3 Días Sin Palabras (Vacías)

13/08/98


No sé que decir.

Mi mente está en blanco. Intento expresarme a través del único medio por el cual se me es permitido hacerlo y no soy capaz de juntar las letras y así las palabras y así las frases que tan costosamente estoy imprimiendo en esta vacía densidad.

Sólo quiero poder soltar un poco de lo que hay en mí sobre este papel pero la laguna que me atormenta me prohibe terminantemente hacerlo.

Las palabras no acuden a mi mente como tantas veces lo hicieran antes. Empiezo muchas cosas pero no finalizo ninguna. Y las que sí que acabo lo hacen de manera desastrosa y vergonzosa para mí y para los involucrados en ellas.

No sé que pensar. No puedo pensar.

Por mi mente se suceden las batallas más sangrientas y los sucesos más disparatados sin que nada en claro pueda sacar de ninguna de estas cosas.

Llevo muchos días intentando hacer algo al respeto pero no soy capaz de levantarme de esta intranquilidad que me acorrala contra la pared. Pero sé que lo intento (en vano).

18/08/98


He perdido las ganas de escribir, de expresarme.

Ya no puedo pensar. Las cosas han sucedido muy rápidamente. Los sucesos se han desarrollado de manera incontrolable. Como no puedo pensar, no puedo razonar y por lo tanto no puedo comprender el significado de dichos sucesos. De esta misma manera me veo incapacitado para expresarlo a través de las palabras.

Creo que, de nuevo, se me ha escapado todo de las manos. Creo que de nuevo la he vuelto a cagar.

Parece que no aprendo de los errores, como sería normal. En vez de sacar algo de positivo de lo negativo, yo aumento con lo negativo mi negatividad, realizando actos que no debo realizar, actuando de manera estúpida y diciendo lo que no debo decir.

Soy un gilipollas. He actuado como un perfecto gilipollas. Podría decir que he sido cegado pero no creo que nadie me entendiera. Apenas me entiendo yo. Apenas entiendo lo que hago.

Creo que este año casi he tocado el techo para volver, en estos instantes, al suelo, que es de donde provengo, por donde empecé.

Me parece mentira, ahora que repaso lo sucedido, que haya podido pasar. No a mí. No con estas circunstancias. No con estos personajes en esta triste historia.

Mis palabras, estas que me están costando tanto, no pueden arreglar nada. Son palabras vacías y el mal ya está hecho. Ya la he fastidiado. Ya la hemos cagado.

12/10/98


Llevo ya mucho tiempo intentando escribir. Intento escribir sobre algo y no puedo. Intento escribir sobre un tema en concreto y no puedo. Me he quedado sin palabras. Las pocas que me quedan son siempre iguales, rondan siempre la misma idea, la tristeza, la soledad y la pesadez que me atormentan sin que yo lo desee. Parece como si no pudiera hablar de otro tema que no fuera éste. Parece como si no existiera la posibilidad de hablar de otra cosa que no sea tristeza, dolor y pena como si no hubiera cabida en mi cerebro para nada más.

Mis palabras son ya vacías. He leído tantas veces lo mismo, siempre más de lo mismo, que me llego a plantear muchas veces la posibilidad de terminar con esto de expresarme, cerrarme aún más, dejar de escribir, dejar de intentar liberar mucho de lo que llevo dentro. Es entonces cuando me pregunto por qué hago esto, porqué escribo lo que escribo, con qué finalidad. Y la verdad es que la única respuesta más o menos satisfactoria que hallo es que lo hago por que necesito expulsarlo y ya que lo expulso, quizás a alguien le "divierta" leer lo que pasa por mi mente.

Pero esta razón no es lo suficiente fuerte como para durar siempre.

Me gustaría poder escribir sobre otras cosas, poder liberar muchas más cosas que tengo en la mente, cosas que no tendrían cabida en este triste apartado, cosas que irían directamente a alguna zona algo menos triste, no necesariamente alegre pero sí con menos tristeza. Pero no puedo. Parezco atrapado en la cárcel de la pena..

 

Damien, 13/08/98 - 27/03/99