En una ocasión una pareja de ancianos hacían el amor. El señor no llevaba la dentadura postiza y le preguntaba con insistencia a la señora:
-¿73-70? ¿73-70? ¿73-70?
Y la señora encabronada le dice:
-¿Estas hablando ahora de loteria?, ¡Pónte tus dientes! Así lo hace el señor y le dice:
-¡Que si sientes que te entra!