CULTURA MAYA

I
Período Preclásico
(2000 A.C. - 150 D.C)

Fueron agricultores y desarrollaron el estudio de las estaciones del año para realizar sus siembras. Observaron los ciclos de la luna y el curso del sol logrando desarrollar grandes estudios y conocimientos de astronomía. La escritura jeroglífica sirvió para conservar sus registros y grandes acontecimientos.


Se estableció un sistema de numeración vigesimal que tenía como base el número 20 (nuestro sistema es decimal, es decir que tiene como base el número 10). Estos adelantos se realizaron problamente durante los siglos IV y II A.C. en lo que se presume es hoy el área del Petén. La escultura se practicó de forma tosca en este período con ausencia de adornos. La piedra caliza y estuco constituyeron los materiales principales para la edificación de grandes obras arquitectónicas, construyeron grandes pirámides escalonadas y templos religiosos.



La numeración maya tenía como base
el número 20 (sistema vigesimal).



Combinaciones de puntos y barras constituyeron
el sistema aritmético y calendárico.
Aunque a veces eran utilizadas cabezas y otros símbolos
para representar acontecimientos e historias.

En este período se realizó la organización de las ciudades-estado vinculadas por una misma cultura, religión, gobierno, lengua y raza. Se caracteriza este período por el desarrollo de los sistemas astronómicos y cronológicos que dan base a la alta cultura desarrollada por los mayas.

II
Período Clásico
(Del 150 al Siglo X d.c)

Se caracteriza por ser el período más importante de los mayas, por el máximo esplendor y desarrollo que alcanza la cultura maya. Se establecen las ciudades mayas más importantes como: Tikal, Uaxactun, Piedras Negras, Quiriguá, Palenque, Copán, etc. en las que destacan hermosos templos religiosos y palacios de majestuosa arquitectura. La escultura a comparación del período preclásico, alcanza su mayor florecimiento con la utilización del alto y bajo relieve. Se desarrolló el calendario maya, el más exacto de su época.


La religión tuvo su máxima expresión, destinando ciudades enteras para esta actividad y en las cuales se manifestaban en forma gráfica todos los acontecimientos de gran relevancia histórica en monolitos y piedras esculpidas.

Durante los últimos cinco siglos del período clásico, los mayas emigraron hacia el norte, lo que hoy comprende la región de Yucatán, donde se fundaron nuevas ciudades. Las antiguas ciudades fueron abandonadas repentinamente dejando construcciones incompletas ignorando la verdadera explicación de ésta emigración y decadencia.

Entre las teorias más aceptadas sobre la emigración de esta civilización, está el colapso agrícola resultado del empobrecimiento y poca fertilidad de la tierra por el mal uso y manejo de los recursos y el intenso cultivo del maíz; otros creen que epidemias azotaron a los habitantes reduciéndolo a un número considerable de habitantes. Otra teoria de gran relevancia, es la que supone grandes cambios climatológicos del territorio o el acecho y amenaza de pueblos guerreros que invadían las ciudades más importantes.

Según los especialistas y estudiosos de la gran cultura maya, la causa principal de la decadencia se debió a una ruptura político-económico, resultado de la sublevación del pueblo contra la élite y jerarquía gobernante, prueba de ello son las estatuas y estelas mutiladas que representaban a la misma. La situación se tornó más difícil pues únicamente la élite concentraba la capacidad y estructura de poder mantener y desarrollar la cultura existente, por lo que los centros mayas quedaron sin dirección.

III
Período Posclásico
(Del siglo X hasta mediados del siglo XIII)

En este período, los pueblos que habitaban la región del itsmo centroamericano fueron invadidos por los toltecas. Estos venían del centro de México y se caracterizaban por ser guerreros, la invasión tolteca dió origen a la cultura maya-tolteca en la que se ubican los Quichés y Cakchiqueles.

Con la llegada de los toltecas se notaron grandes cambios culturales y políticos dentro de los pueblos mayas. Surge un elevado desarrollo en el comercio que propició la construcción de vías de comunicación que conectaban a una ciudad con otra. La arquitectura sufrió una notable transformación, en sus edificios predominaban los adornos de serpientes emplumadas, que era el símbolo de Quetzalcoat (dios civilizador de los aztecas), de igual manera; el águila y el jaguar, símbolo de los Itzaes (originarios de Chichén Itzá).

Las terrazas y columnas amplias e iluminadas constituyeron otro de los cambios notables en las construcciones de templos y edificios. Aparecen los metales, los cuales no eran utilizados en instrumentos de producción; el arco y la flecha eran sus instrumentos de guerra y caza. En este período se intensifica la guerra y esclavitud, la práctica de sacrificios humanos y dió paso a una regresión cultural y científica que los mayas habían alcanzado como el abandono del calendario, el sistema de numeración y el cese de la escritura jeroglífica en grandes monumentos características de la gran cultura maya.


La fusión y dominio de la cultura tolteca hacia la cultura maya dió origen a la terminación de una alta cultura por parte de un pueblo guerrero sobre un pueblo de gran desarrollo cultural.

IV
Período de Decadencia
(Desde mediados del siglo XIII
hasta la conquista española)

La intesificación de la guerra entre los pueblos y las continuas convulsiones internas de las culturas mesoamericanas dan origen a la decadencia maya. Con la guerra se intensifica la esclavitud, los sacrificios y el sometimiento de un pueblo sobre otro, lo que conlleva a la construcción de ciudades estratégicas y los templos sufrieron incorporación de áreas defensivas.

Los pueblos en conflicto en este período eran Mayapán y Chichen Itza, quienes se disputaban el poder político siendo el primero quien logra dominar y gobernar durante 2 siglos y medio. Los toltecas desaparecen a inicios del siglo XIII ocupando su lugar los itzaes y se trasladan a lo que hoy es el departamento de Petén, fundando la ciudad de Tayasal.

Las guerras continuaban y los pueblos pequeños fueron diezmados y esclavizados sumándose a estos acontecimientos las pestes y epidemias. De esta manera los habitantes de esta gran cultura se había reducido en gran porcentaje que a la llegada de los españoles en el siglo XVI, el gran imperio maya, la cultura más avanzada estaba prácticamente extinguida.

Sin embargo, el pueblo maya demostró ser un pueblo tenaz al oponer resistencia a los conquistadores europeos que lograron dominar aprovechando el conflicto interno y la desorganización estructural de los pueblos indígenas de Mesoamérica.  

LOS ANTIGUOS MAYAS Y SU LEGADO
Finalmente el legado de los mayas empieza a descubrirse en todo su esplendor. A través de excavaciones, del descifrado de su antigua lengua y de sus contínuas investigaciones, los arqueólogos conocen cada vez más sobre un pueblo que desarrolló un calendario tan preciso como el que usamos hoy en día, además eran astrónomos consumados, arquitectos y matemáticos.

Construyeron grandes ciudades y templos monumentales (la palabra "pirámide" fue introducida por los españoles para describir estas estructuras) sin el uso de instrumentos de metal. Cada área urbana era planeada cuidadosamente con templos y palacios al centro y un juego de pelota en las cercanías, deporte prehispánico que se jugaba por equipos. Las casas de techo de paja y paredes de yeso o adobe de sus habitantes estaban a una corta distancia del centro. La aportación maya más importante a la arquitectura mundial es el arco korbel, también llamado arco maya, un arco falso formado por bloques de piedra que se proyectan desde cada lado de una pared hasta encontrarse formando un pico. Esta estructura reemplazaba al arco verdadero.

Tratándose de matemáticas, el tiempo y los calendarios, los mayas fueron verdaderos genios. Por su creencia de que el tiempo era cíclico, idearon dos calendarios, uno de los cuales era usado en los rituales, celebraciones religiosas y predicciones astrológicas (260 días). El otro era un calendario solar basado en cálculos que consideraban que el año tenía alrededor de 365 días. Ambos estaban interrelacionados y en conjunto ofrecían un conteo de días mucho más preciso que el calendario gregoriano. Seguían el movimiento del sol, la luna y las estrellas con tal exactitud que los astrónomos podían predecir fenómenos místicos como los eclipses y los equinoccios de primavera y de verano. La construcción de la pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá, por ejemplo, es tan precisa, que cada equinoccio el sol poniente proyecta una larga sombra sobre sus peldaños en el mismo punto, dibujando así una gran serpiente que parece deslizarse hacia abajo por el costado del edificio. Los templos en Dzibilchaltún, también en Yucatán y Edzná en Campeche poseen cámaras donde se producen anualmente hermosas alineaciones solares. En la primera, largos rayos de luz solar se encuentran exactamente al centro de dos ventanas opuestas y en Edzná, la máscara del dios sol se ilumina bellamente. Los mayas fueron la primera civilización mesoamericana en conocer el cero y lo usaron mucho antes de que fuera descubierto en otras latitudes. Sin embargo, en lugar del sistema decimal, usaron la cuenta vigesimal -multiplicando por 20 en lugar de por 10- para señalar el paso del tiempo, generalmente usaban el katún, un período de veinte años. Cabe destacar además que los mayas conocían la rueda, pero sólo la usaron en juguetes para los niños.

DESCIFRANDO LOS JEROGLIFICOS MAYAS
Otra muestra de su genio fue el sistema de escritura jeroglífica que desarrollaron. Los glifos adornan las estelas y templos en todo el Mundo Maya; hoy se sabe que los mayas erigían estelas para conmmemorar hechos históricos. La interpretación de los glifos era un tropiezo mayor para los mayanistas hasta hace 20 años, cuando un equipo de arqueológos de México y Estados Unidos descifró un código en Palenque, en el estado de Chiapas, México. Desde entonces los arqueólogos han traducido muchas secuencias de glifos e incluso han identificado a algunos de los gobernantes en ciudades tales como Palenque y Yaxchilán (Chiapas) y Piedras Negras y Tikal (Guatemala). La famosa Escalera de los Jeroglíficos en Copán es otro ejemplo destacado del uso de la su lengua -se trata de en un monumento que conmemora los logros de la dinastía real y es probablemente el relato escrito más grande acerca de la historia de la civilización maya.

Por desgracia, muchos códices mayas escritos en piel de venado o en papel amate, hecho de corteza de árbol, fueron destruidos a causa del fanatismo religioso de los sacerdotes españoles durante los autos de fe en el siglo XVI, otros sucumbieron a los estragos del tiempo. Hasta la fecha se han recuperado sólo tres de estos códices, entre ellos el famoso códice Dresden. A través del estudio de estos códices los arqueólogos han descubierto pasajes mitológicos de historia, religión, astrología y ciencias. Por ejemplo, el códice Dresden contiene información sobre eclipses y los movimientos de Venus. Los mayas también mantenían una rica tradición oral que en alguna medida forjaron su cultura y que se acentuó cuando los códigos fueron destruidos. Un texto del antiguo "Popol Vuh" o Libro de Consejos, es un manuscrito escrito en la lengua maya de la región del quiché, Guatemala que fue descubierto por un fraile español en el siglo XVII y rescatado del olvido. Traducido al español por el fraile, el "Popol Vuh" es la historia maya de la creación en la que se describe cómo los dioses formaron la tierra a partir del caos y crearon la luz y la vida. Después crearon al hombre del maíz para que fuera el guardian del universo. Hasta hoy, los mayas todavía consideran a la tierra como sagrada y el maíz aún es la base de su alimentación. En Yucatán, México, fue hallado y todavía se conserva, el "Chilam Balam", un libro de historia, astrología, medicina y profecías en lengua maya, pero que usa escritura española en vez de glifos.

LOS ARTISTAS MAYAS
Los mayas fueron excelentes escultores, crearon figuras bellamente proporcionadas y de armonía estética sobre estelas, dinteles y en los frisos que decoran paredes y templos. Tales esculturas en piedra representan los sacrificios humanos, ceremonias sangrientas, y otros ritos de purificación mientras que otras muestran a ricos gobernantes con espléndidos peinados, dioses, figuras geométricas, aves y animales.

La cerámica también podría considerarse como una expresión artística. Las ollas de barro que se ponían a secar al sol en lugar de cocerse en hornos, podían hallarse lo mismo en la cocina de una familia común que en el ritual del templo. Las piezas ceremoniales muchas veces se pintaban con figuras mitológicas. También se han hallado piezas de oro en muchos sitios, algunas de ellas verdaderamente valiosas, labradas en jade y de exquisita manufactura. El jade era un material muy preciado y se usaba en ofrendas a los dioses o en los adornos de la nobleza. La gente usaba collares con piezas de jade que representaban figuras de animales o cuentas para alejar las enfermedades.

LA PIRAMIDE SOCIAL
Los mayas estaban divididos en clases sociales muy bien definidas.

En lo más alto de esta jerarquía se encontraba el gobernante, un representante de dios en la tierra que gobernaba y que decidía cuándo había que hacer la guerra o pactar la paz; regía en el comercio y las alianzas maritales. Este gobernante era apoyado por la casta sacerdotal, la nobleza y sus guerreros. Sólo el gobernante o sus sucerdotes estaban autorizados para realizar las ceremonias religiosas en los templos.

Otro grupo en la estructura social eran los arquitectos, quienes estaban por encima de los escultores, los ceramistas y otros artesanos, los campesinos, sirvientes y esclavos, que eran los de menor categoría. Los soldados eran importantes en tiempos de conflicto, de otra manera estaban más abajo que los arquitectos y comerciantes en la escala social.

La mayoría de los mayas eran campesinos que sostenían a una minoritaria clase dominante con sus cosechas de maíz, frijol y otros vegetales. Hay evidencia de que usaban el sistema de desmonte y quema para preparar los campos de labranza, exactamente como lo hacen sus descendientes hoy. También usaban la irrigación en zonas áridas, levantaban diques y preparaban terrazas en los terrrenos altos. La dieta de los mayas se complementaba con la caza de animales salvajes, peces, frutas, semillas y miel que se obtenían de la selva.

La economía dependía además del comercio, los mayas eran comerciantes por excelencia que hacían trueque con pescado, miel, conchas, obsdiana, jade, cerámica, sal, cacao, plumas, pedernal y algodón. Sus rutas mercantiles seguían el curso de ríos importantes en el área y las costas del Golfo de México, el Caribe y el Pacífico. Su imperio comercial se extendía desde América Central hasta el centro de México y posiblemente más allá de esas fronteras.

LOS DIOSES MAYAS
La religión jugaba un papel muy importante en la vida diaria y todas las actividades, ya fuera de mucha o poca importancia, estaban regidas por deidades. El sacerdote, que llegó a ser una figura muy poderosa durante el Periodo Clásico, guiaba la vida espiritual de la comunidad. Se representaban ritos específicos para llamar la atención de las deidades. Por ejemplo, las mujeres en cinta visitaban el templo de Ixchel, la diosa de los alumbramientos, para ser bendecidas antes de que naciera la criatura. De hecho, las futuras madres a menudo realizaban peregrinajes a la isla de Cozumel o Isla Mujeres en México, que se encontraba bajo la protección de esta diosa. Otros dioses regían sobre los vientos, el sol, el cielo, el maíz, la guerra y la muerte. Posiblemente la deidad más importante era el dios de la lluvia, Chac, adorado con vehemencia en toda la región. En muchos sitios arqueológicos yucatecos las esculturas de Chac, representado con una nariz larga y curva, adornan las fachadas de los templos. La serpiente emplumada se convirtió en una deidad mayor en la península de Yucatán después de la llegada de los toltecas en el siglo X de nuestra era. Estos extranjeros guerreros provenientes del centro de México adoraban a este dios con el nombre de Quetzalcoatl. Los mayas le cambiaron el nombre a Kukulkán y dedicaron un templo al nuevo dios en Chichén Itzá.

Las ceremonias rituales en honor de las deidades a veces se hacían a través de sacrificios humanos. Figuras humanas en una extraña pose reclinada sosteniendo un recipiente en su regazo pueden encontrarse en Chichén Itzá y otros sitios yucatecos. Supuestamente los personajes esculpidos en piedra conocidos como Chaac Mool recibían el corazón latiendo de la víctima sacrificada. Los cenotes, profundos pozos naturales donde fluía el agua, característicos de la península de Yucatán, eran también centros de sacrificio. Los más famosos cenotes usados para este fin se encuentran en Chichén Itzá. Junto con los hombres o mujeres sacrificados, se depositaban en el pozo ofrendas de jade, oro, cerámica y otros objetos para honrar a los dioses. Las creencias religiosas estaban íntimamente ligadas a los ritos funerarios, los cuales, en el caso de los gobernantes, eran muy elaborados.

En 1952, el arqueólogo mexicano Alberto Ruíz Lihuilleur descubrió la tumba del Señor de Pakal dentro del Templo de las Inscripciones en Palenque. Su hallazgo reveló que los mayas usaban prácticas funerarias como las de los antiguos egipcios: enterraban a sus gobernantes dentro de pirámides construyendo falsas cámaras y sepultando objetos funerarios y sirvientes para que acompañaran al difunto en la vida ultraterrena. La cripta de piedra de Pakal estaba cubierta con jeroglíficos y rodeada de oro, cerámica y otras riquezas. La tapa cincelada del sarcófago pesa cinco toneladas y puede verse aún sobre la tumba, en lo profundo del corazón del Templo de las Inscripciones. Una fina máscara de jade cubre el rostro del caudillo y siete acompañantes fueron hallados junto a él. De acuerdo con los antropólogos, la máscara representaba los rasgos del personaje, los cuales se deterioraron con el tiempo. Se creía que con la máscara serían reconocidos por los señores del inframundo después de su muerte. El tamaño del tesoro enterrado y el número de acompañantes que se sepultaban junto al gobernante demostraban su importancia en vida de forma tal que los Señores lo tratarían en correspondencia en su vida futura. El árbol de la ceiba se consideraba sagrado por los mayas. Creían que era una especie de estación de paso entre los trece cielos y los inframundos, encima y abajo de la tierra.

HISTORIA MAYA
La civilización maya duró aproximadamente 3,000 años y su historia se divide en tres períodos. Conocido como Preclásico, el período que abarca desde el año 2000 a.C., hasta el 250 de nuestra era, vio el nacimiento y el desarrollo de los mayas; desde el 250 hasta el 900, durante el período Clásico su cultura floreció, entonces ocurrió una transformación y comenzó la decadencia en el período Postclásico, desde el 900 hasta el 1500 con mayor exactitud hacia el 1521 con el comienzo del dominio español en México.

El período Clásico fue la época de esplendor maya, un curso creativo que duró más de 600 años. Florecieron la arquitectura, el arte y la ciencia. En Chiapas, Guatemala, Honduras y parte de la Península de Yucatán, las dinastías y sus ciudades alcanzaron su mayor apogeo.

Con la misma rapidez con que se habían desarrollado, las ciudades más importantes comenzaron a declinar y fueron abandonadas. Los expertos aún no han podido determinar la causa de la caída de la civilización maya, existen muchas teorías. Además de las invasiones se considera que los mayas se vieron debilitados por luchas internas. Algunos dicen que los caudillos más poderosos, tratando de tener el control sobre las rutas de comercio, emprendieron campañas de guerra contra sus vecinos. Otros consideran que la pobreza de las cosechas, como resultado de intensas sequías u otros desastres naturales, trajeron hambrunas que diezmaron a la población y los obligaron a emigrar. Otra teoría sugiere que el pueblo se levantó contra sus autocráticos gobernantes.

Los arqueólogos han concluido que la decadencia ocurrió en diferentes épocas, en distintas áreas, por ejemplo, los centros ceremoniales en las tierras bajas de Chiapas y Guatemala fueron abandonados en el siglo VIII, momento en el que muchas ciudades de Yucatán alcanzaban su máximo esplendor durante el período Postclásico. En el Postclásico la civilización maya sufrió muchas transformaciones, el arte y la arquitectura eran sólo una sombra lejana de la gloria que alcanzó en otros tiempos. El comercio tuvo un mayor auge y las tribus guerreras del centro de México como los toltecas y más adelante los aztecas, se desplazaron hacia el Mundo Maya trayendo nuevos dioses y nuevos estilos arquitectónicos. Aumentaron las guerras entre ciudades-estados rivales y cuando los españoles invadieron las tierras de los mayas en el 1520 hallaron un pueblo dividido y debilitado por viejas enemistades.

Después de cruentas batalla, a mediados del siglo XVI los europeos tenían bajo su control la mayor parte del Mundo Maya. Aunque algunos historiadores españoles registraron el descubrimiento de templos en ruinas, no fue hasta el siglo XIX que el mundo conoció de la existencia de antiguas ciudades en la selva.

Intrépidos aventureros como el conde Waldeck, John L. Stephens y el artista Frederic Catherwood visitaron los asentamientos y escribieron acerca de ellos. Durante muchos años los intelectuales especularon sobre las fabulosas ruinas como un legado de las tribus perdidas de Israel o de sobrevivientes de la Atlántida. Estos primeros exploradores fueron los pioneros de la arqueología maya. A partir de sus escritos sobre la región se han llevado a cabo innumerables excavaciones en sitios tales como Uxmal, Palenque, Tulum y Chichén Itzá en México, la magnífica y antigua Tikal en Guatemala y Copán en Honduras, un lejano sitio del imperio. Caracol y Lamanai son sólo dos de las ciudades prehispánicas en Belice que actualmente son estudiadas.

También hay asentamientos en el Salvador dentro de los cuales el más famoso es Joya de Cerén. Descubierta a partir de 1980, esta aldea agrícola del siglo VII fue sepultada bajo catorce capas de ceniza volcánica y es uno de los más fascinantes hallazgos en el Mundo Maya hasta el momento. Conocida como la "Pompeya del Nuevo Mundo", ha proporcionado información sobre los campesinos del Mundo Maya, un grupo social del que se sabe muy poco.

En todo el Mundo Maya, los arqueólogos se esfuerzan por saber más sobre los antiguos habitantes de la región. Aunque se han logrado avances importantes, muchos secretos aún están por revelarse.

Lo que sabemos hasta la fecha acerca de los logros mayas en arquitectura, artes y ciencias, su sistema político y creencias religiosas, abre las puertas para otros descubrimientos. Sus estudios sobre astronomía y matemáticas por ejemplo, los llevaron a elaborar un calendario muy desarrollado mil años antes del comienzo de la era cristiana. Esto significa que apenas conocemos la "punta del iceberg".

Seguir los pasos de los mayas a través de su pasado, es una rica aventura hacia el alma de un pueblo que nunca podrá ser olvidado.