Los textos aquí expuestos han sido extraidos de cualquier sitio sin ningún tipo de mala fe. Esperamos que os gusten. La verdad es que hay muchos por la Red pero intentamos poner los más...abundantes en materia..en contenido..ejem..esto...sí..los más amenos.
Ala gente... a leer, que siempre se aprende algo ;-D

 







La Vida de Patricio.

El viernes vagabundeaba por Colon, despues de salir del museo arqueologico, con cierta direccion hacia Alonso Martinez, y pase por la calle Amador de los Rios. Era la hora de cenar y como no tenia ningun plan me quede a cenar en el restaurante La Vaca Paca, que me hizo gracia. Alli me sente y cogi la carta. Antes de que hubiera pedido el primer plato, descubri que varias mesas mas al fondo estaba un amigo mio. Le hice una senya y vino a sentarse a mi mesa.

-Que pasa Patricio. Cuanto tiempo. Estas solo?
-Si, claro. Y tu que haces aqui. Que casualidad.
-Tengo una movida extranya hoy. Mira. Ves a aquella mujer que esta sentada junto a la pared? La de azul.
-Si.
-Pues la llevo siguiendo desde el Corte Ingles. Me tiene alucinado.

La mujer estaria por los cuarenta y cinco anyos. Vestia de forma clasica, y estaba sola. Concentrada en su plato y de vez en cuando miraba a un senyor de una mesa cercana, cuando este se movia, con un aire agresivo y a la vez de pedir perdon. Ovar, mi amigo, esta bastante grillado. Estudia psicologia en la complutense y se pasa el dia observando a los que caminan por la calle, siempre que se crucen por su paso. Es un tio muy enrollado y hemos tenido alguna anecdota graciosa. Hacia unos dos anyos que no nos veiamos.


-Has visto el monyo que lleva, Patricio. Parece una vagina.
-Ovar, tio. Estas salido. Ovar me miro por primera vez desde que se sento en la mesa, y me contesto.
-No jodas.
-Bueno y que?
-Segun su manera de caminar, de moverse y las cosas que ha estado mirando en el Corte, esta tia es divorciada.
-Venga.
-La encontre en lenceria...
-Ja, ja, ja. Y tu que hacias en lenceria?
-Mirando las nuevas tendencias. Bueno, pues ella igual, y miraba alrededor como con ganas de comprar un conjunto y no atreverse.
-Y lo ha comprado?.
-No.

Cenamos intentando seguir el paso de aquella mujer, y cuando acabamos Ovar me propuso seguir detras de ella, alegando que le daba "buenas vibraciones". Fuimos con ella hasta Cafe de la Villa y nos sentamos cerca.


-Voy a decirla algo, tio. Que si no me duermo.
-Como quieras, Patricio. Me sente junto a ella, y me miro sorprendida. Aqui hice uso de la intuicion de Ovar, y de mis peores artes.
-Buenas noches. Es usted Maria Teresa Lezcano, verdad?.
-No.
-Vaya, le habia confundido. Es que se parece mucho a ella, y a mi Maria Teresa Lezcano me apasiona. Es una mujer por la que incluso daria dos anyos de mi vida. Usted no escribe?
-No.
-Vaya, es una pena. Perdone por haberla molestado.
-Espere joven, no quiere terminar de tomarse la cerveza en esta mesa?.
-Mi amigo esta sentado en la barra, si no le importa le aviso para que venga. Es un magnifico conversador.
-De acuerdo, vaya Usted.

Nos sentamos con aquella mujer. El dialogo fue bastante curioso, cuando nos unimos Ovar y yo, podemos ser muy trascendentales. Descubrimos que afectivamente era divorciada, su marido la habia abandonado por una chica mas joven. Tambien que estaba dando un paseo para no estar en su casa viendo la television. Ovar realmente tiene mucho ojo. Ella pago nuestras cervezas y salimos de alli. Ovar, que llevaba un plan, propuso ir a un sitio mas animado, donde tenia un amigo al que tenia que dar una cosa (era un farol). Llegamos a un sitio de marcha afrocaribenya, y estuvimos bailando y bebiendo cockteles. La mujer bailaba alternandonos, y a medida que la noche avanzaba, se la notaba mas calida. Los abrazos y los roces eran mas cercanos, hasta que a Ovar le dio por el baile lambadenyo y puso su muslo entre las piernas de aquella mujer.
Despues de un rato, nos propuso ir a su casa.

Me gusta encontrarme con Ovar, porque tiene una forma de ligar muy particular. Pasa un rato analizando, y despues adopta el papel de lo que la mujer desea en ese momento, y lo hace con una precision que perece ser mas que un psicologo en potencia, un adivino.

La casa de la mujer estaba cerca, en un sexto piso. El apartamento era bastante espacioso, y decorado con gusto, en tonos claros. Me ofreci a preparar unas bebidas y me marche a la cocina. Desde alli se escuchaba su conversacion. La tia tenia un autentico bar, habia de todo. Me vino a la mente un cocktel apropiado. En un vaso ancho, se echa coñac, marrasquino, una yema de huevo sin que se rompa y nata. Despues de tomarlo el ambiente se caldeo mas, si cabe, y Ovar se sento junto a aquella mujer y sin decir nada comenzo a desabrochar su blusa. Ella dejo el vaso lentamente sobre la mesa y se quedo quieta, dejandole hacer a el. Yo, mientras, me estaba fumando un cigarrillo. Descubri un aparato de musica y puse un disco de Roberto Carlos. Ovar la habia dejado en sujetador, un sujetador negro de encaje, y estaba trabajando en las medias, con una mano siempre en la entrepierna de ella. Yo bailaba con mi copa en una mano y el cigarrillo en la otra. Fui hasta detras del sillon y me incline para besar su boca. Ella me cogio de la cabeza para que no me marchara y siguiera besandola. Entonces derrame lentamente la copa entre sus pechos, a lo que Ovar ascendio lamiendo hasta el sujetador. Yo me aparte y continue bailando, apague el cigarrillo, y me prepare otra copa, ahora de algo mas normal.

Cuando volvi al salon, la mujer ya no tenia mas que el sujetador y Ovar tenia la cabeza entre sus piernas. Ella jadeaba descargando toda la libido contenida, y en un momento que abrio los ojos me vio, e invitandome a participar estiro de su sujetador para que salieran sus pechos y este se rompio. Como yo no prestaba mucha atencion, comenzo a magrearse sola, y Ovar se levanto y fue a ponerse una copa. La mujer estaba excitadisima, se recorria el cuerpo con las manos y no dejaba de jadear. Ovar volvio y me miro complacido, a el le gusta mucho sentirse deseado, debe ser por una experiencia traumatica de su infancia. Y a mi ya empezaba a darme pena aquella mujer, que estaba comenzando a perder clase y la compostura.

Le di a Ovar un golpe en el hombro y le cogi de la mano a ella. Fuimos hacia el banyo, me desnude y entramos en la banyera. La mujer empezo a lamer mi pene y Ovar que es un cabron, puso el agua fria al maximo. La tome de la cintura y la levante hasta la altura suficiente como para penetrarla, apoyada en la pared de azulejos. La mujer tenia un cuerpo bastante bonito, y me pregunte porque la abandonaria su marido. Mientras la recorria con las manos ella me besaba con ansia. Despues puso su cabeza sobre mi hombro, justo cuando estaba apunto de correrse. Seguia jadeando, cada vez mas deprisa, y en un momento senti que estaba teniendo un orgasmo, que acompanyo con un mordisco en mi hombro. La tia se estaba pasando, asi que le cedi el turno a Ovar. Me fui a por mi copa, y oi como Ovar la llevaba al dormitorio. Se estaba poniendo las botas aquella mujer.

En esto, llaman a la puerta, y la mujer dice:
-Dios mio, mi hija. A Ovar se le oye:
-Que edad tiene?.
-Veinte. Viene a pasar el fin de semana aqui, se me habia olvidado.
-Bah, ya es mayorcita. Ya eran las dos de la manyana, y me dio pena dejarla en la calle, asi que abri la puerta.
-Conyo Patricio! Que haces en la casa de mi madre en pelotas?.

La hija resulto ser una amiga de Cristina (mi ex
-novia). Esa noche era la de los encuentros casuales. Yo sin perder la compostura, le ofreci pasar y tomar una copa. Nos sentamos en el salon a tomarla y se oia a Ovar y la madre en el dormitorio que seguian a su tema. Esta chica era una de las mejores amigas de Cristina, una que siempre estaba deseando quedar con nosotros porque se lo pasaba muy bien. Tambien era la amiga mas guapa que tenia Cristina porque el resto eran unos completos adefesios. Tania no se altero, y siguio la situacion con bastante gracia. Al fondo se oia a la madre, y me levante para poner otro disco.

-Me da corte estar asi, contigo desnudo, asi que yo tambien me voy a desnudar.

Sin contestar puse un disco, tomandome el tiempo necesario para que cuando me diera la vuelta estuviera ya preparada, y cuando lo hice me quede asombrado. Tania es de esas mujeres que son guapas pero no llaman la atencion, y que en ningun momento las imaginas desnudas. Tenia la piel morena, y se veia desde la distancia que nos separaba que era suave y calida. Las piernas estaban entrecruzadas, dejando ver una mata de pelo en su pubis, color negro intenso. El vientre era recto, y se movia con respiracion agitada. Mas arriba se dibujaba el contorno de sus costillas, y un poco mas arriba surgian unos pechos redondos, ergidos y solidos. Los pezones eran de color marron oscuro, color chocolate con leche. Sobresalian ligeramente sus claviculas, creando un efecto sobre el cuello de estilo. Sus brazos eran finos, y estaban dejados caer en los brazos del sillon.
Yo ya tenia una fuerte ereccion.

Me acerque, y ella se deslizo hacia el suelo, quedando de rodillas. En la aproximacion ella tomo mi pene entre sus manos y lo introdujo en su boca. Yo pense que debia ser algo familiar, el hecho de empezar por ahi. Sentia como sus pechos rozaban mis muslos, y no pude resistir mas sin deslizarme hacia el suelo y lamer su piel, recorriendola en linea recta desde su cuello, entre sus pechos, su ombligo hasta su pubis. Con suaves mordiscos pase por el contorno de sus finas caderas, y ella me tumbo de espaldas en el suelo. Puso su conyo sobre mi cara, y retomo de nuevo su trabajo con mi pene. Tania sabia dulce, y mientras devoraba su entrepierna sentia un ir y venir de sus pechos sobre mi abdomen y su boca en mi sexo. Tenia ella mucha experiencia o bien mucha intuicion, asi que en apenas dos minutos llegue al climax, sintiendo que ella estaba apunto. Eyacule y ella al sentir su boca llena de semen, apreto un poco con sus piernas mi cabeza y se corrio, mientras lamia mi pene. Yo continue recorriendo su entrepierna con los dedos y la lengua durante unos momentos, hasta que oi la vos de Ovar.

-Joder, Patricio.
-Ah, Tania este es Ovar, Ovar esta es Tania.
-Encantado, senyorita.
-dijo dandole la mano.
-Es un placer caballero.
-Bueno, Patricio, nos vamos a dar una vuelta?.
-Vamos.

La madre de Tania se habia quedado frita, con cara de felicidad, agarrada a la almohada. Tania se vino con nosotros y fuimos en su coche a terminar la noche en una discoteca. Es una chica muy maja, y con un sentido del humor que encaja con el de Ovar. Acabamos todos durmiendo la mona en mi casa, hasta las cinco de la tarde del Sabado.


Un hombre mayor.

Cuando una chica tiene 17 años es normal que este pensando la mayor parte del tiempo en sexo...esto era lo que me ocurría a mis17 años. El sexo era todo le que tenía en la cabeza, y por suerte además de pensar en sexo, tenía bastante sexo. Nunca me faltaba un chico para satisfacer mis deseos...

Una tarde de verano estaba sola en casa tomando sol, completamente desnuda (¿quién no odia las marcas de sol en la piel?) tirada sobre el césped en el patio. Sorpresivamente sentí la puerta cerrarse, mis padres no llegaban hasta la noche, me incorporé y vi a Raúl, el socio de mi padre, salir al patio. Cuando me vio desnuda, visiblemente turbado, se disculpó y se dio la vuelta entrando a la casa Desde adentro me dijo que mi padre lo había mandado a buscarme, porque faltaba una empleada en el negocio y necesitaban mi ayuda.

Yo nunca había tenido sexo con hombres mayores (Raúl tenía 48 ) y la idea realmente me desagradaba. Pero el tenía algo especial que me exitaba, su aroma, su cuerpo atlético y un gran bulto entre las piernas que no se preocupaba en ocultar. Yo me levanté y desnuda como estaba me acerqué a él, que me miraba por el reflejo del vidrio de la puerta. Cuando estuve lo suficientemente cerca, frené y comencé a acariciarme de una manera muy sensual, primero los pechos, luego mi entrepierna, metiendo los dedos en mi vagina y chupándolos. El no se pudo contener más y se dio la vuelta, agachándose y chupando mi vagina, hasta dejarla bien lubricada. Después se tiró de espaldas en el césped y se bajó los pantalones, mostrándome su erecto pene, yo no necesitaba que me lo pidiera, me tiré sobre él chupándolo todo, metiéndolo hasta mi garganta, mientras con sus dedos el me estimulaba el clítoris...

Entonces yo tomando el control de la situación, me senté arriba de él y agarrando su pene lo pasé por toda la raja de mi vagina, y luego suavemente introduje solo su glande dentro de mí moviéndome lentamente, metiendo y sacando la parte mas sensible de su pedazo en mi agujerito, mientras el me lamía los pechos. El no aguantó más y tomándome de la cintura, me metió todo su pene adentro. El grito de placer que di fue tal que me dijo: mejor sigamos adentro, alguien nos puede ver. Así que luego de algunas estocadas en las que me metió su pene hasta los huevos, entramos a la casa. Una vez adentro, me acomodé en una silla, ofreciéndole todo mi trasero para que me haga gozar. Metió un dedo en mi vagina y una vez lubricado por mis jugos, lentamente lo metió en mi ano.

Nunca me habían metido algo en ese agujerito, por lo que me dolía, pero cuando el metió su pene de nuevo en mi vagina el placer que sentí fue tal que luego de algunas estocadas, alcance en medio de gritos de placer un brutal orgasmo. El saco su dedo de mi ano y acelero el ritmo de su penetración, hasta que acabo llenando mi vagina con su semen. Luego de limpiar cuidadosamente su pene con mi lengua, nos vestimos y fuimos al negocio. Una vez allí mi padre nos informo que la vendedora había llegado, por lo que no era necesaria mi presencia, Raúl se ofreció a llevarme a casa , a lo que accedí gustosa. Obviamente en el camino paramos en un hotel, donde Raúl me confeso que fantaseaba conmigo desde que era chica .

Esa tarde, en ese hotel tuve mi primera relación anal. Luego de ese día quedamos de acuerdo en que no lo haríamos mas, cada uno había cumplido con sus fantasías y si mis padres se enteraran seria un desastre. Por suerte Raúl tiene un hijo , pero esa es otra historia ...


El refugio en la montaña.

Refugio de Cabaña Veronica. Picos de Europa. Son las 10 de la noche de un frio dia de invierno. El termometro, semicubierto de nieve marca 10 grados bajo cero en el exterior. Solamente el guarda y yo ocupabamos la pequeña estancia de este minusculo refugio con capacidad para 4 personas. Maldecia mi suerte al haber quedado atrapado en un sitio tan incomodo, pero las previsiones del tiempo me habian jugado, una vez mas, una mala pasada. Lo que en principio iba a ser un rapido acercamiento a los Horcados Rojos para hacer un reportaje fotografico sobre el mitico Narnajo de Bulnes, se estaba convirtiendo en una pesadilla. Seguia nevando, no habia dejado de hacerlo desde que se desencadeno el temporal a las 5 de la tarde. El guarda ya dormia, era un chico joven, acostumbrado a estos inconvenientes de la alta montaña. Yo, repasaba con la vista, una y otra vez, mi angosta jaula. Dos literas vacias enfrente, un hornillo, las provisiones, los enseres del guarda, la emisora de Proteccion Civil...todos ellos testigos mudos de mi profunda angustia.

Cuando ya casi me estaba quedando dormido, crei oir ruidos en el exterior. Con cierta desgana y apatia me incorpore para echar un vistazo por los diminutos cristales de las claraboyas. No se veia nada...pero de repente, casi se me sale el corazon por la boca, nunca habia recibido una impresion tan fuerte. Alli en medio de la ventisca aparecieron unos ojos verdes, profundos como la noche. Recuperandome del susto, escuche como aquel rostro me gritaba que le abriera la puerta.

- ­­Menos mal!! -exclamo. -­Crei que te ibas a quedar toda la noche atontado sin abrirme!-. Todavia con cara de idiota acerte a responder -Pero de donde sales tu, me has dado el mayor susto de mi vida!, ¨¿como has podido llegar hasta aqui con esta tormenta?

La inesperada visita explico que solia practicar la escalada y que se habia visto sorpendida por la tormenta cuando regresaba al teleferico. Conocia la zona palmo a palmo y por eso habia logrado llegar, no sin dificultad, al refugio. Entretanto el guarda despertaba sobresaltado por nuestras voces y quedaba tan perplejo como momentos antes lo habia estado yo. Nuestra nueva compañera era morena, y con un cuerpo muy moldeado y atletico. Se quito el mono de fibra termica que llevaba y vimos que enfundaba sus piernas en unas ceñidas mallas de Lycra que resaltaban todos los angulos de sus vertiginosas curvas. Sus pechos eran muy descarados, con esos pezones que parecen el cañon de una pistola apuntando bajo la fina camiseta. Eran grandes, cielos, vaya si eran grandes. Era imposible apartar la vista de aquello, desafiaban la ley de la gravedad como si aquella mujer no estuviera sometida a tales fuerzas.

Entre el susto y lo tarde que era, la cara del guarda y la mia, debian de ser un triste espectaculo. Si añadimos la contemplacion de aquella hermosura, nuestro estupor alcanzaba cotas similares a la del sitio donde se encuentra el refugio.

- Pero dadme algo para secar el pelo!!.. Tengo hambre!! -nos gritaba Cristina, que asi es como se presento. Mientras ella trataba de hacernos reaccionar, comenzo a quitarse la ropa como si estuviese totalmente sola - Me imagino que sabreis como es una mujer desnuda, osea que no creo que os moleste- comentaba risueña. Se quito con delicadeza los pantalones y vimos como debajo llevaba unas bragas-tanga que dejaban al descubierto un culo espectacular, que solo de recordarlo dan mareos. Ella debio de advertir nuestra sorpresa y rio a gusto -no hace falta trabajar en un strip-tease para usar este tipo de ropa interior, odio llevar ropa ajustada y que se me marque la costura de las bragas tradicionales- comentaba ella en tono de confidencia. Estuve totalmente de acuerdo con ella, y mi amigo el guarda, apostaria que tambien, a juzgar por su expresion de alucinado. Berto era su nombre. El joven guarda se ocupaba del refugio durante ese mes y el siguiente. Su unico contacto con el mundo era la emisora de Proteccion Civil y una radio convencional. No solia ver muchas mujeres por alli arriba. Su manta comenzaba a elevarse sospechosamente. Era logico, la vision de Cristina le habia puesto tremendamente excitado. Yo tampoco lo hacia mal y es que el inesperado placer de la vision de ese cuerpo desnudo me habia hecho efecto. Sin embargo, ella era fuerte, dominaba la situacion y nos tenia totalmente cogidos. Podria hacer de nosotros lo que se propusiese.

Se habia puesto un chandal, ya sin ropa interior. Pidio a Berto que le masajeara un pie al sentirlo algo insensible debido al frio que habia pasado fuera. Berto accedio torpemente a donde estaba ella y comenzo a tocarle el pie. Pero al ponerse en cuclillas delante de ella olvido que los finos pantalones de su pijama le jugarian una mala pasada y alli estaba el hombre con toda la polla insultantemente tiesa apuntando a una sorprendida Cristina. Yo contemplaba la escena divertido pero con los "mismos problemas" que Berto. Me levante a echar combustible a la estufa y camine lo mas ladeado posible para evitar que Cristina viese mi paquete delator. Pero ella empezaba a estar tambien bastante excitada viendonos tan cohibidos.

Cuando pase junto a ella, casi de espaldas, levanto una pierna cerrandome el paso - Date la vuelta! -dijo maliciosamente -se puede saber que escondes??- Antes de darme tiempo a contestarle me bajo de un tiron los pantalones y agarro con fuerza mi instrumento -Vaya empalmazo que tienes, siento haber turbado tu polla, habra que devolverla a su tamaño original, pero antes he de "hablar" seriamente con ella -no habia acabado de decir eso cuando se la metio en su boca con un deseo brutal. Me costo no correrme en aquellos momentos, tal era su manera de chupar. Estaba tan excitada que le caian abundantes hilos de saliva por las comisuras de los labios sin preocuparle lo mas minimo. En ese momento, su chandal yacia ya en el suelo con unas espesas manchas blancas a la altura de su coño, eran sus jugos vaginales, estaba realmente excitada... Berto asistia como un idiota a la escena, sentado en el suelo y con los pies de Cristina en la mano.

Ella lo llamo y le arranco con furia el pijama rompiendoselo. Menuda sorpresa le tenia reservada Berto, era un autentico superdotado. Su polla tenia unas dimensiones descomunales, era de esas que el resto de los hombres solemos decir que solo existen en las revistas. Cristina se la metio hasta lo mas profundo de su garganta, hasta el limite de la arcada. Era una polla profundamente nervada, pesada, casi irreal. Yo me concentre en esos momentos en las tetas de Cristina, no las abarcaba con la mano, sus tiesos pezones eran como un feroz dedo inquisidor; me apuntaban insolentemente. Al chuparselos ella gemia con escandalo, pero no sacaba ni un instante de su boca, el impresionante mazo de Berto, que ya habia conseguido que un reguerillo de saliva uniese la boca de Cristina con su pecho.

Para no perder ritmo, decidi bajar a las profundidades de Cristina. Le abri las piernas y pude ver un hermoso coño depilado donde brillaban los jugos que nacian en abundancia. Sin dudarlo meti mi lengua en aquel aguejero carnoso y disfrute del inconfundible sabor acido de los fluidos vaginales. Ella se convulsionaba violentamente cuando mi lengua rozaba su abultadisimo clitoris. Mientras tanto, Berto se estaba corriendo en su boca. Tanto tiempo solo ahi arriba pasaba factura y no pudo resistir la explosiva lengua de Cristina. Descargo tal cantidad de leche que Cristina tosio atragantada salpicandose entera e incluso yo sufri la lluvia lactea. Pero la polla de Berto llevaba tiempo en desuso y no queria relajarse, Cristina se la volvio a meter en la boca y no tardo mucho en volver a ponersela dura.

El semen reseco que le rodeaba el cuello volvia a humedecerse con la saliva que se escapaba de la tremenda mamada que le estaba obsequiando a Berto - Metemela!!, no aguanto mas!!- me grito casi histerica. No la hice esperar ni un segundo. Le clave mi polla hasta lo mas profundo de su coño. Como era de esperar en ese estado de excitacion, mi polla acumulaba gran cantidad de blancos fluidos que ella producia en abundancia y se escuchaba el inconfundible sonido de "chapoteo" al meter y sacar en un carnoso coño totalmente inundado.

Con los labios vaginales totalmente blancos yo seguia follandola con fuerza, pero en ese instante, se separo de Berto y se lanzo a chupar mi polla -Veras que limpia te la dejo!- exclamo con un guiño de complicidad. Efectivamente, su boca era ahora un pure de flujos vaginales y saliva que ya empezaba a invadir parte de su barbilla. Berto, entretanto, empezo a perforarle el coño con su tremendo mazo. Ahora, Cristina ya no gemia, gritaba sin medida, presa de una gran calentura.

Paro un momento su delirante mamada y me dijo -He visto en alguna revista como dos hombres llenan a una mujer por los dos agujeros. Quiero que me lo hagais!! -casi estupefactos por lo que oiamos, esa peticion aumento el caudal sanguineo de nuestras pollas hasta hacerlas casi reventar. Berto se tiro entonces en el suelo y Cristina, a cuatro patas, cabalgando sobre el. En esa postura, ofrecia todo el esplendor de su culo abierto. Pero antes de seguir, no resisti la tentacion de meterle la punta de mi polla junto a la de Berto en su coño. Con dificultad, logramos que sintiera un autentico llenazo. No pudo evitar correrse una vez mas de las que a buen seguro ya se habia corrido esa noche. Con lo mojada que estaba no hizo falta vaselina, mi instrumento entro en su culo con gran suavidad. Esta nueva sensacion casi la vuelve loca, y a nosotros tambien!! Fueron momentos de delirio, la superpolla de Berto le machacaba los ovarios y la mia entraba y salia de su culo a toda velocidad. En esos momentos, Cristina probablemente se volvio a correr y Berto no aguanto el descargar nuevamente su chorro de leche en lo mas profundo de su coño. Al seguir con el vaiven, pronto se formo una espesa pasta que dejo la polla de Berto totalmente blanca, mientras que Cristina tenia todo el coño chorreando semen en abundancia. Aquello era mas de lo que yo podia resistir y sacando mi polla de su culo tire a Cristina en el suelo para descargar mi corrida en su boca. La presion incontrolada de mi orgasmo hizo que no solo le inundase la boca sino que le deje toda la cara y el pelo salpicado. Estando Berto y yo agotados ella todavia seguia aferrada al miembro de Berto que chupaba con furia hasta dejarlo limpio del denso pure blanco que lo recubria. El aspecto que ahora tenia Cristina era impactante; lamparones de semen por todo su cuerpo, y costras blancas de fluidos ya resecos. Su pelo negro era ahora un pringoso revoltijo -Necesito una ducha - nos dijo toda convencida. Por nuestra cara, debio adivinar que no estaba precisamente en un hotel, a lo que contesto -la ducha que yo necesito no tiene por que ser con agua - instantes despues Berto y yo la meabamos de arriba abajo en lo que parecia ya el final de una aventura de las que solo pasan en las historias de es.alt.sexo.

Al dia siguiente el tiempo se calmo y tras despedirnos de Berto, al que prometimos volver a ver, Cristina y yo tomamos el camino que nos llevaria al teleferico de Fuente De. No fue la ultima vez que montamos una orgia como la de la noche pasada, pero nunca se supero lo que alli habia ocurrido. En el teleferico, Cristina todavia olia a orina y tenia el pelo y la cara lleno de costras blancas...