LA TENTACION DE ROBAR
CRISTIANOS UNIDOS
Por Adda Vélez
No
hurtarás. Éxodo 20:15
Uno de
los mandamientos más tajantes de la Biblia, que no deja lugar a dudas en
nuestra mente respecto a la voluntad de Dios, es la ordenanza de NO ROBAR.
Así de sencillo. El robo es equiparado con la mentira y el
engaño, y en la Biblia Dios estipula que el acto de robar cualquier cosa
que pertenezca a otro, es un pecado.
No
hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis ninguno
á su prójimo. Levítico
19:11
El
robo es el producto de la decadencia social, moral y espiritual de las
personas. La ausencia de valores que ponen límites a las personas, y la
falta del conocimiento de un estándar espiritual que rija sus vidas, es
lo que hace a las personas creer que tienen derecho de robar lo que otras
personas han obtenido con el esfuerzo de su trabajo. Simplemente creen que esta
bien, que es “su derecho”. Otras personas lo hacen por mera
venganza: “Si a mi me robaron, entonces yo robaré, eso es
justo”. Esta distorsión es producto del engaño y el
error.
Ciertamente
el justo será pagado en la tierra: ¡Cuánto más el
impío y el pecador! Proverbios 11:31
Esta
es la tentación de robar. Hacer a otros lo que nos hacen a
nosotros. Contrario al mandamiento de Jesús.
Porque:
No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás
falso testimonio; no codiciarás: y si hay algún otro mandamiento,
en esta sentencia se comprende sumariamente: Amarás á tu
prójimo como á ti mismo. Romanos 13:9
Estos
mandamientos los dio Dios al hombre, desde el principio. Hay diversas formas de
robar: desde robarse el “cable” o la
“parabólica”, asaltos a mano armada, o robarse al marido o
la mujer de otra persona. El secuestro es el robo de una persona para
venderla y por esa persona obtener remuneración económica. Robar
es también sustraer de la “heredad”, y defraudar a los
ahorradores e inversionistas. A este tipo de ladrones se les llama
criminales de cuello blanco. Es decir, aparentan ser muy honestos, pues
están bien vestidos, y no se ven como un ladrón común, y
sin embargo por dentro están planeando desfalcar de sus ahorros a miles
de personas. Si entre nosotros hay un cristiano que roba, bien puede
catalogarse como cristiano de “cuello blanco”. Jesús
llamó a estos: sepulcros blanqueados que por dentro están llenos
de huesos secos.
Cuando
una persona pecare, é hiciere prevaricación contra Jehová,
y negare á su prójimo lo encomendado ó dejado en su mano,
ó bien robare, ó calumniare á su prójimo; o
habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare en falso, en
alguna de todas aquellas cosas que suele pecar el hombre, entonces, habiendo
pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño
de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido
que halló, o todo aquello que hubiere jurado falsamente, lo restituirá
por entero a aquel a quien pertenece..Levítico 6:2-5
El
robo va desde tomar algo “prestado” con la intención de
luego devolverlo, así como tomar algo que no nos pertenece y cambiarlo
por algo “de menor calidad” o simplemente sustraer algo que no nos
corresponde, incluyendo dinero, bienes y servicios... Robar.
Asimismo
el que robare una persona, y la vendiere, ó se hallare en sus manos,
morirá. Éxodo 21:16
Dios
es un Dios justo y no puede ser burlado. El pecado de robar se produce
cuando se incuba en la mente la tentación de robar, y aunque la Biblia
señala a Satanás como el primer ladrón y mentiroso,
y el tentador, en este caso no lo vamos a culpar a él por lo que
nosotros hacemos. Nosotros tenemos que hacernos responsables por lo que
nosotros hacemos, porque de todo lo que hacemos, bueno o malo daremos cuentas
en el día del Señor. No hay diferencia entre robarse un “penny” o secuestrar a una persona por dinero. Es
exactamente lo mismo. Robar es robar y punto.
El
ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para
que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Juan 10:10
Para
los cristianos, la única manera de vencer la tentación de robar,
es estar bien “enraizados” en la palabra de Dios, sus mandamientos,
y en depender cien por ciento de la capacidad de JESUCRISTO para librarnos de
las tentaciones, venciendo así al ladrón que nos tienta para que
perdamos nuestra corona. Jesús en nosotros significa el Espíritu
Santo hablándonos diciéndonos: Eso no esta bien. Eso es un pecado.
Resiste el pecado, no caigas.
Que aun
no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado:
Hebreos 12:4
La
tentación llega de mil maneras distintas, por lo general es como un
relámpago en el que se “ve” la vulnerabilidad de otros.
“Nadie se va a dar cuenta” o “el sistema es accesible,
puedes entrar y tomar lo que no es tuyo, y luego culparán a alguien
mas” ¿Lo reconoces? Ese es el susurro de Satanás en tu
mente. Pero el que da el paso, la acción de pecar es uno. Por favor, no
digas, como Eva: “La serpiente me engañó.” El primer
paso para vencer este tipo de tentaciones es reconocer que tu carne te
impulsó a hacerlo, tu mismo y nadie más.
Entonces
Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has
hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
Génesis 3:13
La
palabra de Dios dice que la tentación incuba al pecado. Es verdad
Satanás tentó a la mujer. Pero la mujer decidió –con
su voluntad- pecar contra Dios. En otras palabras, vendió su alma al
diablo por una fruta codiciable. Eso es lo que pasa cuando un cristiano peca en
robar. La serpiente viene y susurra en el oído, pero el cristiano
decide desobedecer a Dios, obedeciendo al diablo.
Y la
concupiscencia, después que ha concebido, engendra el pecado: y el
pecado, siendo cumplido, engendra muerte. Santiago 1:15
Aunque
la falta de conocimiento de la palabra de Dios no justifica al ladrón
que no conoce a Jesucristo como su salvador, y éste lo sepa o no
cosechará todo lo que ha sembrado en su vida, este estudio está
dedicado a los cristianos que se encuentran bajo la tentación de robar.
Todo cristiano que trabaje con dinero, o bienes y servicios, ha escuchado el
susurro del enemigo. Si caíste por la debilidad de tu propia
carne, o por la condición de tu corazón tienes que arrepentirte,
y devolver lo robado. El robo es un pecado muy serio, y muy común en las
sociedades modernas, al grado que ya no se ve ni mal, ni como pecado.
Porque
si Dios no perdonó á los ángeles que habían pecado,
sino que habiéndolos despeñado en el infierno con cadenas de
oscuridad, los entregó para ser reservados al juicio... Sabe el
Señor librar a los piadosos. 2 Pedro 2:4-9
Hay
iglesias que solapan el robo porque reciben parte de sus ingresos por dinero
mal habido: secuestradores, narcotraficantes, asesinos, creen que dando dinero
en las iglesias purifican sus almas, cuando lo único que puede salvarles
es ARREPENTIRSE, Aceptar a Jesús como Señor de sus vidas y
como primer fruto DEJAR DE PECAR. Ese es el testimonio. La iglesia
“que se hace de la vista gorda” recibiendo el dinero mal habido,
está participando del mismo pecado que el ladrón, porque
está “disfrutando” y promoviendo los frutos del pecado
del ladrón. Es labor de la iglesia exhortar al arrepentimiento una y
otra vez, y poner el ejemplo. Nosotros los cristianos debiéramos ser luz
y un modelo de que sí es posible vivir correctamente, agradando a Dios
para testimonio de los hombres.
Si
confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone
nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. 1 Juan 1:9
Las
tentaciones vendrán siempre, no lo dudes. Pero si sometes tu
voluntad a Jesucristo todos los días, y de rodillas clamas a El
pidiéndole que te ayude a vencer la tentación de robar,
serás mas que vencedor(a). Si te arrepentiste, devuelve lo hurtado
y no peques más. El hacer lo correcto delante de los ojos de Dios, quien
escudriña nuestros corazones, trae un sentimiento de paz muy grande, y
la protección de Dios sobre nosotros. El cristiano que decide no pecar,
es el cristiano en el que el poder de Dios se manifiesta diariamente.
Vanidad
y palabra mentirosa aparta de mí; no me des pobreza ni riquezas;
mantenme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue y diga:
¿quien es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre
de mi Dios. Proverbios 30:8-9
Si te
encuentras bajo tentación de robar, memoriza este proverbio. Dios
traerá a memoria su palabra en el momento de la tentación y tu
vencerás, y no negarás ni vituperarás el nombre de
JESUCRISTO quien sufrió tal contradicción de pecadores contra
sí mismo, siendo clavado en un madero por nosotros, como para que
nosotros los que le hemos aceptado en nuestros corazones, lo clavemos de nuevo
en el madero cuando deliberadamente pecamos. El arrepentimiento y el
dejar de pecar TRAE LA VICTORIA sobre la tentación y sobre Satanás,
nunca lo olvides. Si fuiste víctima de un ladrón,
perdónalo y ora por su arrepentimiento y conversión. Pero
no tomes justicia por tu propia mano, porque si esto haces, estás
negando que haya Dios, y que Dios dé a cada quién conforme a sus
obras. Entrégale todas tus cargas al Señor Jesucristo y no
retengas para ti nada que no sea legítimamente tuyo. Porque si tu
pecas, tus hijos y sus hijos sufrirán las consecuencias de tus pecados.
Todo lo que tu haces con tu vida, afecta a los demás que te rodean, no
lo olvides.
Para que
seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la
nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como
luminares en el mundo; Filipenses 2:15
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