
| Tan sólo una noche | |
Concédeme tan sólo una noche sin sexo físico, una noche en la que pueda hacer realidad mis sueños y hacerte el amor con la mirada y las palabras, una noche en la que podamos estar horas y horas hablando y mirándonos a los ojos, contándonos cómo somos, cómo nos ven y, sobretodo, cómo nos vemos, tú a mi y yo a ti. Déjame demostrarte - déjame demostrarme - que tú y yo podemos pasar una noche sin ser tentados por la carne, una noche en la que formaremos un cuadro de museo, una pieza única de coleccionista, una unión no física y sí atemporal que hará que nuestros caminos diverjan más rápido de lo normal o ya nunca se separen jamás. Sácate la ropa y quédate con la justa y necesaria, que yo haré lo mismo. Estaremos los dos cómodos, a veces mirando el techo, a veces mirando la pared, la mayoría mirándonos a los ojos y escuchando la voz del otro ir y venir, sacando lo mejor de nosotros mismos, siendo puramente sinceros por una vez (por una vez en la vida), sin engaños, sin mentiras ni medias verdades que posteriormente viertan dolor y sufrimiento... Lloraremos juntos, cada uno por sus heridas, y nos limpiaremos las lágrimas mútuamente, por que los dos sabemos que buscamos lo mismo, que necesitamos del mismo tipo de afecto, y nada ni nadie nos puede prohibir el que nos mostremos como realmente somos. Estemos durante una velada al anochecer al lado del mar, allí dónde nunca te han llevado, mirando las olas como mueren en nuestros pies, mientras tú sueñas con la persona a la que amas y yo sueño contigo. Hagamos que la noche sea inolvidable, bañémonos como llegamos a este extraño mundo, purifiquemos de algún modo nuestros cuerpos llenos de pecados para, después de sumergirnos, resurgir del agua como personas nuevas, como recién nacidos que lo único que pretenden es disfrutar de la vida y evitar el lastre que arrastramos y que estira y pesa y duele, y lo lancemos bien lejos, lejos de nosotros y lejos de todo... Tan sólo concédeme una noche de tu vida y olvidémonos después el uno del otro para siempre jamás. |
|
| Damien, 24/05/00 | |
