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Newton, biografía
Isaac Newton nació el 25 de diciembre de 1642 en Woolsthorpe,
Lincolnshire. Cuando tenía tres años, su madre viuda se
volvió a casar y lo dejó al cuidado de su abuela. Con el
tiempo, su madre, que se quedó viuda por segunda vez, decidió
enviarle a una escuela primaria en Grantham. Más tarde, en el verano
de 1661, ingresó en el Trinity College de la Universidad de Cambridge;
recibió su título de bachiller en 1665. Después de
una interrupción de casi dos años provocada por una epidemia
de peste, volvió al Trinity College, donde le nombraron becario
en 1667. Recibió el título de profesor en 1668. Durante
esta época se dedicó al estudio e investigación de
los últimos avances en matemáticas y a la filosofía
natural que consideraba la naturaleza como un organismo cuyo mecanismo
era bastante complejo. Casi inmediatamente realizó descubrimientos
fundamentales que le fueron de gran utilidad en su carrera científica.
Newton obtuvo en el campo de la matemáticas sus mayores logros.
Generalizó los métodos que se habían utilizado para
trazar líneas tangentes a curvas y para calcular el área
encerrada bajo una curva, y descubrió que los dos procedimientos
eran operaciones inversas. Uniéndolos en lo que él llamó
el método de las fluxiones, Newton desarrolló en el otoño
de 1666 lo que se conoce hoy como cálculo, un método nuevo
y poderoso que situó a las matemáticas modernas por encima
del nivel de la geometría griega.
Aunque Newton fue su inventor, no introdujo el cálculo en las matemáticas
europeas. En 1675 Leibniz llegó de forma independiente al mismo
método, al que llamó cálculo diferencial; su publicación
hizo que Leibniz recibiera en exclusividad los elogios por el desarrollo
de ese método, hasta 1704, año en que Newton publicó
una exposición detallada del método de fluxiones, superando
sus reticencias a divulgar sus investigaciones y descubrimientos por temor
a ser criticado. Sin embargo, sus conocimientos trascendieron de manera
que en 1669 obtuvo la cátedra Lucasiana de matemáticas en
la Universidad de Cambridge.
La óptica fue otro área por la que Newton demostró
interés muy pronto. Al tratar de explicar la forma en que surgen
los colores llegó a la idea de que la luz del Sol es una mezcla
heterogénea de rayos diferentes -representando cada uno de ellos
un color distinto- y que las reflexiones y refracciones hacen que los
colores aparezcan al separar la mezcla en sus componentes. Newton demostró
su teoría de los colores haciendo pasar un rayo de luz solar a
través de un prisma, el cual dividió el rayo de luz en colores
independientes.
En 1672 Newton envió una breve exposición de su teoría
de los colores a la Sociedad Real de Londres. Su publicación provocó
tantas críticas que confirmaron su recelo a las publicaciones por
lo que se retiró a la soledad de su estudio en Cambridge. En 1704,
sin embargo, publicó su obra Óptica, en donde explicaba
detalladamente su teoría.
En agosto de 1684 la soledad de Newton se vio interrumpida por la visita
de Edmund Halley, un astrónomo y matemático con el que discutió
el problema del movimiento orbital. Newton había estudiado la ciencia
de la mecánica como estudiante universitario y en esa época
ya tenía ciertas nociones básicas sobre la gravitación
universal. Como resultado de la visita de Halley, volvió a interesarse
por estos temas.
Durante los dos años y medio siguientes, Newton estableció
la ciencia moderna de la dinámica formulando las tres leyes del
movimiento. Aplicó estas leyes a las leyes de Kepler sobre movimiento
orbital -formuladas por el astrónomo alemán Johannes Kepler-
y dedujo la ley de la gravitación universal. Probablemente, Newton
es conocido sobre todo por su descubrimiento de la gravitación
universal, que muestra como a todos los cuerpos en el espacio y en la
Tierra les afecta la fuerza llamada gravedad. Publicó su teoría
en Principios matemáticos de la filosofía natural (1687),
obra que marcó un punto de inflexión en la historia de la
ciencia, y además consiguió que su autor perdiera su temor
a la publicación de sus teorías.
La aparición de Principios también implicó a Newton
en un desagradable episodio con el filósofo y físico Robert
Hooke. En 1687 Hooke afirmó que Newton le había robado la
idea central del libro: que los cuerpos se atraen recíprocamente
con una fuerza que varía inversamente al cuadrado de su distancia.
Sin embargo, la mayor parte de los historiadores no aceptan los cargos
de plagio de Hooke.
En el mismo año de 1687, Newton apoyó la resistencia de
Cambridge contra los esfuerzos del rey Jacobo II de Inglaterra para convertir
la universidad en una institución católica. Después
de la Gloriosa Revolución de 1688, que expulsó a Jacobo
de Inglaterra, la universidad eligió a Newton como uno de sus representantes
en una convocatoria especial del Parlamento británico. Los cuatro
años siguientes fueron de gran actividad para Newton, que animado
por el éxito de Principios, trató de compendiar todos sus
primeros logros en una obra escrita. En el verano de 1693 Newton mostró
síntomas de una severa enfermedad emocional. Aunque recuperó
la salud, su periodo creativo había llegado a su fin.
Las conexiones de Newton con los dirigentes del nuevo régimen de
Inglaterra le llevaron a su nombramiento como inspector y más tarde
director de la Casa de la Moneda en Londres, donde vivió hasta
1696. En 1703 fue elegido presidente de la Sociedad Real, un cargo que
ocupó hasta el final de su vida. Como presidente, ordenó
la inmediata publicación de las observaciones astronómicas
del primer astrónomo real de Inglaterra John Flamsteed. Newton
necesitaba estas observaciones para perfeccionar su teoría lunar;
este tema le proporcionó ciertos conflictos con Flamsteed.
Newton también se implicó en una violenta discusión
con Leibniz acerca de la prioridad de la invención del cálculo.
Utilizó su cargo de presidente en la Sociedad Real para que se
formara una comisión que investigara el tema y él, en secreto,
escribió el informe de la comisión que hacía a Leibniz
responsable del plagio. Newton incluso recopiló la relación
de acusaciones que la sociedad había publicado. Los efectos de
la disputa se alargaron casi hasta su muerte.
Además de su interés por la ciencia, Newton también
se sintió atraído por el estudio de la alquimia, el misticismo
y la teología. Muchas páginas de sus notas y escritos -especialmente
en los últimos años de su carrera- están dedicadas
a estos temas. Sin embargo, los historiadores han encontrado poca relación
entre estas inquietudes y sus trabajos científicos.
Newton murió en 1727 y desde entonces es considerado uno de los
más grandes científicos de la historia, que hizo importantes
aportaciones en muchos campos de la ciencia. Sus descubrimientos y teorías
sirvieron de base a la mayor parte de los avances científicos desarrollados
desde su época. Newton fue junto al matemático alemán
Leibniz uno de los inventores de la rama de las matemáticas denominada
cálculo. También resolvió cuestiones relativas a
la luz y la óptica, formuló las leyes del movimiento y dedujo
a partir de ellas la ley de la gravitación universal.
Pedro Torres
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