Y dices que me amas...
Extiendes tu mano hacia el vacío,
sin comprender que estoy muy cerca.
Pones tu mirada en la nada,
tú sin verme y yo a tu lado.
Caminas por distinta senda,
no me encuentras y casi te toco.
Y sigues diciendo que me amas...
¿A qué calor corresponde tu tibieza?
¿En qué espejo se refleja tu vida?
¿No quieres encontrame o no puedes?
Estoy aquí, abriendo las puertas,
dejando entrar el sol de la mañana,
y sobre todo esperándote.
Y tú, repitiendo que me amas...
