El domingo 09
el presidente boliviano Carlos Mesa apareció en la TV anunciando su decisión
de renunciar al cargo, caso que las protestas convocadas para los siguientes
días degeneraran en actos violentos.
Las protestas están claramente diferenciadas en cuanto a convocantes y a los
móviles que alegan. Los sectores indígenas y sindicales de izquierda
llamaron a un paro nacional, con epicentro en la localidad de El Alto,
exigiendo la derogatoria del aumento del precio de combustibles y, el fin de
un contrato de suministro de agua potable entre el gobierno y una
subsidiaria de la francesa Suez Lyonnaise des Eaux. El otro foco de protesta
estaba en Santa Cruz de la Sierra, el principal centro económico moderno del
país, donde empresarios junto con sindicatos y organizaciones civiles
reclaman un referendo sobre reformas constitucionales para ampliar la
autonomía regional.
Los santacruceños cumplieron un paro general de dos días.
Comenzando la semana, diversos partidos, incluyendo al MAS del líder
cocalero y diputado Evo Morales, buscaban crear un frente de apoyo político
al solitario gobierno de Mesa. El MIR propuso un pacto nacional para
fortalecer al gobierno, mientras el MAS llamaba a defender a Mesa de los
ataques de la “oligarquía” de Santa Cruz.
Corriendo los días, el gobierno anuló el contrato con la empresa francesa
para bajar los ánimos de los indígenas alzados, quienes cambiaron de
consigna y ahora quieren la salida de Mesa. Por su parte la Cámara Nacional
de Industrias rechaza la decisión de Mesa porque daña la “seguridad
jurídica” de las empresas. Y Evo Morales, con incontenibles ansias
presidenciales, rompió con Mesa calificándolo ahora como “el mayor enemigo
de Bolivia”.
El domingo 16 Morales usó todos los canales de TV para emitir su propio
mensaj! e a la n ación donde exigió una Constituyente anti-neoliberal y el
adelanto de elecciones.
El lunes los cocaleros de Morales amanecieron bloqueando carreteras.
El cambio de gobierno debería ser en 2007, pero ni el propio presidente Mesa
parece interesado en esperar esa fecha.
POSDATA: La Agence France Presse distribuyó el 14 de enero
una nota fechada en Bogotá sobre el estado de las relaciones entre Venezuela
y Colombia, comparándolas con el año 1987. La nota que fue publicada en
diarios de Latinoamérica, EEUU y Europa describe los sucesos del Golfo de
Venezuela copiando dos párrafos tomados de la contratapa de mi libro “La
Crisis de la Corbeta Caldas” sin darnos créditos por ello. Francisco Celis,
editor internacional de El Tiempo de Bogotá, uno de los diarios que publicó
la nota, nos informó que “El dato fue tomado de una agencia noticiosa, y no
decía que tuviera como fuente la contratapa de su libro”. En varias
ocasiones nos comunicamos con AFP en Caracas, Bogotá y París sin recibir
respuesta sobre esta indelicadeza. Incluso, el contador de la página web del
libro (www.oocities.org/crisiscaldas) prueba que desde la computadora de
AFP en París se han realizado varios ingresos. Así las cosas, me permito
usar esta columna para señalar a AFP por plagio.
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