

Te extraño, me haces falta.
Cuando por las mañanas
me besas para despedirte,
no quiero despertarme.

Me duele la casa vacía,
mis pasos resonando por los cuartos,
tu silla, el hueco de tu almohada,
la puerta cerrada, el silencio...

El día se hace eterno,
todo se vuelve contra mí
en un complot inanimado.

Miro el reloj cientos de veces,
doy vueltas con mis libros de inglés,
enciendo y apago la T.V.,
elijo CD's que jamás escucho,
me detengo en absurdas trivialidades,
discuto conmigo y no me pongo de acuerdo.

Escucho las llaves en la cerradura,
sé que llegas, que me llenas,
y me olvido de todo hasta mañana.