Jorge Hernán Calderón Ocampo
MD Psiquiatra

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ASPECTOS PREVENTIVOS Y DE REHABILITACIÓN FRENTE A DESASTRES

Las labores correctivas y preventivas descansan en una buena planeación, capacitación y educación de la población, entrenamiento adecuado, buena red de comunicaciones y entrenamiento y preparación de líderes. Las labores preventivas deben incluir: preparación para enfrentar el desastre, condiciones previas de saneamiento básico, sistemas de atención médica con capacidad de respuesta frente a emergencias, preparación, organización social e institucional para enfrentar el desastre, sistema de aviso a la población, calidad de las edificaciones y ubicación de las mismas.

Dentro del conjunto de acciones y opciones para enfrentar un desastre ocupa lugar preponderante la toma de decisiones que hace relación al trabajo central de la planeación, donde se toma un curso de acción escogido luego de un juicio frente a varias alternativas y en donde se comprometen recursos, dirección y representación. En esta acción se define:

El impacto de una decisión sobre el grupo humano es grande e importante y su utilidad se mide en términos de afectación a dicho grupo.

Las decisiones operan hacia el futuro lo que implica incertidumbre, por lo cual se debe tener una muy buena información para tomar la decisión. Estas decisiones es necesario tomarlas dentro de los límites de la racionalidad, teniendo en cuenta la magnitud y naturaleza de los riesgos, además de los factores limitantes o estratégicos, análisis de la relación costo/efectividad y costo/beneficio, entendiendo lo que pasa y lo que puede pasar. Para seleccionar alternativas frente a un área problema se deben tener en cuenta las experiencias, la investigación y el análisis. Igualmente, es necesario evaluar la intensidad, masividad y duración del desastre.

Otro de los elementos por manejar es la información cuya función primordial es la reducción de la incertidumbre y aportar bases para la acción. La información debe permitir comprender lo que ha pasado y lo que ocurrirá e infundir confianza. Debe posibilitar el mantener la confiabilidad de la población respecto a su contenido y a lo que se puede hacer. A través de ella se debe evitar el estado de sobresalto para impedir que se actúe con confusión o aturdimiento. Además debe ser factor de orientación, desvirtuando o no apoyando rumores, sus contenidos deben estar orientados a explicar y enseñar.

El informar correctamente ayuda a mantener un estado de alerta adecuado, con el fin de conservar la capacidad de reacción, diferente a mantener a la población en una esfera temerosa, de hipervigilancia y atención exagerada que entroniza un estado de angustia, con efectos penosos y desagradables que minan la seguridad de la comunidad e influyen negativamente sobre el buen desarrollo socioeconómico de una región.

La prevención debe descansar en:

Es necesario saber que el proceso de rehabilitación que se instaure a nivel individual y colectivo debe ser un proceso integral y debe tender a ser un proceso básico para el bienestar, respondiendo a acciones continuas y coordinadas que busquen disminuir el impacto negativo del desastre y que correspondan a un esfuerzo mancomunado de las comunidades y el Estado.

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