Tierra de Sueños
(In America)
País: Irlanda - Reino Unido, 2003 Duración: 103 minutos Clasificación: B Elenco: Samantha Morton, Paddy Considine, Sarah Bolger, Emma Bolger, Djimon Hounsou Director: Jim Sheridan Productores: Jim Sheridan, Arthur Lappin Guión: Jim Sheridan, Naomi Sheridan y Kirsten Sheridan Fotografía: Declan Quinn Música: Gavin Friday y Maurice Seezer Distribuidor: Fox Searchlight
Por Jorge Ávila Andrade Justo es decir que Tierra de Sueños (In America, 2003) es una muy agradable sorpresa. Con un título que podría hacer pensar que se trata de un filme en el que se hace propaganda patriotera de las supuestas bondades del “sueño americano”, el trabajo de Jim Sheridan va mucho más allá para presentar una historia conmovedora y esperanzadora de una familia de inmigrantes irlandesa que llega a Nueva York para tratar de rehacer su vida.
Sheridan es conocido por su bien manejado discurso político, mismo que se muestra en cintas como Mi Pie Izquierdo (My Left Foot) o En el Nombre del Padre (In The Name of The Father), pero en esta ocasión opta por realizar un trabajo semi-autobiográfico en compañía de sus dos hijas, Naomi y Kirsten, dando como resultado la que el mismo cineasta define como su cinta más personal hasta la fecha.
Tratando de dejar una vida de penurias que les dejó un pequeño hijo muerto como consecuencia de un accidente, John (Paddy Considine) y Sarah (Samanta Morton), junto con sus dos pequeñas y adorables hijas, Christie y Ariel (Sarah y Emma Bolger), emigran a Estados Unidos vía Canadá, con la esperanza de poder rehacerse como familia. Tras conseguir un vetusto departamento localizado en una de las zonas menos favorecidas de Manhattan, Johnny – quien es un serio aspirante a actor - comienza la penosa búsqueda de empleo, mientras que Sarah se dedica a trabajar como mesera para poder sacar adelante a la familia mientras su esposo consigue algo. Sin embargo, un evento marcará el destino que deberán tener en territorio estadounidense: Sarah vuelve a quedar embarazada, aunque de alto riesgo.
Esto se convierte en un factor más de tensión, pues la cuanta del hospital es enorme y John no tiene con que poder hacerle frente. Aunque ambos esposos tratan de mantenerse fuertes para ayudar emocionalmente a las hijas, los problemas terminan por imponerse. En medio de todo esto, conocen a un extraño vecino, de apariencia agresiva, de nombre Mateo (Djimon Hounsou), quien se convierte en un factor de unidad para la familia gracias al gran aprecio que muestra por las niñas y a un espíritu que no lo doblega a pesar de estar condenado a morir por una enfermedad que padece.
Sheridan logra algunos momentos de verdadera antología, como la escena donde John quiere ganar un muñeco de E.T. para una de sus hijas aunque para ello invierta el poco dinero con el que cuentan, o aquella donde Mateo le hace una tierna revelación a Ariel, o simplemente la secuencia final, donde John aprende a dejar ir a los que ya no están entre nosotros. Y lo hace de una manera inteligente, sin caer en sentimentalismos baratos o dramas profundos, como suele suceder con este tipo de historias acerca de inmigrantes. El respeto por los personajes es absoluto, lo que seguramente tiene que ver con el aspecto biográfico del filme, lo que queda patente en la dedicatoria que realiza el cineasta a uno de sus hijos.
Para lograrlo, el director irlandés se apoya en un estupendo trabajo de su cuadro de actores, comenzando por Considine, quien retrata a un padre amoroso y de gran espíritu que, sin embargo, viene cargando un resentimiento y un dolor muy profundos originados por la pérdida de un hijo. Su personaje no sólo perdió a un hijo, sino su fe y una buena parte de si mismo, por lo que lograr proyectar estos sentimientos requieren de un actor capaz. No es raro que sea una cinta bien actuada, pues Sheridan siempre se ha caracterizado por ser un estupendo director de escena, como lo comprueban algunos de sus trabajos anteriores, sobretodo aquellos realizados con Daniel Day-Lewis.
Otra que destaca de manera importante es Samanta Morton, quien después de interpretar a un precog en Minority Report: Sentencia Previa (Minority Report), personifica a una madre que es todo un ejemplo de bondad, fortaleza y amor hacia su familia. Varias de las mejores secuencias del filme involucran a Morton y su gran trabajo, por lo que la nominación que ganó para el Premio de la Academia es más que merecida.
Por su parte, el morenazo y ex modelo Djimon Hounsou -quien también ganó una nominación al Oscar, en la categoría de Mejor Actor de Reparto - tiene uno de esos papeles entrañables, difíciles de olvidar, con cierto toque de magia y que requieren una gran capacidad y un buen rango actoral para poder sacar adelante. La academia le debía la nominación por su conmovedora actuación en Amistad, de Steven Spielberg, así que es más que agradable verlo dentro de los nominados.
Pero para variar, quienes se llevan la película no son los actores de renombre, sino el par de hermanitas Bolger, quienes son simplemente adorables como Christie y Ariel. Mientras la más grande, Sarah, lleva a cuestas el papel de hermana mayor, fanática de las cámaras de video y soporte emocional de la familia (la secuencia donde menciona a sus padres que ella también ha padecido la pérdida de su hermano es verdaderamente conmovedora), la más chica, Emma, representa esa luz de esperanza y de pureza con la que se deben afrontar los problemas de la vida, por más duros que éstos parezcan. Todo lo anterior hace de Tierra de Sueños una gratísima sorpresa, una conmovedora historia sobre la vida y un ejemplo de que el cine puede ser tierno de manera inteligente. Una verdadera delicia.
® Moviola, 2003