Biografía de un alma en pena encerrada dentro de un cuerpo física y mentalmente inhumano.

Una vez fue dicho "Había una vez, en una tierra muy lejana, una cerda que ha preferido conservar el anonimato y que por lo tanto llamaremos Mrs Piggy. Este guapo ejemplar femenino de la especie trabajaba en un entorno algo inconvencional, un ambiente rodeado de luces, dinero, mujeres y camaras fotograficas. Lo que muchos optarían por llamar un cabarute de mala muerte. En una noche de otoño, un cliente rico y poderoso decidió que podría permitirse una noche de placer con la graciosa dama, y esa misma velada se concibió una criatura. Debido a una serie de circunstancias adversas la madre, habiéndose ido su satisfecho cliente, percibió que no podría conservar al niño. Con gran pesar se deshizo de él en un río cercano, donde al poco tiempo habría de recogerlo una familia de gitanos, que lo criaría como hijo propio y lo adoctrinaría en el noble arte de las mentiras y el engaño. El niño demostró gran habilidad en dicha manera de ganarse la vida, y a los 15 años de edad, para celebrar su paso a la adultez, ofreció un ritual a los dioses, sacrificando a sus criadores con una daga oxidada. Cebado como un tigre que ha probado la carne humana, el sádico pseudo-gitano emprendió un largo camino de busqueda de la identidad propia mediante la usurpacion de la vida ajena. Esta eleccion condicionaría su vida desde ese punto en adelante, de forma tal que no hubiera podido rehabilitarse aunque hubiera querido. Sin embargo, no está en la naturaleza de los cerdos el ser sumisos y Mr. Piggy es un ejemplar especialmente carnicero, a falta de un mejor adjetivo para describir el irracional comportamiento que lo caracteriza". La ubicación del original de este texto sagrado permanece desconocida hasta la fecha, pero copias pueden encontrarse en toda buena familia porcina, donde son veneradas adecuadamente. Extendiendo un poco el relato de la ejemplar vida del animal en cuestión, es posible afirmar que el conteo de matanzas atribuidas a Mr. Piggy ha superado con creces todo record previo y es ya incalculable. Las matanzas realmente perpetradas por él son aún más numerosas.

En lo que concierne a su vida privada, Mr. Piggy ha sutil y explícitamente amenazado al personal de Mr. Piggy Corporation que si algún material llegara a publicarse las consecuencias serían funestas. Dado que Mr. Piggy Corporation no tiene dudas al respecto de la veracidad de esta afirmación, se informa solamente que la intimidad Piggy, el cual lleva una vida llena de adrenalina y felicidad, es tan normal como la de cualquier puerco civilizado.

Y hasta este punto llega la historia de las hazañas del legendario cerdo, pues de aquí en adelante el pasado se convierte en presente, perdiéndose en la nebulosa incertidumbre del futuro...