Gabriela L. Moretti
El amor es un rayo de luz indiscreta,
una gota de lluvia, un sol que despierta,
un sonido del aire, un ángel que espera,
un pensar, una mano, un rayo en la niebla.
El amor es un tierno sentir que se acerca,
un grito a lo lejos, una brisa ligera,
un rostro en tu mente, un aroma de fresa,
un tal vez, un poder, un anhelo, una espera.
El amor va naciendo entre el aire y el suelo
y se toca y se palpa y alguien puede tenerlo,
y hace que te estremezcas y pienses en él
y lentamente va encendiendo tu piel.
El amor sutilmente te hace ceder,
y obediente tú cedes y te dejas envolver,
y renaces por dentro y te hace crecer,
y te sacude y te agita y te hace saber.
Y entonces te eleva, te alza y sobrepasa,
enciende la luz y el fuego en tu alma,
hace que sientas cómo te abrasa,
te quita las dudas, te entrega a las llamas.
Y tú vuelas sobre las alas del viento,
cruzando los mares traspones el tiempo;
y no sientes distancias, ni dolor, ni esperas,
y comprendes que lo tienes sentado en tu puerta