
| Una
Espina Llamada Vida |
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| Me la clavé hace mucho tiempo y aún
sigue dentro. La tengo clavada en lo más hondo de mí, en el fondo de mi pensamiento. A cada paso que doy, con cada uno de los miles de movimientos que realizo cada día, se mueve dentro de mí aumentando la herida, haciendo crecer el dolor, haciendo que la sangre que no se ve se derrame y se vierta fuera del corazón, bajo la carne y la piel, mientras yo me quedo sin ella poco a poco. Demasiado poco a poco. Es grande, enorme y negra, tan negra que no se ve, y arde como cien mil infiernos dentro de mí. Es una aguja que tengo clavada en el fondo de mi alma, una espina llamada vida, la que tantas veces deseo quitarme y la que tantas veces, derrotado por motivos engañosos, acabo por dejar donde está, tal y como está, para que siga doliéndome por el resto de mis días. |
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| Damien, 16/02/00 | |
