4 / El Mundo
/ Lunes / Caracas , 09 de Enero de 2006
Mirando el vecindario
Agenda de 2006
La agenda del
vecindario latinoamericano se perfila agitada para el presente
año. El vecindario se moverá en medio de altos niveles de
incertidumbre política, y probablemente encarando una
desaceleración económica con creciente inflación.
Están al frente elecciones presidenciales con fecha fijada en
Chile, Haití, Costa Rica, Perú, Colombia, México, Brasil, Ecuador,
Nicaragua y Venezuela, amén que en Argentina ya el presidente
Kirchner prepara su reelección.
El resultado electoral en cado uno de los países traerá serias
repercusiones internas y regionales, que se sumarán a los aún
imponderables impactos del gobierno de Evo Morales en Bolivia y al
activismo del eje La Habana-Caracas.
Cada elección ofrece una incógnita sobre el triunfador ya que no
existen -salvo en Chile y Colombia-
tendencias claras sobre quienes formarán los nuevos gobiernos.
En esa situación de indefinición se encuentran las dos mayores e
influyentes economías del continente: Brasil y México. La línea de
política interna, exterior y económica que asumirá cada Presidente
que será electo, es un acertijo entre pragmatismo e ideología.
Incluso la victoria de la candidata oficialista chilena, Michelle
Bachelet, no es percibida necesariamente como una continuidad
programática del actual gobierno.
Tema aparte son las elecciones en Haití, las cuales han sido
postergadas en varias ocasiones por el caos existente. El
resultado de la operación de la ONU en Haití liderada por Brasil,
estará en debate, así como el rol de la OEA en las crisis
regionales.
La agenda vecinal estará ocupada con procesos de negociaciones
comerciales y su concreción.
Aún está pendiente la entrada en vigencia del Tratado de Libre
Comercio EEUU-Centroamérica-República
Dominicana, y del recién suscrito acuerdo EEUU-Perú.
Sigue en lista las negociaciones para un TLC de Colombia y Ecuador
con EEUU, y quizás se abran negociaciones comerciales de Paraguay
y Uruguay con Washington en ese mismo sentido.
También aparece en esa agenda la apertura de negociaciones
formales entre la Comunidad Andina, Mercosur y la Comunidad
Europea; las movidas brasileñas en la Organización Mundial de
Comercio sobre el tema de los subsidios agrícolas; las cada vez
más frecuentes disputas comerciales entre Argentina y Brasil; la
cohesión interna y los posibles rediseños de objetivos de CAN y
Mercosur. Punto crucial: la nueva geopolítica energética
suramericana.
La diplomacia militar de Washington; el creciente armamentismo
regional; los intentos de una alianza subregional de defensa sin
(y contra) EEUU promocionada por Venezuela y Argentina; la guerra
colombiana y la geopolítica del narcotráfico serán temas de este
año.
Como telón de fondo, la agenda tendrá la falta de acuerdo
interpartidista dentro de EEUU sobre una política para
Latinoamérica, la cual queda patente en el rechazo demócrata a los
acuerdos comerciales, el muro en la frontera con México, los
“castigos” a gobiernos amigos o la reforma a la política
crediticia en el BID.