Desarrollo
del lenguaje
El crecimiento del lenguaje ilustra la interacción de todos los aspectos del desarrollo: físico, cognoscitivo, emocional y social. Cuando las estructuras físicas pueden emitir sonidos maduros y las conexiones neurales necesarias para asociar sonidos y significado se activa la interacción social con los adultos introduciendo al bebé en la naturaleza comunicativa del habla.
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Secuencia del desarrollo del lenguaje
inicial
La palabra infante se basa en un vocablo del latín que significa "sin habla". Antes de que los bebés digan sus primeras palabras, emiten sonidos conocidos como discurso prelingüístico, sonidos ricos en expresión emocional. Antes de que los pequeños puedan expresar ideas con palabras, los padres se ajustan a los sentimientos de sus hijos a través de los sonidos que emiten.
Durante este periodo los infantes también crecen en cuanto a su capacidad para reconocer y entender sonidos del habla y usar gestos con significado. Cerca del final del primer año, los bebés suelen decir su primera palabra, y entre los 8 y 12 meses después, los niños en la etapa de los primeros pasos comienzan a hablar utilizando frases.
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Vocalización temprena
El llanto es el único medio de comunicación del recién nacido. Distintos tonos, patrones e intensidad indican hambre, sueño o ira.
Se han determinado tres patrones principales de llanto que se manifiestan durante las primeras semanas de vida.
LLANTO DE ENOJO.- Tiende a producirse en condiciones de frustración, cuando no son satisfechas las necesidades orgánicas del bebé.
LLANTO DOLOROSO.- Se manifiesta debido a la presencia de un dolor físico.
LLANTO RÍTMICO.- Es el que ocurre en la mayoría de las otras circunstancias y equivale a un mensaje de "auxilio" cuando el bebé se siente incómodo, pero no está enojado ni siente dolor.
Cuando los bebés tienen aproximadamente siete semanas de edad, comienzan a emitir sonidos de arrullo similares a los de las vocales, que quizá son una expresión de placer o de gozo. Esos sonidos tienden a emitirse después de comer o cuando el infante mira un objeto interesante o rostros sonrientes.
Después surgen los sonidos consonánticos, que comienzan a mezclarse con los sonidos de arrullo y producen el balbuceo, cuando el bebé tiene entre seis y diez meses de edad. Al principio es frecuente que el balbuceo sea una secuencia de alteraciones repetidas de un sonido vocal y una consonante como "gagagaga"; que después se convertirá en "a ba ba" o en "uggle uggle". Con frecuencia se toma por error la primera palabra del bebé. El balbuceo no es un lenguaje real ya que no tiene significado para el bebé, pero se vuelve más parecido a las palabras.
El desarrollo del lenguaje sigue con la imitación accidental de sonidos del lenguaje, cuando los bebés escuchan sonidos y luego los imitan por su propia cuenta. Durante el noveno y décimo mes, deliberadamente imitan sonidos sin entenderlos. Una vez que cuentan con un repertorio de sonidos, los unen en series que asemejan un lenguaje pero que parecen no tener significado.
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Reconocimiento de sonidos del
lenguaje
Durante el primer año de vida, los niños de todas las culturas pronuncian todos los sonidos que se encuentran en los diversos idiomas. Los sonidos de los niños que crecen en distintos ambientes lingüísticos son muy semejantes hasta que cumplen un año aproximadamente.
Los infantes parecen ser capaces de aprenden cualquier idioma; y es la cultura en la que el niño se desarrolla que restringe y orienta el amplio repertorio de vocalizaciones que los infantes emiten.
Los sonidos que se preservan están determinados por las consecuencias que provocan estos sonidos, por su utilidad para lograr una comunicación eficaz, y por el grado en que están disponibles los modelos de vocalización.
Los factores ambientales pueden modificar las vocalizaciones del infante, y es esto los padres desempeñan una función muy importante; por ejemplo, las sonrisas y atenciones de los padres parecen provocar sonrisas y las atenciones de los padres parecn provocar vocalizaciones en el bebé. Los estudios demuestran que si se premia al infante por pronunciar sonidos específicos, entonces los pronunciará más veces. Cuando el reforzamiento termina, disminuye la frecuencia de pronunciación de esos sonidos.
Así como se ha determinado el impacto de los factores ambientales en la vocalización infantil; también hay evidencia sólida de la intervención de los procesos biológicos, puesto que en cualquier parte del mundo los infantes pasan por la misma secuencia de acontecimientos verbales casi a la misma edad. Aparentemente aún los niños con sordera congénita pasan por esa secuencia, empiezan a balbucear casi a la misma edad que los niños cuya audición es normal. Aunque, después de uno o dos meses, el balbuceo de los niños sordos cambia, ya que balbucea con menos frecuencia y su repertorio de sonidos es más limitado. Parece, entonces, que el producto de la conducta oral preverbal está delimitada en gran medida por causas biológicas, aunque el desarrollo posterior requiere de una coordinación perceptomotora, mediante la retroalimentacion auditiva.
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Gestos
A los nueve meses, los bebés señalan un objeto y en ocasiones hacen un ruido para indicar que lo quieren.
Entre los nueve y los 12 meses, aprenden algunos gestos sociales convencionales:: decir adiós, mover la cabeza de arriba abajo para decir "sí" y sacudirla para decir "no".
Hacia los trece meses utilizan gestos de representación más elaborados; por ejemplo, llevar una taza vacía a su boca o levantar los brazos para demostrar que desea que lo agarren.
Los gestos simbólicos, como soplar para indicar que está caliente, a menudo surgen casi al mismo tiempo que empiezan a decir sus primeras palabras; estos gestos demuestran que los niños entienden que las cosas e ideas tienen nombres y que los símbolos se pueden referir a objetos, sucesos y condiciones cotidianas específicas.
Los gestos suelen aparecer antes de que los niños tengan un vocabulario de 25 palabras y disminuyen cuando aprenden la palabra para la idea que estan gesticulando y en lugar de ello pueden decirla.
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Primeras palabras
Hacia fines del primer año, la mayoría de los bebés pronuncian su primera palabra; pero por "palabra" no se describe un vocablo normal, pues cuando es evidente que la pronunciación desempeña una función y tienen un significado, los sonidos pronunciales pueden considerarse una palabra.
Es interesante el hecho de que "mama" no se refiere a la madre, por lo menos específicamente; sin embargo, los padres se posesionan de las expresiones de los infantes y las dotan de un significado que ignoran.
Independientemente de las modalidades que en cada caso se adopten, las primeras palabras casi siempre sirven para denotar objetos, para pedir a los adultos que ejecuten determinadas acciones y para expresar estados afectivos. Cuando el infante es capaz de pronunciar una palabra, la repite hasta el cansancio.
Los infantes de un año de edad ya no pueden emitir algunos de los sonidos que emitían durante el balbuceo; como podría esperarse, las primeras palabras del infante tienden a ser de una o dos sílabas consistentes en la repetición de una misma sílaba como "bi-bi" o "ma-ma".
Durante la mayor parte del segundo año de edad, los niños se comunican verbalmente mediante expresiones que pueden denominarse oraciones de una sola palabra; aunque, lo que falta a los niños para ser capaces de combinar palabras en oraciones gramaticalmente completa, se compensa en parte, con el uso del contexto.
Mediante el lenguaje corporal (los gestos y las expresiones faciales) y la entonación, el infante crea un contexto para comunicar lo que pretende decir con la palabra pronunciada.
Al iniciar la etapa de la niñez, el bebé ya posee el dominio de aptitudes lingüísticas muy importantes.
El niño está ahora en el umbral de la enorme tarea de adquirir no sólo una gran cantidad de palabras sino también habilidades gramaticales y metales; y conforme pasa el tiempo, el lenguaje desempeñará una función siempre mayor en el desarrollo social y personal del niño.
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Factores
que influyen en el progreso lingüístico
Una influencia genética en el desarrollo del lenguaje es evidente en la correlación positiva moderada entre la inteligencia de los padres y el nivel en que sus hijos biológicos desarrollan destrezas de comunicación durante el primer año de su vida.
Otra influencia que quizá sea innata es el temperamento. De acuerdo con un estudio los niños que a los dos años son felices, cooperadores y se interesan en otras personas, a las edades de 2,3 y 7 son mas avanzados para expresarse y responder a lo que otras personas dicen, es debido a que los niños extrovertidos practican mas para hablar, y tienen la clase de personalidad que hace que otras personas quieran hablarles.
Interacción social: el papel de
los padres y de las personas encargadas
Al hablar a los bebes, los adultos demuestran cómo usar nuevas palabras, estructurar frases y conducir una conversación. Ellos permiten que los bebes capten los matices y corrijan las suposiciones erradas. La limitación que los padres hacen de los sonidos de los bebes afecta el ritmo de aprendizaje del lenguaje.
Las personas encargadas del cuidado del bebe, los ayudan a entender las palabras habladas, por ejemplo, señalando hacia una muñeca y diciendo “por favor, dame a barbie” . si el bebe no responde, el adulto puede tomar la muñeca y decir “barbie”.
Los padres u otros adultos que los cuidan les ayudan a repetir sus primeras palabras y a pronunciarlas correctamente.
Los adultos ayudan a un niño en la etapa de los primeros pasos que ha comenzado a poner palabras juntas mediante la ampliación de lo que el niño dice. Si Cristina dice, “ mami media” la madre puede replicar, “ si esa es la media de mami”.
Al segundo año los niños hablan a sus padres de lo que ven en televisión. Los padres pueden basarse en el interés de los niños y conducirlos a intercambios que aumenten el desarrollo de su lenguaje.
El valor de la interacción verbal frecuente se apoya en la investigación con gemelos, quienes suelen hablar mas tarde que los no lo son. Aunque los gemelos hablan entre si y con frecuencia desarrolla un lenguaje privado entre ellos, su interacción no influye tanto como si fuera con un adulto.
Un factor en el retraso de lenguaje de gemelos se debe a que cuando sus madres les hablan, lo que dicen por lo genera esta dirigido principalmente a lo que el niño tiene que hacer, siendo que lo mejor seria dejarles demostrar sus destrezas de lenguaje.
Según el Modelo de Andamiaje de Vygotsky, los encargados del niño estructuran la conversación y guían el aprendizaje cuando parece que el niño esta listo. Aunque el niño es un participante activo, el adulto es el que toma la dirección.
El modelo de Intencionalidad demuestra el deseo del niño para expresar, interpretar y compartir pensamientos es l fuerza directriz detrás de las conversaciones adulto- niño y el aprendizaje del lenguaje.
La sensibilidad verbal de la madre se convirtió en un importante indicador de la comprensión de lenguaje del bebe.
Características de la familia
Los padres con ingresos y niveles educativos ocupacionales mas bajos tendieron a pasar menos tiempo en la menos tiempo en la interacción verbal positiva con sus niños. Estos estuvieron expuestos a lenguaje menos variado, tuvieron menos oportunidad de hablar y su vocabulario hablado propio fue mas limitado.
Un estudio de seguimiento que evaluó repetidas veces a 32 niños con edades entre 5 y 10 años encontró que estas diferencias en la experiencia y en el desarrollo del lenguaje durante la niñez temprana predijeron el desempeño del lenguaje durante la niñez temprana predijeron el desempeño lingüístico y académico en el transcurso de los años de escuela elemental.
Un factor en el efecto favorable de un estatus socioeconómico mas alto en el desarrollo del lenguaje es que las madres de clase media tienen a seguir las señales conversacionales de sus hijos respondiendo a sus preguntas y siguiendo un tema que el niño ha propuesto, mientras que las madres de clase de trabajadora tienen mayor tendencia a dar ordenes o a establecer directrices, por lo tanto no ayudan al desarrollo del lenguaje. HACER PREGUNTAS A PARTIR DE LO QUE LOS NIÑOS DICEN ES MÁS EFECTIVO.
Los estilos de habla de los padres influyen en si los niños son referenciales, utilizando sus primeras palabras para referirse a objetos y suceso s nombrándolos y describiéndolos, o expresivos utilizando las primeras palabras (pronombres) para expresar rutinas sociales.
Los niños referenciales aprenden nuevas palabras mas rápido que los niños expresivos tienden a ser los primogénitos de las familias mejor educadas, cuyos padres los estimula a dar nombres haciéndoles muchas preguntas. Ellos utilizan mas el discurso directivo.
La edad de la madre y el estado civil pueden establecer diferencias. En un estudio de 32 infantes con 13 meses de edad , los hijos de madres adolescentes solteras escucharon menos lenguaje que los bebes de madres casadas hacia los20 años de edad, y las palabras que las madres adolescentes pronunciaban no presentaron tendencia hacia la conversación. El estatus económico no fue un factor probable ya que las madres mayores no tuvieron mas que la educación secundaria.
Lenguaje dirigido al niño (ldn)
El lenguaje dirigido al niño la mayoría de los adultos e inclusive los niños lo hacen con naturalidad.
LDN es una forma de lenguaje que se usa a menudo para hablar a bebes en la etapa de los primeros pasos; incluyendo hablar despacio con palabras simplificadas, un tono de voz alto, sonidos vocálicos exagerados, palabras y oraciones cortas y mucha repetición.
Muchos investigadores creen que el LDN ayuda a los niños a aprender su lengua nativa o por l menos, a hacerlo mar rápido.
El LDN también parece servir a otras funciones cognoscitivas, sociales y emocionales.
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enseña a los bebes como manejar una
conversación: como introducir un tema, comentar y ceder el turno para hablar.
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Les enseña como usar nuevas
palabras, frases estructuradas y a expresar ideas con palabras
- Ayuda a los bebes a establecer relaciones con los adultos y a permitirles responder a señales emocionales.
En lugares como en sociedades no occidentales se usa el LDN raras veces, ya que sugieren que el lenguaje simplificado no es necesario para el desarrollo del lenguaje. Sino que las conversaciones normales de los adultos entre los miembros de mayor edad de la familia pueden ser un modelo importante, por ejemplo: los niños que eran segundos que experimentaron menos lenguaje dirigido a ellos que los primogénitos y conversaciones mas complejas escuchadas por casualidad entre las personas que los cuidaban y sus hermano mayores, fueron mas avanzados en el uso de os pronombres personales a al edad de dos años que los primogénitos de la misma edad.
Ya sea que el lenguaje simplificado amplia o no el desarrollo del lenguaje los infantes lo prefiere. Esta preferencia es clara antes del primer mes y no parece depender de ninguna experiencia especifica. Los padres usualmente no comienzan a usar el LDN hasta que los bebes manifiestan con sus expresiones, acciones y sonidos que entienden algo de lo que se les esta diciendo. Este comportamiento interactivo por parte de los infantes estimula el uso del LDN.
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Preparación
para la lectoescritura: los beneficios de leer en voz alta.
Desde una edad temprana, a la mayoría de los bebes les encanta que le lean, y la frecuencia con que padres y otros adultos que los cuiden lo hagan, lo mismo que la calidad de su lectura, puede influir en la manera como los niños hablen y eventualmente, en la calidad de su propia lectura. De acuerdo con una investigación clásica los niños que aprenden a leer a edad temprana, por lo general son aquellos cuyos padres les leían con frecuencia cuando eran pequeños.
Leer en voz alta a los niños fortalece la conversación padre- hijo. Los adultos ayudan al desarrollo del lenguaje de un niño, permanecen en silencio el tiempo suficiente como para darle oportunidad de responder y hacer preguntas especificas.
El grupo experimental también tuvo un gran incremento en destrezas en lectoescritura, las competencias que ayudan a aprender a leer, tales como distinguir el aspecto de las letras y su sonido.
Los niños que escuchan leer con frecuencia, especialmente de este modo, cuando tienen entre 1y 3 años de edad, demuestran mejores destreza alas edades de 2 ½ y 4 ½ y 5 años, y alcanzan una mejor comprensión de lectura a los 7.
La lectura a un infante o aun niño en la etapa de os primeros pasos ofrece oportunidades para establecer un vínculo emocional y de comunicación mas cercano. La interacción de lectura en vos alta, el juego y en otras actividades diarias son un clave para gran parte del desarrollo en la niñez: cognoscitivo, social y emocional.