Los mejores de la historia
| Ases del Mundo Ruud
Gullit |
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| El mecánico de la
naranja |
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| Para un niño holandés tener una prueba con el Ajax es un sueño. Ser rechazado por la mejor escuela de fútbol de Europa, como le sucedió a Gullit, se puede convertir en una pesadilla. |
| Ruud Gullit lo siguió intentando
y el Haarlem le aceptó. Los ojeadores supieron descubrir en aquel joven
líbero el potencial de uno de los mejores jugadores que ha dado
Holanda. La primera medida que tomaron fue la de cambiarle de posición.
Gullit jugaba en aquel entonces de líbero, posición que no aprovechaba
una de sus mejores cualidades, la velocidad (11 segundos en los 100
metros). Ruut abandonaría esa posición y no volvería a desempeñarla
hasta el final de su carrera, cuando ocupó el papel de entrenador y
jugador del Chelsea. A pesar del excedente de estrellas, el fútbol holandés sabe reconocer el talento emergente y tres años después de debutar en el Haarlem Gullit era convocado por la selección nacional holandesa. Del Haarlem pasó al Feyenoord y de ahí al PSV antes de abandonar definitivamente el fútbol holandés. Al marchar en dirección al Calcio italiano, Gullit dejaba detrás de él tres ligas holandesas y una copa. La llamada del Milan, respaldada por cinco millones de dólares era demasiado potente como para ignorarla. El proyecto de Berlusconi y Sacchi se basaba en el talento holandés. Van Basten, Rijkaard y Gullit fueron el triangulo básico de aquel Milan que asombró a Europa y que destrozó a todos los rivales que se pusieron en su camino. Si Van Basten fue el puñal de aquel Milan histórico, Gullit fue el espíritu, la base del equipo y el eje que lo hacía funcionar. Hábil, inteligente, dotado de gran clase y con llegada al gol, Gullit fue elegido mejor jugador del año en 1988, año en el que ganó la Eurocopa con Holanda y la Liga con el Milan. Los rivales de Holanda respiraron aliviados cuando Gullit anunció que no iría al Mundial del 88. En una decisión difícil de comprender, Ruud Gullit privó a Holanda de su mejor jugador, él mismo, alterando el curso de aquel Mundial en el que Holanda, una vez más no triunfó. Tras un breve, fugaz, paso por la Sampdoria, Gullit regresó al Milan. Poco más tarde escuchó otra llamada, esta vez la del Chelsea. Allí volvió a jugar de líbero, retomando el puesto de su juventud e inició una nueva carrera, la de técnico que alternó con la de jugador una temporada. En Inglaterra dejó otro título, al igual que en Holanda y Italia con anterioridad. Su carrera como futbolista ha terminado pero la de entrenador no ha hecho más que empezar. Titulos Guullit sumó 6 títulos de Liga ( uno con el Feyenoord, dos con el PSV, tres con el Milan) 2 Copas de Europa (las dos con el Milan) y 2 Copas (una de Holanda y otra de Inglaterra).
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