Órgano Informativo de la R\ L\ S\ "Guardianes del Misterio" No. 4

Sábado 12/Julio 2003
Hermanos/EDITORIAL

La Verdad

El siguiente es un pequeños mensaje acerca de unos de los términos, que nos dice el rito es encontraremos en nuestros hermanos.

Por Mariano Narváez M\ M\

Tal vez una pregunta muy difícil de contestar por sí misma. He escuchado con frecuencia de que la gente se jacta de “decir las verdades en la cara” de la gente. Los noticiarios, carentes de todo tacto, por llegar primero, por dar primero la nota, por estar ahí. Entorpecen los funcionamientos de una cotidianidad que, tal vez, no le interesaba tal nota.

¿Es necesario ver la destrucción y los cadáveres para darnos cuenta que hubo una matanza?... antes no había televisor y por radio daban los noticiarios... tal vez, “locutores” como se les designaba, mejor preparados de los que están ahora, y no digo absortos de tecnología, no, hablo de que tenía más conciencia de un oficio que recién nacía. Esas personas estaban más apegadas a la realidad porque carecían de los medios para enrojecer o amarillear la información.

Viendo en la definición aristotélica es la correspondencia entre una idea y una realidad. Cuando las dos son la misma entonces tal o cual cosa, pensamiento, premisa o frase son verdaderas. Para la gente la verdad es lo que pueden percibir, sin embargo las matemáticas no se pueden tocar y no por eso deja de ser verdad lo que esa ciencia exacta encierra. Las virtudes son verdades, pero no se pueden tocar, por lo menos no con los sentidos del cuerpo.

La verdad es un camino para engrandecer el alma y hacer progresar el espíritu en su ruta hacia los magnánimo y lo eterno. En la masonería se nos enseña el manejo de la verdad cualquiera que esta sea, cualquiera que sea la forma que adopte.

Una vez en tenida, en un acalorado debate, se habló de una palabra muy desgastada, porque las palabras como las cosas se desgastan con el uso o con el “mal uso”. Lo definí en ese momento como la capacidad de administrar esa verdad, la capacidad de hacerla valer en su lugar y momento Dado que no hay verdad que no sea contextual, ya que las verdades absolutas se remiten a elevarlas todas a una sola que es la “causa incausada”, “el fin último”, “el ser en sí y para sí” (como lo define la ontología contemporánea).. o comúnmente conocido como Dios o Gran Arquitecto del Universo.

El tolerante es aquel que usa la verdad como la espada. La verdad tiene un fin específico, cuando la usamos para lo que no fue hecha pasa lo mismo que cuando usamos un cuchillo de abrelatas o un teléfono de martillo, puede ser que resistan, pero no durarán mucho porque no fueron diseñados para eso. En fin, como les decía cuando usamos la verdad para lo que fue hecha esa verdad en particular entonces causamos que las cosas pierdan su sentido.

Mucha gente piensa que diciendo la verdad los hace más sinceros, nobles o rectos... y no es sino todo lo contrario. Decirle al parapléjico que no puede caminar, la primera vez no lo tomará mal, la segunda tal vez se moleste y para la tercer no nos querrá escuchar. Un texto muy antiguo, en el que se destacan apuntes masónicos, aparecen las características que giraban alrededor de la delta símbolo de nuestra fuerza, la prudencia, paciencia, pertinencia. Incrito en esa delta vemos con frecuencia un ojo luminoso, tal vez el ojo e Toth para los egipcios o algún otro. Se habla de un ojo en el centro de las pirámides, el ojo de Horus por ejemplo y en las culturas mayas se habla del ojo de Cuculcán para los mayas o Quetzatcoatl para los aztecas.

Ese ojo representaba, en cierto punto, la verdad vista por “El Que Todo Lo Ve”. En ese sentido la verdad es así. La masonería nos da en grados la diferentes verdades encerradas en simbolismos que van engranándose a medida que nuestros estudios avanzan. La verdad, en logia, se proclama en tres tronos, con tres malletes, con tres cucharas y en los puntos cardinales propios del grado.

Para el Masón, la Verdad es el don de poder cambiar un entorno, en ese don se percibe, se deduce, se intuye se imagina, se actúa, se lleva a cabo un sueño, el sueño de una grandeza dormida que está por despertar en cada descubrimiento que hacemos en nuestro transcurrir por este mundo.

Hoy es el mañana del ayer, y el ayer del mañana, la verdad siempre estará ahí esperándonos, hoy, no dejemos pasar ese irrepetible momento. La verdad es el latido vivo de su autor verdadero, el Gran Arquitecto del Universo.


MORALEJA MASÓNICA:

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