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4 / El Mundo
/ Lunes / Caracas , 20 de Febrero de 2006 |
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Mirando el vecindario
Haití: elecciones tuteladas
Todavía es
temprano para conocer el impacto de las elecciones haitianas del 7
de febrero sobre la política regional.
Como se recordará, el conteo inicial daba el triunfo al ex
presidente René Préval. El día 14 los porcentajes de votos cambiaron
en detrimento de él. Los seguidores de Préval salieron a la calle
protagonizando acciones violentas que llegaron a las instalaciones
del centro de información del Consejo Electoral Provisional (CEP).
Los escrutinios se paralizaron sumado 90% de los votos.
Préval tenía sólo 48,76%, quedando obligado a una segunda vuelta
electoral. El candidato optó por radicalizar
su posición denunciando un “fraude masivo”.
Mientras las calles ardían y la TV mundial mostraba la destrucción
de urnas electorales, el Consejo de Seguridad de la ONU acordó
solicitar una “profunda investigación” por las acusaciones de
fraude. Curiosamente, José Insulza, secretario general de la OEA era
el único en negar las presuntas irregularidades.
Entonces, hizo su aparición el brasileño Marco Aurelio García, quien
opera en la práctica como un embajador extraordinario y
plenipotenciario del gobierno del presidente Lula. A juicio de
Brasilia, Préval debía ser proclamado ganador para así superar la
crisis. Según García, a esa hora del día 15 se cumplían
negociaciones con la Internacional Social Cristiana buscando
convencer al candidato Leslie Manigat del partido socialcristiano
Rassemblement des Democrates Nationaux Progressistes RDNP para que
aceptara una fórmula que diera el triunfo a Préval. Pocas horas
después el CEP decidió obviar los votos blancos escrutados.
El artilugio legal negociado dio a Préval 51,15% .
Desde la caída de Aristide, La Habana y Caracas buscaron aislar al
gobierno provisional haitiano. A esa línea se sumó el Caricom. El
gobierno brasileño (pese a presiones de los radicales del PT) apostó
a influir en la transición haitiana liderando la operación de paz
ordenada por la ONU. Lula coincidió con EEUU y Francia, sumando a
España, Argentina y Chile. La proclamación de Préval como
presidente, obviando las normas electorales, ha sido un éxito para
la diplomacia brasileña. Lula apareció como un líder continental
actuando en el momento preciso: la posición brasileña se impuso.
Una vez más la solución política para Haití resultó de un
pacto internacional, como lo fue la restitución de Aristide en 1994
y su caída en 2004.
La isla La Española amenaza convertirse en un nuevo tema y escenario
de enfrentamiento entre Washington y el eje La Habana-Caracas.
Venezuela ya habría ofrecido un programa de ayuda petrolera a Préval
quien anunció una visita a Caracas. EEUU ha colocado tropas en
Barahona (República Dominicana). En tanto, Brasil y EEUU coinciden
en mantener la misión militar de la ONU en Haití hasta seis meses
después de la toma de posesión de Préval. Por su parte, el derrotado
Leslie Manigal calificó los resultados como un “golpe de Estado”.
Haití seguirá en la agenda de problemas vecinales. |
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