cualquier lucha, en sentido moral,
por una causa justa; así, por ejemplo, el Profeta describió la
lucha del hombre contra sus pasiones y debilidades (yihad an-nafs) como el
"yihad mayor" (Baihaqi, transmitido por Yabir ibn Abd Allah).
4: 97
Ciertamente, a
aquellos a quienes los ángeles se llevan a su muerte mientras
seguían siendo injustos consigo mismos, les preguntarán [los
ángeles]: “¿Que os pasaba?”*
Dirán:
“Estábamos oprimidos en la tierra.”
[Los
ángeles] dirán: “¿No era acaso la tierra de Dios
suficientemente ancha para que abandonarais el ámbito del mal?”**
Esos
tendrán por morada el infierno --¡que horrible destino! (4:
98) A excepción de aquellos realmente incapacitados --hombres,
mujeres o niños-- que carezcan de fuerzas y a quienes no se ha mostrado
el camino recto:*** (4: 99) a estos, Dios puede que les perdone
--pues, ciertamente, Dios es perdonador, indulgente.
*123 Lit.,
"¿En que [situación] estabais?" --e.d., cuando
vivíais. Esto se refiere a aquellos que evaden la lucha por la causa de
Dios sin justificación válida.
** Lit., "¿no era la tierra de Dios ancha, para que
pudierais emigrar en ella?" El término hichra (hégira, lit.,
"éxodo"), derivado del verbo hayara ("emigró"), se
usa en el Qur’an en dos sentidos: uno histórico, que se refiere al éxodo
del Profeta y de sus Compañeros de Mecca a Medina, y el otro de
carácter moral --a saber, el "éxodo" del hombre del mal hacia
Dios-- y no implica necesariamente el abandono del hogar patrio, en sentido
físico. En este pasaje se alude a este significado más amplio,
moral y ético, de la palabra hégira --de la misma forma que el pasaje
precedente (versículos 95-96) se refería al "esfuerzo por la
causa de Dios" (yihad) en el más amplio sentido de la palabra, que
abarca tanto aquellos esfuerzos de carácter físico y moral, como
el sacrificio de los propios bienes y aun de la propia vida, si fuera
necesario. Si bien el éxodo físico de Mecca a Medina dejó de ser
una obligación para los creyentes una vez conquistada Mecca en el
año 8 heg., el éxodo espiritual del ámbito del mal al de la
rectitud sigue siendo una exigencia fundamental del Islam: en otras palabras,
todo aquel que no "emigre del mal hacia Dios" no puede ser
considerado un creyente --y esto explica la condena, en la frase siguiente, de
todos aquellos que se muestran remisos a este respecto.
*** O: "no pueden encontrar el camino [recto]" --dando a
entender que están del todo confusos y no pueden, por tanto, captar esta
exigencia fundamental del Islam; o, también, que el mensaje relativo a esta
exigencia no les ha sido transmitido y explicado en forma adecuada.
4: 100
Y quien abandone
el ámbito del mal por la causa de Dios hallará en la tierra
muchos caminos de soledad,[29] pero también abundante vida. Y al que deje su
casa huyendo del mal hacia Dios y Su Enviado, y entonces le sorprenda la muerte
--Dios le tiene preparada su recompensa: pues, ciertamente, Dios es
indulgente, dispensador de gracia.
*La palabra muragam se deriva del sustantivo ragam
("polvo") y está conectada con la expresión
idiomática ragima anfuhu, "su nariz fue hundida en el
polvo", e.d., se vio humillado y forzado a hacer algo contra su voluntad.
Por tanto, muragam designa "un camino que por tomarlo uno deja a su
gente contra la voluntad de estos" (Samajshari), y es comprensible que tal
separación del entorno familiar conlleve lo que se conoce por muragama,
"separación [de otro]" o "distanciamiento de una relación
amistosa o cordial" (véase Lane III, 1113). La mejor forma de traducir
esta idea, en el contexto presente, es por "un camino de soledad"
--metáfora de la angustiosa soledaad que a menudo acompaña los
primeros pasos de aquel que emprende su "éxodo del mal hacia Dios".
(Sobre esta última expresión, véase la nota 124 anterior y
también la nota 203 en sura 2.)
4: 101
Y cuando
salgáis por la tierra [a combatir] no incurriréis en falta si
acortáis vuestras oraciones[*1] si teméis que los que se empeñan
en negar la verdad os ataquen por sorpresa:[*2] pues, ciertamente, quienes
niegan la verdad son vuestros enemigos declarados. (102) Así pues,
cuando estés con los creyentes[*3] y vayas a dirigirles en la oración,
que [sólo] una parte de ellos permanezca de pie contigo, con sus armas
a mano. Luego, una vez que hayan terminado su oración, que os
cubran[*4] mientras que otro grupo, que no haya rezado aún, reza
contigo, prevenidos contra el peligro y con sus armas a mano: [pues] a los que
se empeñan en negar la verdad les gustaría que os descuidarais de
vuestras armas y pertrechos para así caer sobre vosotros en un ataque
por sorpresa.[*5] Pero no incurrís en falta si dejáis a un lado
vuestras armas [mientras rezáis] porque os moleste la lluvia[*6] o
estéis enfermos; pero estad [siempre] prevenidos contra el peligro.
¡Ciertamente,
Dios ha preparado para todos los que niegan la verdad un castigo humillante!
[*1] Lit., "la oración": alusión a las cinco
oraciones obligatorias --al amanecer, a mediodía, a media tarde, a la
puesta del sol y a la noche-- que pueden acortarse y combinarse (la
oración del mediodía con la de la media tarde y la de la puesta
del sol con la de la noche) si uno está viajando o en situación
de peligro. Si bien la ampliación de esta licencia a los viajes ha sido
autorizada por la sunna del Profeta, el Qur’an sólo la menciona con
relación a situaciones de guerra, lo que justifica la inserción,
en la primera frase, de las palabras “a combatir”. La oración que se
describe en el versículo siguiente --en la que la congregación
reza por turnos - se denomina salat al-jauf ("la oración del
temor").
[*2] Lit., "podrían causaros daño" --dando a
entender, según casi todos los comentaristas, un ataque por sorpresa.
[*3] Lit., "entre ellos". El uso de la segunda persona en
esta frase apunta, en primer lugar, al Profeta e, implícitamente, al
jefe de todo grupo de creyentes en guerra con "quienes niegan la
verdad".
[*4] Lit., "cuando se hayan postrado, que se sitúen [e.d.,
el otro grupo] detrás de vosotros". Esta expresión
idiomática no debe entenderse literalmente: en el árabe
clásico, la frase kana min wara’ika (lit., "estaba detrás de
ti") significa "te daba protección" o (en lenguaje
militar) "te cubría", y no pretende describir la
posición física relativa de las dos personas o grupos.
[*5] Lit., "arrojarse sobre vosotros en una sola carga".
[*6] E.d., si existe riesgo de que se dañen sus armas por estar
expuestas a condiciones climáticas desfavorables, los guerreros quedan
exentos de la obligación de tener a mano sus armas mientras rezan. Esta
exención se aplica sólo, por supuesto, a aquellos soldados que
tienen a su cargo armas especialmente delicadas; y también a los casos
individuales de enfermedad, tal como se menciona en el pasaje. Debe
mencionarse, sin embargo, que la palabra matar (lit., "lluvia") se
emplea a menudo en el Qur’an para designar "una desgracia": si
tomamos esta acepción, la frase podría ser traducida por:
"si sufrís una desgracia" --y esto daría cabida a una
amplia gama de posibles situaciones de emergencia.
4:
103
Y cuando
hayáis acabado la oración, recordad a Dios --de pie, sentados y
acostados; y cuando de nuevo os sintáis seguros, cumplid [plenamente]
con vuestras oraciones. Ciertamente, para los creyentes la oración es en
verdad un deber sagrado ligado a tiempos concretos [del día].
4: 104
Y no flaqueéis en
vuestra persecución de las tropas [enemigas]. Si sufrís
penalidades, ciertamente también ellos las sufren: pero vosotros
esperáis [recibir] de Dios lo que ellos no pueden esperar. Y Dios es en
verdad omnisciente, sabio.
4: 105
Ciertamente,
hemos hecho descender sobre ti esta escritura divina que expone la verdad,
para que juzgues entre los hombres según lo que Dios te ha
enseñado.* Así pues, no disputes con los que traicionan su
responsabilidad, (4: 106) sino pide perdón a Dios [por
ellos]:** ciertamente, Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia.
*El
uso de la segunda persona en este versículo y en los dos siguientes
--así como en el versículo 113-- apunta, a primera vista, al
Profeta; implícitamente, sin embargo, va dirigido a todo aquel que haya
aceptado la guía del Qur’an: esto es evidente por el uso del pronombre
"vosotros" en el versículo 109. Por ello, no resulta muy
convincente el intento por parte de la mayoría de los comentaristas de
explicar este pasaje en términos puramente históricos, sobre todo porque
impone una limitación innecesaria a lo que no es sino una clara
enseñanza ética de carácter general.
**
Esto se refiere evidentemente a los hipócritas y a los seguidores tibios
del Qur’an que ya han sido mencionados en este sura: se acusa a ambos grupos de
haber traicionado la responsabilidad que les fue asignada, por cuanto que
pretenden haber aceptado el mensaje del Qur’an pero en realidad están
intentando corromperlo (véase el versículo 81). Dado que son ya
conscientes de lo que el Qur’an les exige y, a pesar de ello, se empeñan
en soslayar todo sometimiento verdadero a su guía, está de más
disputar con ellos.
4: 107
Ni tampoco
defiendas a los que se traicionan a sí mismos:* ciertamente, Dios no ama
a quienes traicionan su responsabilidad y persisten en la maldad. (4:
108) Quieren esconder sus actos de la gente; pero no pueden
esconderlos de Dios --porque Él está con ellos cuando conciben en
la noche toda clase de opiniones** que Él no aprueba. Y en verdad Dios
abarca [con Su conocimiento] todo lo que hacen.
(4: 109) ¿Queréis vosotros abogar en su
favor en esta vida? ¿Y quien abogará en su favor ante Dios en el
Día de la Resurrección, o quien será su defensor?
*E.d., "puedes pedir a Dios que les perdone, pero no intentes
excusar su conducta". Es significativo que el Qur’an califique la
traición a una responsabilidad, ya sea espiritual o social, de
"traición a uno mismo" --al igual que a menudo describe a una
persona que deliberadamente comete una ofensa o una injusticia (dulm), con la
expresión "que ofende contra sí mismo" o "que es
injusto consigo mismo" (dalim nafsahu)-- porque toda ofensa deliberada
daña espiritualmente a su autor.
** Lit., "de opiniones" (min al-qaul). Debe mencionarse que
el sustantivo qaul no significa simplemente "dicho" o
"expresión" (que es su significado básico): también se
usa en sentido figurado para designar lo que podríamos llamar un
"enunciado conceptual" --como una opinión, una doctrina, una
hipótesis o una creencia-- y en este sentido es usado a menudo en el
Qur’an.
4: 110
Sin embargo,
quien obre mal o sea injusto consigo mismo y luego pida perdón a Dios,
hallará que Dios es indulgente, dispensador de gracia: (4: 111)
pues quien comete una falta, la comete sólo en detrimento propio;* y
Dios es ciertamente omnisciente, sabio. (4: 112) Pero quien
comete una falta o un delito y acusa de ello a un inocente, carga con una
calumnia y [además otro] delito manifiesto.
*Lit., "quien adquiere una falta, la adquiere sólo contra
sí mismo".
4:
113
Si no fuera por
el favor de Dios para contigo y por Su misericordia, algunos de esos [que se
traicionan a sí mismos] ciertamente intentarían extraviarte; sin
embargo, sólo se extravían a sí mismos. Y tampoco
podrán hacerte ningún daño, ya que Dios ha hecho descender
sobre ti esta escritura divina y [te ha dado] la sabiduría, y te ha enseñado
lo que no sabías. Y el favor de Dios para contigo es ciertamente inmenso.
4: 114
Nada bueno sale,
por lo general, de los conciliábulos secretos --salvo aquellos
convocados para promover la caridad, la conducta honorable, o la
reconciliación entre la gente:* y a quien así actúe buscando
la complacencia de Dios, le daremos en su momento una magnífica
recompensa.
*Lit.,
"No hay bien en muchos de sus conciliábulos secretos (nachwa)
--exceptuando a quien promueve...", etc. Así pues, aquellas
conversaciones secretas que sirvan a fines positivos y beneficiosos --por
ejemplo, negociaciones de paz entre estados o comunidades-- son una
excepción en esta censura de los "conciliábulos
secretos", porque a veces una publicidad prematura puede ser perjudicial
para la consecución de tales fines o podría, (especialmente en
casos de ayuda caritativa) herir los sentimientos de los beneficiarios.
4: 115
Pero a aquel que,
después de habérsele concedido la guía, se aparta del Enviado y sigue un
camino distinto al de los creyentes --le dejaremos con lo que ha elegido,* y le
haremos sufrir el infierno: ¡que horrible destino!
*Lit., "le haremos girar hacia aquello a lo que [el mismo] se
gira" --esto hace hincapié en la libertad de elección del hombre.
4: 116
En verdad, Dios
no perdona que se atribuya divinidad a otros junto con Él, si bien
perdona lo que es más leve a quien Él quiere: pues quienes
atribuyen divinidad a otros junto con Dios se han perdido en un lejano
extravío. (4: 117) En vez de a Él, invocan
sólo a símbolos sin vida* --con lo que no invocan sino a un
Satán rebelde (4: 118) a quien Dios ha rechazado, y que
dijo: “¡Ciertamente, he de tomar a un número designado de Tus
siervos, (4: 119) y he de extraviarles, y he de llenarles de
vanos deseos; y he de instigarles --y cortarán las orejas al ganado
[como sacrificio a los ídolos]: y he de instigarles-- y
corromperán la creación de Dios!”**
Pero quienes
toman a Satán por patrón en vez de a Dios, ciertamente han
incurrido en una perdida total: (4: 120) les promete y les llena
de vanos deseos: pero cuanto Satán les promete es sólo para
engañarles.*** (4: 121) Esos tendrán por morada el
infierno: y no hallarán forma de salir de él.
*El
término inaz (plural de unza: "un ser femenino") era usado por los
árabes, antes del Islam, para designar a sus ídolos,
probablemente porque se les consideraba en su mayoría femeninos. Por
ello, según algunos filólogos, el plural inaz significa
"cosas inanimadas" (cf. Lane I, 112). Ibn Abbas, Qatada y Hasan
al-Basri lo explican como algo pasivo y carente de vida (Tabari); esta
definición ha sido adoptada también por Ragib. Por otro lado, Tabari
cita una Tradición, transmitida por Urwa, según la cual en un
ejemplar del Qur’an propiedad de A’isha aparecía la palabra autan
("ídolos") en lugar de inaz (cf. también Samajshari e Ibn
Kazir). La traducción por "símbolos sin vida" es la
más apropiada en este contexto, ya que combina justamente el concepto de
"ídolos" con el de "cosas inanimadas".
**
Cf. 7:16-17. Antes del Islam, los árabes solían dedicar algunas
cabezas de ganado a uno u otro de sus ídolos cortando o hendiendo las
orejas del animal, después de lo cual este era considerado sagrado (Tabari). En
este contexto, la alusión es usada metonímicamente para describir
usos, o inclinaciones, idólatras, en general. La alusión a que
Satán induce al hombre a "corromper (lit., "alterar") la
creación de Dios", tiene un significado al que rara vez se presta
suficiente atención: Dado que esta creación, y la forma en que se
manifiesta, es una expresión de la voluntad planificadora de Dios, todo
intento de alterar su naturaleza intrínseca equivale a corromperla. --
Para una elaboración del significado más amplio del término
shaitán ("Satán" o "fuerza satánica"),
véase la primera mitad de la nota 16 en 15:17.
***
El término gurur significa cualquier cosa que cautiva o engaña a la
mente --por ejemplo, el abandonarse totalmente a los placeres mundanales, o la
absurda creencia de que no existen límites para los proyectos y los
logros humanos.
4: 122
Pero a quienes
llegan a creer y hacen buenas obras, les haremos entrar en jardines por los que
corren arroyos y allí permanecerán más allá del
cómputo del tiempo: esta es, en verdad, la promesa de Dios-- ¿y
quien es más veraz hablando que Dios?
4: 123
Puede no
coincidir con vuestras ilusiones --ni con las ilusiones de los seguidores de
revelaciones anteriores* --[que] quien obra mal será retribuido por
ello y no hallará quien le proteja de Dios, ni nadie que le auxilie, (4:
124) mientras que quien haga [cuantas] buenas obras [pueda] --sea
hombre o mujer-- y además sea creyente, entrará en el
paraíso y no se le hará ni la más mínima injusticia.
*Alusión tanto
a la idea de los judíos de ser "el pueblo elegido de Dios" y
de que, por ello, tienen asegurada Su misericordia en la Otra Vida, como al
dogma cristiano de la "redención", que promete la
salvación a todos los que creen en Jesús como "hijo de
Dios".
4: 125
¿Y quien
tiene mejor fe que quien somete su ser por entero a Dios y además obra
rectamente, siguiendo la tradición de Abraham, que se apartó de
todo lo falso --cuando Dios ensalzó a Abraham con Su amor?*
*Lit., "tomó a Abraham por [Su] amigo bienamado (jalil)".
4: 126
De Dios es cuanto
hay en los cielos y cuanto hay en la tierra; y, ciertamente, Dios abarca todas
las cosas.
4: 127
Y te piden un
dictamen sobre las leyes relativas a las mujeres.* Di: “Dios os dictamina las
leyes relativas a ellas” --pues [Su voluntad está expresada] en lo que
se os transmite por medio de esta escritura divina acerca de las huérfanas [en
vuestra tutela], a las que --porque deseáis casaros con ellas-- no dais
lo que les corresponde;** y acerca de los niños indefensos; y acerca de
vuestro deber de tratar a los huérfanos con equidad. Y todo el bien que
hagáis --ciertamente, Dios tiene pleno conocimiento de ello.
*E.d.,
las leyes relativas a las relaciones matrimoniales, a la parte de la herencia
que corresponde a las mujeres, etc. Un fatwa o ifta' es la
"clarificación de un precepto legal" dada en respuesta a una
consulta; así pues, la forma verbal istaftahu significa "le
pidió un dictamen legal", o "que le aclarara una ley [en
particular]". Dado que las leyes a que se hace alusión en este
pasaje ya han sido tratadas anteriormente en este mismo sura, esta nueva
referencia a ellas quiere destacar la gran importancia de los problemas que se
suscitan, así como la responsabilidad que los hombres tienen para con
las mujeres, fisiológicamente más débiles. Según el
sistema que prevalece todo a lo largo del Qur’an, un pasaje largo dedicado a cuestiones
puramente morales o éticas va seguido, por lo general y también en este caso,
de versículos que tratan de leyes sociales, a fin de destacar la
íntima conexión que existe entre la vida espiritual del hombre y
su conducta social.
**
Cf. el versículo 3 de este sura: "Y si teméis no ser equitativos
con los huérfanos...", y la explicación de A’isha citada en la nota
3 correspondiente.
4: 128
Y si una mujer
teme ser maltratada o abandonada por su marido, no incurrirán en falta
si ambos se avienen a reconciliarse pacíficamente: pues lo mejor es la
reconciliación y el ánimo es siempre propenso al egoísmo.
Pero si hacéis el bien y sois conscientes de Él --ciertamente, Dios
está en verdad bien informado de todo lo que hacéis.
4: 129
Y no seréis capaces
de tratar a vuestras mujeres con ecuanimidad, por mucho que lo deseéis;*
así pues, no os inclinéis tanto a una que la otra quede como que tiene y
no tiene marido.** Pero si rectificáis y sois conscientes de Él
--ciertamente, Dios es en verdad indulgennte, dispensador de gracia.
*Esto se refiere a
aquellos casos en que un hombre tiene más de una esposa --posibilidad
que está condicionada por su determinación y habilidad para
"tratarlas con ecuanimidad", tal como se prescribe en el
versículo 3 de este sura. Dado que un hombre que sea consciente de su
responsabilidad moral podría sentir que está cometiendo una falta
si ama a una de sus esposas más que a la otra (u otras), este
versículo presenta una "aclaración jurídica"
sobre este punto al poner de manifiesto que los sentimientos están fuera
del control del ser humano: en otras palabras, que la igualdad requerida en el
trato se refiere sólo a la conducta externa hacia las esposas y a las
cuestiones materiales. Sin embargo, dado el hecho de que la conducta de una
persona hacia otra se ve, a la larga, influenciada casi inevitablemente por sus
sentimientos hacia dicha persona, este pasaje --leído juntamente con el
versículo 3 y, en especial, su última frase-- impone una
restricción moral a los matrimonios múltiples.
** Lit., "no os inclinéis con una inclinación total"
--e.d., hacia una de las esposas, con la consiguiente exclusión afectiva
de la otra-- "dejándola como en suspenso (ka’l-muaal.laqa)".
Con relación a esta interpretación de la frase, véase Lane V,
2137.
4: 130
Y si el marido y
la mujer* se separan, Dios les proveerá a cada uno de Su abundancia:
pues Dios es en verdad inmenso, sabio, (4: 131) y de Dios es todo
cuanto hay en los cielos y todo cuanto hay en la tierra.
Y, ciertamente,
hemos exhortado a quienes se dio la revelación antes de vosotros, y
también a vosotros, a que os mantengáis conscientes de Dios. Y si le
negáis --ciertamente, de Dios es todo cuanto hay en los cielos y todo
cuanto hay en la tierra, y Dios es en verdad autosuficiente, digno de toda
alabanza.
*Lit.,
"los dos".
4: 132
Y de Dios es todo
cuanto hay en los cielos y todo cuanto hay en la tierra; y nadie es tan digno
de confianza como Dios. (4: 133) Si quiere, ¡Oh gentes!, os
eliminará y pondrá [en vuestro lugar] a otros seres: pues Dios
tiene en verdad poder para hacerlo.
4: 134
Si alguien desea
las recompensas de este mundo [que recuerde que] de Dios son [tanto] las
recompensas de este mundo [como] las de la Otra Vida: y Dios en verdad todo lo
oye, todo lo ve.
4: 135
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Sed firmes en establecer la justicia,
dando testimonio de la verdad por Dios, aunque sea en contra vuestra o de
vuestros padres y parientes. Tanto si la persona es rica o pobre, el derecho de
Dios está por encima de los [derechos] de ambos.* No sigáis,
pues, vuestros propios deseos, no sea que os apartéis de la justicia: porque
si alteráis [la verdad], u os evadís, ¡ciertamente, Dios
está bien informado de todo cuanto hacéis!
*E.d.,
"no dejéis que el hecho de que un hombre sea rico os predisponga en su
favor o en su contra, ni tampoco que una compasión mal entendida os
lleve a favorecer a un pobre a costa de la verdad".
4: 136
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Aferráos a vuestra creencia en Dios
y en Su Enviado, y en la escritura divina que Él ha hecho descender
gradualmente sobre Su Enviado y también en la revelación que hizo
descender con anterioridad:* pues quien niega a Dios, a Sus ángeles, a
Sus enviados y el Último Día, en verdad se ha perdido en un
lejano extravío.**
*Esto se refiere a la
creencia en el hecho de una revelación anterior y no en las escrituras
anteriores en su forma actual, que --como el Qur’an afirma repetidamente-- son
el resultado de una alteración profunda de los textos originales.
** Dado que Dios transmite Sus revelaciones a los profetas por medio
de aquellos seres o fuerzas denominados ángeles, la creencia en estos
está correlacionada con la creencia en la propia revelación.
4: 137
Ciertamente, a
aquellos que llegan a creer y luego niegan la verdad, y de nuevo creen, y de
nuevo niegan la verdad, para luego obstinarse tercamente en su rechazo de la
verdad* --Dios no les perdonará, ni les guiará a un camino. (4:
138) Anuncia a tales hipócritas que les aguarda un castigo
doloroso.
*Lit.,
"aumentando su rechazo de la verdad".
4:
139
Quienes toman por
aliados a quienes niegan la verdad prefiriéndoles a los creyentes --¿Es
que esperan de ellos honra, cuando en verdad todo el honor es [sólo] de
Dios?*
*Véase 3:28. No obstante, el término "aliados" (auliya',
sing. wali) no designa, en este contexto, simplemente alianzas
políticas. Evidentemente, alude sobretodo a una "alianza
moral" con quienes niegan la verdad: o lo que es lo mismo, a la
adopción de su modo de vida, prefiriéndolo al modo de vida de los
creyentes, en la esperanza de ser por ello "honrados", o aceptados
como iguales por aquellos. Dado que la imitación del modo de vida de los
incrédulos empedernidos choca claramente con los principios morales que exige
la verdadera fe, a la larga conduce inevitablemente al abandono de esos
principios.
4: 140
Y, en verdad,
Él os ha ordenado en esta escritura divina que cuando oigáis a la
gente negar la verdad de los mensajes de Dios o burlarse de ellos, evitéis su compañía
mientras no cambien de conversación* --pues si no, ciertamente, os
haréis como ellos.
Ciertamente,
junto a los que niegan la verdad, Dios reunirá en el infierno a los
hipócritas, (4: 141) que sólo están a ver
que os acontece: si os llega de Dios un triunfo, dicen: “¿Acaso no
estábamos a vuestro lado?” --pero si los que niegan la verdad tienen
suerte, les dicen: “¿No hemos acaso merecido vuestro afecto al
defenderos de esos creyentes?”**
Pero Dios
juzgará entre vosotros el Día de la Resurrección; y Dios
nunca permitirá que quienes niegan la verdad prevalezcan sobre los
creyentes.***
*Lit.,
"no debéis sentaros con ellos hasta que no entren en conversaciones
distintas de esa". La orden a que se hace alusión se encuentra en
6:68, que fue revelado mucho antes.
**
Lit., "¿no tuvimos acaso el dominio sobre vosotros [e.d.,
"sobre vuestros corazones" --cf. Lane II, 664] y os defendimos de los
creyentes?" El término "creyentes" tiene aquí un sentido
claramente sarcástico y esto justifica el uso del pronombre demostrativo
"esos" en lugar del artículo definido "los".
***
Este anuncio tiene, por supuesto, un significado puramente espiritual y no se
ve reflejado necesariamente en las vicisitudes, siempre cambiantes, de la vida
--ya que (como señala este mismo vversículo) "quienes niegan
la verdad" pueden "tener suerte" a veces, es decir, pueden
prevalecer temporalmente sobre los creyentes.
4: 142
Ciertamente, los
hipócritas quieren engañar a Dios --pero es Él quien hace
que se engañen [a sí mismos].* Y cuando se disponen a hacer la
oración, lo hacen con desgana y sólo para ser vistos y elogiados
por la gente, sin apenas acordarse de Dios, (4: 143) vacilantes
entre esto y lo otro, [sin pertenecer] ni a unos ni a otros. A quien Dios deja
que se extravíe no encontrarás forma de encaminarle.
*Algunos
comentaristas (p.e., Rasi) interpretan la frase hua jadiuuhum (lit.,
"Él es su engañador") como "Él les
retribuirá por su engaño". Sin embargo, la traducción
escogida por mí parece más acorde con 2:9, en donde se habla del
mismo tipo de hipocresía: "Pretenden engañar a Dios y a
aquellos que han llegado a creer --pero sólo se engañan a
sí mismos, y no se dan cuenta." Véase también Manar V, 469 s., en
donde ambas interpretaciones son consideradas como mutuamente complementarias.
4: 144
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! ¡No toméis a quienes niegan la
verdad por aliados prefiriéndoles a los creyentes! ¿Queréis presentar a
Dios una prueba clara de vuestra culpabilidad?*
*Lit.,
"una prueba clara en contra vuestra". Véase la nota 154 anterior.
4: 145
Verdaderamente,
los hipócritas estarán en lo más profundo del fuego y no
encontrarás quien les auxilie. (4: 146) Excepto los que se
arrepientan, rectifiquen, se aferren a Dios y se vuelvan sinceros en su fe en
Dios: pues estos estarán junto a los creyentes --y en su momento Dios
dará a todos los creyentes una magnífica recompensa.
4: 147
¿Por qué
va Dios a castigaros [por vuestras ofensas pasadas] si sois agradecidos y
llegáis a creer --cuando Dios responde siempre al agradecimiento y es
omnisciente?*
*La gratitud que aquí se menciona es de carácter general
--es decir, un sentimiento de agradecimieento por estar vivo y poseer lo que se
describe como "alma": sentimiento que a menudo lleva al hombre a comprender
que el don de la vida y de la consciencia no es accidental y de ahí,
como resultado de un proceso lógico de pensamiento, a la creencia en
Dios. Según Samajshari, esta es la razón por la que "la
gratitud" es mencionada antes que "la creencia" en el orden de
esta frase.
4: 148
A Dios no le
agrada que se mencione un mal públicamente, excepto por aquel que sufre
injusticia [como consecuencia]* Y Dios en verdad todo lo oye, es omnisciente,
(4: 149) tanto si hacéis el bien públicamente o en secreto,
como si perdonáis el mal [que os han hecho]: pues, ciertamente, Dios es
en verdad perdonador, todopoderoso.
*Como señalan
varios comentaristas (p.e., Rasi), esto podría referirse a hacer
públicas las palabras y las acciones de aquellos hipócritas e incrédulos
declarados que más tarde se arrepintieron y a los que se alude en los
dos versículos anteriores: interpretación que parece confirnada
por el contexto. No obstante, la anterior declaración tiene también un
carácter general: es una prohibición de mencionar las malas
acciones o palabras de otros, "excepto por aquel que sufra injusticia
[como consecuencia]" --lo que implica también que toda conducta que afecte
a la sociedad en su conjunto puede ser denunciada si los intereses de la parte
afectada --en este caso, la propia sociedad-- así lo exigen.
4: 150
Verdaderamente,
quienes niegan a Dios y a Sus enviados tratando de hacer distinción
entre [la fe en] Dios y [la fe en] Sus enviados, y que dicen: “Creemos en esto
pero no en lo otro”,* y quieren seguir un camino intermedio --(4: 151)
esos, precisamente, son los que de veras niegan la verdad: y para quienes
niegan la verdad hemos preparado un castigo humillante.
*O bien:
"Creemos en algo de ello pero no en lo otro" --es decir, creen en
Dios pero no en Sus enviados (Samajshari) o también, creen en algunos enviados
pero no en otros (Tabari y Samajshari). En mi opinión, es preferible la
primera de estas dos interpretaciones ya que abarca tanto el rechazo de algunos
de los enviados como el rechazo total de la idea de que Dios haya revelado Su
voluntad por medio de mensajeros elegidos por Él. En el Islam, el
rechazo total o parcial de los enviados de Dios constituye una falta casi tan
grave como el propio rechazo de Dios.
4: 152
Pero quienes
creen en Dios y en Sus enviados sin hacer distinciones entre ninguno de ellos*
--a esos Él les concederá, en su momento, su recompensa
[completa]. Y Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia.
*E.d., en cuanto al hecho de ser mensajeros de Dios.
4: 153
Los que siguen el
Antiguo Testamento[*1] --te piden [Oh Profeta] que hagas descender del cielo
una revelación para ellos.[*2] Cosas más graves pidieron ya a
Moisés, cuando dijeron: “¡Haz que veamos a Dios cara a cara!” --y
entonces les fulminó el rayo del castigo por esta maldad suya.[*3] Luego
se entregaron a la adoración del becerro [de oro] --y eso después de
haber recibido pruebas claras de la verdad. Aún así, les
perdonamos esa [falta suya] y dimos a Moisés una prueba clara [de la verdad], (4:
154) elevando el monte Sinaí por encima de ellos con
ocasión de su solemne compromiso. Y les dijimos: “Entrad por la puerta
con humildad”;[*4] y les dijimos: “No violéis la ley del Sábado”; y
aceptamos su solemne compromiso.
[*1]Como
queda claro por el contexto, el término ahl al-kitab ("seguidores de una
revelación [anterior]") alude aquí, específicamente,
a los judíos, y esto justifica su traducción por "los que
siguen el Antiguo Testamento".
[*2]
A saber: "como prueba de tu misión profética". O también, la
frase puede entenderse como: "Te piden que hagas descender del cielo un
libro para ellos." Teniendo en cuenta la afirmación repetida en el
Qur’an sobre que los judíos estaban convencidos de que sólo ellos
podían recibir la revelación divina, me parece que la
traducción elegida por mí es la más apropiada.
[*3]
Véase 2:55 y la nota 40 correspondiente.
[*4]
Véase 2:58-59 y las notas correspondientes
4: 155
Y [les castigamos][*1]
por violar su compromiso, por negarse a aceptar los mensajes de Dios, por matar
a los profetas contra todo derecho y por alardear diciendo: “Nuestros corazones
están ya rebosantes de conocimiento” --¡No!, sino que Dios ha sellado
sus corazones por haber negado la verdad, y [ahora] creen sólo en unas
pocas cosas--;[*2] (4: 156) y por negarse a aceptar la verdad y
por la enorme calumnia que profieren contra María,[*3] (4: 157)
y por alardear diciendo: “¡Ciertamente, hemos matado al Ungido Jesús,
hijo de María, [que decía ser] el enviado de Dios!”
Sin embargo, no
le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció [que había
ocurrido] así;[*4] y, en verdad,
quienes discrepan acerca de esto están ciertamente confusos, carecen de
[verdadero] conocimiento de ello y siguen meras conjeturas. Pues, con toda
certeza, no le mataron: (4: 158) sino al contrario, Dios lo
exaltó hacia Sí[*5] --y Dios es en verdad poderoso, sabio. (4:
159) Sin embargo, ninguno de los seguidores de anteriores revelaciones dejará
de comprender, en el momento de su muerte, la verdad acerca de
Jesús;[*6] y el Día de la Resurrección, él dará
testimonio de la verdad en contra de ellos.
[*1]La
declaración relativa a su castigo --a que se alude aquí-- se hace
explícita en el versículo 160.
[*2]
Véase 2:88 y las notas correspondientes.
[*3]
La calumnia a que se hace alusión es la afirmación popular
judía de que Jesús era hijo ilegítimo.
[*4]
Así pues, el Qur’an niega categóricamente la historia de la
crucifixión de Jesús. Existen, entre los musulmanes, un gran
número de leyendas fantásticas que cuentan como, en el
último momento, Dios reemplazó a Jesús por otro hombre muy
parecido a él (según algunos relatos, este hombre fue Judas), que fue
crucificado en su lugar. Sin embargo, ninguna de estas leyendas recibe el menor
apoyo del Qur’an o de la Tradiciones auténticas, y las historias que los
comentaristas clásicos presentan a este respecto deben ser rechazadas
sin miramientos, ya que son únicamente intentos confusos de
"conciliar" la declaración coránica de que Jesús
no fue crucificado con la descripción que los Evangelios dan de su
crucifixión. La historia de la crucifixión se explica
sucintamente con la frase coránica wa-lakin shubbiha lahum, que he
traducido por, "sino que les pareció que había ocurrido
así" --dando a entender que con el paso del tiempo, mucho después
del tiempo de Jesús, nació la leyenda (posiblemente por influjo
de las creencias del mitraismo, dominantes en aquel tiempo) de que había
muerto en la cruz para expiar el "pecado original" que supuestamente
pesa sobre la humanidad; y esta leyenda llegó a fijarse de forma tan
firme entre los seguidores posteriores de Jesús que aún sus
enemigos, los judíos, empezaron a creer en ella --si bien en sentido
despectivo (pues, en aquellos tiempos, la crucifixión era una forma
abyecta de ejecutar la pena capital que se reservaba para los criminales
más odiosos). En mi opinión, esta es la única
explicación satisfactoria de la frase wa-lakin shubbiha lahum, sobretodo
teniendo en cuenta que la expresión shubbiha li es
idiomáticamente sinónima de juyyila li, "[algo] se
volvió para mí una imagen ensoñada" e.d., "en mi
mente" --en otras palabras "me pareció" (véase
Qamús, art. jayala, así como Lane II, 833, y IV, 1500).
[*5]
Cf. 3:55, donde Dios dice a Jesús: "Ciertamente, te haré fallecer y
te exaltaré hacia Mí." El verbo rafaahu (lit., "lo
elevó" o "lo ascendió") tiene, siempre que se
trate de un acto de rafaa ("elevación") de un ser humano
atribuido a Dios, el significado de "honrar" o "exaltar".
No existe en el Qur’an nada que justifique la creencia popular según la
cual Dios "hizo ascender" físicamente a Jesús a los
cielos estando vivo. La expresión "Dios lo exaltó hacia
Sí" en este versículo, denota la elevación de
Jesús a la esfera de la gracia especial de Dios --bendición de la
que participan todos los profetas, como queda claro por 19:57, en donde el
verbo rafaanahu ("lo exaltamos") se emplea referido al Profeta Idris.
(Véase también Muhammad Abdu en Manar III, 316 s., y VI, 20 s.) La
expresión "sino al contrario" (bal) al inicio de la frase,
quiere resaltar el contraste entre la creencia de los judíos de que
habían matado a Jesús de forma humillante sobre la cruz y el
hecho de que "Dios lo exaltó hacia Sí".
[*6]
Lit., "que no crea en él antes de morir". De acuerdo con este
versículo, todos los judíos y cristianos creyentes se dan cuenta
en el momento de su muerte de que Jesús fue en realidad un profeta de
Dios --y no un impostor ni "el hijo de Dios" (Samajshari).
4: 160
Así pues,
por las perversidades cometidas por los seguidores del judaísmo, les
privamos de muchas cosas buenas que [antes] les estaban permitidas;* y [lo
hicimos] por haberse apartado tantas veces del camino de Dios,** (4: 161)
y [por] haber practicado la usura a pesar de habérseles prohibido y haber
devorado los bienes de otra gente con falsedad. Y para quienes de ellos
[siguen] negando la verdad hemos preparado un castigo doloroso.
*La mayoría de
los comentaristas consideran esto como una alusión a las severas
restricciones dietéticas que fueron impuestas a los judíos, y a las que
se hace referencia en 3:93 y en 6:146. Sin embargo, dado que 3:93 afirma
claramente que tales restricciones y prohibiciones eran un castigo por malas
acciones cometidas "antes de que descendiera la Tora", mientras que
el presente versículo hace referencia a su conducta perversa de tiempos
posteriores, se hace patente que el castigo al que se alude aquí tiene
otro significado: a saber, la privación secular sufrida por los
judíos de todas aquellas "cosas buenas" de la vida que otras
naciones disfrutan --en otras palabras, la humillación y el sufrimiento
que han tenido que soportar a lo largo de toda su historia conocida y, en
especial, después del tiempo de Jesús. Es en base a esta
interpretación por lo que he traducido la expresión harramna
aalaihim (lit., "les prohibimos") por "les privamos".
**El verbo sadda ("apartó") puede ser transitivo o
intransitivo, y lo mismo puede decirse del sustantivo sadd que de él se deriva.
En el primero de los casos, la frase podría traducirse, "por haber
apartado a tantos [otros] del camino de Dios"; y en el segundo, "por
haberse apartado [tan] a menudo del camino de Dios". En vista de que en el
Qur’an se insiste con frecuencia sobre la naturaleza obstinada de los hijos de
Israel --y de la abundancia de pruebas que el Antiguo Testamento ofrece a este
respecto-- he preferido traducirlo en la forma intransitiva.
4: 162
Pero a quienes de
ellos están firmemente arraigados en el conocimiento* y los creyentes
que creen en lo que se ha hecho descender sobre ti y en lo que se hizo
descender antes de ti, y a aquellos que son [especialmente] constantes en la
oración,** y gastan en limosnas, y todos los que creen en Dios y en el
Último Día --a esos les daremos una magnífica recompensa.
*
E.d., aquellos de entre los judíos que no se contentan con el mero
cumplimiento de los rituales, sino que intentan penetrar en los significados
más profundos de la creencia.
**
Según los gramáticos de la escuela de Basra, en especial
Sibaweih, el uso del caso acusativo (mansub) en la expresión al-muqimin
as-salat ("aquellos que son constantes en la oración") --en
lugar del nominativo al-muqimun-- es un recurso gramatical lícito que quiere
resaltar el carácter especial y loable que tiene la oración y
todos aquellos que se consagran a ella (véase Samajshari y Rasi); y por eso he
interpolado "especialmente" entre paréntesis.
4: 163
Ciertamente, te
hemos inspirado [Oh Profeta] como inspiramos a Noé y a todos los profetas
después de él --e inspiramos a Abraham, a Ismail, a Isaac, a Jacob y a sus
descendientes, incluyendo a Jesús, Job, Jonás, Aarón y Salomón;
y dimos a David un libro de sabiduría divina;* (4: 164) e
[inspiramos a otros] enviados que ya te hemos mencionado;** así como a
enviados que no te hemos mencionado; y Dios habló a Moisés
directamente: (4: 165) [hemos comisionado a todos estos]
enviados como anunciadores de buenas nuevas y como advertidores, para que la
gente no tenga excusa ante Dios después [de la venida] de estos enviados: y
Dios es en verdad poderoso, sabio.
*E.d.,
los Salmos (véase sura 21, nota 101).
**
E.d., con anterioridad a la revelación de este sura.
4: 166
Pero [aún
así], Dios da fe de la verdad de lo que ha hecho descender sobre ti: lo
ha hecho descender sobre ti con Su sabiduría y los ángeles dan fe
de ello --aunque nadie puede dar fe como Dios.
4: 167
Ciertamente,
quienes se empeñan en negar la verdad y apartan a otros del camino de
Dios, en verdad se han perdido en un lejano extravío.
4: 168
Ciertamente, a
quienes se empeñan en negar la verdad y en hacer el mal --Dios no les
perdonará ni les guiará a ningún camino (4: 169)
excepto al camino del infierno, en donde permanecerán más
allá del cómputo del tiempo: y esto en verdad es fácil
para Dios.
4: 170
¡Oh gentes!
El Enviado ha llegado a vosotros con la verdad procedente de vuestro
Sustentador: ¡Creed, pues, por vuestro bien! y si negáis la verdad
--¡ciertamente, de Dios es todo cuaanto hay en los cielos y todo cuanto
hay en la tierra, y Dios es en verdad omnisciente, sabio!
4: 171
¡Oh
seguidores del Evangelio! No excedáis los límites [de la verdad]
en vuestras creencias religiosas,* y no digáis acerca de Dios sino la
verdad. El Ungido Jesús, hijo de María, fue sólo un enviado
de Dios --[el cumplimiento de] Su promesa, que Él había hecho
llegar a María-- y un espíritu creado por Él.** Creed,
pues, en Dios y en Sus enviados, y no digáis: “[Dios es] una trinidad”.
Desistid [de esa afirmación] por vuestro propio bien. Dios es sólo
un Dios Unico; muy distante está, en Su gloria, de tener un hijo: Suyo
es todo cuanto hay en los cielos y todo cuanto hay en la tierra; y nadie es tan
digno de confianza como Dios.
*E.d., al elevar a
Jesús al rango de divinidad. Dado que esto va dirigido
específicamente a los cristianos, he traducido el término kitab por
"Evangelio".
** Lit., "Su palabra que el transmitió a María y un
espíritu procedente de Él". Según Tabari, la
"palabra" (kalima) fue "el anuncio (risala) que Dios
ordenó a los ángeles transmitir a María, y la buena nueva
que Dios le da" (alusión a 3:45) --lo que justifica la
traducción de kalimatuhu por "[el cumplimiento de] Su
promesa". (Véase también el sura 3, nota 28). En cuanto a la expresión,
"un espíritu procedente de Él" o "creado por
Él", hay que resaltar que entre los distintos significados que la
palabra ruh presenta en el Qur’an (p.e., "inspiración" en 2:87
y 253), está también su significado primordial de "aliento
vital", "alma", o "espíritu": así, por
ejemplo, en 32:9, donde se habla de la evolución del embrión
humano: "y luego le conforma [e.d., al hombre]... e insufla en él algo de
Su espíritu" --es decir, le dota de un alma consciente que
representa el supremo don de Dios al hombre y que es, por tanto, descrita como
"un soplo de Su espíritu". En el presente versículo,
que hace hincapié en la naturaleza puramente humana de Jesús y que
refuta la creencia en su divinidad, el Qur’an señala que, al igual que
todos los demás seres humanos, Jesús fue "un espíritu
creado por Él".
4: 172
El Ungido nunca
tuvo a menos ser siervo de Dios, ni tampoco los ángeles que
están próximos a Él. Y aquellos que desdeñan
servirle y se muestran altivos [deberían saber que en el Día del
Juicio] Él les reunirá ante Sí: (4: 173) entonces
a aquellos que alcanzaron la fe e hicieron buenas obras, Él les
dará sus justas recompensas y aún más de Su favor; pero a
aquellos que se mostraron altivos y se vanagloriaban en su arrogancia, les
castigará con un doloroso castigo; y no hallarán quien les
proteja de Dios, ni quien les auxilie.
4: 174
¡Oh gentes!
Ha llegado a vosotros una manifestación de la verdad venida de vuestro
Sustentador y os hemos hecho descender una luz clara. (4: 175) A
quienes hayan llegado a creer en Dios y se aferren a Él --Él les
envolverá* en Su misericordia y favor, y les guiará hacia
Sí por un camino recto.
*Lit.,
"les hará entrar".
4: 176
Te piden un
dictamen.* Di: “[Así] os dictamina Dios las leyes relativas a la
[herencia de] aquellos que no dejen herederos directos: Si un hombre muere sin
dejar hijos pero tiene una hermana, esta heredará la mitad de lo que
deje, y él será su heredero si ella muere sin dejar hijos. Pero si tiene
dos hermanas, estas heredarán [conjuntamente] dos tercios de lo que
deje; y si tiene hermanos y hermanas,** entonces a cada varón le
corresponderá la parte de dos hembras.”
Dios os aclara
[todo esto] para que no os extraviéis; y Dios conoce todas las cosas
*E.d., sobre las leyes de la herencia que se mencionan en la frase
siguiente. Acerca del significado de istifta' ("pedir una
aclaración sobre una ley [particular]"), véase la nota 145 de este
sura. Esta transición, en apariencia abrupta, entre las páginas
anteriores --que se ocupan de cuestiones de teología-- y esta, obedece
al principio coránico de entrelazar deliberadamente exhortaciones
morales con legislación práctica, a fin de enseñar que la
vida del hombre --la espiritual y la física, la individual y la social--
es un todo integral, y precisa por tanto de una consideración simultánea
de todos sus aspectos para que el concepto de "una buena vida" pueda
hacerse realidad. Este versículo completa la serie de leyes de la
herencia que fueron tratadas con anterioridad en este mismo sura.
** Lit., "hermanos (ijwa), hombres y mujeres". Hay que
resaltar que el término ijwa comprende tanto a hermanos, o a hermanas, como a
hermanos y hermanas.