No hay que perder
la compostura ni en la intimidad
(recuerda: hay satélites espía).
- Oh, Don Juan, lo que más me excita de vos
es la forma cilíndrica de su miembro.
- Oh, Doña Inés, el triángulo isósceles que adorna
la nube de su pezón no tiene parangón.
En África hay una
ley no escrita que impone la igualdad de sexos
tal que así: como el hombre, la mujer no debe tener clítoris,
por tanto se le extirpa. A ninguna mujer se le hubiera ocurrido
la "genial" idea de igualar los sexos así:
como la mujer, el hombre no debe tener pene,
por tanto se le corta.
Pérfida, cruel y absolutamente descarriada, encanallada,
envilecida y emputecida, la camarada Putusca Ramerova
perdió su honor hace tiempo...
aunque nunca lo echó en falta.
Es tan peligrosa que su cercanía te puede matar
como a Superman la criptonita.