005
El Significado del Generoso
Qur'an
Traducción del Árabe y Comentarios
Muhammad Asad
Sura 5
Al-Ma’ida (El Ágape)
Período de Medina
Según
todos los testimonios existentes, este sura constituye una de las
últimas secciones del Qur’an reveladas al Profeta. El consenso de las
opiniones la sitúa en el período de su Peregrinación de la
Despedida, en el año 10 heg. Su título proviene de la
petición de un “ágape celestial” hecha por los discípulos
de Jesús (versículo 112), y de la oración de Jesús
a este respecto (versículo 114).
El sura comienza
con una llamada a los creyentes al cumplimiento de sus obligaciones
espirituales y sociales, y acaba recordando la total dependencia del hombre en
Dios, de quien es “el dominio sobre los cielos y la tierra y todo lo que
contienen”. Por ser una de las últimas revelaciones transmitidas al
Profeta, establece una serie de preceptos relacionados con los ritos religiosos
y con diversas obligaciones sociales; pero al mismo tiempo, advierte a los
seguidores del Qur’an en contra de ampliar el alcance de los preceptos divinos
mediante deducciones subjetivas (versículo 101), pues esto podría
dificultarles la práctica de la Ley de Dios y podría llevarles, a
la postre, a la negación de la verdad de la propia revelación
(versículo 102). Se les previene asimismo en contra de tomar a los
judíos y a los cristianos por “aliados”, en el sentido moral de la
palabra: es decir, imitar su modo de vivir y sus conceptos sociales en
detrimento de los principios del Islam (versículos 51 ss.). Esta
advertencia se hace obligada por el hecho --destacado repetidas veces en este
sura-- de que tanto los judíos como los cristianos han abandonado y
corrompido las verdades que les fueron transmitidas por sus profetas, y por
tanto no siguen ya el mensaje original verdadero de la Biblia (versículo
68). Se reprende en particular a los judíos por haberse vuelto “ciegos y
sordos [de corazón]” (versículos 70-71, y passim), y a los
cristianos por haber deificado a Jesús, en clara contravención de
sus propias enseñanzas inspiradas por Dios (versículos 72‑77
y 116‑118).
El Qur’an declara
en el versículo 48, dirigiéndose a las distintas comunidades religiosas:
“Hemos asignado a cada una, una ley y un modo de vida [distintos]...¡Competid,
pues, entre vosotros en hacer el bien!” Y de nuevo se asegura a todos los
verdaderos creyentes -de todas las creencias- de que “todos los que crean en
Dios y en el Último Día y hagan el bien -nada tienen que temer y
no se lamentarán” (versículo 69).
La
declaración que corona este sura se encuentra en el versículo 3,
revelado al Profeta poco antes de su muerte: “Hoy he perfeccionado para
vosotros vuestra ley religiosa y os he otorgado la medida completa de Mis
bendiciones, y he dispuesto que el autosometimiento a Mí (al‑islam)
sea vuestra religión”.
En el Nombre de Dios, el
Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
5:
1
¡Oh
Vosotros que habéis llegado a creer! ¡Sed fieles a vuestros compromisos!*
Os
está permitida la [carne de toda] bestia que se alimente de plantas, a
excepción de lo que se os menciona [más adelante]** pero no se os
permite cazar cuando estéis en estado de peregrinación. Ciertamente,
Dios ordena según Su voluntad.***
* El término aaqd ("compromiso” o “contrato") designa un
convenio o pacto solemne que compromete a más de una parte. Según
Ragib, los compromisos a que se alude en este versículo "son de
tres tipos: Los compromisos entre Dios y el hombre [e.d., las obligaciones del
hombre para con Dios], entre el hombre y su alma, y entre el individuo y su
prójimo" ‑-abarcando así toda la esfera de
responsabilidades morales y sociales del hombre.
** E.d., en el versículo 3. Literalmente, la expresión
bahimat al‑anaam podría traducirse por "una bestia del
ganado"; pero como esto resultaría una tautología
innecesaria, muchos comentaristas se inclinan por la opinión de que esto
quiere decir "cualquier bestia que se asemeja al ganado [domestico], por
alimentarse de plantas y no ser un animal depredador" (Rasi; también Lisán
al‑Aarab, art. naama). En mi traducción de esta frase he seguido
esta convincente interpretación.
*** Lit., "lo que Él quiere" o "juzga
conveniente": e.d., de acuerdo a un plan del que sólo Él
tiene pleno conocimiento. Sobre la prohibición de cazar durante la
peregrinación, véanse los versículos 94‑96 de este sura.
5:
2
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No profanéis los símbolos que Dios
ha establecido, ni el mes sagrado [de la Peregrinación], ni las ofrendas
engalanadas,* ni a quienes acuden al Templo Inviolable buscando el favor de su
Sustentador y Su complacencia; y [sólo] una vez finalizada vuestra
peregrinación** podréis cazar.
Y no dejéis que vuestro odio hacia aquellos
que os impiden el acceso a la Casa Inviolable de Adoración os lleve a
transgredir:*** sino al contrario, colaborad en fomentar la virtud y la
consciencia de Dios, y no colaboréis en fomentar la maldad y la enemistad; y
manteneos conscientes de Dios: ¡pues, ciertamente, Dios es severo castigando!
*Lit., "ni las ofrendas, ni las guirnaldas" ‑-alusión
a los animales que son traídos a Mecca en el tiempo de la
peregrinación para ser sacrificados en el nombre de Dios y cuya carne es
distribuida en su mayor parte entre los pobres. Tales animales suelen engalanarse
con guirnaldas colgadas alrededor del cuello para distinguirlos y para evitar
que sean usados por error con fines profanos (e.d., comerciales). Véase también
2:196. ‑‑ El término shaa`ir Allah (lit., "símbolos de
Dios"), que aparece antes en la última frase, denota los lugares
reservados para ritos religiosos especiales (p.e., la Kaaba) y también los
propios ritos religiosos. (Cf. 2:158, en donde As‑Safa y Al‑Marwa
se denominan "símbolos establecidos por Dios"). En este pasaje
se hace referencia en particular a los ritos de la peregrinación.
5 Lit., "cuando estéis libres de las obligaciones que conlleva el
estado de peregrinación (ida halaltum).
6 Dado que, sin lugar a dudas, este sura fue revelado en el año
10 heg. (Tabari, Ibn Kazir), resulta difícil aceptar la opinión
de algunos comentaristas de que este versículo alude a los meses que
desembocaron en el tratado de Hudaibiyya, en el año 6 heg., cuando los
paganos de Quraish lograron impedir que el Profeta y sus seguidores entraran en
Mecca para hacer la peregrinación. En el momento de la revelación
de este sura, Mecca estaba ya en poder de los musulmanes y no existía
por tanto el problema de que los Quraish, que por entonces eran ya en su
mayoría musulmanes, fueran a impedirles el acceso a ella. Debemos
deducir, por consiguiente, que la susodicha orden no puede circunscribirse a
una circunstancia histórica sino que tiene carácter intemporal y
general: en otras palabras, se refiere a todo aquel que intente impedir a los
creyentes -tanto física como metafóricamente- el ejercicio de sus
obligaciones religiosas (simbolizadas por la "Casa Inviolable de
Adoración") para así apartarles de su fe. Es más,
tomando en consideración la frase siguiente, esta interpretación
parece la única verosímil.
5:
3
Os
Está prohibido todo animal hallado muerto, la sangre, la carne de cerdo
y aquello sobre lo que se ha invocado un nombre distinto del de Dios, [*1] y
el animal muerto por asfixia, o apaleado, o de una caída, o de una
cornada o devorado por una fiera, salvo si estando aún vivo lo
sacrificáis [vosotros]; y [os está prohibido] todo aquello que
haya sido sacrificado en altares idólatras. [*2]
Y [os está prohibido] que intentéis
saber por medio de la adivinación lo que el futuro os depara: [*3] esto es una abominación.
Hoy quienes se empeñan en negar la
verdad han perdido toda esperanza de [que abandonéis] vuestra religión:
¡no les temáis, pues, a ellos, sino temedme a Mí!
Hoy he perfeccionado para vosotros vuestra
ley religiosa y os he otorgado la medida completa de Mis bendiciones, y he dispuesto
que el autosometimiento a Mí sea vuestra religión. [*4]
Pero quien se vea empujado [a usar lo
prohibido] por necesidad extrema [*5] y no con ánimo de transgredir
-ciertamente, Dios es indulgente, dispenssador de gracia.
[*1]*Véase 2:173.
[*2] Los nusub (sing. nasiba) eran altares de piedra erigidos
alrededor de la Kaaba antes del Islam, en los cuales los paganos de Quraish
solían sacrificar animales a sus ídolos. Sin embargo, parece ser,
por la historia de Said ibn Aamr ibn Nufail (Bujari), que no sólo eran
sacrificadas allí víctimas propiciatorias, sino también animales
destinados al consumo ordinario, buscando con ello una supuesta
"bendición" (véase Fath al‑Bari VII, 113). Algunos
filólogos consideran que la forma nusub es singular y que su plural es
ansab. En ambos casos, el término designa una asociación con cualquier
tipo de prácticas que podríamos describir como
"idólatras", y no debería tomarse simplemente en su
sentido literal. Cf. a este respecto también el versículo 90 de este
sura y la nota 105 correspondiente.
[*3] Lit., "intentar
adivinar [el futuro] usando flechas". Esta es una alusión a las
flechas adivinatorias, sin punta ni plumas, que eran usadas por los árabes
antes del Islam para adivinar el futuro. (En Lane III, 1247 puede hallarse una
descripción exhaustiva de esta práctica). Como es usual con este
tipo de alusiones históricas en el Qur’an, esta también es empleada
metonímicamente e implica una prohibición de todos los métodos de
adivinación o de predicción del futuro.
[*4] Este pasaje ‑-que pone, por así decirlo, un sello al
mensaje del Qur’an‑- fue revelado, según todas las Tradiciones
existentes, basadas en testimonios de los Compañeros del Profeta, en
Arafat, la tarde del viernes, 9 de Dul‑Hiyya del año 10 heg.,
ochenta y uno u ochenta y dos días antes de la muerte del Profeta.
Ningún otro precepto legal fue revelado después de este
versículo: lo que explica la alusión a que Dios ha perfeccionado
la religión y ha otorgado la medida completa de Sus bendiciones sobre
los creyentes. En el se postula el autosometimiento (islam) del hombre a Dios
como base, o ley básica, de toda religión verdadera (din). Este
autosometimiento se expresa no sólo en la creencia en Él, sino
también en la obediencia a Sus mandatos: y por esta razón, el anuncio de
la finalización del Qur’an se sitúa en el contexto de un
versículo que contiene los últimos mandamientos legales revelados
al Profeta Muhammad.
[*5] Lit., "en [un estado de] vacuidad" (fi majnasa). En
general, esto se interpreta como "un hambre extrema"; pero si bien
esta expresión significa, en primer lugar, un "vacío
provocado por el hambre", la alusión a la adivinación en el
versículo anterior apunta a un uso metonímico también en el caso
de majnasa: es decir, que es aplicable no sólo a casos de hambre extrema
(en los que permisible comer aquellos tipos de carne que de otro modo
están prohibidos, tal como se afirma explícitamente en 2:173)
sino también a otras situaciones en las que fuerzas mayores de carácter
excepcional y fuera del control de una persona, la obliguen, en contra de su
voluntad, a hacer algo que normalmente está prohibido por la Ley
Islámica ‑-como, por ejemplo, la utilización de drogas
estupefacientes, cuando una enfermedad haga su uso imperativo e inevitable.
5: 4
Te
preguntarán qué les está permitido. Di: “Os están
permitidas todas las cosas buenas de la vida.”*
Y en cuanto a esos animales de caza** que
adiestráis impartiéndoles parte del conocimiento que Dios os ha
impartido a vosotros -comed de lo que cacen para vosotros, pero mencionad
antes el nombre de Dios sobre ello, y manteneos conscientes de Dios: en verdad,
Dios es rápido en ajustar cuentas.
*Esto implica, en primer lugar, que lo que está prohibido no
pertenece a la categoría de "las cosas buenas de la vida"
(at-tayyibat), y, en segundo lugar, que todo lo que no ha sido prohibido
expresamente, está permitido. Hay que destacar que el Qur’an tan sólo
prohibe aquellas cosas o acciones que, ya sea física, moral o
socialmente, son perjudiciales para el hombre.
** Lit., "aquellos animales entrenados para la caza" (min
al-yawarih mukal.libin). el término mukal.lib significa "entrenado
como un perro [de caza]", y se aplica a cualquier animal usado para cazar
--un perro, un halcón, un guepardoo, etc.
5:
5
Hoy os
han sido hecho lícitas todas las cosas buenas de la vida. Y os es
lícita la comida de quienes recibieron la revelación con
anterioridad* y vuestra comida es lícita para ellos. Y [os están
permitidas] las mujeres creyentes [en esta escritura divina], y las mujeres de
entre quienes recibieron la revelación antes que vosotros -si les dais
sus dotes, tomándolas en matrimonio, no en fornicación ni como
amantes secretas.**
Pero aquel que rechace la creencia [en Dios]
-todas sus obras serán en vano: puues en la Otra Vida será de los
perdedores.***
*Esta autorización que permite compartir la comida de los
miembros de otras religiones reveladas excluye, por supuesto, los tipos de
carne que se mencionan como prohibidos en el versículo 3 más
arriba. De hecho están también prohibidos explícitamente en la
Ley de Moisés; y no existe en los Evangelios declaración alguna que
indique que tales prohibiciones fueran canceladas por Jesús: al contrario,
se afirma que dijo: "No penséis que he venido a abolir la Ley [de
Moisés]...: No he venido a abolir sino a dar cumplimiento" (Mateo 5 17).
Así pues, la laxitud que se permiten los seguidores de Jesús
posteriores a Pablo de Tarso en cuestiones de comida no se corresponde con lo
que él practicaba y prescribía.
** Si bien se permite a los musulmanes casarse con mujeres de entre
los seguidores de otra religión revelada, a las musulmanas no les
está permitido casarse con no-musulmanes: la razón de esto se
encuentra en que el Islam ordena respetar a todos los profetas, mientras que
los seguidores de otras religiones rechazan a algunos de ellos ‑-p.e., al
Profeta Muhammad o, en el caso de los judíos, a Muhammad y a
Jesús. Por esto, si bien una mujer no-musulmana que se case con un
musulmán puede estar segura de que ‑-a pesar de todas las
diferencias doctrinales-‑ los profetas de su religión serán
mencionados siempre con el mayor respeto en su entorno-musulmán, una
mujer musulmana que se casara con un no-musulmán se vería
expuesta a tener que soportar que, quien ella considera el Enviado de Dios, sea
insultado.
*** Este pasaje sirve, por así decirlo, de broche final a las
frases iniciales de este sura: "Oh vosotros que habéis llegado a creer,
sed fieles a vuestros compromisos" ‑-de los cuales la creencia en
Dios y la aceptación de Sus mandamientos, son los principales. Va
seguido inmediatamente de una alusión a la oración, pues es
precisamente en la oración donde la dependencia del hombre de Dios encuentra
su expresión más consciente y deliberada.
5:
6
¡Oh
Vosotros que habéis llegado a creer! Cuando os dispongáis a rezar,
lavaos la cara, las manos y los brazos hasta los codos, y pasaos las manos
[mojadas] ligeramente por la cabeza, y [lavaos] los pies hasta los tobillos. Y
si estáis en un estado que requiera la ablución mayor, purificaos.*
Pero si estáis enfermos o de viaje, o acabáis de hacer vuestras
necesidades, o habéis cohabitado con una mujer y no encontráis agua,
recurrid a tierra limpia y pasáosla ligeramente por el rostro y las
manos. Dios no quiere imponeros la dificultad, sino que quiere purificaros y
concederos la medida completa de Sus bendiciones, para que esto os mueva a ser
agradecidos.
*En el versículo 4:43 y sus correspondientes notas, podrá
hallarse una explicación de este pasaje y del siguiente. La
alusión que aquí se hace a la oración se conecta con la
última frase del versículo anterior, que habla de la creencia en
Dios.
5:
7
Y
recordad [siempre] las bendiciones que Dios os ha concedido y el solemne
compromiso por el que os vinculó a Sí* cuando dijisteis:
“Oímos y obedecemos”. Manteneos, pues, conscientes de Dios: en verdad,
Dios conoce bien lo que hay en los corazones [de los hombres].
*Lit., "Su solemne compromiso por el que Él os
vinculó". Dado que el compromiso lo hacen los creyentes con Dios y
no Él con ellos, el pronombre posesivo en "Su compromiso"
sólo puede tener un significado: a saber, la vinculación que Dios
establece así entre los creyentes y Él Mismo.
5:
8
¡Oh
Vosotros que habéis llegado a creer! Sed firmes en vuestra lealtad a Dios,
dando testimonio de la verdad con toda equidad; y que el odio hacia otros* no
os haga desviaros de la justicia. Sed justos: esto es lo más
afín a la consciencia de Dios. Y manteneos conscientes de Dios: en
verdad, Dios está bien informado de todo cuanto hacéis.
*Lit., "una gente".
5:
9
Dios ha
prometido a quienes lleguen a creer y hagan buenas obras que obtendrán
perdón y una magnífica recompensa; (5: 10) pero
quienes se empeñan en negar la verdad y en desmentir Nuestros mensajes
-esos están destinados a un fuego abrasador.
5:
11
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Recordad las bendiciones que Dios os
dispensó cuando una gente [enemiga] estaba a punto de poneros las manos encima*
y Él contuvo sus manos. Manteneos, pues, conscientes de Dios: y que en
Dios pongan los creyentes su confianza.
*Lit., "alargar sus manos hacia vosotros": alusión a
la debilidad de los creyentes al comienzo de la revelación
coránica e --implícitamente-- a la debilidad inicial de todo
movimiento religioso.
5:
12
Y, En
Verdad, Dios aceptó un compromiso solemne [similar]* de los hijos de
Israel e hicimos que doce de sus jefes fueran enviados [a explorar
Canaán].** Y Dios dijo: “¡Ciertamente, Yo estaré con vosotros! Si
sois constantes en la oración, gastáis en limosnas, creéis en Mis
enviados y les apoyáis, y hacéis a Dios un buen préstamo,*** ciertamente,
he de borrar vuestras faltas y os haré entrar en jardines por los que corren
arroyos. ¡Pero quien de vosotros, después de esto, niegue la verdad,
ciertamente se habrá extraviado del camino recto!”
*La interpolación de "similar" se justifica por la
clara alusión al versículo 7 más arriba. El compromiso fue
similar por referirse también a la obediencia a los mandamientos de Dios.
** Lit., "y enviamos a doce de sus jefes". Esta es una
alusión a la historia bíblica (Números 13), según
la cual Dios ordenó a Moisés que enviara a una personalidad destacada de
cada una de las doce tribus "para explorar la tierra de
Canaán" antes de que los hijos de Israel la invadieran. (El
sustantivo naqib, traducido aquí por "jefe", tiene también el
significado de "investigador" o "espía", ya que se
deriva del verbo naqaba, que significa, entre otras cosas, "inspeccionar"
o "investigar"). El posterior conato de rebelión de los hijos
de Israel --provocado por su miedo a las poderosas tribus que habitaban
Canaán (Cf. Números 14)-* es mencionado brevemente en la primera
frase del versículo 13 y descrito con más detalle en los
versículos 20‑26 de este sura.
*** E.d., haciendo buenas obras
5:
13
Luego,
por haber roto su solemne compromiso,* les rechazamos y endurecimos sus
corazones -[y así ahora] tergiversan el sentido de las palabras
[reveladas], sacándolas de su contexto;** y han olvidado mucho de lo
que se les dijo que tuvieran presente; y, a excepción de unos pocos, no
cesarás de descubrir traiciones por su parte. Perdónales, sin
embargo, y sé tolerante: ciertamente, Dios ama a quienes hacen el bien.
*Alusión a su falta de confianza en Dios y a su pertinaz
rebeldía.
** Véase 4:46, en donde se lanza la misma acusación contra los
hijos de Israel.
5:
14
Y
[asimismo,] aceptamos un solemne compromiso de quienes dicen: “Ciertamente,
somos cristianos”: y ellos, también, han olvidado mucho de lo que se les dijo
que tuvieran presente -y, por eso, hicimos que surgieran entre ellos la
enemistad y el odio, [que perdurarán] hasta el Día de la
Resurrección:* y en su momento Dios les expondrá sus manejos.
* E.d., sus desviaciones de la verdadera enseñanza de
Jesús --y, por tanto, de la auténtica fe en Dios-‑ es la causa de
fondo de la enemistad y el odio que tan a menudo han enfrentado a las naciones
llamadas cristianas unas contra otras, dando lugar a continuas guerras y
persecuciones mutuas.
5:
15
¡Oh
seguidores de la Biblia! Ha venido a vosotros Nuestro Enviado, para aclararos
mucho de lo que [os] habéis estado ocultando [a vosotros mismos] de la Biblia,*
y a perdonar mucho. Os ha venido de Dios una luz y una clara escritura divina, (5:
16) por medio de la cual muestra Dios a aquellos que buscan Su
complacencia los caminos que conducen a la salvación** y, por Su gracia,
les saca de las tinieblas a la luz y les guía a un camino recto.
*El término al‑kitab puede aquí traducirse correctamente
por "la Biblia", ya que los versículos 15‑19 van
dirigidos a los judíos y a los cristianos. Debe tenerse presente que el
significado fundamental del verbo jafiya es "se volvió
imperceptible" u "oscuro", y que la forma intransitiva ajfa
lleva asociada idéntica significación. No existe duda, por supuesto, de
que en su forma intransitiva, el verbo significa también "él ocultó
[algo]", e.d., de los demás: pero teniendo en cuenta la frase precedente,
"ha venido a vosotros Nuestro Enviado para aclararos...", resulta
evidente que a lo que se alude en este pasaje es a la ocultación de algo
a uno mismo: en otras palabras, es una alusión al oscurecimiento
gradual, por parte de sus seguidores, de las verdades originales de la Biblia,
que ya no están dispuestos a reconocer ni siquiera para sí
mismos.
** La palabra salam, traducida aquí por
"salvación", a falta de un equivalente más exacto,
designa la paz interior, la fortaleza, la protección contra toda forma
de mal, físico y espiritual, y la obtención de lo que en la
terminología cristiana se denomina "salvación", con la
diferencia de que el concepto cristiano de salvación presupone la
existencia a priori de un estado de pecado, que en el cristianismo se explica
mediante la doctrina del "pecado original", pero no así en el
Islam, que no suscribe tal doctrina. Así pues, el término
"salvación" ‑-que uso sólo a falta de una palabra
mejor-‑ no transmite adecuadamente el significado pleno de salam. Sus
equivalentes más cercanos en las lenguas europeas serían heil en
alemán, o salut en francés, que expresan ambos la idea de paz y plenitud
espirituales sin estar necesariamente asociados (e.d., lingüísticamente)
con la doctrina cristiana de la salvación.
5:
17
En
verdad, quienes dicen: “Ciertamente, Dios es el Ungido, hijo de María,”
niegan la verdad. Di: “¿Y quien podría haber impedido a Dios
que, de haberlo querido, hubiera destruido al Ungido, hijo de María, a
su madre, y a todos cuantos hay en la tierra? Pues, de Dios es el dominio sobre
los cielos y la tierra y lo que hay entre ambos; crea lo que Él quiere:
¡y Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa”
5:
18
Y
[tanto] los judíos como los cristianos dicen: “Somos los hijos de Dios*
y Sus predilectos.” Di: “¿Por qué entonces os castiga por vuestras
ofensas? ¡No! Sois sólo seres humanos creados por Él.
Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere: pues, de
Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra, y todo lo que hay entre ambos,
y a Él es el retorno.”
*Cf. Exodo 4 22‑23 ("Israel es mi hijo"),
Jeremías 31 9 ("Yo soy para Israel un padre"), y otras
expresiones similares en los Evangelios.
5:
19
¡Oh
seguidores de la Biblia! Ahora, tras un largo intervalo sin enviados, ha venido
a vosotros Nuestro Enviado para aclararos [la verdad], no fuerais a decir: “No
vino a nosotros ningún portador de buenas nuevas ni ningún
advertidor”: pues ahora ha venido a vosotros un portador de buenas nuevas y un
advertidor --y Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
5:
20
Y, Ciertamente,
Moisés dijo a su pueblo:* “¡Oh pueblo mío! Recordad las
bendiciones que Dios os dispensó al suscitar entre vosotros profetas y
haceros dueños de vosotros mismos,** y os concedió [favores] que
no había concedido a nadie más en el mundo. (5: 21)
¡Oh pueblo mío! ¡Entrad en la tierra santa que Dios os ha
prometido; pero no reneguéis [de vuestra fe], porque entonces estaríais
perdidos!”
*Con estas palabras, el Qur’an retorna a la historia de los hijos de
Israel que se menciona en los versículos 12 y 13 ‑-concretamente,
a un ejemplo de cómo "rompieron su solemne compromiso" y
renegaron de su fe en Dios. La historia que sigue a continuación
está además conectada directamente con el versículo
anterior, ya que en ella Moisés hace una llamada a los hijos de Israel como
"portador de buenas nuevas y advertidor".
** Lit., "os hizo reyes". Según la mayoría de
los comentaristas (p.e., Tabari, Samajshari, Rasi), la "realeza" de
los israelitas es una alusión metafórica a su libertad e
independencia después de su esclavitud en Egipto, y aquí la palabra
"rey" equivale a "un hombre libre que es dueño de sus
propios asuntos" (Manar VI, 323 s.) y que, por lo tanto, puede adoptar el
tipo de vida que elija.
5:
22
Dijeron:
“¡Oh Moisés! Ciertamente, esa tierra está poblada* por gentes
feroces y no entraremos en ella a menos que salgan ellos; pero si salen de
ella, entonces, sí entraremos.
*Lit., "en ella hay". Véase Números 13 32‑33 y
todo el capítulo 14, en donde se describe el terror que se
apoderó de los israelitas al oír el relato de los doce
exploradores que se mencionan en el versículo 12 de este sura, y el
castigo que se les impuso por su cobardía y su falta de fe.
5:
23
[Entonces]
dos hombres de ellos que temían [a Dios y] a los que Dios había
bendecido, dijeron: “¡Entrad contra ellos por la puerta* porque tan
pronto como hayáis entrado, seréis victoriosos! ¡Y en Dios debéis
poner vuestra confianza si [verdaderamente] sois creyentes!”
*E.d., con un ataque frontal. Según la Biblia (Números
14 6-9, 24, 30, 38), los dos hombres temerosos de Dios eran Josué y Caleb, que
estaban entre los doce espías enviados a explorar Canaán y que
ahora trataban de convencer a los atemorizados hijos de Israel para que
pusieran su confianza en Dios. Como sucede a menudo en el Qur’an, esta historia
sirve para ilustrar la diferencia entre la fe verdadera y abnegada, y el
egoísmo mundanal.
5:
24
[Pero]
dijeron: “¡Oh Moisés! Ciertamente, no entraremos nunca en esa [tierra]
mientras ellos sigan allí. ¡Id, pues, tú y Tu Sustentador,
y combatid juntos! ¡Nosotros, ciertamente, nos quedaremos aquí!”
5:
25
[Moisés]
rezó: “¡Oh Sustentador mío! ¡No tengo autoridad sino
sobre mí mismo y sobre mi hermano [Aarón]: traza, pues, una
línea divisoria entre nosotros y estas gentes malvadas!
5:
26
Dijo
Él: “Pues, en verdad, esta [tierra] les estará prohibida durante
cuarenta años, mientras vagan por la tierra de un lado para otro,
desconcertados; y no te aflijas por esas gentes malvadas.”
5:
27
Y
relátales, como exposición de la verdad, la historia de los dos
hijos de Adán* -- como ambos ofrecieron un sacrificio, y fue aceptado
el de uno de ellos pero no el del otro.
[Y Caín] dijo: “¡Ten por seguro
que te mataré!”
[Abel] respondió: “Ciertamente, Dios
sólo acepta de aquellos que son conscientes de Él. (5: 28)
Aún si levantaras tu mano para matarme, yo no levantaré mi mano para
matarte: en verdad, temo a Dios, el Sustentador de todos los mundos. (5:
29) Prefiero, en verdad, que cargues con todas las ofensas que yo he
cometido y también con las ofensas cometidas por ti:** [pero] entonces
estarías destinado al fuego, pues ese es el pago a los
malhechores.”
*E.d., la historia de Caín y Abel, que se menciona en Génesis 4
1-16. El pronombre en "relátales" se refiere a los seguidores
de la Biblia y, evidentemente, está conectado con el versículo 15
de este sura, "ha venido a vosotros Nuestro Enviado, para aclararos mucho
de lo que [os] habéis estado ocultando [a vosotros mismos] de la Biblia",
cuyo significado ha sido explicado en la nota 28 más arriba. La
enseñanza de esta historia bíblica --enseñanza que los
seguidores de la Biblia se han estado "ocultando a sí
mismos"-- está resumida en el versículo 32.
** Lit., "mi ofensa y la tuya". Es evidente, por varios
ahadiz bien autentificados, que si una persona muere de una muerte violenta que
no es atribuible, directa o indirectamente, a sus malas acciones, sus ofensas
anteriores le son perdonadas (la razón de esto es, obviamente, que no
tuvo tiempo de arrepentirse, como hubiera podido hacer de haber seguido con
vida). En casos de homicidio no provocado, recaen sobre el homicida
--además de la culpa del crimen-#8209; las ofensas que su
víctima haya podido cometer y de las que queda absuelto: esta
convincente interpretación de este versículo ha sido
señalada por Muyahid (citado por Tabari).
5:
30
Pero la
pasión37 del otro le impulsó a matar a su hermano; y le
mató, convirtiéndose así en uno de los perdedores.
*Entre los muchos significados atribuibles a nafs (cuyo significado
primordial es: "alma" o "mente" o "yo"),
está también el de "deseo" o "determinación
pasional" (Qamus; véase también el Asas de Samajshari); la mejor
traducción, en este contexto, parece ser la de
"pasión".
5:
31
Entonces,
Dios envió un cuervo que se puso a escarbar en la tierra, para mostrarle
como ocultar el cadáver de su hermano. [Y Caín] exclamó:
“¡Pobre de mí! ¿Es que no voy a ser capaz de hacer lo que
ha hecho este cuervo,* y enterrar el cadáver de mi hermano?” --y le
remordió la conciencia.**
*Lit., "de ser como este cuervo".
** Lit., "se volvió de los que sienten
remordimiento". La idea de enterrar el cadáver de su hermano
muerto, que le fue sugerida a Caín por el cuervo que escarbaba en la
tierra, le hizo darse cuenta de la atrocidad de su crimen.
5:
32
Por
esta razón, decretamos para los hijos de Israel que quien matara a un
ser humano-- no siendo [como castigo] por asesinato o por sembrar la
corrupción en la tierra-- sería como si hubiera matado a toda la
humanidad; y, quien salvara una vida, sería como si hubiera salvado las
vidas de toda la humanidad.*
Y, ciertamente, vinieron a ellos** Nuestros
enviados con todas las pruebas de la verdad: pero, a pesar de esto, muchos de
ellos siguen cometiendo todo tipo de excesos en la tierra.***
*Esta enseñanza ética es una de aquellas a las que alude la
frase inicial del versículo 15 de este sura, y su concisa
formulación explica la razón de que se mencione la historia de
Caín y Abel en este contexto. La expresión "decretamos para
los hijos de Israel" no afecta, por supuesto, a la validez universal de
esta enseñanza ética, y es sólo una referencia a su primera
enunciación.
** E.d., a los seguidores de la Biblia, judíos y cristianos.
*** el participio de presente la‑musrifun indica "su
comisión continuada de excesos" (e.d., crímenes), lo que se
traduce mejor por "siguen cometiendo..." Teniendo en cuenta los
pasajes anteriores, estos "excesos" se refieren obviamente a
crímenes violentos y, en particular, a la matanza despiadada de seres
humanos.
5:
33
No es
sino la recompensa justa de aquellos que hacen la guerra a Dios y a Su
Enviado,* y buscan sembrar la corrupción en la tierra, que gran
número de ellos sean matados, o crucificados, o que, por su
perversidad, les sean cortados las manos y los pies,** o que sean desterrados
[por completo] de [la faz de] la tierra: esa es su humillación en esta
vida.*** Pero en la Otra Vida les aguarda un castigo [aún más]
terrible --(5: 34) salvo aquellos que se arrepientan antes de que
vosotros [Oh creyentes] lleguéis a ser más poderosos que ellos:**** pues
sabed que Dios es indulgente, dispensador de gracia.
*Evidentemente, el término "enviado" se usa, en este
contexto, en sentido general. Por "hacer la guerra a Dios y a Su
Enviado" se da a entender una oposición hostil y un obstinado
desprecio de los preceptos éticos ordenados por Dios y expuestos por todos Sus
enviados, unidos a un propósito consciente de destruir también, o de
minar, la fe en Dios de otras gentes.
** En árabe clásico, "cortar las manos y los
pies" es sinónimo de "destruir el poder de alguien", y es
posible que este sea el sentido que se quiere dar aquí a esta
expresión. Podría significar también "que sean
mutilados", bien física o metafóricamente ‑-como en el
uso (metonímico) de la expresión "que sean
crucificados", en el sentido de "que sean torturados". La
expresión min jilaf - comúnmente traducida por "en lados
opuestos" ‑ se deriva del verbo jalafahu, "discrepó de
el", o "se opuso a el", o "actuó en contra de
el": así pues, el significado básico de min jilaf es
"por su antagonismo" o "por su perversidad".
*** La mayoría de los comentaristas considera este pasaje como
un precepto legal, y en consecuencia, lo interpretan como: "La recompensa
de aquellos que hacen la guerra a Dios y a Su Enviado y que siembran la
corrupción en la tierra, será ser matados, o crucificados, o que
sus manos y sus pies sean cortados en lados opuestos, o que sean expulsados de
la tierra: esa es su humillación en esta vida." Tal
interpretación, sin embargo, no se justifica por el texto, por las
razones siguientes:
(a) Los cuatro verbos en
pasiva, "son matados", "son crucificados", "les son
cortados" y "son desterrados" -‑ están en presente
y, por sí mismos, no denotan ni el futuro ni, como alternativa, el
imperativo.
(b) La forma verbal iuqattalu
no significa simplemente "están siendo matados" o (como
quisieran los comentaristas) "serán matados", sino que denota ‑-conforme
a una regla básica de la gramática árabe-‑
"están siendo matados en gran número" o “en masa”; y lo
mismo es verdad de las formas verbales iusallabu ("están siendo
crucificados en gran número") y tuqattaa ("les están
siendo cortados... en gran número"). Ahora bien, si hemos de creer
que estos son "castigos preceptivos", esto implicaría que un
gran número de "los que hacen la guerra a Dios y a Su Enviado"
‑-aunque no necesariamente todos-‑ deberían ser castigados
de esta forma: lo que obviamente representaría una inadmisible
suposición de injusticia de parte de el Legislador Divino.
Además, si la facción que "hace la guerra a Dios y a Su
Enviado" estuviera formada por una sola persona, o por unas pocas
personas, ¿cómo podría aplicárseles una orden
referida a "gran número de ellos"?
(c) Además, ¿cual
sería el significado de la frase, "serán desterrados de la
tierra", si este versículo se tomara como un precepto legal? Este
aspecto ha sumido en la confusión a los comentaristas. Algunos de ellos
asumen que los transgresores deberían ser "desterrados de las
tierras [del Islam]": sin embargo, no se encuentra en el Qur’an otro
ejemplo de un uso tan restringido del término "tierra" (ard). Otros,
por su parte, opinan que los culpables deberían ser encarcelados en una
mazmorra subterránea, lo que significaría su "destierro de
[la faz de] la tierra"!
(d) Finalmente ‑-y esta
es la objeción más grave a que este versículo sea
interpretado como un "precepto legal"-‑ el Qur’an pone las
mismas expresiones acerca de la crucifixión en masa y mutilación
en masa (pero esta vez con un propósito futuro definido) en boca de
Faraón, como amenaza a los creyentes (véase 7:124, 20:71 y 26:49). Dado
que el Qur’an describe siempre a Faraón como la personificación
de la maldad y de la impiedad, resulta inconcebible que el propio Qur’an
promulgue una ley divina en exactamente los mismos términos que atribuye en
otro lugar a una figura que caracteriza como un "enemigo de Dios".
En resumen, el intento de los
comentaristas de hacer de este versículo un "precepto legal"
debe ser rechazado categóricamente, sin importar el prestigio de los
nombres que lo propugnan. Por otra parte, una interpretación realmente
convincente se hizo evidente tan pronto como leímos el versículo-‑
como debería ser leído-‑ es decir, en tiempo presente: ya
que, leído así, se revela inmediatamente como el enunciado de un
hecho real --a saber, la declaración de la inevitabilidad del castigo
que "quienes hacen la guerra a Dios y a Su Enviado" atraen sobre sus
cabezas. Su antagonismo a los imperativos éticos les hace perder de vista por
completo los valores morales; y como consecuencia, las discordias entre ellos y
su "perversidad" da lugar a gran cantidad de disputas entre ellos,
motivadas por afán de lucro y de poder: se matan unos a los otros en
gran número y se torturan y mutilan unos a los otros en gran
número y, como consecuencia de esto, comunidades enteras son
exterminadas o, como lo expresa el Qur’an, "desterradas de [la faz de] la
tierra". Sólo esta interpretación tiene en cuenta todas las
expresiones contenidas en este versículo ‑-la alusión a
"gran número de ellos" en relación con actos de extrema
violencia, el "destierro de la tierra" y, finalmente, el hecho de que
estos horrores se expresen en los mismos términos usados por Faraón, el
"enemigo de Dios".
**** E.d., antes de que la creencia en Dios y en los principios éticos
por Él decretados se conviertan en norma: pues, en tal caso, el
arrepentimiento de aquellos "que hacen la guerra a Dios y a Su
Enviado" será sólo un acto de conformidad con la tónica
dominante y carecerá, por consiguiente, de todo valor moral. Debe
destacarse que la exención del sufrimiento se refiere a la Otra Vida.
5:
35
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Manteneos conscientes de Dios, buscad la
cercanía a Él y luchad por Su causa, para que así
alcancéis la felicidad.
5:
36
En
verdad, si quienes se empeñan en negar la verdad ofrecieran todo cuanto
hay en la tierra, y aún el doble,* para rescatarse del castigo del
Día de la Resurrección, no les sería aceptado: pues les
aguarda un doloroso castigo. (5: 37) Querrán salir del
fuego, pero no saldrán de él; y les aguarda un castigo duradero.
*Lit., "y con ello otro tanto".
5:
38
En
cuanto al ladrón y a la ladrona, cortadles la mano a ambos en
retribución por lo que han hecho, como castigo disuasivo ordenado por
Dios:* pues Dios es poderoso, sabio. (5: 39) Pero de aquel que se
arrepienta después de haber obrado injustamente, y rectifique,** ciertamente,
Dios aceptará su arrepentimiento: en verdad, Dios es indulgente,
dispensador de gracia.
*El rigor extremo de este castigo coránico sólo puede
entenderse si se tiene en cuenta el principio fundamental de la Ley
Islámica según el cual no se impone al hombre un deber (taklif)
sin concederle un derecho (haqq) correspondiente; y el término
"deber" conlleva también, en este contexto, el sometimiento al
castigo. Ahora bien, uno de los derechos inalienables de todo miembro de la
sociedad islámica ‑-sea o no-musulmán-‑ es el derecho
a la protección (en el sentido más pleno de la palabra) de la
comunidad. Como puede verse por muchos de los preceptos coránicos y de
los mandatos del Profeta que se encuentran en las Tradiciones auténticas, todo
ciudadano tiene derecho a una parte de los recursos económicos de la
comunidad y, en consecuencia, a disfrutar de la seguridad social: en otras
palabras, le debe ser garantizado un nivel de vida equitativo que sea
proporcional a los recursos de que dispone la comunidad. Pues, si bien el
Qur’an pone de manifiesto que la vida humana no puede expresarse sólo en
términos de existencia física, ‑-pues en última instancia
los valores de la vida son espirituales por naturaleza-‑ a los creyentes
no les está permitido contemplar las verdades y los valores espirituales
como algo que es posible divorciar de los factores físicos y sociales de
la existencia humana. En resumen, el Islam concibe y exige una sociedad que
provea no sólo a las necesidades espirituales del hombre, sino también a
sus necesidades físicas e intelectuales. De ahí se deduce, por
tanto, que una sociedad (o estado) ‑-para que sea realmente
islámica-‑ debe estar constituida de tal forma que cualquier
individuo, hombre o mujer, pueda disfrutar de ese mínimo de bienestar
material y de seguridad sin el cual no puede haber dignidad humana, ni libertad
real ni, en definitiva, progreso espiritual: porque no puede existir felicidad
ni fuerza reales en una sociedad que permite que algunos de sus miembros sufran
una pobreza inmerecida mientras que otros tienen más de lo que necesitan.
Si toda la sociedad sufre privaciones a causa de circunstancias que
están fuera de su control (como ocurrió, por ejemplo, en la
comunidad musulmana en la primera época del Islam), tales privaciones
compartidas pueden convertirse en una fuente de fuerza espiritual y, por medio
de esta, en una grandeza futura. Pero si los recursos de que dispone una
comunidad están distribuidos en forma tan desigual que ciertos grupos
viven en la abundancia mientras que la mayoría de la gente se ve forzada
a emplear todas sus energías en la búsqueda del pan diario, la
pobreza se convierte en el enemigo más peligroso del avance espiritual,
y a veces aparta a comunidades enteras de la consciencia de Dios y las lleva a
un materialismo espiritualmente destructivo. Sin duda era esto lo que el
Profeta tenía presente cuando pronunció las palabras de
advertencia, "La pobreza puede conducir al rechazo de la verdad
(kufr)" (recogido por As‑Suyuti en Al‑Yamii as‑Sagir).
Por eso, la legislación social del Islam busca crear condiciones en las
que cada hombre, mujer y niño tenga (a) suficiente para comer y
vestirse, (b) una vivienda adecuada, (c) igualdad de oportunidades y de acceso
a la educación, y (d) asistencia médica gratuita en la salud y en la
enfermedad. El corolario de estos derechos es el derecho a un trabajo
productivo y remunerativo mientras uno esté en edad laboral y tenga buena
salud, y a la provisión (por parte de la comunidad o del estado) de
alimentos, cobijo, etc. en casos de incapacidad debida a enfermedad, viudedad,
paro forzoso, vejez o minoría de edad. Como ya se ha mencionado, la
obligación comunal de la creación de un sistema global de
seguridad social de estas características ha sido establecida en muchos
versículos del Qur’an, y ha sido ampliada y explicada en muchos de los
mandamientos del Profeta. El segundo califa, Umar ibn al‑Jattab, fue
quien empezó a traducir estas ordenanzas en un sistema administrativo
(véase Ibn Saad, Tabaqat III/1, 213‑217); pero después de su prematura
muerte, a sus sucesores les faltó la visión y la capacidad
política para continuar su labor interrumpida.
Es sólo una vez que este
sistema de seguridad social contemplado por el Islam está implantado,
cuando el Qur’an impone la severa pena del corte de la mano como castigo
disuasivo contra el robo, porque, en las condiciones ya descritas, la
"tentación" no puede ser admitida como excusa válida y
porque, como en última instancia todo el sistema socio-económico
del Islam está basado en la fe de sus partidarios, su equilibrio es
extremadamente delicado y precisa de una protección constante y
vigilante. En una comunidad en la que todos tienen asegurada plena seguridad y
justicia sociales, cualquier intento por parte de un individuo de lograr una
ganancia fácil e injustificada a expensas de otros miembros de la
comunidad debe ser considerado como un ataque contra todo el sistema, y como
tal debe ser castigado: y de ahí este mandamiento que establece el corte
de la mano al ladrón. Debe, sin embargo, tenerse siempre presente el
principio mencionado al comienzo de esta nota: a saber, la total
interdependencia de los derechos humanos y de sus correspondientes deberes
(incluido el sometimiento al castigo). En una comunidad o estado que, por
ineficacia o falta de medios, deja de garantizar la plena seguridad social de
todos sus miembros, la tentación de enriquecerse por medios ilegales a
menudo se vuelve irresistible-‑ y, como consecuencia, el robo no puede, y
no debe, ser castigado con la misma severidad con que debería castigarse
en un estado en el que la seguridad social es una realidad en el pleno sentido
de la palabra. Si la sociedad es incapaz de cumplir con sus obligaciones para
con todos sus miembros, no tiene derecho a aplicar todo el rigor de la ley
criminal (hadd) contra el transgresor, y deberá limitarse a imponer
formas de castigo menos severas. (El gran Califa Umar, en aplicación
correcta de este principio, suspendió el hadd de la amputación de
la mano durante un período de hambre que asoló Arabia durante su
califato.) Resumiendo, se puede llegar a la conclusión, sin temor a
equivocarse, de que el corte de la mano como castigo por robo es aplicable
sólo en una situación en la que esté implantado un sistema de
seguridad social plenamente operativo, y no en otras circunstancias.
** E.d., restituyendo lo robado antes de ser apresado por las
autoridades (Manar VI, 382).
5:
40
¿Acaso
no sabes que de Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra? Castiga a
quien quiere y perdona a quien quiere: y Dios tiene el poder para disponer
cualquier cosa.
5:
41
¡Oh
enviado! No te aflijas por aquellos que compiten entre sí en negar la
verdad: como aquellos[*1] que dicen con
sus bocas, “Creemos”, pero sus corazones no creen; y como aquellos seguidores
del judaísmo que escuchan ávidamente cualquier falsedad, escuchan
ávidamente a otra gente sin venir a ti [en busca de aclaración].
[*2] Tergiversan el sentido de las palabras [reveladas], sacándolas de
su contexto y diciendo [entre ellos]: “¡Si tal o cual [enseñanza]
os es dada a vosotros, aceptadla; pero si no os es dada a vosotros, poneos en
guardia!”[*3]
[No te aflijas por ellos --] pues, si Dios
dispone que alguien sea tentado al mal, no podrás tú obtener de
Dios nada en su favor.[*4]
Esos son aquellos a quienes Dios no quiere
purificar sus corazones. Sufrirán ignominia en esta vida y un terrible
castigo en la Otra Vida; (5: 42) escuchan ávidamente
cualquier mentira y tragan vorazmente lo ilícito.[*5]
Así pues, si acuden a ti [para que
juzgues],[*6] juzga entre ellos o
inhíbete: pues si te inhibes, no pueden dañarte en absoluto. Pero
si juzgas entre ellos, juzga con equidad:[*7] en verdad, Dios conoce a los que son
equitativos.
[*1] Lit., "de entre aquellos".
[*2] Si bien este versículo va dirigido, en primer lugar, al
Profeta, afecta a todos los seguidores del Qur’an y es, por lo tanto,
válido para todas las épocas. La misma observación sirve para la
gente de la que habla este versículo: aunque sólo menciona a los
hipócritas y a los judíos, implícitamente se refiere
también a todos aquellos que albergan prejuicios en contra del Islam y
están dispuestos a escuchar cualquier opinión falsa acerca de sus
enseñanzas y que prefieren oír a "expertos"
no-musulmanes enemigos del Islam, en vez de acudir al propio Qur’an en busca de
una aclaración-‑ y este es precisamente el significado de la
frase, "sin venir a ti [Oh Muhammad]".
[*3] E.d., están dispuestos a aceptar aquellas
enseñanzas del Qur’an que se ajustan a sus ideas preconcebidas, pero no
algo que vaya en contra de sus inclinaciones.
[*4] Esto está conectado con el inicio del versículo y
de ahí mi interpolación. Acerca del significado de fitna, véase
sura 8, nota 25.
[*5] El sustantivo suht se deriva del verbo sahata,
"destruyó [algo] totalmente", y significa originalmente
"hacer algo que lleva a la destrucción" por ser abominable y
estar, por tanto, prohibido" (Lisán al‑Aarab). Así
pues, denota algo que es pura maldad. En este contexto, akkalun li ’s‑suht
es una expresión intensiva que puede designar a "aquellos que
devoran ávidamente todo lo que está prohibido" (e.d., la
ganancia ilícita), o, más probablemente, "aquellos que
tragan ávidamente toda perversión" ‑-e.d., cualquier
opinión falsa expresada acerca del Qur’an por sus enemigos para destruir
su operatividad y su transcendencia.
[*6] E.d., en relación a lo que es correcto o erróneo a
los ojos de Dios. La mayoría de los comentaristas asumen que este pasaje
se refiere a un caso jurídico concreto, o a varios casos, que los
judíos trajeron ante el Profeta para que juzgara sobre ellos; sin
embargo, teniendo en cuenta el principio intrínseco del Qur’an
según el cual toda alusión histórica contenida en él tiene
también un carácter general, me inclino a pensar que "el asunto a
juzgar", a que alude este versículo, se relaciona con la decisión
sobre sí alguna otra de las creencias de los judíos ‑-aparte
de aquellas que el Qur’an confirma o rechaza explícitamente-‑ era
correcta o errónea.
[*7] E.d., en base a las leyes éticas reveladas por Dios y no
siguiendo sus caprichosos gustos y antipatías personales.
(43) Pero ¿cómo es que acuden a
ti para que juzgues --cuando tienen la Tora, que contiene las preceptos de
Dios-- y luego dejan a un lado [tu dictamen]? Esos tales no son [verdaderos]
creyentes.*
*Este versículo ilustra la extraña mentalidad de los
judíos, los cuales --a pesar de creer que la Tora contiene la totalidad
de la Ley Divina-- acuden subrepticiamente a una fuente religiosa en la que no
creen, esperando que su veredicto sobre ciertas cuestiones éticas confirme algunas
de sus fantásticas creencias personales que están reñidas
con la Tora. En otras palabras, no están dispuestos a someterse
realmente al juicio de la Tora --aunque digan creer en ella-- ni tampoco al
juicio del Qur’an, el cual confirma algunas de las leyes de la Tora y abroga
otras: porque, tan pronto como se dan cuenta de que el Qur’an no se ajusta a
sus ideas preconcebidas, lo rechazan
5:
44
En
verdad, hicimos descender la Tora, en la que había guía y luz. En
base a ella los profetas, que se habían sometido a Dios, administraron
justicia a los seguidores del judaísmo;* como hicieron los [primeros]
hombres de Dios y los rabinos, ya que parte de la escritura de Dios
había sido confiada a su custodia;** y [todos] ellos dieron testimonio
de su verdad.
Así
pues, [Oh hijos de Israel,] no temáis a los hombres, sino temedme a
Mí; y no malvendáis Mis mensajes por un provecho
insignificante:*** pues quienes no juzgan de acuerdo con lo que Dios ha hecho
descender, esos, precisamente, son los que niegan la verdad.
*Lo que da a entender que la Ley de Moisés (la Tora) iba dirigida
sólo a los hijos de Israel y que su validez no tenía
carácter universal.
** La expresión "parte de la escritura (kitab) de
Dios" implica que la Tora no agotó la totalidad de la
revelación de Dios, y que habrían de producirse revelaciones
posteriores. Acerca del término rabbaniyyun, véase la explicación en
sura 3, nota 62.
*** E.d., por un sentimiento ilusorio de superioridad basado en la
falsa creencia de que los hijos de Israel son "el pueblo elegido" y
los destinatarios únicos de la gracia y la revelación de Dios.
Los "mensajes" a que se hace alusión en esta frase se refieren
al Qur’an y también a las profecías bíblicas relativas al advenimiento
de Muhammad.
5:
45
Y les
prescribimos en esa [Tora]: Vida por vida,
ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente y una
[retribución] similar por las heridas;* pero quien por caridad renuncie
a ello, le servirá como expiación de parte de sus ofensas
pasadas.** Y quienes no juzgan de acuerdo con lo que Dios ha revelado
--¡esos, precisamente, son los malhhechores!
*Véase Exodo 21 23 ss., en donde se detallan las penas extremadamente
severas que imponía la Ley Mosaica.
** Lit., "será expiación para él". El
Pentateuco no contiene esta llamada al perdón que se destaca con gran
claridad no sólo en el Qur’an sino también en las enseñanzas de
Jesús, especialmente en el Sermón de la Montaña: y esto,
leído juntamente con los versículos siguientes, parece una
alusión al carácter temporal de la Ley Mosaica. También es
posible que esta última indicación pueda haber formado parte de
las enseñanzas originales de la Tora que más tarde fueron
alteradas o abandonadas deliberadamente por sus seguidores, a los que el Qur’an
acusa de "tergiversar el sentido de las palabras reveladas" (véase el
versículo 41 más arriba).
5:
46
E
hicimos que Jesús, el hijo de María, siguiera los pasos de esos
[profetas anteriores] en confirmación de la verdad de lo que aún quedaba*
de la Tora; y le dimos el Evangelio, en el que había guía y luz,
como confirmación de la verdad de lo que aún quedaba de la Tora,
y como guía y amonestación para los conscientes de Dios. (5:
47) Que los seguidores del Evangelio juzguen de acuerdo con lo que
Dios ha revelado en él: pues quienes no juzgan en base a lo que Dios ha hecho
descender - ¡esos, precisamente, son los perversos!
*Acerca del significado de ma baina iadaihi (lit., "lo que
tiene entre sus manos") que aparece dos veces en esta versículo, y
también en el versículo 48, véase la nota 3, en sura 3.
(48) Y te hemos revelado a ti [Oh Muhammad]
esta escritura divina, que expone la verdad, como confirmación de la
verdad de lo que aún queda de revelaciones anteriores y como determinante
de lo que de ello es verdadero. [*1] Juzga, pues, entre los seguidores de
revelaciones anteriores de acuerdo con lo que Dios ha hecho descender, [*2] y
no sigas sus erróneas opiniones en contra de lo que te ha llegado de la
verdad.
A cada uno de vosotros le hemos asignado una
ley y un modo de vida [distintos]. [*3] Y si Dios hubiera querido, ciertamente, os
habría hecho una sola comunidad: pero [lo dispuso así] para
probaros en lo que os ha dado. [*4] ¡Competid, pues, unos con otros en
hacer buenas obras! Habréis de volver todos a Dios: y, entonces, Él os
hará entender aquello sobre lo que discrepabais. [*5]
[*1] El participio muhaimin se deriva del verbo cuatrilítero
haimana, "él veló [por algo]" o "[lo]
controló", y se usa aquí para describir la función
del Qur’an como factor determinante en la decisión de qué es auténtico y
qué es falso en las escrituras anteriores en su estado actual (véase Manar VI,
410 ss.).
[*2] Lit., "juzga, pues,
entre ellos...", etc. Esto al parecer se aplica no sólo a los casos
judiciales sino también a las opiniones de lo que es correcto o incorrecto en
sentido ético (véase la nota 55 más arriba). Como resulta evidente por
la mención de los "seguidores del Evangelio" en el versículo
anterior, y de la Tora en los pasajes precedentes, las gentes a que se alude
aquí son los judíos y los cristianos.
[*3] La expresión
"cada uno de vosotros" denota a las distintas comunidades que
componen la humanidad. el término shiraa (o shariia) significa, literalmente,
"el camino que lleva a una fuente de agua" (de la cual los hombres y
los animales toman el elemento indispensable para sus vidas), y se usa en el
Qur’an para designar un sistema legal necesario para el bienestar social y
espiritual de la comunidad. Por otra parte, el término minhach denota un
"camino libre", por lo general en un sentido abstracto: es decir,
"un modo de vida". Los términos shiraa y minhach son más
restringidos en su significado que el término din, que comprende no sólo
las leyes relativas a una religión en particular, sino también las
verdades espirituales fundamentales e inmutables que, según el Qur’an,
han sido postuladas por todos los profetas de Dios, mientras que el cuerpo de
leyes (shiraa o shariia) que fue promulgado por medio de ellos, y el modo de
vida (minhach) recomendado por ellos, variaba en función de las
exigencias de la época y del desarrollo cultural de cada comunidad. Esta
"unidad dentro de la diversidad" se resalta a menudo en el Qur’an
(p.e., en la frase inicial de 2:148, en 2:92‑93, o en 23:52 ss.). Debido
a la aplicabilidad universal y a la incorruptibilidad textual de sus
enseñanzas ‑-además del hecho de que el Profeta Muhammad es
"el sello de los profetas", e.d., el último de ellos (véase
33:40)-‑ el Qur’an representa el punto culminante de toda la
revelación y ofrece el camino definitivo y perfecto hacia la
realización espiritual. Este carácter único del mensaje
coránico no excluye, sin embargo, el que todos los adeptos de religiones
anteriores alcancen la gracia de Dios: pues ‑-tal como señala el
Qur’an con frecuencia-‑ quienes de ellos crean puramente en el Dios
Único y en el Día del Juicio (e.d., en la responsabilidad moral
individual) y vivan rectamente "nada tienen que temer y no se
lamentarán".
[*4] E.d., "para poner a prueba, por medio de las diversas leyes
religiosas que se os han prescrito, vuestra voluntad de someteros a Dios y de
obedecerle" (Samajshari, Rasi), "para ayudaros así a crecer,
espiritual y socialmente, de acuerdo a la ley divina de la evolución"
(Manar VI,418 s.).
[*5] Lit., "os informará de aquello en lo que
solíais discrepar" (cf. sura 2, nota 94). El Qur’an insiste
aquí, dirigiéndose a todos los que creen en Dios ‑-musulmanes y
no-musulmanes-‑ en que las diferencias en sus prácticas religiosas
deberían llevarles a "competir unos con otros en hacer buenas
obras", y no a perderse en antagonismos mutuos.
5:
49
Así
pues, juzga entre los seguidores de revelaciones anteriores* de acuerdo con lo
que Dios ha hecho descender y no sigas sus erróneas opiniones; y
guárdate de ellos, no sea que te aparten con engaño de algo de lo
que Dios ha hecho descender sobre ti. Y sabe que si se apartan [de Sus preceptos]
es porque es voluntad de Dios afligirles [así] por algunas de sus
ofensas:** pues, ciertamente, gran número de gentes son en verdad
perversas. (5: 50) ¿Desean acaso [ser gobernados por] la
ley del paganismo ignorante?*** Pero, para la gente de certeza interior,
¿quien puede ser mejor legislador que Dios?
*Lit., "entre ellos": véanse las notas 55 y 65 más arriba.
** La implicación es que un abandono consciente de los
preceptos de Dios trae consigo su propio castigo: a saber, la corrupción
gradual de los valores morales de la comunidad y, como consecuencia de ello, un
incremento de la conflictividad social y de las luchas intestinas.
*** Por "paganismo ignorante" (yahiliyya) se quiere dar a
entender no sólo en tiempo anterior a la llegada del Profeta Muhammad
sino, en general, una situación caracterizada por la falta de
visión moral y por el sometimiento de todos los asuntos personales y
comunales exclusivamente al criterio de la "conveniencia": es decir,
únicamente a consideraciones de sí un propósito o un curso
de acción particular es útil o perjudicial (en sentido
práctico y a corto plazo) a los intereses de un determinado individuo o
de la comunidad a la que pertenece. Dado que esta "ley de la
conveniencia" es esencialmente contraria a los conceptos de moralidad
postulados por todas las religiones superiores, el Qur’an la describe como "la
ley (hukm) del paganismo ignorante".
5: 51
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No toméis a los judíos ni a los
cristianos por aliados: son sólo aliados unos de otros* --y quien de
vosotros se alía con ellos se vuelve, en verdad, uno de ellos;
ciertamente, Dios no guía a tales malhechores.**
*Según la mayoría de los comentaristas (p.e., Tabari),
esto quiere decir que estas dos comunidades sólo ofrecen una amistad
auténtica a los suyos ‑-e.d., los judíos a los judíos y los
cristianos a los cristianos-‑ y no puede esperarse, por tanto, que se
comporten de forma realmente amistosa con los seguidores del Qur’an. Véase
también 8:73 y la nota correspondiente.
** Lit., "a la gente malhechora": e.d., a quienes ofenden
deliberadamente a este respecto. En cuanto al significado de la
"alianza" a que se hace aquí referencia, véase 3:28, y
más concretamente 4:139 y la nota correspondiente, que explica la
alusión a la pérdida de la identidad moral de un creyente cuando imita
el modo de vida de los no-musulmanes o --en palabras del Qur’an-- "se
alía" con ellos. No obstante, como ya se ha hecho sobradamente
claro en 60:7-9 (y queda implícito en el versículo 57 de este
sura) esta prohibición de "aliarse moralmente" con no-musulmanes
no es una ordenanza en contra del establecimiento de relaciones amistosas
normales con quienes de ellos sienten simpatía por los musulmanes. Debe
tenerse en cuenta que el término walí posee diversos matices de
significado: "aliado", "amigo", "auxiliar",
"protector", etc. La elección de uno de estos términos-- y a
veces una combinación de dos de ellos-- viene siempre dictada por el
contexto.
5:
52
Y sin
embargo puedes ver como aquellos en cuyos corazones hay enfermedad compiten
entre ellos por su simpatías* diciéndose [a sí mismos]: “Tememos
que la suerte nos sea adversa.” Pero pudiera ser que Dios dé éxito [a los
creyentes] o algún [otro] asunto de Su designio,** y entonces a esos
[indecisos] les remorderá la conciencia por los pensamientos que
secretamente albergaron dentro de sí --(5: 53) y los que
han llegado a creer dirán [entre ellos]: “¿Son estos los mismos
que juraron solemnemente por Dios que estaban en verdad con vosotros?
¡Todas sus obras han sido en vano, porque ahora están perdidos!”
* Lit., "compiten entre sí respecto a ellos" ‑-el
pronombre se refiere a los judíos y a los cristianos enemigos del Islam,
por cuyas simpatías compiten entre sí los hipócritas de la
comunidad musulmana, tratando de imitar su modo de vida.
** Lit., "procedente de Él". Algunos de los
comentaristas dan por sentado que la palabra fath (lit., "victoria" o
"triunfo"), que aparece en esta frase es una alusión profética
a la conquista de Mecca por los musulmanes. Tal suposición, sin embargo,
no puede ser correcta porque Mecca estaba ya en poder de los musulmanes cuando
este sura fue revelado. Por consiguiente, el término fath ha sido usado en este
contexto obviamente con su significado primordial de "apertura" ‑-es
decir, la resolución con éxito de un asunto. (Cf. la expresión
idiomática futiha aala fulan, "fulano se volvió
afortunado" o "entró en una racha de buena suerte", que
se menciona en el Asas de Samajshari y en el Tach al Aarús.) El
"otro asunto de Su designio" puede referirse probablemente al castigo
divino de los hipócritas, aparte de a la buena fortuna que podría
estarles reservada a los verdaderos creyentes.
5:
54
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Si abandonáis vuestra fe,* en su
momento Dios hará surgir [en vuestro lugar] a una gente a la que
Él ama y que Le aman --humildes con los creyentes, orgullosos frente a
los que niegan la verdad: [gentes] que se esfuerzan por la causa de Dios y que
no temen la censura de quien les censure: ese es el favor de Dios, que
Él concede a quien Él quiere. Y Dios es inmenso, omnisciente.
*Lit., "quien de vosotros abandone su fe" ‑-e.d., a
causa de haber depositado su confianza en aquellos no-musulmanes adversarios
del Islam y de haberles tomado por "aliados" y mentores espirituales.
5:
55
Ciertamente,
vuestro único aliado debe ser Dios y Su Enviado, y quienes han llegado a
creer --que son constantes en la oración, dan el impuesto de
purificación y se inclinan [ante Dios]: (5: 56) pues,
todos los que se alían con Dios, con Su Enviado y con los que han
llegado a creer -- ¡en verdad, son ellos, los partidarios de Dios,
quienes saldrán victoriosos!
5:
57
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No toméis por aliados a quienes hacen de
vuestra fe objeto de burla y de juego --tanto si son de aquellos que recibieron
la revelación con anterioridad o de aquellos que niegan la verdad [de
la revelación en sí]-- sino manteneos conscientes de Dios, si
sois [realmente] creyentes: (5: 58) pues, cuando llamáis a
la oración, lo toman a burla y a juego --y eso porque son gentes que no
usan la razón.
5:
59
Di:
“¡Oh seguidores de una revelación anterior! ¿Nos
censuráis únicamente por creer en Dios [sólo], y en lo que
Él ha hecho descender para nosotros y también en lo que ha hecho
descender con anterioridad? --o [es sólo] porque la mayoría sois
perversos?”
5:
60
Di:
“¿Queréis que os informe de quienes merecen, ante Dios, peor castigo que
estos? Aquellos a quienes Dios ha rechazado y condenado, y a quienes ha
convertido en monos y en cerdos por haber servido a los poderes del mal:*
están en una posición aún peor, y más alejada del
camino recto [que los que se burlan].”**
*Al contrario que muchos de los comentaristas, que toman esta
alusión a "monos y cerdos" en sentido literal, Muyahid, el
famoso tabii, la explica como una descripción metafórica (mazal)
de la degradación moral que sufren tales pecadores: se vuelven
alocadamente imprevisibles como los monos, y tan abandonados a los impulsos de
la pasión como los cerdos (Manar VI, 448). Esta interpretación es
citada también por Tabari en su comentario a 2:65. -- En cuanto a la
expresión "los poderes del mal" (at-tagut), véase sura 2, nota
250.
** Como queda claro por los versículos siguientes, los
pecadores que están en peor posición que los que se burlan son
los hipócritas, y en particular aquellos que dicen seguir la Biblia: por
la razón obvia de que al haber recibido la sabiduría de la
revelación, su conducta no tiene excusa. Aunque en el versículo
64 se mencione específicamente a los judíos, la referencia al
Evangelio en el versículo 66 deja claro que tampoco los cristianos
quedan exentos de esta censura.
5:
61
Pues,
cuando vienen a vosotros, dicen: “Creemos”: cuando, de hecho, entran decididos
a negar la verdad y salen en el mismo estado.* Pero Dios es plenamente
consciente de todo lo que estaban ocultando. (5: 62) Y puedes ver
como muchos de ellos compiten entre sí en la transgresión, en la
conducta tiránica y en tragar todo lo ilícito. ¡Qué
perverso es en verdad lo que hacen! (5: 63) ¿Por qué sus
maestros espirituales y sus rabinos** no les prohíben hacer aseveraciones
pecaminosas y tragar todo lo ilícito? ¡Qué perversos son en
verdad sus manejos!
*Lit., "entran con la negación de la verdad y salen con
ella".
** Según Bagawi, los rabbaniyyun ("hombres de Dios" o
"maestros espirituales" ‑ véase sura 3, nota 62) equivalen, en
este contexto a los guías espirituales de los cristianos, y los ahbar a
los eruditos judíos ("rabinos"). En cuanto a la
expresión "tragar lo ilícito", véase la nota 54
más arriba.
5:
64
Y los
judíos dicen: “¡La mano de Dios está atada!” Sus manos son
las que están atadas; y han sido rechazados [por Dios] por esa
aseveración.* ¡Al contrario! Sus manos están extendidas:
dispensa [Su favor] como quiere. Pero todo lo que tu Sustentador ha hecho
descender sobre ti [Oh Profeta] hará que muchos de ellos se obstinen
aún más en su desmesurada arrogancia y en su negación de
la verdad.
Y por ello hemos suscitado la enemistad y el
odio entre los seguidores de la Biblia,** [que perdurará] hasta el
Día de la Resurrección; cada vez que encienden el fuego de la
guerra, Dios lo apaga;*** y se afanan por extender la corrupción en la
tierra: y Dios no ama a los que extienden la corrupción.
*Decir de alguien que "su mano esta atada" es una
expresión metafórica que denota tacañería,
así como su opuesta --"su mano está extendida"-‑
significa generosidad (Samajshari). Estas dos frases tienen además un
sentido más amplio, a saber, "falta de poder" y "poder
ilimitado", respectivamente (Rasi). Parece ser que los judíos de
Medina, al ver la pobreza de los musulmanes, se burlaban de la
convicción de estos de estar trabajando por la causa de Dios y de que el
Qur’an era una revelación divina. Por eso, la
"aseveración" de los judíos que se menciona en este
versículo, "la mano de Dios está atada", así
como la paralela a ella en 3:181, "Dios es pobre mientras que nosotros
somos ricos", es una descripción elíptica de su actitud
hacia el Islam y los musulmanes ‑-una actitud de incredulidad y sarcasmo
que se podría describir así: "Si fuera cierto que vosotros,
los musulmanes, estáis haciendo la voluntad de Dios, os habría
concedido riquezas y poder; pero vuestra pobreza y vuestra debilidad
contradicen esta creencia vuestra ‑ o bien vuestro alegato equivale, de
hecho, a decir que Dios no puede ayudaros." Este extraordinario ejemplo
del modo elíptico de expresión (iyás), que tan a menudo se
usa en el Qur’an, tiene, sin embargo, un significado que va mucho más
allá de las circunstancias históricas a las que hace
alusión: sirve para ilustrar una actitud mental que erróneamente
identifica las riquezas materiales o el poder con el hecho de estar "en el
camino recto" espiritualmente. En la frase siguiente, el Qur’an discrepa
de esta actitud y declara, en forma igualmente elíptica, que todos
aquellos que ven en el éxito material una señal de la aprobación
de Dios, están ciegos a las verdades espirituales, son por ello
moralmente impotentes, y se han condenado a sí mismos totalmente a los
ojos de Dios.
** Lit., "entre ellos". El pronombre personal alude a los
seguidores hipócritas de la Biblia -‑judíos y cristianos-‑
que se mencionan en los versículos 57‑63 (Tabari); cf. el
versículo 14 de este sura, en donde se hace una afirmación
similar acerca de aquellos cristianos que "han olvidado gran parte de lo
que se les ordenó tener presente".
*** E.d., no permite que ninguna de las partes en conflicto resuelva
el enfrentamiento con una victoria, lo que les obliga a seguir viviendo en un
clima de "enemistad y odio".
5:
65
Si los
seguidores de la Biblia llegaran [realmente] a creer y a ser conscientes de
Dios, ciertamente borraríamos sus malas acciones [pasadas] y les
haríamos entrar en jardines de felicidad; (5: 66) y si
observaran realmente la Tora y el Evangelio y toda [la revelación] que
su Sustentador ha hecho descender para ellos, se nutrirían en verdad de
todas las bendiciones del cielo y de la tierra. Algunos de ellos siguen un
curso recto; pero su mayoría --¡qué perverso es lo que hacen!*
*La expresión "se nutrirían de todas las
bendiciones del cielo y de la tierra" (lit., “comerían de lo que
hay encima de ellos y bajo sus pies") es una alusión a la
bendición que acompaña al cumplimiento de una verdad espiritual,
y también a la armonía social que se promueve con la observancia de los
principios morales prescritos en las enseñanzas auténticas de la Biblia.
Debe tenerse presente que la frase "si observaran realmente (lau
annahum aqamu) la Tora y el Evangelio", etc., implica una observancia
de esas escrituras en su auténtico espíritu, es decir, libre de las
distorsiones arbitrarias debidas a esas "vanas ilusiones" que el
Qur’an censura en los judíos y en los cristianos --como el concepto de
los judíos de ser "el pueblo elegido", o las doctrinas
cristianas relativas a la supuesta divinidad de Jesús y a la
"redención" de sus seguidores.
5:
67
¡Oh
enviado! Anuncia todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti: pues
si no lo haces así, no habrás transmitido [en absoluto] Su
mensaje. Y Dios te protegerá de la gente [incrédula]: ciertamente, Dios
no guía a una gente que se niega a reconocer la verdad.
5:
68
Di:
“¡Oh seguidores de la Biblia! ¡Vuestras creencias carecen de base a
menos que observéis [realmente] la Tora y el Evangelio, y todo lo que vuestro
Sustentador ha hecho descender para vosotros!”*
Pero
todo lo que tu Sustentador ha hecho descender sobre ti [Oh Profeta] hará
que muchos de ellos se obstinen aún más en su desmesurada
arrogancia y en su negación de la verdad. Pero no te aflijas por la
gente que niega la verdad: (5: 69) pues, ciertamente, quienes han
llegado a creer [en esta escritura divina], y quienes siguen el
judaísmo, y los sabeos,** y los cristianos -- todos los que creen en
Dios y en el Último Día y obran rectamente-- nada tienen que
temer y no se lamentarán.
* E.d., todos los demás libros del Antiguo Testamento que
destacan la unidad de Dios y están llenos de profecías sobre el
advenimiento del Profeta Muhammad (Rasi). Esto debe entenderse en
conjunción con la frecuente aseveración coránica de que el
texto de la Biblia, tal como hoy lo conocemos, ha sufrido numerosas
alteraciones y corrupciones.
** Véase sura 2, nota 49
5:
70
En
verdad, aceptamos de los hijos de Israel un compromiso solemne y les hicimos
llegar enviados; [pero] siempre que venía a ellos un enviado con algo
que no era de su agrado [se rebelaban:] a algunos les tachaban de mentirosos y
a otros les mataban,* (5: 71) pensando que no les
ocurriría ningún mal; y se volvieron ciegos y sordos [de
corazón]. Después Dios aceptó su arrepentimiento: y de nuevo se
volvieron ciegos y sordos. Pero Dios ve todo lo que hacen.
*Lit., "y a otros les matan". Acerca del significado del
cambio del pasado al presente (iaqtulun), véase sura 2, nota 72.
5:
72
En
verdad, quienes dicen: “¡Ciertamente, Dios es el Ungido, hijo de
María!”, niegan la verdad ‑-cuando [el propio] Jesús dijo:
“¡Oh hijos de Israel! ¡Adorad [sólo] a Dios, [que es] mi
Sustentador y también vuestro Sustentador!”* Ciertamente, a quien atribuye
divinidad a otro ser junto con Dios, a ese Dios le vedará al
paraíso y tendrá por morada el fuego; ¡y tales malhechores
no tendrán quien les auxilie!
*Cf. Mateo 4 10; Lucas 4 8; Juan 20 17.
5:
73
En
verdad, quienes dicen: “¡Dios es el tercero en una trinidad!”, niegan la
verdad --pues no hay más deidad que el Dios Único. Y a menos que
desistan de esa afirmación suya, un doloroso castigo ha de caer sobre
quienes de ellos se obstinan en negar la verdad. (5: 74)
¿No van, pues, a volverse a Dios arrepentidos y a pedirle Su
perdón? Pues Dios es indulgente, dispensador de gracia.
5:
75
El
Ungido, hijo de María, fue sólo un enviado; todos los [otros]
enviados anteriores a él habían fallecido; su madre nunca se
desvió de la verdad; y ambos tomaban alimentos [como los demás
mortales].* ¡Ved cuan claros les hacemos estos mensajes: y ved luego la
deformación de sus mentes!** (5: 76) Di: “¿Vais
acaso a adorar, junto con Dios, a lo que no puede causaros daño ni
traeros beneficio --cuando sólo Dios es quien todo lo oye, quien todo lo
sabe?”
*El sentido de este pasaje es que Jesús fue un mortal como todos
los demás enviados que vivieron antes de el, y que María nunca
dijo ser "la madre de Dios".
** Lit., "cuan desviados están [de la verdad]". El
significado básico del verbo afaka es "él rechazó [algo o a
alguien]"; en un sentido abstracto a menudo denota "profirió
una mentira" (por llevar implícito el rechazo de la verdad). Con
frecuencia, la forma pasiva ufika tiene el significado de "él fue apartado
de su opinión" (o "de su juicio") y, de ahí,
"su mente se deformó" o "se ofuscó". (Cf.
Qamus y Tach al‑Aarús; también Lane I, 69.)
5:
77
Di:
“¡Oh seguidores del Evangelio! No excedáis los límites [de
la verdad] en vuestras creencias religiosas;* y no sigáis las opiniones
erróneas de gentes que se extraviaron antes y que han extraviado a
muchos [otros], y están aún extraviados del camino recto.”**
* Cf. 4:171. Este pasaje, así como los anteriores, va dirigido
evidentemente a los cristianos, cuyo amor por Jesús les ha llevado a
"exceder los límites de la verdad", al elevarlo al rango de
divinidad; y de ahí mi traducción de ahl al-kitab en este
contexto por "seguidores del Evangelio".
** Lit., "se han extraviado del camino recto": e.d.,
persisten aún hoy en este estado (Rasi): una alusión a las muchas
comunidades que en el curso del tiempo han dado en atribuir divinidad a sus
líderes espirituales --un fenómeno que aparece con frecuencia en
la historia de las religiones.
5:
78
Aquellos
de los hijos de Israel que estaban empeñados en negar la verdad han sido
[ya] maldecidos por boca de David y de Jesús, el hijo de María:*
y eso porque se rebelaron [contra Dios] y persistieron en transgredir los
límites de lo correcto. (5: 79) No se impedían
unos a otros las acciones reprobables que cometían: ¡qué perverso
es en verdad lo que solían hacer!
*Cf. Salmos 78 21-22, 31-33 y passim; también en Mateo 12 34 y 23
33-35.
5:
80
[Y
ahora] puedes ver como muchos de ellos se alían con los que se obstinan
en negar la verdad. [Tan] perverso es en verdad lo que sus pasiones les llevan
a hacer* que Dios les ha condenado; y morarán en el fuego. (5: 81)
Pues, si hubieran creído [realmente] en Dios y en Su Enviado** y en todo
lo que se hizo descender sobre él, no habrían tomado a esos [negadores
de la verdad] por aliados suyos: pero la mayoría de ellos son perversos.
*Lit., "lo que sus pasiones (anfusuhum) les ha
presentado". (Acerca de la traducción de nafs por
"pasión", véase la nota 37 en el versículo 30 de este
sura.) Se alude aquí a su obstinada creencia de ser "el pueblo
elegido de Dios" y su consecuente rechazo de cualquier revelación
que pudiera ser concedida a otros.
** Lit., "el Profeta". Según Samajshari y Rasi, el
profeta a quien se alude aquí es Moisés, al que los judíos
decían seguir ‑-un alegato que el Qur’an rechaza
implícitamente.
5:
82
Hallarás
sin duda que los mayores adversarios de los que creen [en esta escritura
divina] son los judíos y los que se obstinan en atribuir divinidad a
algo junto con Dios; y hallarás sin duda que las gentes más
próximas* en afecto a los que creen [en esta escritura divina] son los
que dicen: “En verdad, somos cristianos”: porque entre ellos hay sacerdotes y
monjes, y porque no son arrogantes.** (5: 83) Pues, cuando llegan
a entender lo que se ha hecho descender sobre este Enviado, puedes ver como sus
ojos se llenan de lágrimas porque reconocen algo de su verdad;*** [y]
dicen: “¡Oh Sustentador nuestro! Creemos; inscríbenos, pues, entre
los que dan testimonio de la verdad. (5: 84) ¿Cómo
podríamos dejar de creer en Dios y en la verdad que nos ha llegado, si
deseamos fervientemente que nuestro Sustentador nos cuente entre los justos?”
*Lit., "los más próximos de ellos".
** E.d., no creen, como hacen los judíos, que la
revelación es un don de Dios reservado en exclusiva a los hijos de
Israel; y sus sacerdotes y monjes les enseñan que la humildad es la
esencia de toda fe verdadera. ‑‑ Es digno de mención que el
Qur’an no incluya a los cristianos, en este contexto, entre "aquellos que
se obstinan en atribuir divinidad a algo junto con Dios" (al.ladina
ashraku ‑-en donde el elemento de intención consciente es
expresado mediante el uso del pasado, al igual que en al.ladina kafaru,
al.ladina dalamu, etc.): pues, si bien son culpables de shirk ("atribuir
divinidad a alguien o algo junto con Dios") por su deificación de
Jesús, los cristianos no adoran conscientemente a una pluralidad de
divinidades, por cuanto que su teología postula la creencia en el Dios
Único, concebido en Su manifestación como una trinidad de
aspectos, o "personas", de las que se supone que Jesús es una.
A pesar de lo repugnante que resulta esta doctrina a la luz de las
enseñanzas del Qur’an, su shirk no está basado en una
intención consciente, sino que su veneración por Jesús les
ha llevado a "exceder los límites de la verdad" (véase 4:171,
5:77). Cf. en este contexto, los comentarios de Rasi mencionados en la nota 16
de 6:23.
*** Acerca de esta traducción de la frase mimma aarafu min al‑haqq,
véase Samajshari y Rasi; también Manar VII, 12. En cuanto a mi
traducción de la expresión ida samiuu por "cuando llegan a
entender", debe mencionarse que el verbo samiaa además de su
significado básico de "él oyó", a menudo significa
"comprendió" o "llegó a entender" (cf. Lane
IV, 1427).
5:
85
Y por
esta fe suya,* Dios les recompensará con jardines por los que corren
arroyos, en los que residirán: pues esa es la recompensa de los que
hacen el bien; (5: 86) mientras que los que se obstinan en negar
la verdad y desmienten Nuestros mensajes --esos están destinados a un
fuego abrasador.
* Lit., "por lo que han dicho" --e.d., expresado como
creencia suya (Samajshari).
5:
87
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No os privéis de las cosas buenas que Dios
os ha hecho lícitas* pero no transgredáis los límites de
lo correcto: en verdad, Dios no ama a los que transgreden los límites de
lo correcto. (5: 88) Así pues, comed de las cosas buenas y
lícitas que Dios os da como sustento, y sed conscientes de Dios, en
quien creéis.
* La mayoría de los
comentaristas ‑-incluidos Tabari, Samajshari y Rasi-- explican la expresión
la tuharrimu (lit., "no prohibáis" o "no hagáis
ilícitas") en el sentido mencionado por mí, y lo consideran
referido a la mortificación que practican, en particular, los sacerdotes
y los monjes cristianos. El término at-tayyibat (lit., "las [cosas]
buenas"), comprende todo lo que es bueno y saludable en la vida
--"las delicias que los seres humanoos desean y hacia las que sus corazones
se inclinan" (Tabari).
5:
89
Allah
no os hará rendir cuentas por juramentos que hayáis pronunciado
sin pensar,* pero sí os hará rendir cuentas por juramentos que
habéis pronunciado en serio. La expiación** por romper un juramento
será alimentar a diez pobres como soléis alimentar a vuestras
familias,*** o vestirlos, o liberar a un ser humano de la esclavitud; y quien
no pueda, deberá [en su lugar] ayunar tres días. Esta será
la expiación por juramentos que habéis hecho [y roto]. ¡Sed
cuidadosos con vuestros juramentos!****
Dios os
aclara así Sus mensajes, para que [esto] os mueva a ser agradecidos.
*Lit., "por una palabra
vana (lagw) en vuestros juramentos". Esto alude en primer lugar a
juramentos por los que uno se niega a sí mismo algo que la Ley del Islam
no prohibe (e.d., "las cosas buenas"); y, en general, a todos
aquellos juramentos pronunciados con descuido, p.e., por influjo de la ira (cf.
2:224‑225); también en 38:44 y la nota 41 correspondiente).
** Lit., "su expiación será" ‑-el
pronombre se refiere implícitamente a la ofensa de romper un juramento.
Resulta obvio por el contexto que tal posibilidad de expiación se
refiere exclusivamente a "juramentos que hayáis pronunciado sin
pensar", y no a compromisos deliberados que afecten a otras personas, los
cuales ‑-tal como se afirma en la frase inicial de este sura-‑ el
creyente tiene que observar lo más fielmente que pueda. Sobre las
excepciones a esta norma general, véase sura 2, nota 212.
*** Lit., "de lo que, por término medio, dais de comer a vuestras
familias".
**** E.d., "no los hagáis a menudo ni a la ligera"
(Rasi).
5:
90
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Los estupefacientes, los juegos de azar,
las prácticas idólatras y la adivinación del futuro no son
sino una abominación, obra de Satán:* ¡evitadlos, pues,
para que así alcancéis la felicidad! (5: 91) Por medio de
los estupefacientes y los juegos de azar, Satán busca sólo crear
enemistad y odio entre vosotros y apartaros del recuerdo de Dios, y de la
oración. ¿No vais, pues, a desistir?**
*Según todos los lexicógrafos, la palabra jamr (derivada
del verbo jamara, "él ocultó" o "enturbió")
denota cualquier sustancia que enturbia el intelecto, e.d., que embriaga. De
ahí que la prohibición del uso de estupefacientes que se declara
en este versículo no abarque sólo a las bebidas
alcohólicas, sino también aquellas drogas que tienen efectos similares.
La única salvedad a esta prohibición absoluta surge en casos
"de extrema necesidad" (en el más estricto sentido de estas
palabras), tal como se estipula en la última frase del versículo
3 de este sura: o sea, en casos en que una enfermedad, o un accidente, hacen
imperativa e inevitable la administración de drogas estupefacientes o
alcohol.-- En cuanto a la expresión "prácticas
idólatras" (ansab, lit., "altares idólatras"),
véase la nota 8 de este sura. En mi opinión, este término se emplea
aquí metafóricamente, para abarcar todas las prácticas de
naturaleza idólatra --como la adoración de santos, la
atribución de propiedades "mágicas" a determinados
objetos, la observancia de cualquier tipo de tabúes supersticiosos, y
así sucesivamente. -- Acerca de la expresión traducida por
mí por "adivinación del futuro" (al-aslam, lit.,
"las flechas adivinatorias"), véase la nota 9 del segundo
párrafo del versículo 3 de este sura.
** Lit., "¿Desistiréis, pues?" --una pregunta
retórica que implica la obligación de desistir, lo que en nuestro
idioma sólo puede expresarse usando la forma negativa.
5:
92
Así
pues, obedeced a Dios y obedeced al Enviado, y estad prevenidos [contra el
mal]; y si os apartáis, sabed que a Nuestro Enviado le incumbe
sólo transmitir con claridad el mensaje [que le ha sido encomendado].*
*Esto implica que no puede obligar a la gente a creer y, por
tanto, no es responsable si ellos no creen.
5: 93
Quienes
han llegado a creer y hacen buenas obras no incurren en falta por lo que
coman,* siempre que sean conscientes de Dios y crean [realmente] y hagan buenas
obras, y sigan siendo conscientes de Dios y sigan creyendo, y se vuelvan
aún más** conscientes de Dios, y perseveren en hacer el bien:
pues Dios ama a quienes hacen el bien.
* Lit., "en aquello que coman" o "prueben" (fi-ma
taiimu). el verbo taiima, que básicamente significa "él
comió", se aplica tanto a la comida y la bebida como
--metafóricamente-‑ a ";disfrutar" de algo deseable. La
mayoría de los comentaristas relacionan este versículo con
aquellos creyentes que habían muerto antes de la promulgación de
las prohibiciones que se mencionan en el versículo 90 más arriba.
Sin embargo, a mi parecer, tiene un significado mucho más amplio, que
está relacionado con el disfrute de "las cosas buenas" de la
vida --e.d., de aquello que no ha sido prohibido por Dios y a lo que, por
consiguiente, los creyentes no tienen por qué renunciar (cf. versículo
87 más arriba).
** Lit., "y luego (zumma) son...": una secuencia que expresa
aumento e intensificación (Rasi).
5:
94
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Con toda certeza, Dios ha de probaros por
medio de caza que esté al alcance de vuestras manos y de vuestras armas*
[mientras estáis de peregrinación], para que Dios distinga a
aquellos que Le temen aunque Él está fuera del alcance de la
percepción humana.** Pero a quien, después de todo esto, transgreda los
límites de lo correcto ‑-le aguarda un castigo doloroso.
*Lit., "con algo de caza que vuestras manos y vuestras lanzas
[puedan] alcanzar".
** Con este versículo, el Qur’an retorna a la
prohibición de cazar durante la peregrinación, ya enunciada en el
versículo 1 de este sura. La "prueba" reside en el hecho de
que la caza, que en sí misma es lícita (y, por consiguiente, una
de las cosas que, según el versículo anterior, el creyente puede
disfrutar en condiciones normales), está prohibida estando de
peregrinación. -- En cuanto a la expresión bi’l-gaib, traducida
por mí por "aunque el está fuera del alcance de la
percepción humana", véase sura 2, nota 3.
5:
95
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No matéis caza mientras estéis de
peregrinación. Y quien de vosotros la mate intencionadamente,*
[deberá ofrecer] una compensación equivalente a lo que
mató en ganado --a juicio de dos personas justas-- que será
entregada como ofrenda a la Kaaba;** o bien lo expiará alimentando a los
pobres o con un ayuno equivalente:*** para que experimente el daño causado
por su acción, [mientras que] Dios borrará lo pasado. Pero a
quien reincida, Dios le impondrá Su castigo: pues Dios es poderoso,
vengador del mal.
*De la frase inicial de este versículo puede deducirse que este
acto "intencional" de matar caza se refiere sólo a un
incidente aislado (o a la primera ofensa), y no a la "transgresión
de los límites de lo correcto" intencionada y persistente, que ha
sido condenada ya de forma severa en el versículo anterior. Debe tenerse
presente que el término "caza" (seid) está relacionado en este
contexto con animales que se destinan al consumo humano: pues, según
varias Tradiciones auténticas, matar animales perjudiciales o altamente
peligrosos --como, por ejemplo, serpientes, escorpiones o un perro rabioso,
etc.-- está permitido aún estando en estado de
consagración.
** E.d., para ser distribuida entre los pobres. En este contexto, la
Kaaba simboliza, metonímicamente, el recinto sagrado de la Mecca y no
únicamente el santuario propiamente dicho (Rasi). Las "dos personas
justas" deberán fijar el valor aproximado, en carne, del animal que
haya sido matado, y en base a ello decidir qué animal domestico debería
ser ofrecido como compensación.
***Lit., "o [deberá ofrecerse] expiación
alimentando a los pobres, o su equivalente en forma de ayuno". Estas dos
vías alternativas de expiación son para aquel peregrino que sea
demasiado pobre como para ofrendar la cabeza, o cabezas, de ganado equivalentes
a lo que haya matado, o --en el caso de la segunda alternativa-- demasiado
pobre como para alimentar a otros pobres. Dado que ni en el Qur’an ni en las
Tradiciones auténticas se especifica el número de pobres a alimentar, ni
el número de días de ayuno, esto queda obviamente al criterio en
conciencia de la persona en cuestión.
5:
96
Os es
lícita la pesca, y los productos del mar,* como provisión para
vosotros [que sois residentes] y para los viajeros, aunque os está
prohibida la caza en tierra mientras estáis de peregrinación.**
Y sed conscientes de Dios, ante quien seréis congregados.
*Lit., "la caza del mar y su comida". Dado que el término
bahr designa cualquier extensión grande de agua, los comentaristas y
juristas clásicos están de acuerdo en que esta ordenanza abarca
todo el pescado, ya sea de mar, río, lago o alberca (Tabari). El
pronombre en taamuhu (lit., "su comida") se refiere a la palabra
bahr, e indica por tanto los peces y otros animales marinos que las olas puedan
haber arrastrado hasta la costa (Tabari, Rasi). Samajshari, sin embargo,
considera que el pronombre se refiere al objeto en sí de la pesca (seid)
y, por consiguiente, interpreta la frase en el sentido de "alimentarse de
ella". Ambas lecturas son perfectamente aceptables por cuanto que el
versículo en cuestión establece que todos los tipos de pesca son
lícitos para el creyente --aún estando de peregrinación--
mientras que la caza en tierra (seid al‑barr) le está prohibida al
peregrino.
** Según Al-Hasan al-Basri (citado por Tabari),
"viajeros", en este contexto, es sinónimo de
"peregrinos": en otras palabras, la pesca, de cualquier tipo que sea,
es lícita para los creyentes, tanto si están de
peregrinación como si no.
5:
97
Dios ha
hecho de la Kaaba, el Templo Inviolable, un símbolo para toda la
humanidad;* y [así, también,] el mes sagrado [de la
peregrinación] y la ofrendas engalanadas [son símbolos] para
haceros conscientes** de que Dios es consciente de todo cuanto hay en los
cielos y todo cuanto hay en la tierra, y de que Dios tiene pleno conocimiento
de todo.
*En las cercanías de la Kaaba --e.d., dentro del recinto de
Mecca y sus alrededores-- están prohibidos todos los tipos de caza,
tanto para los peregrinos como para quienes no lo sean, por ser un santuario
(amn, véase 2:125) para todos los seres vivos. Acerca de su asociación
con Abraham, véase 2:125 ss., y las notas correspondientes. el nombre de kaaba,
por el que siempre ha sido conocido el santuario, debido a su forma, designa un
"edificio cúbico". Parece ser que el primero en construir la
Kaaba (que ha sido reconstruida varias veces desde los tiempos de Abraham, y
siempre con la misma forma) eligió conscientemente la forma
tri-dimensional más sencilla posible ‑-un cubo-- como
parábola de la humildad y el profundo respeto del hombre ante la idea de
Dios, cuya gloria está muy por encima de cualquier concepto de belleza
arquitectónica que el hombre pueda llegar a concebir. Este simbolismo se
hace patente en el término qiyam (lit., "soporte" o
"pilar"), el cual --en su sentido abstracto-- significa "una
pauta mediante la cual los [asuntos de] los hombres se afirman o se
mejoran" (Rasi): de ahí mi traducción de qiyam li’n-nas por
"un símbolo para toda la humanidad".
** Lit., "eso para que sepáis". Las "ofrendas
engalanadas" (lit., "ofrendas y guirnaldas") hacen
alusión a los animales ofrecidos para el sacrificio (véase la nota 4 de
este sura). Se afirma con esto que la peregrinación y los ritos
conectados con ella, son símbolos del autosometimiento del hombre a
Dios.
5:
98
Sabed
que Dios es severo en el castigo --y que Dios es indulgente, dispensador de
gracia.
5:
99
Al
Enviado no le incumbe sino transmitir el mensaje [que le ha sido encomendado]:
y Dios sabe todo lo que manifestáis y todo lo que ocultáis.
5:
100
Di: “No
hay comparación entre las cosas buenas y las cosas malas,* aunque muchas
de las cosas malas puedan resultarte muy agradables. ¡Sed, pues, conscientes
de Dios, Oh vosotros dotados de perspicacia, para que así
consigáis la felicidad!”
*Lit., "las cosas malas y las cosas buenas no son iguales".
5:
101
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No preguntéis acerca de asuntos que si se
os hicieran manifiestos [en forma de ley], os causarían dificultad;*
pues, si preguntáis acerca de ellos mientras el Qur’an está
siendo revelado podrían [en verdad] hacérseos manifiestos [como
leyes].** Dios os ha eximido [de toda obligación] a este respecto: pues
Dios es indulgente, benigno.*** (5: 102) Ya otras gentes
anteriores a vosotros hicieron preguntas como esas --y de resultas de ello
acabaron por negar la verdad.****
*Este versículo enlaza directamente con el versículo 99:
"Al Enviado no le incumbe sino transmitir el mensaje." Leído
juntamente con la frase, "Hoy os he perfeccionado vuestra ley
religiosa" (que aparece en el versículo 3 de este sura), la
declaración susodicha implica que los creyentes deberán
abstenerse de intentar deducir leyes "adicionales" de aquellos
preceptos establecidos como tales por el Qur’an o por el Profeta, ya que esto
"os causaría dificultad" ‑-es decir, impondría a
los creyentes cargas adicionales que exceden lo ya estipulado como ley en el
Qur’an o en las ordenanzas del Profeta (tal como ha ocurrido de hecho en el
transcurso de los siglos). Basándose en este versículo, algunos
de los más grandes sabios musulmanes concluyen que la Ley
Islámica, en su totalidad, la forman únicamente aquellos
preceptos netamente definidos que se extraen de aquellas frases del Qur’an, y
de las ordenanzas del Profeta, cuyo sentido es obvio (dahir), y que, por
consiguiente, no es permisible ampliar el alcance de tales ordenanzas obvias
usando métodos subjetivos de deducción. (La Introducción del
Muhalla de Ibn Hasm, vol. I, 56 ss., contiene una brillante exposición
aclaratoria de este problema). Por supuesto, esto no impide que la comunidad
musulmana pueda, en caso necesario, desarrollar una legislación
adicional de carácter temporal que esté conforme con el espíritu
del Qur’an y las enseñanzas del Profeta: pero debe entenderse claramente
que dicho legislación adicional no puede ser considerada como parte de
la Ley Islámica (la shariia) propiamente dicha.
** E.d., con posibles consecuencias adversas. La siguiente
Tradición auténtica, transmitida por Abu Huraira y recopilada por Muslim
ilustra ejemplarmente este problema. El Profeta dijo en una de sus alocuciones:
"¡Oh mi gente! Dios os ha prescrito la peregrinación (al-hach);
por tanto, realizada." Entonces alguien preguntó:
"¿Todos los años, Oh Enviado de Dios?" el Profeta
permaneció callado; y el hombre repitió dos veces su pregunta.
Después, el Profeta dijo: "Si hubiera dicho que sí, se os
habría hecho obligatorio [realizar la peregrinación todos los
años]: y esto habría sido superior a vuestras fuerzas. No me
preguntéis acerca de cosas que dejo sin decir: pues, ciertamente, antes de
vosotros hubo gentes que se hundieron en la perdición por haber hecho
demasiadas preguntas a sus profetas y discrepar luego [acerca de sus
enseñanzas]. Así pues, si os ordeno algo, hacedlo en la medida de
vuestra capacidad; y si os prohibo algo, absteneos de ello." Ibn Hasm dice
a propósito de esta Tradición: "Abarca todos los principios
de la ley religiosa (ahkam ad‑din) del primero al último --a
saber: lo que el Profeta ha dejado sin decir --sin ordenarlo ni prohibirlo--
está permitido (mubah), esto es, no está prohibido ni es
obligatorio; lo que ordenó hacer es obligatorio (fard), y lo que
prohibió está prohibido (haram); y lo que nos ordenó hacer
es vinculante para nosotros sólo en la medida de nuestra capacidad"
(Muhalla I, 64). Debe tenerse presente que el término "el Profeta"
incluye también, en este contexto, al Qur’an, porque el Profeta fue el
encargado de transmitir el mensaje coránico a la humanidad.
*** E.d., al dejar ciertos asuntos sin mencionar, Dios los ha dejado a
la discreción del hombre, para que actúe en ellos según su
conciencia y en beneficio de los intereses de la humanidad.
**** En base a los principios jurídicos de Ibn Hasm, Rashid
Rida explica así este versículo: "Muchos de nuestros
juristas (fuqaha) han ampliado injustificadamente, mediante sus deducciones
subjetivas, el alcance de las obligaciones religiosas del hombre (takalif),
introduciendo así dificultades y complicaciones que la clara
redacción [del Qur’an] había eliminado; y esto ha llevado a
muchos musulmanes, y también a sus gobiernos, a abandonar por completo la Ley
Islámica" (Manar VII, 138).
5:
103
No es
disposición de Dios que ciertas clases de ganado sean marcadas por
superstición y apartadas del uso humano;* pero los que se obstinan en
negar la verdad atribuyen a Dios sus falsas invenciones. Y la mayoría
de ellos nunca usa su razón; (5: 104) pues cuando se les
dice: “Venid a lo que Dios ha hecho descender, y al Enviado” --responden: “Nos
basta con lo que hemos hallado que creían y hacían nuestros
antepasados.” ¡Vaya! ¿Y si sus antepasados no sabían nada
y carecían de toda guía?
*Lit., "Dios no ha dispuesto ninguna bahira, ni saiba, ni wasila,
ni ham." Estas expresiones designan ciertas categorías de animales
domésticos que, antes del Islam, los árabes solían dedicar a sus
deidades dejándolos sueltos para que pastaran libremente y prohibiendo
su uso o su matanza. Eran escogidos principalmente en base al número,
sexo y orden de sus crías; si bien, los lexicógrafos y
comentaristas no son ni mucho menos unánimes en su definición.
Por esta razón --y debido también a su complejidad intrínseca--
estos cuatro términos no pueden ser traducidos a ninguna otra lengua; por
consiguiente, los traduzco en el texto por "ciertas clases de ganado
marcadas por superstición y apartadas del uso humano": ya que este
es, según el consenso de todas las autoridades, el denominador
común de las cuatro categorías. Es evidente que el que sean
mencionadas en este punto (y también, implícitamente, en 6:138-139 y
143-144) sirve como ejemplo de la invención caprichosa de ciertas
obligaciones y prohibiciones, supuestamente "religiosas", a que se
hace alusión en los dos versículos anteriores y que se explican
en las notas correspondientes.
5:
105
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! No sois responsables sino de vosotros
mismos: los que andan extraviados no pueden haceros daño si vosotros
estáis en el camino recto. A Dios habréis de volver todos: y entonces
Él os hará ver [realmente] lo que hacíais [estando vivos].
5:
106
¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Que haya testigos cuando, sintiendo
próxima la muerte, os dispongáis a hacer legados:* dos personas
justas de vuestra gente, o --si la agonía de la muerte os llega estando
de viaje lejos de vuestra casa** -- dos personas de [una gente] distinta a la vuestra. Retenedles después de que hayan
rezado; y si tenéis dudas acerca de ellos, haced que juren por Dios: “No
venderemos esta [palabra nuestra] a ningún precio, aunque fuera [por] un
pariente cercano; ni ocultaremos nada de lo que hemos sido testigos ante
Dios*** --o si no, que seamos, en verdad, contados entre los malhechores.”
*lit., "[que se de] testimonio entre vosotros" --e.d., entre
vosotros y vuestros herederos-- cuando le llegue la muerte a uno de vosotros,
en el momento de [hacer un] legado".
** Lit., "de viaje por la tierra". Según la
mayoría de los comentaristas (cf. Rasi), la expresión minkum
(lit., "de entre vosotros") significa aquí "de vuestra
propia gente", e.d., de los musulmanes.
*** Lit., "no ocultaremos el testimonio de Dios".
5:
107
Pero si
después se descubre que los dos [testigos] han incurrido en [este mismo] delito,
tomarán entonces su lugar otros dos --de aquellos a los que los primeros
han privado de su derecho*-- y deberán jurar por Dios: “Nuestro
testimonio es, en verdad, más verídico que el testimonio de esos
dos y no hemos excedido los límites de lo correcto --o si no, que
seamos, en verdad, contados entre los transgresores.”
*E.d., de los herederos legítimos del difunto.
5:
108
Así
será más probable que den testimonio conforme a la verdad --pues
si no, [tendrán motivo] para temer que sus juramentos sean refutados por
los juramentos de otros.*
Sed,
pues, conscientes de Dios y escuchad: porque Dios no otorga Su guía a la
gente perversa.
* Lit., "no sea que se presten juramentos [contradictorios]
después de sus juramentos".
5:
109
El
día en que Dios reúna a todos los enviados y pregunte:
“¿Qué respuesta recibisteis?” --dirán: “No tenemos conocimiento;
en verdad, sólo Tú conoces todo lo que está fuera del
alcance de la percepción de los seres creados.”*
*Cf. el versículo 99 más arriba: "Al Enviado no le
incumbe sino transmitir el mensaje" --pues ni puede coaccionar a la gente
para que siga el camino recto, ni tampoco saber lo que hay en sus corazones.
(Véase también 4:41-42.)
5:
110
He
ahí, [*1] que Dios dirá:
“¡Oh Jesús, hijo de María! Recuerda las bendiciones que te
concedí a ti y a tu madre ‑-cómo te fortalecí con la
sagrada inspiración [*2] para que pudieras hablar a la gente desde la
cuna, y siendo adulto; y cómo te impartí la revelación y
la sabiduría, incluidos la Tora y el Evangelio; [*3] y cómo, con Mi venia, creaste de
arcilla la forma, por así decirlo, del destino [de tus seguidores], y
soplaste en ella para que, con Mi venia, se convirtiera en [su] destino;
[*4] y cómo curaste al ciego y al
leproso, con Mi venia, y cómo resucitaste a los muertos, con Mi venia;
[*5] y cómo evité que los hijos
de Israel te hicieran daño cuando viniste a ellos con las pruebas claras
de la verdad, y [cuando] quienes estaban empeñados en negar la verdad
decían: ‘¡Esto no es sino pura magia!’”
[*1] Acerca de mi traducción, en ocasiones,
de id (al comienzo de una frase) por "he ahí", véase sura 2,
nota 21. En el contexto presente, esta llamada se conecta con el pasaje
anterior, en el que se afirma implícitamente que los enviados no son
responsables de la reacción de aquellos a los que transmiten el mensaje
divino; y esta conexión queda patente en los versículos 116‑117
siguientes.
[*2] Véase sura 2, nota 71.
[*3] Lit., "y la Tora y el
Evangelio". La conjunción "y" al principio de esta
cláusula quiere subrayar que tanto la Tora como el Evangelio formaban
parte de la revelación (al‑kitab) dada a Jesús. A pesar de
ser la Tora una revelación anterior, es descrita como "impartida a
Jesús" porque su misión profética estaba basada en la Ley de
Moisés, que fue sólo confirmada, y no abrogada, por el Evangelio (cf.
Mateo 5 17-19). En cuanto a la expresión "en la cuna", véase
la frase inicial de la nota 33, en sura 3.
[*4] Véase 3:49, así como la nota 37 correspondiente.
[*5] Véase sura 3, nota 38.
5:
111
Y
[recuerda la ocasión] en que inspiré a los vestidos de blanco:*
“¡Creed en Mí y en Mi Enviado!”
Respondieron:
“¡Creemos! ¡Se testigo de que nos hemos sometido [a Ti].”
*E.d., los discípulos de Jesús (véase sura 3, nota 42).
5:
112
[Y,] he
ahí, que los vestidos de blanco dijeron: “¡Oh Jesús, hijo
de María! ¿Puede tu Sustentador hacer descender para nosotros un
ágape del cielo?”*
[Jesús]
respondió: “¡Sed conscientes de Dios, si sois [realmente] creyentes!”
*Las palabras en cuestión, según la lectura del Qur’an
aceptada generalmente, son hal iastatii rabbuka, que quiere decir "puede
tu Sustentador", o "podría tu Sustentador", o "es
capaz tu Sustentador". Como esta lectura parece implicar una duda en el
poder de Dios para hacer cualquier cosa que Él quiera (imputación
que choca con la caracterización que en el Qur’an se hace de los
apóstoles de Jesús como creyentes firmes), la mayoría de
los comentaristas entiende tal petición de los apóstoles como algo
parecido a cuando alguien pregunta a otro: "¿Podrías venir
conmigo?" --es decir, sin poner en duda su capacidad de hacerlo sino,
más bien, expresando incertidumbre acerca de su deseo de hacerlo (cf. a
este respecto, Tabari, Bagawi, Rasi, Ragib; también Manar VII, 250 ss.).
Existen, sin embargo, pruebas claras del hecho de que varios de los más
destacados Compañeros del Profeta ‑-Ali, Ibn Abbas, A’isha y Muaad
ibn Yabal-- leían las palabras en cuestión como hal tastatii
rabbuka, que podría traducirse por "¿Podrías hacer
que tu Sustentador?" (Tabari, Samajshari, Bagawi, Rasi, Ibn Kazir):
lectura que implica la incertidumbre por parte de los apóstoles sobre la
capacidad (en el sentido espiritual de la palabra) de Jesús para hacer a
Dios tal petición. Así, se relata que A’isha, al rechazar la
lectura más común hal iastatii rabbuka ("puede" o
"podría tu Sustentador"), dijo: "Los apóstoles de
Jesús sabían perfectamente que no era correcto preguntar si Dios
es capaz de hacer algo: simplemente pidieron [a Jesús]: ‘¿Te es
posible pedir a tu Sustentador?'" (Rasi). Además, según una
Tradición auténtica que se cita en el Mustadrak, Muaad ibn Yabal afirma
en términos inequívocos que el propio Profeta le enseñó a él
la lectura hal tastatii rabbuka ("¿Podrías hacer que tu
Sustentador?"). Según mi criterio, el peso de la evidencia apunta a
esta segunda alternativa; pero teniendo en cuenta la lectura aceptada
más generalmente, he traducido la frase como aparece arriba.
En cuanto a la petición de los apóstoles --y la consiguiente
oración de Jesús-- de que descendiera para ellos un
"ágape" (ma’ida, palabra que da título a este sura)
celestial, podría ser un eco de la petición del pan de cada
día contenida en el Padrenuestro (cf. Mateo 6 11), pues, en la
terminología religiosa, todos los beneficios conferidos al hombre
"vienen del cielo" --es decir, de Dios-- aún si son fruto de
los esfuerzos del hombre. Por otra parte, sin embargo, la forma que adopta la
petición de los apóstoles de un "ágape" ‑-y
en particular la explicación que ofrecen en el versículo
siguiente-- parece más bien apuntar a la petición de un milagro
que les confirmara la "aceptación" de su fe por parte de Dios.
(Véase también la nota siguiente).
5:
113
Dijeron:
“Queremos sólo participar de él, para que se tranquilicen nuestros
corazones y saber así que nos has dicho la verdad, y para que seamos de
los que dan testimonio!”
5:
114
Dijo
Jesús, hijo de María: “¡Oh Dios, Señor nuestro!
¡Haz que descienda para nosotros un ágape del cielo que sea una
fiesta conmemorativa para nosotros --para los primeros y los últimos de
nosotros-- y un signo procedente de Ti. Y provéenos de sustento, pues Tú
eres el mejor de los que proveen!”
5:
115
Dios
respondió: “¡En verdad, lo haré descender [siempre] para
vosotros:* pero, si alguno de vosotros niega luego [esta] verdad, ciertamente,
haré recaer sobre él un castigo como el que [aún] no he impuesto
jamás a nadie!”
*La forma gramatical munassil en la frase inni munassiluha
(lit., "lo hago descender") implica una continuidad en la
concesión --continuidad que he expresado insertando la palabra
"siempre" entre paréntesis. Este hincapié en la continuidad de la
provisión de Dios, tanto la material como la espiritual, explica la
severidad extrema de Su condena de todos aquellos que --en su arrogante
convicción de que el hombre es independiente y autosuficiente-- niegan
esta verdad evidente; e implica, además, una condena de cualquier
petición de un milagro como "prueba" de la existencia de Dios.
5:
116
y, he
ahí, que Dios dijo:* “¡Oh Jesús, hijo de María!
¿Dijiste acaso a la gente: ‘Adoradme a mí y a mi madre como
divinidades junto con Dios’?”
[Jesús] respondió:
“¡Gloria a Ti! ¿Cómo habría de decir algo que no
tengo derecho [a decir]? ¡Si lo hubiera dicho, ciertamente, Tú lo
habrías sabido! Tú conoces todo lo que hay en mí, mientras
que yo no conozco lo que hay en Ti. En verdad, sólo Tú conoces
todo lo que está fuera del alcance de la percepción del ser
humano. (5: 117) No les dije sino lo que Tú me ordenaste
[que dijera]: ‘¡Adorad a Dios, [que es] mi Señor y también vuestro
Señor!’ Y fui testigo de sus acciones mientras permanecí entre
ellos; pero desde que Tú me hiciste fallecer, sólo Tú has
sido su supervisor:** pues Tú eres testigo de todas las cosas. (5:
118) Si les castigas --en verdad, son Tus siervos; y si les perdonas--
¡en verdad, sólo Tú eres poderoso, realmente sabio!”
*Sc., "después de la muerte de Jesús", como queda
patente por la referencia posterior de Jesús a su propia muerte en
pasado ("desde que Tú me hiciste fallecer") en el
versículo 117. Por otro lado, el verbo qala (lit., "dijo")
puede significar también "dirá" (véase nota 141 más
abajo).
** El artículo definido en anta’ar-raqib indica que la
función de raqib ("supervisor") es exclusiva de Dios, y
esto únicamente puede expresarse mediante la inserción de la
palabra "sólo" (implícita elípticamente). En el
Qur’an pueden encontrarse con frecuencia expresiones similares referidas a Dios
--p.e., al final del versículo sigguiente.
5:
119
[Y en
el Día del Juicio] Dios dirá:* “Hoy, su veracidad
beneficiará a todos los que han sido veraces: tendrán jardines
por los que corren arroyos, en los que residirán más allá
del cómputo del tiempo; Dios está complacido con ellos y ellos
están complacidos con Él: este es el triunfo supremo.”
*Lit., "dijo" --pero muchos de los comentaristas
clásicos entienden que el verbo qala denota aquí futuro
("dirá"), sc., "en el Día del Juicio".
5:
120
De Dios
es el dominio sobre los cielos y la tierra y todo lo que contienen; y Él
tiene el poder para disponer cualquier cosa.