“PADRE MIO”

Hoy recuerdo cuando tu hijo, aquel carpintero maravilloso

Entro en el mundo, hablando tu dulce nombre.

 

 

Hoy recuerdo cuando tu hijo fue conocido por el mundo y fue seguido por muchos hombres.

 

 

Hoy recuerdo cuando dos seres, se encontraban en la esquina de la calle principal observando a las personas que se abalanzaban sobre el rabí para que les sanara su cuerpo y su alma.

 

 

Hoy recuerdo, cuando los dos hombres que platicaban para si, también creían en la naturaleza divina del Gran Maestro Jesús.

 

 

Hoy recuerdo que el tiempo es para aprender y recordar.

 

Para no volver a caer en las equivocaciones de tiempo atrás.

Hoy, padre mío.

 

 

Tu hijo esta aquí, tratando de sentir su corazón, busca respirarte, tratando de buscar ser como tu eres.

 

 

Señor.

 

Tu que fuiste antes que fuera lo creado

Tu que eres desde el principio hasta el fin.

 

 

Tu que nos muestras tu dulce manto.

 

Tu que eres el Glorioso y Santo Creador de todo cuanto existe.

 

Tu que nos regalaste un lugar para existir.

Enséñanos a expresarte,

 

 

Enséñanos a sentirte,

Enséñanos a intuirte.

 

 

Enséñanos a ser como solo tu eres.

 

 

Un Sabio, Un Santo, El Señor del Trueno

Que todos tus hijos te alaben.

 

 

Desde Rusia hasta china,

Desde tibet hasta México,

De Australia, hasta África,

De Medio Oriente, Hasta Norteamérica.

 

 

Y Por todo el corazón de Centro y Sur América

Todos, saben de ti, padre santísimo, todos te aman.

 

 

Entréganos sabiduría, para no hacernos la guerra entre hermanos,

Entréganos tu luz, para no seguir siendo sombras en medio de tu belleza.

 

 

 Los pueblos de la tierra, te han puesto diferentes nombres,

Tu eres, padre mío, el señor que me creo, el señor de todos los rostros, de todos los nombres.

 

 

pero a la vez no tienes rostro, ni un nombre común.

 

 

Solo eres un maravilloso aliento colorido y aromático.

 

 

Porque cuando tu estas, llegas con un dulce aroma.

 

 

Padre santísimo, enseña a tu pueblo, a ser lo que fue.

Padre nuestro, llénanos de tu gloria.

 

 

Padre mío, ayúdanos a recordar nuestro origen, para que juntos, todos mis hermanos regresemos a nuestro hogar.

 

 

Aquel paraíso fantástico que muchos creen mítico, pero que es real.

Tan Real como Tú y Como mis hermanos en esta tierra.

 

 

y Finalmente este niño te pide padre, que nos ayudes a reconocernos como lo que somos.

HERMANOS.

 

 

Muchas Razas, Muchos Credos, Muchas Formas de Pensar, Colores de piel diferentes, rasgos distintos.

 

 

UN SOLO DIOS, UN SOLO ORIGEN, UN SOLO PADRE QUE TAMBIEN ES MADRE.

TODOS HIJOS DEL SEÑOR DE TODOS LOS ROSTROS Y TODOS LOS NOMBRES.

TE PEDIMOS QUE NOS PERMITAS SER PARTE DE TU SAGRADO PUEBLO, QUE FORMA LA NUEVA CULTURA DORADA.

!EL PUEBLO DEL AMOR!.

Almas Gemelas Siamesas.

Por: Samael Aun Weor.