Los mejores de la historia
| George Hagi |
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| "El Maradona
de los Cárpatos" |
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George Hagi inició su carrera profesional en la liga rumana allá por la temporada de 1979. A medida que los años pasaban, "Gica" se consolidó más y más como uno de los ídolos de la Europa del Este. |
| Trayectoria | ||||
| Jugó durante diez años en la
liga de su país, primero en el Kosteence, L Burkes y en el Steaua donde
suscitó interés en los grandes clubes europeos. Después de una destacada actuación durante el Mundial de Italia 1990, fue fichado por el Real Madrid por 4,3 millones de dólares; una cifra astronómica para aquello años. En el equipo blanco jugó durante dos temporadas, pero su irregularidad y excesivo individualismo no fueron perdonados en la capital de España. Posteriormente fichó por el Brescia, un modesto equipo de la competición italiana, cuya máxima aspiración era la de mantenerse en la categoría A. En 1994 llegó la gran cita del Mundial de Estados Unidos y Hagi volvió a deleitar a los aficionados, ¡Hagi presidente! le vitorearon sus compatriotas entusiasmados por su talento. Su brillante juego en el Mundial fue el billete de vuelta a España, pero esta vez a las filas del Barcelona, donde permaneció hasta la campaña 1996. En el equipo catalán, volvió a jugar de una manera irregular debido a varias lesiones musculares por lo que en 1996 fichó por el Galatasaray Turco. Aunque parecía que se iniciaba su declive, en tierras turcas mantiene un rendimiento a un altísimo nivel. Un jugador con clase Este diminuto, vociferoso y rebelde futbolista rumano fue uno de los más talentosos de Europa durante la década de los '90. Su mera presencia generaba garantía de calidad y su zurda fue un cheque al portador. Tenía un don natural para el deporte del fútbol. Sus recursos dentro de la cancha rallaron lo inagotable; buscaba el balón insistentemente y desequilibraba con su regate y cambios de ritmo electrizantes, aunque en más de una vez monopolizó el juego en exceso. Su estilo de juego dentro del campo se resentía cuando lo obligaban a ordenamientos tácticos, y eso le impidió brillar a la altura deseada en equipos grandes como el Real Madrid y el Barcelona, donde los esquemas son muy herméticos. Hagi fue uno de esos jugadores que necesitaba libertad para desarrollar la plenitud de su juego, y sólo cuando disfrutaba de esa libertad de movimientos, pudo dar rienda suelta a todas sus facultades técnicas. Se retiró del fútbol en este 2001 pero su figura y su habilidad serán siempre recordadas, después de todo jugadores de su clase no salen todos los días. |