Los mejores de la historia

 

Ases del Mundo Emilio Butragueño
La historia del Buitre
Mi profesor de latín, el padre Bernabé, nos hablaba de él. Nos decía que de latín, cero. De fútbol en cambio, todo. Emilio Butragueño se dejó las rodillas jugando en el patio de arena del colegio Calasancio de Madrid, donde aprendió las bases del fútbol.

 

En aquellos partidos había que regatear, además de a los quince o veinte del otro equipo, a los que jugaban otros partidos a la vez usando las mismas porterías y a los que jugaban al rescate, se peleaban y a los propios curas, evitando siempre que los mayores te quitaran el balón.
Cuando terminaba las clases Butragueño volvía al patio del colegio en el que jugaba hasta que anochecía. Después iba a casa con un amigo y jugaban en el pequeño dormitorio de Emilio. Allí la portería era la puerta del cuarto. Su amigo era el portero y el tenía que regatearle en un metro cuadrado. Allí desarrolló el regate que le haría famoso.

El Real Madrid se equivocó con él.

A pesar de la calidad que ya de niño demostraba el Real Madrid no le aceptó en sus categorías infantiles. El Atlético de Madrid en cambio lo hizo, pero un amigo del padre, aficionado madridista, consiguió una segunda prueba para Emilio y en esta ocasión fue aceptado.

En el Madrid Butragueño coincidió con Sanchís, Michel, Martín Vazquez y Pardeza. Años más tarde el mundo los conocería como "la Quinta del Buitre". Cuando aquel grupo de jugadores llegó al Castilla, el equipo filial del Real Madrid que jugaba en la segunda división, los aficionados del equipo blanco empezaron a acudir en masa al estadio para verles jugar. En su primera temporada la Quinta consiguió el título de Segunda División y por primera vez en la historia del fútbol español, un equipo filial jugaba la final de la Copa del rey. El rival en aquel partido fue el Real Madrid.

La dictadura de la Quinta.

Butragueño y su Quinta habían fascinado a la afición. Su paso al primer equipo fue inmediato y comenzó una etapa que se grabó en la historia del Real Madrid.
Con Michel en una banda, Sanchís en defensa junto a Chendo, y los capitanes del Madrid, Gordillo, Juanito, Camacho y Gallego, Butragueño formaba la punta del ataque del Madrid junto a Hugo Sánchez. Aquellas cinco temporadas trajeron al Madrid cinco títulos consecutivos de Liga, ganados con una facilidad insultante. Los partidos se contaban por goleadas y la combinación Butragueño-Hugo, era la más letal de Europa.

Emilio Butragueño trajo genio y elegancia al fútbol español. A los defensas en cambio les trajo problemas nerviosos. Lo que más llamaba la atención del juego de aquel hombre con cara de niño, era su tranquilidad. Butragueño entraba en el área y nada más hacerlo se paraba. Completamente. Con el balón a sus pies permanecía inmóvil ante el defensa que era incapaz de decidir si le entraba o le esperaba. Normalmente le entraban y en ese momento Butragueño sacaba de su chistera uno de los cientos de recortes y fintas que había aprendido en su dormitorio de la calle Conde Peñalver. Con el defensa batido, el pase a Hugo Sanchez o, con la tranquilidad que le caracterizó siempre, un toque de magia que mandaba el balón al fondo de la red.


Durante su estancia en el Madrid Butragueño regaló los ojos de los aficionados con su juego. No hubo ninguno como él y tampoco lo habrá, porque Butragueño sorprendía cada domingo con un nuevo detalle técnico. Otros jugadores vinieron y vendrán que tendrán gran técnica, pero la capacidad para maravillar de Butragueño, lo dudo.

La Copa más deseada

A pesar de ganar todo en España, la espina clavada en el corazón del madridismo y del propio Butragueño fue la copa de Europa. Eran probablemente el mejor equipo de la competición pero nunca consiguieron ganarla. La emergente máquina milanista iba a imponer su dominio en Europa y dejar a la Quinta fuera de su cita con la Copa de Europa.

Tampoco tuvo suerte con la selección. En el Mundial de México Butragueño dio al mundo una de los cientos de tardes que daba a los aficionados del Madrid cada domingo. Ante Dinamarca consiguió tres goles y llevó a España a semifinales, pero ni en México ni en Italia España consiguió lo que su talento merecía.

Despedido al grito de "Buitre,Buitre,Buitre" en la noche de su retirada, Emilio Butragueño abandonó el terreno de juego del Bernabeú con lágrimas en los ojos, diciendo así adiós el último caballero del fútbol español.

En su retiro en México en el que jugó para el Puebla, el Buitre agotó su fútbol.
Ahora ha vuelto a España. Tras preparar un Master en gestión de organizaciones deportivas, Emilio Butragueño vuelve al Real Madrid. Algún día será el presidente de aquel equipo. Al menos eso es lo que los aficionados desean. El Buitre vuelve a sobrevolar el Bernabeu.

Titulos

Nació el 22 Julio de 1963 en Madrid
2 Copas de la UEFA (1985,1986)
6 Títulos de Liga 1985-1990, 1995
2 Copas del Rey (1989,1993)
90-91 Trofeo Pichichi
333 Partidos con el Real Madrid 122 goles.
69 Veces internacional con España, 26 goles

 

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