VOLVÍ A CAER......
Por: Gustavo <:><
Que sensación tan triste y
pesada vive el Cristiano genuino cuando vuelve a caer
de nueva cuenta en pecado. El corazón se constriñe de tal manera que sentimos
que ya no hay perdón para nosotros ni posibilidad de restauración alguna, pues
pese a que ya sabíamos que estábamos haciendo mal, no nos detuvimos, y aun más,
sabíamos que nos sentiríamos muy mal después de ese pecado, y pese a todo
ello... “volví a caer”.
Pablo
escribió en Romanos 7: “Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo
que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. 19Porque no hago el
bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo
que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.”
Un
aspecto fundamental que debemos entender todos los redimidos por la sangre de
Cristo, es que la naturaleza pecaminosa seguirá existiendo en nuestros cuerpos
durante toda nuestra vida terrenal, en el pasaje anterior el apóstol reconoce
que es el pecado que mora en nosotros, el que nos lleva a caer una y otra vez,
incluso en su depresión Pablo exclamó: “¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?” (Romanos 7:21), observa que no dice “quien me librará de muerte”, sino “de este
cuerpo de muerte”, ya que el pecado esta en la carne.
Hermanos, Satanás conoce mejor que nosotros
mismos nuestras debilidades, y sabe también que cuando hemos pecado de nuevo,
nos invade una sensación de tristeza y vergüenza que nos aleja de Dios, nos
sabemos indignos de su perdón y hay quienes prefieren apartarse por completo de
Dios, sintiéndose los mas sucios y viles pecadores. Se alejan de Dios no por
que no le amen o por que no le reconozcan como su salvador, sino porque la
vergüenza que los invade es tal que se sienten incapaces de clamar a Dios, así,
poco a poco su postrer estado, viene a ser peor que el primero cuando no habían
sido rescatados, y es esto precisamente lo que Satanás quiere que sienta el
Cristiano verdadero.
Uno de los más graves errores que cometemos
los hijos de Dios es creernos invulnerables al pecado, y pensar que jamás
caeremos de nuevo, ya que en esa creencia con mucha facilidad nos exponemos al
mal y caemos, no debemos olvidar que en nuestro cuerpo se libra una feroz
batalla entre el Espíritu y la carne, desde el momento mismo en que recibimos a
Cristo “Porque el
deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne;
y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis” (Gálatas
5:7).
Para ti que piensas que no hay más perdón por
tu pecado, permíteme referirte ciertas palabras de Jesús en Mateo 28:21-22 “Entonces se le
acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque
contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino
aun hasta setenta veces siete”. ¿Sabes lo que esto
significa?, Si esto lo instruye Jesús a los hombres, ¿puedes comprender ahora
la magnitud del perdón que para ti tiene Dios?, por favor no pierdas de vista Juan 1:9 “Si confesamos nuestros
pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de
toda maldad.” Y Juan 2:1 “Hijitos míos, estas cosas os escribo para
que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre,
a Jesucristo el justo.”
Ahora bien, ¿significa esto que puedo
permanecer en pecado toda la vida? “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia
abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado,
¿cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6:1-2)
”No reine,
pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus
concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado
como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como
vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de
justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no
estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 6:12-14)
Hermano(a) mío(a), cuando recibiste a Cristo
como tu Señor y Salvador, fuiste sellado con el Espíritu Santo (Ef. 1:13), de
ahí que siempre tendrás luchas entre tu carne y el Espíritu, así que para vivir
una vida victoriosa es indispensable permitir que su Santo Espíritu gobierne
nuestra vida “Pero los que son de Cristo han
crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu,
andemos también por el Espíritu.” (Gálatas 5:24-25)
No quiero cerrar esta reflexión, sin hacerte
ver que nuestra permanencia voluntaria en el pecado, va acarrear castigo de
parte de Dios, si bien es cierto que eres salvo, también lo es que puedes
sufrir la disciplina, pues el Señor al que ama disciplina, piensa en esto: “Por lo cual hay muchos enfermos y
debilitados entre vosotros, y muchos duermen (muertos). Si, pues,
nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo
juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el
mundo.” (1 Corintios 11:30-31).
Para todos los hermanos que hemos vuelto a
caer, les animo a que rindamos nuestra debilidad en confesión a Jesús,
permitamos al Señor nos restaure y roguemos por fortaleza y sabiduría para que
podamos vivir en el Espíritu apropiándonos de la siguiente frase: “Con Cristo estoy juntamente
crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la
carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí
mismo por mí” (Gálatas 2:20).
<:><
üýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþüýþ
¿Tienes alguna opinión de esta
página? ¿Te fue de bendición? Te invito a manifestarlo en nuestro libro de
visitas:
ESCRIBIR
en el libro de visitas LEER
el libro de visitas
CRISTIANOS UNIDOS ¿Quiénes somos? REFLEXIONES CONSEJERÍA Orando a Dios
--------------------------------------------------------------------------------
Te invito a que te inscribas en la lista
de CRISTIANOS UNIDOS para recibir vía e-mail de dos a tres reflexiones breves
por semana, es gratis;
¿Te interesa? Visita http://www.egrupos.net/grupo/cristianos-unidos/alta
O escríbeme a Cristianos-Unidos@hotmail.com