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Jesús fue un hipócrita

por Donald Morgan 

 Introducción

Se nos enseñó que Jesús despreciaba la hipocresía. De hecho, algunos dirían que su posición contra la hipocresía era uno de los rasgos más significativos de su ministerio de enseñanza.   

Hay, de seguro, varias referencias bíblicas que claramente indican a ese Jesús veía a la hipocresía como un serio defecto del carácter, un defecto que merece desprecio y escarnio. A menudo, Jesús utilizó el término "hipócrita" para expresar su desprecio por esas personas, particularmente a los Fariseos cuya conducta hipócrita encontró inaceptable. (Algunos ejemplos son: Mateo 6:2, 6:5, 6:16, 7:4-5, 23:13, 23:15, 23:23, 23:25, 23:29; Lucas 12:1, 12:56, 13:15). También se nos enseñó que Jesús fue la única persona completamente perfecta que vivió, una combinación única de Dios y hombre. (Por lo menos algunas referencias bíblicas apoyan este punto de vista: Juan 1:1, 14-15, 1:18, 8:28, 10:30; Hebreos 5:79, 7:28).   

Por consiguiente, sería razonable esperar que Jesús nunca demostrara en su propia conducta, el rastro más pequeño de algo que posiblemente podría traducirse como hipocresía. Sin embargo ¡sorprendentemente la Biblia conserva varios ejemplos que claramente indican que Jesús no era tan perfecto como se ha afirmado y ciertamente no siempre "practicó lo que predicaba"!   

Fe y creencia 

Jesús enseñó: "...mas para Dios todo es posible" (Mateo 19:26; Marcos 10:27; Lucas 18:27), y: "... al que cree todo le es posible" (Marcos 9:23). Continuó diciendo: "... si tuviereis fe como un grano de mostaza (que significa poca o casi nada), diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible" (Mateo 17:20; Lucas 17:6 es similar).   

Sin embargo, según se dice debido a la incredulidad de otros, el propio Jesús a veces era incapaz de realizar algún milagro (Mateo 13:58; Marcos 6:5).  

Aun más sorprendente es la clara falta de fe que Jesús parece haber experimentado durante su prueba en la cruz cuando clamó: "... Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46; Marcos 15:34).   

La "Regla de Oro" 

No obstante que a pesar del hecho de que la llamada "regla de oro" ya existía en diversas formas mucho tiempo antes de Jesús, él ha llegado a ser recordado como su creador. "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos..." (Mateo 7:12; Lucas 6:31) o "Haz a los demás lo que quisieras que hicieran contigo" probablemente no se pueden recordar sin pensar en Jesús.   

A menudo a Jesús también se le acredita como el creador de "ama a tu prójimo como a tí mismo" (Mateo 22:39; Marcos 12:31; Lucas 10:27) aunque este fue, de hecho, un mandamiento que tomó prestado del Antiguo Testamento (Levítico 19:18).   

Es menos recordada su enseñanza: "... Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen" (Lucas 6:27, 6:35). También vea Mateo 5:44.   

En su propio comportamiento, sin embargo, Jesús parece haber tenido una gran dificultad en poner estos preceptos en acción. Por ejemplo, mostró poca consideración para su prójimo y los igualó con "perros" (Marcos 7:27); instruyó a sus discípulos a "... Por camino de gentiles no vayáis..." (Mateo 10:5); al menos al principio, se negó a sanar a un niño gentil para finalmente hacerlo después de que la madre del niño habló sabiamente (Mateo 15:21-28).   

Jesús acusó a menudo a los Fariseos (y a otros que no compartieron sus opiniones) de ser "víboras" o "hipócritas" (Mateo 12:34, 15:7, 22:18, 23:27, 23:33; Marcos 7:6 así como las referencias previamente listadas). ¡Incluso fue tan lejos en llamar "necios" a algunos de ellos, habiendo amonestado a otros específicamente para no usar este término y advirtió que el que hiciera tal cosa estaría sujeto al "fuego del infierno"! (Mateo 5:22, 23:17).    

Enojo 

Jesús también habló contra el enojo: "... cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio..." (Mateo 5:22); de hecho, el contexto iguala al enojo con matar. Por consiguiente, es sorprendente hallar, en varias ocasiones, como Jesús mostró su propio enojo.   

"Entonces, mirándolos alrededor con enojo..." (Marcos 3:5); enojadamente "purificó" el templo (Mateo 21:12-15; Marcos 11:15-19; Lucas 19:45-47; Juan 2:13-17); y enojadamente "maldijo" una higuera al no dar fruto FUERA DE ESTACIÓN (Mateo 21:19; Marcos 11:12-14); reaccionó con notable enojo a la imputación de ser "poseído por el demonio", o loco (Mateo 12:22-31; Marcos 3:20-30); "maldijo" a los habitantes de varias ciudades que no se impresionaron  suficientemente con sus "milagros" para creer lo que enseñó (Mateo 11:22-24; Lucas 10:13-15); y raramente alguna vez respondió educadamente a aquellos que difirieron con sus enseñanzas u objetaron su conducta.   

Honra a tu padre y a tu madre 

Jesús parecía aficionado a repetir el mandato del Antiguo Testamento: "Honra a tu padre y a tu madre" (Éxodo 20:12; Mateo 15:4, 19:19; Marcos 7:10, 10:19;Lucas 18:20). ¡Está claro, sin embargo, que Jesús no siempre trató a su propio padre y madre terrenal con el respeto que debía, y su conducta excéntrica a veces les trajo deshonor!   

No hay ninguna referencia bíblica que muestre que Jesús alguna vez habló con su padre, José. Hay sólo algunos casos donde Jesús habló con su madre, María, y en cada caso Jesús fue brusco si no es que realmente rudo. ¡En una ocasión reprendió a su madre sólo por buscarlo (después de haberse extraviado por varios días, a la edad de doce años), y en otras dos ocasiones se dirigió a ella como "mujer"!   

"... He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?" fue su réplica mordaz cuando sus padres vinieron a buscarlo (Lucas 2:49). En las bodas de Caná, cuando su madre le dijo que el vino se estaba acabando, Jesús contestó: "... ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora" (Juan 2:4). Igualmente en su crucifixión Jesús dijo a su madre: "... Mujer, he ahí tu hijo" cuando se la confió a su discípulo (Juan 19:26). No sabemos si hubo alguna ocasión en que Jesús habló respetuosamente a su madre o padre. Hay varias referencias bíblicas al desprecio y al ridículo por parte de Jesús dirigidos hacia el populacho y líderes religiosos en su época. Por lo menos en una ocasión incluso su propia familia trató de refrenarlo cuando parecía estar actuando muy extrañamente (y como consecuencia, había atraído mucha atención): "Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí (loco). Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú..." (Marcos 3:21-22).   

Su muerte deshonrosa en una cruz romana, sólo podría haberle traído deshonra a su madre y a su padre "... (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)" (Gálatas 3:13). 

Honestidad

Jesús enseñó: "Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede" (Mateo 5:37) denotando así, el principio de la honestidad. A menudo sus declaraciones eran precedidas con: "De cierto, de cierto os digo", como para dar énfasis a su propio compromiso de honestidad. En algunas ocasiones fue tan lejos en decir cosas como: "... mi testimonio es verdadero..." (Juan 8:14), "... Yo soy el camino, y la verdad..." (Juan 14:6), y "... Yo para esto he nacido ... para dar testimonio a la verdad..." (Juan 18:37). Igualó la mentira con el mal (Mateo 15:19; Marcos 7:22) y llamó al Diablo "... padre de mentira" (Juan 8:44).   

¡Sin embargo y a pesar de su auto proclamada honestidad, JESÚS NO SIEMPRE DIJO LA VERDAD!  

Una vez, cuando sus hermanos le instaron a que los acompañara a Jerusalén para la Fiesta de los Tabernáculos, Jesús les dijo que no iría, pero entonces fue después en secreto a Jerusalén (Juan 7:2-10). (Nota: la palabra "todavía" qué aparece en algunas versiones en Juan 7:8 es una "enmendadura" editorial al texto original en un claro esfuerzo por rectificar la obvia inconsistencia entre lo que Jesús dijo que haría y lo que realmente hizo.) Durante su audiencia ante el sumo sacerdote Jesús dijo: "... Yo públicamente he hablado al mundo; SIEMPRE he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y NADA he hablado en oculto" (Juan 18:20). Sin embargo, esto es una contradicción directa a lo que encontramos en otra parte. ¡No sólo Jesús enseñó en lugares diferentes a las sinagogas y el templo, sino que ÉL ESPECÍFICAMENTE SEÑALÓ QUE SUS ENSEÑANZAS NO SIEMPRE ERAN PÚBLICAS, SINO QUE A VECES TENÍAN LA INTENSIÓN DE SER SECRETAS!   

Él enseñó en el "monte" (5:1-7:28), junto al mar (Mateo 13:1), en llanuras (Lucas 6:17-49), y en otros lugares. A sus discípulos dijo: "Y les dijo: A vosotros os es dado saber el MISTERIO del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que VIENDO, VEAN Y NO PERCIBAN; Y OYENDO, OIGAN Y NO ENTIENDAN; PARA QUE NO SE CONVIERTAN, Y LES SEAN PERDONADOS LOS PECADOS" (Marcos 4:11-12). 

Conclusión 

¡Si la Biblia es considerada para dar cuenta exacta de lo que Jesús dijo e hizo, entonces está claro que Jesús enseñó pocos preceptos que él no violó! ¡Según la Biblia, JESÚS FUE UN HIPÓCRITA y de ninguna manera perfecto!  

Para cualquier información, por favor consulte en Internet:

The Christian Bible