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BuEnO AhI LeS Va Un PoEmA JeJe No Lo Hice Yo Lo SaQue De PoR AHi
¡NIÑO DEJESE ÁHI! Niño,
déjese áhi que no vas a crecer sano,
que te vas a quedar enano
que te van a salir muchos pelos en la palma de la mano, ay, ay.
Niño déjese áhi, qu va a volar el pajarito,
que se va a caer en pedacitos
que te vas a enfermar de tos y no te va a traer nada Santa Clos ay, ay, ay.
Niño déjese áhi que va a venir el coco que te vas a volver loco
que va a venir el viejo del costal y te va a llevar, ay, ay, ay.
Niño déjese áhi que va a venir el robachicos
que va a venir Sigmund Freud que va a venir el tlacuache
que va a venir Margaret Tatcher
que va a venir El Personal y se van a poner a tocar ay, ay, ay.
fin.
LiCaTe EsTe Te Lo ReCoMiEnDo
Con ternura te la abría, mas tu temor inicial,
me hizo suponer normal tu queja, porque te hería.
Yo seguí perseverante, tu la veias perdida,
fui mas tierno que un amante, no merecí tu mordida.
Por fín como una grán puerta entre gritos y sofoco,
molesto por aquel foco rendida quedaste abierta.
Penetre con grán cuidado, siempre he tenido talento,
y haciendome el despistado, metí todo el instrumento.
Tu rigidez inicial se convirtio en movimiento con ese terrible lamento: ¡me haces daño animal!
Poco a poco entre dolores logré aquello que deseaba tu fingías estertores mas se te chorreaba la baba.
Cuando creí conseguido mi objetivo principal, me di cuanta que al final aun no cobraba sentido
Entoces me hice un enredo, al ver que no te alcanzaba metí un dedo,
el otro dedo pero nada, no llegaba Todo una mano,
ya ves, tampoco fue suficiente, sino fuera tan desente, te hubiera metido los pies.
Las fuerzas se me escapaban, y tu no me dabas respiro,
las piernas flojas temblaban, no permitias el retiro. Saque los dedos, la mano,
tu perdías el aliento te retocias cual gusano y no salía el instrumento.
Tanto que me costo meterlo, y ahora no podía sacarlo te juro que temí perderlo ¡¡¡Nadie volverá a chuparlo!!!
Yen el último momento, (de fondo un grito ahogado) salió todo el instrumento,
baboso y todo esangrentado.
Respiraste satisfecha, mi suspiro fue mas vago me miraste con reproche sin pensar en mi lumbago.
Sé que estas adolorida, mas te vas, corre que vuela, parecias agradecida.
¡¡¡Por fín te he sacado la muela!!
el dentista