HE
PECADO GRAVEMENTE,
¡NO
HAY PERDÓN PARA MÍ!
Por:
Gustavo <:><
José es homosexual, Luis es adúltero, Miguel es un mentiroso empedernido y Juan fue asesino. Los cuatro asisten a la Iglesia cada domingo, la congregación los reconoce como “buenos cristianos” y excepto de Juan quien pasó varios años en la cárcel donde conoció a Cristo, del resto no saben su verdadera historia, sin embargo estos cuatro hombres se sienten muy mal, la carga de su pecado hace que difícilmente puedan soportar la estadía de unas cuantas horas en la Iglesia, así que cierto día de forma casuística los cuatro deciden hablar entre sí y confesar su carga buscando la comprensión entre ellos, ya que hasta ese momento lo único que habían compartido era ese extraño sentir de incomodidad en la Iglesia. Y una vez que han confesado su pecado, el mentiroso Miguel, se siente aliviado pues aunque es pecador no se estima tan malo como los otros tres, por su parte Luis el adúltero se siente más malo que el mentiroso pero menos mal que José el homosexual pues aunque él está pecando por lo menos peca con mujeres y no con hombres como José quien se siente peor que el mentiroso y el adúltero pero se conforta pensando que por lo menos el no ha matado a nadie como Juan que en un momento de ira asesinó a ciertas personas en el pasado. Por su parte Juan a diferencia de los demás, purgó una condena y además conoció a Jesucristo en la Cárcel a quien recibió como Señor y Salvador, y su vida cambio radicalmente, sin embargo aunque nadie lo acusaba ya más, él mismo si se sentía muy mal, y en su propio concepto sentía que él era el peor de todos, pues con sus manos le arrebató la vida a otras personas mientras que los demás en sus pecados no habían ni siquiera lastimado físicamente a alguien.
En
tu concepto, ¿Cuál de estos 4 es el peor?; ¿El homosexual?, ¿El adúltero?, ¿El
mentiroso? O ¿El asesino?. Aunque esta historia es
ficticia, se acopla perfectamente a la realidad de muchos Cristianos
hoy en día. Donde la sociedad y los mismos cristianos han clasificado los
pecados, de forma tal que, del más grave al menos grave tenemos al asesino, el
homosexual, el adúltero y por último al mentiroso.
El
problema no es tanto lo que la sociedad piense al respecto, sino lo que piense
el propio pecador que está sufriendo por la carga que esto le implica, ya que
delante de Dios no hay pecados grandes o pecados chicos, sencillamente hay
PECADO. Dios no ha hecho clasificación alguna, y si bien es cierto solo que hay
un pecado del cual se nos advierte no hay perdón, para todo el resto, incluidos
los que mencioné si son perdonados por Dios siempre y cuando haya confesión y
verdadero arrepentimiento.
“Por tanto os digo: Todo
pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia
contra el Espíritu no les será perdonada.” Mateo 12:31
“Venid luego, dice
Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como
la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser
como blanca lana.” Isaías 1:18
“¿Qué Dios como tú,
que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No
retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El
volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y
echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” Miqueas 7:18-19
Estos tres
versículos son suficientes para demostrar que excepto la blasfemia contra el
Espíritu Santo, TODO PECADO ES PERDONADO, también es claro que la confesión y
el perdón renuevan completamente al individuo pues “De modo que si alguno
está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son
hechas nuevas.” (2 Corintios 5.17) y por último, Dios perdona y
OLVIDA nuestro pecado sepultándolos en lo profundo de la mar.
Quiero hacer énfasis
en esta última idea, Dios perdona y OLVIDA nuestro pecado, somos nosotros mismos
y la sociedad la que no los olvida, y esto obedece a las argucias de Satanás.
En el caso que mencioné al principio, el único que estaba a cuentas con Dios
era Juan, quien si bien es cierto fue un asesino, actualmente ya no lo era y
además de purgar su condena, fue perdonado por Dios, y Dios mismo olvidó su
pecado, pero Juan no, al grado de sentirse peor que los demás quienes si están
ejercitando una vida pecaminosa delante de Dios.
Satanás es quien te
dice que eres un hipócrita y perdido, te dice que eres malo, lo peor del mundo
y que no hay perdón para ti, también te dice que no tiene caso que te contengas
a tus deseos pecaminoso pues ya estás perdido, así que por lo menos disfruta de
la vida, además te dice que Dios no existe en realidad y que no te pasará nada
si decides seguir una vida de pecado, y te lo “demuestra” pues sigues pecando y
no te ha pasado nada que lamentar.
Si tu estás viviendo
en pecado porque sientes que no hay perdón para ti, permíteme decirte que estas
equivocado y que estás haciendo justamente lo que el Diablo quiere que hagas.
Debes reconocer que Jesucristo fue llevado a la cruz con la carga completa de
tus pecados, Jesucristo murió por ti, Él ya pago el precio derramando su sangre
y muriendo en la cruz pues “sin derramamiento de sangre no hay remisión de
pecados y la paga del pecado es muerte”, Cristo ya pago el precio, tu solo debes aceptarlo. Y si Dios ya perdonó y olvidó tu
pecado, tu no tienes porque cargar con él, olvídalo
también, déjalo sobre el Señor Jesús.
Satanás conoce mejor
que nosotros mismos nuestra debilidad, ya sea la mentira, el chisme, el sexo o
cualquier otro pecado. El Diablo lo hace delicioso y atractivo y por ello somos
tentados. Cuando sientas la debilidad por el pecado, piensa en el ayuno, ¿qué
pasa cuando estás de ayuno y se aparece por ahí una deliciosa vianda?, tu
hambre crece, tu estómago exige que comas, ¿Y lo haces?, ¡No! ¡Resistes
CONCIENTEMEMTE! porque el ayuno es un compromiso personal que has hecho con
Dios. El deseo de comer no desaparece, es más tu estómago segrega jugos
gástrico y tu boca ensaliva, pero, aun así, RESISTES CONCIENTEMENTE. Hermano,
hermana, no se cual es tu debilidad, quizá estás atrapado(a) en la
homosexualidad o el adulterio, o en el chisme y la intriga, en la mentira o el
hurto, o cualquier otro pecado que te es difícil de resistir. Nadie puede decir
que la tentación fue mayor pues haríamos de Dios un mentiroso, y la Escritura
enseña que “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero
fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino
que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis
soportar.” (1 Corintios10.13).
Quiero resumir diciendo que Dios te perdona, Dios ya
olvidó tu pecado una vez que lo confesaste arrepentido, Dios te ha hecho una
criatura nueva, Dios no permitirá jamás que seas tentado mas allá de tus
fuerzas y por lo tanto no debes caer. Por otro lado, Satanás es mentiroso y
quiere que te pierdas y no te va dejar así que escucha la voz de Dios que en
las Sagradas Escrituras dice: “Someteos,
pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 8Acercaos a
Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los
de doble ánimo, purificad vuestros corazones.” (Santiago 4:7-8) <:><
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