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Fotos dignas de primera plana!
Un Click en la foto para verla grande |
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La increible historia del rapel de Raquel en Quito.
Esta es la loma de iniciación, pequeñita y divertida, como Raquel. Aquí aprendes a usar el arnés
que sujeta el cuerpo, el mosquetón que te une al "ocho", el "ocho" que frena el cable y el
cable que te sostiene.
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La salida real es otra cosa. Un delgado cable cruza el abismo, el pequeño mosquetón parece menos
seguro, el "ocho" es un bicho dificil de manejar cuando cuelgas a 50 metros de altura!. El
miedo se siente en la garganta...
Vieron a Raquel en la foto de la izquierda?. Si, si, a Raquel!. Alli está, como mariapalito, confundida
con las ramas de los árboles, pensando cómo cambiar su arnés al cable vertical.
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Nos invade la incertidumbre. Raquel se detiene, Paula María se angustia 50 metros abajo. El
viento se lleva la comunicación a gritos de los de arriba, no sabemos qué está sucediendo...
Llega el auxilio aéreo!. Raquel sabe lo que tiene que hacer, solo necesita un poco de la
seguridad que le brinda Sebastián, confirmando que el arnés está bien sujeto al cable de
descenso.
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Fuera abajooooo!... No, no,no nada de sustos!. La bajada es uniforme, segura, emocionante. Raquel
disfruta cobijada por las imponentes laderas a derecha e izquierda. El silbido del viento que
se encañona en la quebrada, el fragor de la cascada a su espalda, y el agua cantando abajo, en
el arroyo, discipan el miedo de la altura.
No me creen?. Vean que estilo!. Vertical como las cañas de la ladera, Raquel baja sentada en el
arnés como si estuviera en un cómodo sillón. Solo la mano izquierda atenta al cable y la derecha
frenando el descenso nos recuerdan que está suspendida en el vacio.
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Concentración y seguridad. Como la mujer araña, pega sus pies a la laderara vertical,
manteniendo el delicado equilibrio que permite descender sin convertir el viaje en un péndulo
inquietante.
Por fin!.Voces cercanas! Raquel oye a los que esperan en el arroyo. Eso significa que el piso esta cerca,
que hay tiempo para detenerse y sonreir, antes del último acto de equilibrio.
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No sueltes el cable, Raquel!. Todavía hay que dejar atrás un resbaloso eucalipto que permite
alcanzar el sendero de montaña (chaqui ñan, carajo) sin un chapuzón en el remanso
del arroyo.
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Pictures of Ecuador : Click on them, they grow
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