Por: Gustavo M. F.
La palabra “Pecado” por si misma no tiene gran significado
para la mayoría de las personas en el mundo entero. De hecho es muy común
observar como nuestros compañeros y compañeras de escuela, o del trabajo, o
bien nuestros vecinos, parientes y amigos, hablan de sus borracheras,
fornicaciones, adulterios, hurtos, chismes, etc. Y no se inmutan en lo más
mínimo, han hecho de todas esas experiencias su estilo de vida y en el fondo de
su corazón no creen que estén haciendo algo malo; y cuando se les menciona la
palabra “pecado”, la estiman como palabra pasada de moda.
El siguiente texto, lo escribo “Roberto”:
Tengo 38 años y todavía no me explico, como gente con capacidad
racional, pueda seguir creyendo en la existencia de dios o del diablo (y los pongo con minúsculas, porque son cosas insignificantes).
La gente viene arrastrando una creencia, que se origino con los cavernícolas
donde le temían a lo desconocido y por eso inventaron y se imaginaron en algo
bueno que combatiera sus temores. Afortunadamente, en aquella época, era solo
para espantar a lo desconocido y no era un NEGOCIO. Pero a través del tiempo le
han inculcado a la gente, tanta basura sobre dios o el diablo, que la gente
tiene el cerebro lavado. Deseo de todo corazón, que la gente se quite esa venda
que tiene en los ojos, y que se de cuenta que el Paraíso o el Infierno es
esto....es la vida. Cualquiera puede tener su Paraíso o el infierno, sin tener que
ir a la iglesia o pensar que ha pecado. Dios es todo aquel, que ayuda en forma
desinteresada (por eso es que no hay dios, muy difícil encontrar alguien así,
me incluyo yo mismo). Diablo es aquel el que hunde a las demás personas, con
tal de obtener provecho para si mismo, o aquel que predica la bondad y se
horroriza por el hambre, y camina vestido con atuendos glamorosos y vive en un
palacio de oro, y luego le dicen el santo pontífice. Por favor, dejen ese
negocio de lavado de cerebro. El dios o diablo, lo tenemos en el corazón,
después de muertos, no hay tiempo para arrepentirse de haber pasado toda una
vida, haciendo el ridículo, en vez de haber disfrutado a la familia, o no
haberse privado de tener sexo, porque en la iglesia dicen que es pecado. Mientras
que ahí dentro es donde están los degenerados más grandes.
El pensamiento de Roberto es muy común entre la sociedad
que no tiene a Cristo en el corazón, ya que para los Cristianos, la palabra
“Pecado” es sumamente pesada, y cuando un Cristiano ha pecado, lleva un
tremendo peso en su conciencia debido a que el Espíritu de Dios mora en él y es
el mismo Espíritu quien le hace sentir así, Jesús dijo acerca de Su Espíritu: “Y cuando él venga (El Espíritu
Santo), convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”.(Juan 16:8).
Debemos
entender que “hacer lo malo” y “cometer pecado” no necesariamente son sinónimos
toda vez que la clasificación de lo bueno o lo malo lo hace la sociedad y la
ley, y El discernimiento de pecado, lo da el Espíritu de Dios. Por ejemplo, hay
palabras que en determinado país son altisonantes, mientras que en otras son
parte de su leguaje común. Hay culturas autóctonas cuyos pobladores andan
prácticamente desnudos sin que para ellos sea malo, sin embargo andar así en
las grandes ciudades es motivo de encarcelamiento o multa.
Generalmente
“hacer lo malo” está asociado con el pecado, y el pecado no siempre está
asociado con hacer lo malo. Un ejemplo muy simple de esto puede ser la persona
que abusa en la ingesta de café, soda o algún otro consumible que esté dañando
seriamente su salud, ya que aparentemente no es malo, sin embargo se constituye
en pecado en el momento en que causa un daño al cuerpo, pues en el creyente el
cuerpo es Templo del Espíritu Santo y es nuestra obligación cuidarlo. Otro
ejemplo es la exposición de “Roberto” quien habla de la prohibición de
practicar las relaciones sexuales, aunque no lo aclara, suponemos que se trata
de relaciones sexuales fuera del matrimonio, así que utilizando ese ejemplo,
consideremos a una pareja (hombre y mujer) adultos que incluso se aman, y
tienen relaciones sexuales sin estar casados uno con el otro ni con terceras
personas. “Legalmente no están haciendo algo malo”, incluso en términos de ley
están ejerciendo su libertad, no se dañan físicamente y aparentemente llevan su
relación en paz, así que no obstante que a juicio de la mayoría de las culturas
europeas ‘no están haciendo nada malo’, delante de Dios SI están en pecado,
pues están fornicando, pues si realmente se aman, debieran casarse y formar
familia.
Quienes
piensan como “Roberto”, suponen que no hay cambio alguno entre el hecho de
estar casados y seguir tal como están, debido a que no existe en ellos el
Espíritu de Dios para hacerles ver que están pecando, bajo esas condiciones,
están separados de Dios, y muertos espiritualmente pues la paga del pecado es
la muerte.
El hecho de no creer en
Dios, no los exime de la realidad futura y de la eternidad, la Biblia dice: “Porque
todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito
está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda
lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta
de sí.” Romanos 14:10-12 y “Por tanto procuramos también, o
ausentes o presentes, serle agradables. Porque es necesario que
todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno
reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea
malo.” 2 Corintios 5:10
Entiendo
que hay quienes como “Roberto” no creen y mucho menos aceptan que lo escrito en
la Biblia sea Palabra de Dios y quienes por supuesto tampoco creen que después
de la muerte física el alma del ser humano que es la parte volutiva,
pensante y sensible continúe existiendo para recibir la justa retribución a lo
que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Y tampoco
creen lo que Jesús dijo respecto del infierno: “Si tu mano te fuere
ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos
manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el
gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.” (Marcos 9:43-44).
Claramente haciendo alusión al tormento dice donde el gusano de ellos no muere,
y el fuego nunca se apaga.
En
cierta ocasión leí acerca de una mujer a quien se le criticó por haber sido a
lo largo de su vida una cristiana temerosa de Dios y obediente a la Biblia,
cuestionó a quien la increpaba lo siguiente: -le pido que suponga por un
momento que el reino de Dios si existe y que sus promesas son verdaderas, ahora
contésteme algo; ¿por mi vida obediente a Dios y temerosa de su palabra, tendré
un lugar al lado de Dios en su reino?, - a lo que el hombre contesto – Bueno,
suponiendo sin conceder que todas sus ideas acerca de Dios y de la Biblia
fueran ciertas, entonces de seguro usted si tendría un lugar en el cielo. –
luego entonces dijo la mujer, y si Dios no existiera como usted lo ha dicho,
dígame ¿qué he perdido por ser temerosa de Dios y obediente a su Palabra,
cuando yo así me he sentido feliz?- el hombre contestó- pues si usted así es
feliz, en realidad no se habrá perdido de nada- por lo que la mujer dijo –
entonces caballero, prefiero seguir obedeciendo a Dios.
Comprendo
que para los insensibles a la Palabra de Dios, piensen que esta mujer se perdió
de los placeres mundanos que ofrecen el sexo, las drogas, el alcohol, entre
otros más, pues asumen que todo esto es fuente de felicidad en el ser humano,
cuando el sexo, si está permitido para los Cristianos y disfrutarlo en toda su
expresión bajo la bendición matrimonial, y las drogas, el alcohol y otras
destruyen la vida misma.
Si
pudiéramos resumir lo que Dios quiere de sus hijos, diríamos que Dios enseña
que se amen, que se respeten, que se ayuden unos a otros, a los esposos enseña
a amar a sus mujeres y complacerse en ellas, a las mujeres les enseña a amar a
sus esposos y complacerse en ellos, como padres les enseña a educar a sus hijos
en amor, a no exasperarlos y a los hijos les enseña a respetar, amar y escuchar
a sus padres. La Biblia enseña a respetar a las autoridades, a llevar una vida
armoniosa con el resto del mundo y a compartir el amor de Dios con el prójimo.
¿Hay algo malo en todo esto?. ¿Contraviene a la ley o
a la sociedad en la que nos desenvolvemos?.
El pecado en si, es todo
aquello que desagrada a Dios, vivir en pecado, es vivir separados de Dios y de
sus bendiciones. Lamento en lo más profundo de mi corazón que para cientos de
miles sea tan difícil creer en Dios, “Porque la palabra de la cruz es
locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es
poder de Dios. 19Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los
sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos.”1 Corintios
1:18-19
Los que en nuestra libertad
decidimos seguir a Cristo, sabemos que en la vida contamos con Él, con Su
bendición, Su dirección, y Su protección y que después de esta vida, reinaremos
con Él.
Tu sigues siendo libre para
decidir.....................
Y si mal os parece servir a
Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron
vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los
amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová. Josué 25:15
üýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþ
¿Tienes alguna opinión de esta
página? ¿Te fue de bendición? Te invito a manifestarlo en nuestro libro de
visitas:
ESCRIBIR
en el libro de visitas LEER
el libro de visitas
CRISTIANOS UNIDOS ¿Quiénes somos? REFLEXIONES CONSEJERÍA Orando a Dios
--------------------------------------------------------------------------------
Te invito a que te
inscribas en la lista de CRISTIANOS UNIDOS para recibir vía e-mail de dos a
tres reflexiones breves por semana, es gratis;
¿Te interesa? Visita http://www.egrupos.net/grupo/cristianos-unidos/alta
O escríbeme a Cristianos-Unidos@hotmail.com