Liberalización financiera y estabilización macroeconómica en México: desafíos y perspectivas
Antonio Gutiérrez, Ignacio Perrotini

El sistema financiero mexicano experimentó cambios radicales durante la última década. Estos cambios afectaron a las instituciones financieras, a los patrones de regulación, a las condiciones de rivalidad y competencia y a la forma d actuar del sistema en su conjunto.

Los bancos fueron estatificados en 1982 en un contexto de crisis financiera. La crisis detonada por los problemas para satisfacer obligaciones financieras con el exterior marca la caída e un modelo agotado de acumulación basado en la sustitución de importaciones.

Entre el momento de la expropiación bancaria gubernamental y la devolución de los bancos al sector privado, es posible distinguir tres fases.

La primera fue caracterizada por un restablecimiento lento y difícil de los circuitos monetarios y financieros.

La siguiente empieza con el establecimiento de un nuevo marco legal, es decir, por el proceso de fusiones y de clasificaciones bancaria de acuerdo con su rango de actividades, surgió una nueva estructura bancaria compuesta por 18 bancos. Despegue del nuevo sistema financiero. Se estableció un límite máximo a los créditos otorgados por el Banco Central al gobierno.

La tercera fase empezó en 1988 y se extiende hasta mediados de los noventa. Es caracterizada por desregulación y liberalización financiera, configuración de nuevos grupos de capital y la integración con los circuitos financieros de Estados Unidos, incremento en la cartera vencida del sector bancario, equilibrio fiscal, deflación, aumento en la tasa de interés y rezago del tipo de cambio.

De lo anterior se desprenden cuatro aspectos que fundamentaron la modernización financiera: desregulación interna de los mercados. las autoridades monetarias suprimieron los techos a las tasas de interés sobre depósitos; el encaje legal fue eliminado y se estableció un régimen de coeficiente de liquidez; liberalización en la mayoría de los instrumentos financieros, reprivatización bancaria y constitución de diversas organizaciones de corte financiero. Liberalización y apertura comercial. inversión en acciones suscritas libremente; globalización de servicios financieros y libre participación en todos los instrumentos; mayor participación del capital extranjero en circuitos monetarios y financieros nacionales. Creciente internacionalización del capital financiero mexicano; concurrencia de acciones y financiamiento bursátil de las empresas mexicanas. Reorganización de los circuitos y agentes financieros mediante la constitución de holdings posibilitada por la política de ajuste macroeconómico y la reprivatización; la reprivatización de la banca generó un ingreso al fisco por 12 mil millones de dólares. En promedio el precio de venta fue tres veces menor al que indicaban los libros. A pesar de ello, el precio de compra era alto y los banqueros nacionales tuvieron que recurrir a créditos extranjeros.

El tratado con Norteamérica condicionó los límites dentro de los cuales se desarrollan las finanzas mexicanas. Hay por lo menos tres asimetrías que explican el carácter de las negociaciones entre los países miembros del tratado sobre el sector financiero. Existen sólo seis bancos mexicanos entre los mil más grandes del mundo.

El activo total del sistema bancario mexicano en su conjunto es de 150 mil millones de dólares, representa menos del 75% del activo de Citicorp.

la cartera bancaria como proporción del PIB fue de 53% en Estados Unidos, 55% en Canadá y sólo 28% en México.

La última década ha sido pletórica en mutaciones en el sistema financiero. Transición macroeconómica y financiera son las características inherentes al periodo comprendido entre 1982 y 1993. El sistema bancario experimentó crisis, recuperación y expansión; la economía evolucionó de la represión financiera a la liberalización oligopólica, con desregulación y apertura gradual. Sin embargo, el tránsito hacia un entorno de estabilidad financiera está aún lejos de haber concluido.