8 de mayo de 2004
7 de noviembre de 2004
Iniciamos la aproximación a la ferrata desde el monasterio de Santa
Cecilia, en la montaña de Montserrat. Para llegar a él desde Barcelona
hemos de tomar la N-II y salir de ella en el desvío hacia el Coll de
la Maçana. Subiendo por la carretera que nos lleva al monasterio de
Montserrat. Poco antes de acceder a su aparcamiento, nos desviamos a
la derecha y,unos minutos después llegamos al monasterio antes mencio-
nado. Aparcamos en sus alrededores. Desde ese lugar, si miramos al
otro lado de la carretera, podemos distinguir el camino que nos lleva
a las paredes por las que hemos de ascender hasta dar con la visible
cima de Santa Cecilia para, después, encontrarnos con la de Sant
Jeroni.
Tomando como referencia las torres de alta tensión, ascendemos por la
empinada canal (barranco) de Sant Jeroni, equipada con alguna cuerda,
hasta que se divide en dos; la propia de Sant Jeroni y la del
Mejillón, también llamada Pou de Glaç. Nos desviamos hacia la derecha
abandonando las dos canales, hasta llegar a la base de ferrata de la
Teresina, donde topamos con una pared de unos 12 metros equipada
únicamente con cable de seguridad. Hacia la izquierda, tras un pequeño
trecho, llegamos a una corta y caótica canal que nos obliga a pasar
por debajo de alguna roca tras varias contorsiones. Echamos en falta
algún hierro. A la derecha otra canal equipada con cadena nos lleva al
conocido puente de piedra, del que se sale espectacularmente por una
roca muy aérea con peldaños de hierro y cable de seguridad. Después
flanqueamos la pequeña cima, también aérea, accediendo a una pared,
por la que es difícil escalar sin la ayuda de su cadena, hasta volver
a dar con una zona descubierta. Unos pocos escalones nos llevan a un
paso por el que flanqueamos con ayuda del cable de seguridad, aunque
sin escalones de hierro, hasta llegar a una grieta situada entre dos
enormes masas rocosas. Desde allí podemos dirigirnos al promontorio de
Santa Cecilia o descender por una pared de unos 20 metros, algo equi-
pada. Optamos por visitar Santa Cecilia.
La pared, bastante vertical y equipada con cadena, nos deja en lo
alto tras unos metros de escalada. Un pequeño descanso y volvemos a
descender para desviarnos hacia la pared de 20 metros, donde optamos
por rapelar. Tras un flanqueo lateral, ayudado en las subidas con
algún cable, llegamos a una pared, equipada únicamente con una cadena,
que os lleva a la última y gran dificultad, la chimenea que nos deja
en la cima de Sant Jeroni. Esta angostura de mas de 30 metros por la
que, en su inicio, caben difícilmente las mochilas, está equipada, en
su primer tramo, solamente con un cable y sin cuerda alguna. En medio
de este paso, que nos requerirá un gran esfuerzo de brazos, encuentra-
mos un débil árbol que nos sirve de alguna ayuda. A partir de su
mitad, escalones y cadena facilitan el ascenso hasta abandonar la
chimenea en una zona fangosa por la que es fácil resbalar. Tras un
pequeño esfuerzo y saltando la valla que rodea Sant Jeroni, llegamos a
su cima. La cara de alucine con la que te miran los turistas que allí
encuentras, al ver aparecer por ese agujero a unos personajes llenos
de mierda, sudorosos y doloridos por el esfuerzo, es digna de fotogra-
fiarse.
Los libros especializados en ferratas hablan de que se emplean unos 30
>minutos en la aproximación y de 1:30 a 2 horas en cubrir la totalidad
de su recorrido. Si el grupo que hace la salida es nutrido y tiene la
mala suerte de encontrarse en el camino gente que asciende con
dificultad (vimos llorar a una chica), pueden emplearse mas de 4 horas
en el cometido.
El descenso lo efectuamos por la canal de Sant Jeroni, 1 hora.
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7 de noviembre de 2004
En noviembre nos dió por repetir la Teresina, pero añadiéndole el
aliciente de la canal del Mejillón o Pou de Glas. Antiguamente se lla-
maba unicamente de la segunda manera, pero hace unos años existía un
restaurant en el inicio de la misma, casi en la cima de Sant Jeroni.
a sus propietarios no se les ocurría otra bestieza que tirar las
basuras que generaban por el Pou de Glas. La especialidad de ese
restaurant era la Paella... os podéis imaginar que todos los restos
organicos, con el tiempo, desaparecían menos las cáscaras de mejillón,
que aun se pueden encontrar por miles al principio de la vía. Gracias
a quien sea, ese restaurant ya ha cerrado.
Descendiendo desde el mirador de Sant Jeroni, a unos centenares de
metros, justo cuando parecen acabarse los escalones, aparece a nuestra
izquierda un pequeño sendero que se adentra entre los arbustos. Unos
metros más y los restos de platos, botellas de vidrio y cascaras de
mejillón, nos informan que nos acercamos al inicio del itinerario.
Apartando unas ramas encontraremos un sendero de tierra resbaladiza,
decorado con mejillones. Precaución, esta vía es bastante dura y
difícil y este tramo carece de cuerdas o seguros de ningún tipo. Unos
metros después topamos con la primera cuerda colocada por los que
montaron la vía. Recomiendo usarlas con precaución, llevan años a la
intemperie y, si os pareciera que se encuentran en mal estado, es
preferible utilizar las vuestras. El primer tramo de cuerda, de unos
10 metros, nos lleva a otro de 5 ó 6 más. Casi todo el itinerario está
adornado con estas cuerdas.
El esfuerzo es constante y se remata con un par de angostas paredes de
unos 25 y 20 metros, por las que descendemos con nuestras cuerdas. El
rapel se hace difícil al topar constantemente con las paredes
laterales, mientras alguna zona extraplomada nos hace descender en
sentadilla. Las canales del Mejillón y la de Sant Jeroni se juntan,
mas o menos, en la zona donde se inicia la ferrata de la Teresina.
Unos minutos más de descenso entre piedras y resaltes nos dejan de
nuevo en el Monasterio de Santa Cecilia.
FICHA TECNICA:
Dificultad: Muy alta, las paredes son largas y exigen un nivel técnico
medio y una gran condición física. No es recomendable realizar esta
ferrata si se comprueba que el suelo está mojado.
En muchos tramos se echan en falta algunos escalones metálicos.
Material mínimo: Casco, arnés, zyper dobre, cuerda de 60 metros, ocho,
mosquetones y guantes.
Mapa recomendado: Editorial Alpina - Montserrat
Rafa Montoliu
Presiona aquí para ver el recorrido fotográfico:
Ferrata de la Teresina
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