Cartas desde la clandestinidad, 1ª
parte.
El siguiente artículo es la historia de la vinculación de una persona
con el F.L.A. Esta es la primera carta de tres que nos ha escrito. No Compromise
ha recibido estas cartas anónimamente y las reimprime aquí, una vez mas se
refleja la dedicación y las ganas de actuar de los miembros del F.L.A.
Esta carta está traducida sólo con motivos informativos, y no pretende
en ningún caso incitar a nadie a ninguna actividad ilegal.
Cómo
se unió al F.L.A.
Para comenzar quiero decir que cuando me relaciono con personas
relacionadas con la lucha por los derechos de los animales (algo que procuro
evitar), en muchas ocasiones oigo a gente hablar emocionada sobre el último artículo,
que ha leído en la prensa o visto en las noticias, sobre animales que han sido
liberados, laboratorios destruidos, camiones y restaurantes de comida rápida
incendiados y reducidos a cenizas, etc. Durante estas conversaciones está prácticamente
garantizado que una o más personas exclamen acerca de la importancia de estas
acciones seguido de: “¿cómo podría unirme a esta gente?”, “¿por qué
no contactarán conmigo estos tíos?” o “¿cómo podría entrar a formar
parte de este grupo?”, hay otras muchas pero el significado es básicamente el
mismo. Así es como yo encontré respuesta a esa pregunta.
Después de haber leído historias de intrusiones a laboratorios y
peleterías calcinadas, yo también quería desesperadamente participar. ¿Pero
cómo? Todos mis amigos del movimiento por la liberación animal estaban menos
interesados en la acción directa que yo, e incluso aquellos que mostraban algún
interés no dejaban caer ninguna pista que me hiciese pensar que querían
participar.
Llegado a un punto, escribí una carta a un grupo por los derechos de los
animales diciendo que estaría dispuesta a ayudar en un laboratorio. Ni que
decir tiene que esa carta no fue respondida. Finalmente me di cuenta de lo que
estaba haciendo. Estaba esperando que alguien cayese del cielo con un plan para
entrar en un laboratorio y me invitase a participar. Ahora detente y piensa en
esto. Alguien que se ha pasado cientos de horas planeando la manera de que no se
entere nadie de una acción que l? podría llevar a la cárcel durante años
pediría ayuda a un extraño símplemente por ser vegeta o por pertenecer al
colectivo por los derechos de los animales de la zona? No! Al menos si quieren
permanecer activos y en libertad.
Entonces, ¿cómo lo hice?, O mejor dicho, ¿cómo entré a formar parte
del F.L.A.? Es fácil. Comienza con tu propio plan! De verdad, no es tan
complicado como parece. Dejarme incidir en este punto empieza
con tu propio plan. Esto es importantísimo.
Una de las razones por las que no se hacen muchas mas acciones es porque
sólo hay unas pocas personas dispuestas a invertir el tiempo y energía
necesarios para elegir un objetivo viable, sopesar los factores, investigar el
lugar y hacer cualquier otro trabajo necesario para llevar a cabo una acción
directa fructífera.
Siempre hay mucha gente dispuesta a participar en la acción, pero son
pocos los que están dispuestos a investigar y emplear el tiempo, dinero, energía
y estrés necesarios. Sencillamente, nadie quiere trabajar pero tod?s quieren
cosechar.
Dejándonos de excusas.
Mucha gente se escaqueará de planear una acción de muchas maneras,
aunque casi todas sean simples excusas con fácil solución. Una de las razones
más utilizadas por la gente para auto engañarse es que no conocen a nadie que
le pueda ayudar a ejecutar el plan. Por ejemplo, no conocen a nadie que les
pueda ayudar a encontrar un hogar para los animales, no conocen a nadie de
confianza para vigilar en la acción, no conocen a nadie que les pueda dejar o
alquilar un vehículo. Es importante decir aquí que si tú te encuentras con un
problema de estos, sigue adelante!
Hay muchos puentes que parece que no se pueden cruzar cuando estás
planeando la acción, estos problemas pueden parecer irresolubles y muchas veces
hacen que la gente tire la toalla. No puedo evitar repetir aquí que continúes.
Estos problemas frecuentemente se resuelven solos o son mas fáciles de resolver
cuando llegas a esta parte del plan.
Otra cosa que tendría que decirse aquí es que se debería contar con
cuatro o cinco planes en los que hayas invertido tiempo y dinero como para
llevarlos a cabo. Una vez mas esto no debería detenerte. Si tú abordas tus
acciones pensando que puede que muchos de tus planes no funcionen, entonces no
te desilusionarás cuando esto ocurra.
Antes de hacer una acción uno debe leer todo lo posible sobre el tema.
Esto es mucho mas fácil de hacer ahora gracias a un resurgimiento del
movimiento. Cualquier información que quieras que te manden de actividades
ilegales debe ser mandado a un apartado de correos en el que hayas dado un
nombre falso o a un mailbox center* privado.
Si esto no es posible, puede que un amigo de confianza, que pueda aguantar
un interrogatorio y no esté metido en acciones ilegales sea lo que estás
buscando. Otra opción sería coger esta información de algún lugar en el que
tengas acceso a internet como una biblioteca, universidad o un cybercafé.
Estas precauciones pueden parecer ridículas, paranoicas e innecesarias,
pero agradecerás haberlas seguido si continuas incrementando la frecuencia,
severidad y efectividad de tus acciones, ya que esto también intensificará las
investigaciones policiales.
Un batallón de
una persona.
¿Sigues sin conocer a alguien en el que puedas confiar? Eso no quiere
decir que no deberías plantearte hacer una acción. Cuando me di cuenta de que
nadie iba a caer del cielo y preguntarme si quería ayudarle con su plan, cuando
me di cuenta de que yo era el F.L.A. decidí atacar un restaurante de comida rápida
que sabía que era un blanco fácil.
Mi primer
paso fue ese, darme cuenta de que yo era el F.L.A. y que estaba en mis manos
encontrar un objetivo viable. En este caso el restaurante de comida rápida.
Como todavía no sabía quien podía ayudarme con el plan, empecé a estudiar
mis posibilidades, pensando todavía que encontraría a alguien que me ayudase.
A pesar de no
tener ningún tipo de experiencia en estas cosas me pareció una cosa bastante
sencilla. Entre las 2:00 y las 3:00 (la hora que pensaba que sería mejor para
atacar el objetivo) algunas noches, vestida de arriba abajo con mi equipo de
atletismo (este no era el momento de ser vista con un pasamontañas) corría por
la calle del restaurante. Miraba cuidadosamente si había actividades dentro del
edificio, si había algún coche de algún empleado en el aparcamiento, juzgaba
la cantidad de tráfico y de policía, juzgaba también la situación del
edificio, examinaba las posibles vías de escape y las cámaras de seguridad
(para destrozarlas!).
Otras noches
sacaba a pasear el perro de mi novio fijándome en las mismas cosas. En ningún
momento tuve la certeza de que no me iban a descubrir, y preparé dos rutas de
fuga por si era interrumpida.
Pronto me había familiarizado suficiente con el objetivo. Todavía no había
encontrado un/a compañer? pero sabía lo que quería hacer.
El día previo al que iba a ejecutar mi plan,
conduje hasta un pueblo, compré super glue, spray y unos guantes de jardinería,
en tres tiendas distintas y asegurándome de pagar al contado en todas ellas.
Aquella tarde con mis guantes puestos cogí dos piedras y medio ladrillo que me
parecieron suficientemente grandes como para reventar el cristal y
suficientemente pequeños como para ser transportados.
Su
primera acción
A pesar de que me hubiese sentido algo mas cómoda
con un compañero que me apoyase. Estaba cansada de esperar rodeada de gente apática
e inmotivada. Esa noche me vestí de negro de la cabeza a los pies. Me fui a
hacer footing. Cuando estaba cerca del restaurante me puse a caminar, después
de cerciorarme de que no había tráfico y de que en el edificio de enfrente no
había ninguna luz dada, me aproximé al restaurante.
Caminé animada a través del solar, me tapé la
cara. En la parte trasera del edificio me quité rápidamente la mochila y mis
herramientas. Rápidamente rellené las cerraduras de las dos puertas traseras
con el pegamento y metí trozos de clips que había cortado expresamente para la
ocasión. Después me puse a escribir esloganes con spray por toda la parte de
atrás y en el lado del edificio que se veía desde la carretera.
Con esto hecho miré furtivamente alrededor del
edificio. Se acercaban unos focos desde la carretera, recordé que tenía que
estar calmada. Mi corazón se paró cuando distinguí un coche de policía. La
policía continuó su marcha sin reducir la velocidad o mirar en mi dirección.
Encantada, me dirigí hacia la parte delantera del
edificio y rápidamente tiré tres proyectiles a tres ventanas distintas. Dejé
esta parte de la acción para el final por el gran ruido que iba a producir. Y
con las tres explosiones de cristal me fui corriendo lo mas rápido que pude
hasta la salida prefijada y me metí en una zona residencial donde desaparecí.
Me quité el pasamontañas, lo tiré en el contenedor de basura de un
aparcamiento y me fui a casa.
Mi aportación aquí es que si se planea bien, se
tiene determinación y confianza en uno mismo, una sola persona puede llevar a
cabo una acción fructífera. Por supuesto, cuanto mas grande sea la acción mas
necesario será un compañero vigilando con una completa comunicación hacia ti.
De todas formas, nadie se debe sentir inútil e inefectiv? pórque él o ella no
conozcan a otr?s que estén dispuest?s a hacer acciones ilegales. Además, el
hacer acciones es el primer paso para conocer camaradas que compartan la misma
forma de pensar que tú, y que estén dispuest?s y preparad?s para hacer
acciones.
En No
Compromise puedes encontrar las siguientes cartas de esta persona, que son tan
interesantes como ésta y cuentan cómo consiguió una compañera.
*Nota de los traductores: como no
estamos completamente seguros de su significado hemos preferido no traducirlo.