Chistes, chistes y más chistes
Moraleja
del gato.
Este
era un gato al que le encantaba emborracharse, así que como todas las noches se
fue al bar del centro de la ciudad, que quedaba al otro lado de las vías del
tren. Se quedó toda la noche en el bar y estaba tan briago que no podía mantenerse
en pié, mucho menos caminar.
Con
trabajos el gato se fue a su casa, dando tumbos por toda la calle. Al irse
acercando a las vías no se percató de que un tren venía a toda velocidad hacia
él.
Comenzó
a cruzar las vías y en ese momento el tren ya estaba casi sobre él. Al terminar
de pasar ¡zuum! pasa también el tren, pero como no había librado completamente,
el tren le pasa sobre la cola.
Sorprendido,
el gato voltea a ver donde está su cola y ¡zas!... El tren le corta la cabeza.
La
moraleja del cuento es:
No
pierdas la cabeza por una colita