ERNESTO CARDENAL

Nota de la Redacción:  a continuación presentamos algunos documentos sobre este gesticulador máximo de la literatura politizada en Nicaragua.  Creemos que en muchos casos la mejor crítica es la que resulta de la propia boca del gesticulador, que queda revelado en su incoherencia a pesar suyo.

LA POESIA DE CARDENAL A LA MONEDA.

Cupertino Albornoz 

Ernesto Cardenal, escritor, sacerdote y artista nicaragüense recitará sus poemas desde los balcones de la Moneda con motivo del "Encuentro Internacional Chilepoesía" que se desarrollará los
días 20 al 26 de Marzo.

Atrás quedaron los versos:

Me contaron que estabas enamorada de otro
y entonces me fui a mi cuarto
y escribí ese artículo contra el Gobierno
por el que estoy preso.

Ahora dice:

250.000 millones de soles en nuestra galaxia
en un radio de cien mil años luz....
...todo era oscuro en el cosmos.
El espacio lleno de electrones
que no dejaban pasar la luz...

Mejor, queridos lectores, de Chile-Hoy se informen de este multifacetico y controvertido escritor. Para ello aquí va a una entrevista a Cardenal publicado reciente en el suplementos literario de El Mercurio.

Ernesto Cardenal:"Escribir es mi Apostolado"

Beatriz Berger, El Mercurio

CON el pelo ya completamente blanco y sus 76 años sobre los hombros, hoy Ernesto Cardenal se dedica con ahínco a la tarea de escribir, "el oficio de toda mi vida" dice. Cuenta que ya tiene terminados el segundo y tercer tomo de sus memorias que desea publicar tanto en España como América Latina, "donde más me interesa que se conozca". Pero además, mantiene junto a él otra de sus pasiones, que también le acompaña casi desde siempre: la escultura. Anuncia que en los próximos días expondrá sus trabajos artísticos en Managua, lo cual coincide con la publicación de un libro sobre este tema, ilustrado con sus obras.

Temeroso de dar una entrevista a viva voz
- ""El Mercurio" me ha tratado mal", se lamenta- , el poeta nicaragüense contestó por escrito sólo algunas de nuestras preguntas.

- ¿Qué lo une a esta tierra que hace un tiempo le otorgó la condecoración Gabriela Mistral ?

- Es un país que amo, en el que tengo muchos amigos y lectores, y en el que he estado otras veces. Y voy por tratarse de esta invitación en la que lo más relevante, se me dice, será una lectura desde el balcón de La Moneda - supongo que el balcón del lugar donde yo estuve cuando me recibió el Presidente Allende. Y además porque el programa también contempla homenajes a Gabriela Mistral y Violeta Parra, y a Huidobro, y por supuesto a Neruda.

- ¿Fue amigo de Neruda?

- Desgraciadamente no coincidí con él personalmente. En mi poesía juvenil fue la influencia más grande que tuve. Abrumadora. Hasta que logré librarme de ella, escribiendo una poesía abierta al mundo de afuera como la de él, pero sin metáforas. Cuando a los dieciocho años fui a estudiar a México iba con la ilusión de verlo allí, porque era el embajador de Chile. Pero durante aquel viaje, que fue por tierra, estando en Veracruz, leí en el periódico que los escritores le daban una cena de despedida porque ya se iba de México.

- Aunque no se hayan conocido, entiendo que Neruda incluyó sus versos en una revista chilena.

- Sí, más tarde escribí en Nicaragua epigramas contra Somoza, que allí no se podían publicar, y los firmaba como Anónimo Nicaragüense; Neruda los conoció y los incluyó con esa firma (ignorando el autor) en la "Gaceta de Chile" que él entonces dirigía. Creo que cuando fui conocido, él sabría que yo había sido el autor. La vez que me recibió el Presidente Allende estaba rodeado de periodistas porque se acababa de saber que habían dado el premio Nobel a Neruda que estaba de embajador en París. Le dejé un mensaje de felicitación en Isla Negra.

Epigramas políticos y de amor

- Desde su inicio en las letras ¿cuál ha sido el desarrollo de su obra, con la cual ha viajado de la tierra a las estrellas?

- El estilo casi no ha evolucionado en mi poesía; se ha mantenido casi siempre el mismo. En lo que ha habido gran variedad es en los temas. En mi juventud escribí epigramas de amor y también epigramas políticos contra Somoza; y también escribí mucha poesía histórica, algunos de ellos largas crónicas. Después de mi conversión a Dios, y el descubrimiento de Dios como amor, escribí otra poesía amorosa, pero ya no de amor humano sino de amor a Dios; y mucha poesía de tema social, de denuncia de las injusticias y anuncio de una sociedad mejor. Y también muchos poemas de temas indios, sobre la espiritualidad, sabiduría, economía y sistemas sociales de los indios de América (Norte, Centro y Sur América). Y más recientemente he escrito acerca de temas científicos, y sobre todo de carácter cósmico.

- Como ocurre justamente en "Cántico Cósmico", donde incluso entrega datos científicos: "250.000 millones de soles sólo en nuestra galaxia/ en un radio de cien mil años luz". Una poesía informativa, en cierta medida. ¿Cuál es su propuesta en ese sentido?

- Para mí esos hechos son poéticos. En realidad considero que es la verdadera poesía de nuestro tiempo, porque estas cosas hasta ahora se saben. El faino físico norteamericano Richard Feynman se pregunta "¿cómo es que a nadie inspira nuestra imagen actual del universo - supongo que sin conocer mi Cántico CCósmico que está traducido al inglés- y continúa sin ser cantada por los cantores? Uno sólo oye conferencias sobre el tema, pero no canciones ni poemas".

- "Todo era oscuro en el cosmos./ El espacio lleno de electrones/ que no dejaban pasar la luz. / Hasta que los electrones se unieron con los protones/ y el espacio se volvió transparente/ y corrió la luz./ Y el universo se inició/ como en el oratorio de Haydn." señala en Cántiga 1 "El Big Bang".

- Es poético saber que hay miríadas de planetas pensantes en nuestra galaxia, y que todos juntos formamos un sólo pensamiento a escala sideral. Y también pensar que hay planetas donde la atmósfera es de metano, y el cielo es verde, y preguntarnos qué economía tendrán ellos, y si tendrán ellos también su propio Crucificado. Es poético saber que nuestros satélites artificiales bogando en el viento solar nos trasmiten los gemidos y alaridos del sol; y que existen esos hoyos negros donde la materia que se acerca desaparece y son como las fosas de las estrellas muertas; y saber que nuestros cuerpos están compuestos de partículas cuánticas sub-atómicas en perpetua danza.

- Por otra parte, en una de sus poesías dedicada a los indígenas latinoamericanos uno de los personajes señala: "Y esto que he dicho fue para grabarlo en esa cinta magnética". Posteriormente, en carta a Merton menciona el envío de una entrevista. ¿Utiliza frecuentemente este recurso periodístico para su trabajo literario?

- Mientras estuve en el seminario de Colombia grabé entrevistas a indios cunas en Panamá y Colombia, pero éstas fueron las únicas que hice, y eran de carácter antropológico, no periodístico, y parte de ese material después lo usé para poemas, pero no cabe decir que el recurso de "reportear" fuera parte de mi poesía.

Poesía del mundo real

- Usted mismo ha calificado su poesía como "exteriorista", ¿qué significa ese término?

- Es el nombre que hemos dado en Nicaragua a un tipo de poesía que es el que más nos gustaba y más hemos cultivado: una poesía hecha de imágenes del mundo exterior. No me parece que fue muy adecuado el nombre, porque puede pensarse que se contrapone a "interiorista". Debíamos haberle llamado más bien poesía concreta en contraposición a la poesía abstracta. También es la poesía del mundo real; opuesta a la poesía hermética, onírica y surrealista, y una poesía que poco o nada comunica, y también en realidad una poesía que no se entiende. Poesía exteriorista (de la vida real) es cuando San Juan de la Cruz dice "y el mosto de granadas gustaremos", o cuando un poeta nicaragüense dice "el zumbido del tractor volverá a oírse en el fondo del campo".

- Conlleva, sin duda, una preocupación por el lector, ¿no?

- Ciertamente yo me esfuerzo en hacer que mi poesía se entienda. Trato de hacer una poesía clara. Dice T. S. Eliot que el poeta puede ser oscuro porque está escribiendo de algo que es confuso y no puede presentarlo más claro; pero a veces es por incapacidad del poeta, que habiendo podido decirlo más claramente, por torpeza lo dejó confuso. Yo diría que hay otra clase de oscuridad - sobre todo en nuestro tiempo y en América Latina- y es cuando el poeta no quiere que se le entienda, y es ininteligible intencionalmente. Tiene derecho a hacerlo, pero que no se queje si al público que no lo entiende no le gusta.

- En otro ámbito, se puede decir que la lengua poética ha sido la originaria de lo sagrado en casi todas las tradiciones. ¿Qué relación observa entre poesía y religión? ¿Entre el
desarrollo creador del poeta y el desarrollo espiritual del místico?

- No encuentro necesariamente relación entre poesía y religión; porque la religión puede ser nada más cosa de preceptos y ritos. Sí encuentro mucha relación entre poesía y mística; porque la mística es la unión con Dios, y también con el universo.

- Hablando de mística, a estas alturas ¿sigue ejerciendo sus labores sacerdotales? ¿Están en paz sus relaciones - que han sido turbulentas- con la jerarquía de la Iglesia Católica?

- Continúo siendo sacerdote, pero con una sanción canónica que nos impuso el Vaticano (a mí y a los otros sacerdotes que durante la revolución sandinista tuvimos cargos en el gobierno) y que se llama suspensión a divinis, y consiste en la prohibición de administrar sacramentos. Para mí eso no es importante porque mi vocación ha sido contemplativo desde que ingreso como novicio al monasterio trapense, y después durante los largos años que tuve esa pequeña comunidad en una isla del Lago de Nicaragua. Nunca mi vocación fue la pastoral sacerdotal: el tener bautizos, matrimonios, extrema unción, oír confesiones y demás. También en el sacerdocio católico la actividad pastoral no es la única actividad sacerdotal. En el colegio de los jesuitas yo tuve un profesor que pasó 40 años enseñando álgebra: ése fue su sacerdocio. Y San Pablo dice que él no bautiza. Para mí el escribir es mi apostolado sacerdotal. Además, esa sanción es de orden político. Un teólogo italiano me dijo en Florencia que no se debía llamar a divinis sino a humanis.

- A propósito de política, ha señalado que la literatura debe estar al servicio del hombre y por lo mismo "la poesía también debe ser política". Como autor de versos en esta línea ¿no piensa que la poesía comprometida le resta universalidad a la creación literaria?

- No puede darse universalidad sin lo local. ¿Qué pasa si le quitamos todo lo local a La Ilíada? ¿O a la Divina Comedia, aunque ahora ya no sepamos quién fue Federico Barbarroja? Ezra Pound, hablando de su gran poema de los "Cantos" dice, y yo creo que con razón: "Dentro de mil años la gente se va a preguntar ¿Quién es ese señor Stalin, y esa señora Roosevelt de los que Pound habla en su poema?"

- Por último, en su libro de ensayos "Vida en el amor" - con prólogo de Thomas Merton- señala: "Dios es la patria de todos los hombres". Sin embargo, muy lejos del amor están algunos de sus versos como los contenidos en el salmo 57 donde dice: "Oh Dios acaba con el statu quo/ arranca los colmillos a los oligarcas/ Que se escurran como el agua de los inodoros/ se marchiten como una hierba bajo el hierbicida". ¿Qué sentido tiene el amor para usted?

- Mis salmos son traducciones a la época actual de los salmos bíblicos. Mi "Salmo 57" es el mismo "Salmo 57" de la Biblia (58 en la numeración hebrea). Yo digo "arranca los colmillos a los oligarcas", la Biblia dice "rómpele los colmillos a esos leones". Donde yo digo "que se escurran como el agua de los inodoros", la Biblia dice: "que desaparezcan, como el agua que se escurre". Donde yo digo: "se marchiten como una hierba bajo el hierbicida", la Biblia dice: "que se sequen como la hierba del camino". ¿O es falsificar la Biblia hablar contra los ricos y los opresores y los oligarcas?

Es la opinión de Ernesto Cardenal. Pero ante tales interrogantes vale la pena regresar a Hoelderlin cuando dice que el lenguaje es "el más peligroso de los bienes" y el poeta en consecuencia, está expuesto nada menos que a los relámpagos de Dios.

¿Vida Perdida?

SIN fronteras ni limitaciones de ninguna especie, la pluma de Ernesto Cardenal no sólo escribe sobre los temas de siempre, sino que, con toda libertad, se desplaza en un singular viaje a través del tiempo que nos traslada desde un caótico presente - "Y si he de dar un testimonio sobre mi época/ es éste: Fue bárbara y primitiva/ pero poética"- a una revisión de la etapa de la conquista y de los indígenas latinoamericanos, para luego emprender rumbo hacia las estrellas, al momento de la creación, al Big Bang y al principio de los principios. "El sol se convertirá en una gigante roja./ Yo sólo sé decir que si el tiempo es simultáneo/ (pasado, presente y futuro simultáneos) / no hay nada enterrado en el olvido".

Su poesía, que oscila entre el verso y la prosa, se refleja en los epigramas políticos y de amor de sus primeros tiempos - "Me contaron que estabas enamorada de otro/ y entonces me fui a mi cuarto/ y escribí ese artículo contra el Gobierno/ por el que estoy preso"- y los largos poemas que publicaría más adelante.

A pesar de que nace en la ciudad nicaragüense de Granada - el 20 de enero de 1925- fue León, el lugar a donde se traslada a los cinco años, el que marcó su infancia. Una infancia que transcurre en el caserón colonial de cuatro patios de su tía Trinidad Cardenal. "Yo vivía en una casa grande junto a la iglesia de San Francisco/ que tenía una leyenda en el zaguán que decía/ AVE MARIA".

Los cuentos que la tía Trinidad relataba en la sobremesa, poblaron su niñez con historias de la familia y la ciudad, pero también de ánimas y aparecidos. Ella solía pedirle que le leyera los titulares de los periódicos y una revista de "beatería insulsa", donde curiosamente apareció la carta de Gil González, el descubridor de Nicaragua, al Rey. "No se me olvidó nunca" - dice Cardenal en Vida perdida, el primer tomo de sus memorias- y la reprodujo en su poema histórico El estrecho dudoso.

La religiosidad de esta mujer que iba todos los días a misa de cuatro "con las campanas repicando en San Francisco,/ repicando el Calvario/ y en el Hospicio de San Juan", también deben haber conmovido al pequeño Ernesto, quien solía jugar a hacer misa y era monaguillo junto a su hermano "Popo", un año mayor.

Cardenal recibe, por otra parte, el impacto que dejaron las huellas de Rubén Darío en León, cuyos poemas su padre leía en voz alta. El escuchaba embelesado "aquella retahíla de palabras musicales que no entendía". Pero, otro poeta removió también su fibra literaria: Alfonso Cortés quien, ya loco, vivía en la vieja casa de Darío. "Como a veces le daban accesos de furia, lo tenían encadenado". Tiempo después, Cardenal sería el mayor estudioso de su vida y obra.

Así, al son de los juegos de la infancia, Ernesto Cardenal fue impregnándose de letras, religiosidad, historia colonial y otros intereses que han persistido a lo largo de su vida.

Después de concluir sus estudios y bachillerato en un colegio jesuita de Nicaragua, viaja a estudiar filosofía y letras en la Universidad Nacional Autónoma de México y en 1947 se traslada a la Universidad de Columbia, Nueva York, donde se impregna de la literatura estadounidense y ahonda en las lecturas de Ezra Pound, quien se convierte en su maestro.

Luego de viajar por Europa, en la década del 50 se radica en su tierra y "toma posiciones personales, poéticas y contingentes. Se hace militante de un movimiento político de resistencia ante el advenimiento de la dictadura de Anastasio Somoza García" cuenta Jaime Quezada en el prólogo de la Antología de Ernesto Cardenal . Así, Somoza "el dictador gordo, con su traje sport y su sombrero tejano" y los temas políticos de su país, pasan a ser centrales en sus poemas.

Vocación religiosa

Sin embargo, a los 32 años, en mayo de 1957, sobreviene un gran cambio en la vida de Cardenal: la vocación religiosa que le había rondado - "Yo era perseguido por Dios"- se concreta y decide ingresar al monasterio trapense de Gethsemani, Kentucky. Allí lo recibe el monje y escritor norteamericano Thomas Merton, personaje clave para él, tanto en lo espiritual como en lo político y literario. "El me dio a mí la formación religiosa, contemplativa, que ha sido, pues, lo más importante para mí, lo cual también me predispuso después para la revolución", señala en el prólogo de Del monasterio al mundo. Correspondencia entre Ernesto Cardenal y Thomas Merton, de Santiago Daydí-Tolson.

Al cabo de unos años, Cardenal deja este monasterio, y continúa su vida religiosa e intelectual en el Monasterio de Santa María de la Resurrección de Cuernavaca. Luego viaja a Medellín, Colombia, donde termina sus estudios de teología y escribe Homenaje a los indios americanos, inspirado en la vida de los antiguos mayas. De allí proviene, asimismo, su famosa Oración por Marilyn Monroe y otros poemas como también los Salmos, cargados de mensajes políticos bajo una forma litúrgica.

Posteriormente, en 1965, se ordena sacerdote en la Catedral de Managua y, aconsejado por el propio Merton, funda la comunidad contemplativa "Nuestra señora de Solentiname" en una isla del archipiélago de Solentiname, en el lago de Nicaragua. Lugar donde levanta una escuela y un policlínico, al mismo tiempo que desarrolla talleres de poesía, pintura primitiva y otras labores artesanales con los isleños.

Una comunidad que Merton, a pesar de haberla impulsado, no alcanza a visitar porque muere accidentalmente electrocutado con un ventilador en 1968, en Bankok. Un duro golpe, por cierto, para el poeta nicaragüense: "Es la pena mayor que he tenido en mi vida religiosa (o en mi vida, toda, creo). El era para mí un padre". Entonces Cardenal escribe unas coplas en su memoria, donde no deja de estar presente el humor negro que lo caracteriza:

"Nuestras vidas son los ríos / que van a dar a la muerte / que es la vida / Tu muerte más bien divertida Merton /(o absurda como un koan?) / tu muerte marca General Electric".

Hacia 1977, "Nuestra señora de Solentiname" se ha convertido en centro de actividades sandinistas y Cardenal se transforma en capellán de campaña del Frente Nacional de Liberación. Cuando se destituye a Somoza en 1979, el nuevo gobierno lo nombra Ministro de Cultura. "Qué se va a hacer. Soy Ministro de Cultura,/ y voy a una recepción a la embajada tal./ ¿Cuál? Para qué decir cuál./ Tal o cual, es igual". Posteriormente, renuncia a su militancia y denuncia públicamente la corrupción de los dirigentes del Frente Sandinista.

Por otra parte, su situación en el ámbito religioso también era crítica, al punto que en 1983 fue increpado públicamente por el Papa Juan Pablo II. Vinculado además con la teología de la liberación, los conflictos con la jerarquía eclesiástica se agravaron y en 1985 fue suspendido a divinis.

En torno a sus puntos de vista religiosos, banderas políticas y posturas literarias, se ha desarrollado la mayor parte de las grandes pasiones y rebeldías, amores y desamores de este hombre revolucionario y polémico que, a fin de cuentas, ha terminado siendo un disidente de su Iglesia, de su partido y del mundo que lo rodea, inquietudes que ha gritado a través de su literatura. De allí provienen, tal vez, las palabras que publica al final de sus memorias: "Espero en vos, Amor, que esta vida, en más de un sentido perdida, sea después de todo una vida ganada".

Los otros Gesticuladores