Mendigos, el colmo de la holgazanería


Vas andando apaciblemente por la calle, y de repente un hombre al que no conoces absolutamente de nada se te acerca, con una pinta realmente deplorable, y te dice que si le puedes dar algo de dinero para poder comer. El individuo parece mareado, lo que asocias a la desnutrición.

En ese momento, ves a un ser inmensamente pobre, triste, al que la vida le ha dado una auténtica patada en el culo, y le ha condenado a la más grande de las humillaciones: tener que pedir caridad a un extraño para poder alimentarse. Eso te llena el corazón de autentico dolor, y cedes ante su petición, dándole cuanto puedes para ayudarlo.

Cuando lo dejas te sientes incluso mal, pensando que le podías haber dado algo más.

Y que ocurre? Que al rato vuelves a pasar por el sitio y ves al hombre tirado en una esquina no con un bocadillo, o cualquier otra cosa que le pueda aliviar el hambre, sino que lo ves con un cartón de vino, un cartón de esos que venden en cualquier supermercado cutre, el puto sujeto ha utilizado tu dinero para acabar de pillar la disimulada cogorza que ya llevaba cuando lo vistes por primera vez. El infeliz te mira con la mirada perdida quien sabe donde, riéndose ante tu expresión de asombro, como diciendo: tú eres tonto, y yo te he sacado el dinero que he querido, idiota!.

La tristeza, la pena que se siente por ese despreciable ser, ahora se convierte en rabia, ira, furia, uno ha de contener las ganas de ir hacia él y darle de hostias hasta reventarle el cráneo y borrar la jodida sonrisa de su cara. El muy cabrón te ha engañado y se siente orgulloso de su hazaña, pero controlando tu deseo de darle una paliza, decides pasar de él y lo dejas con su borrachera, esperando que reviente su hígado y le llegue una muerte lenta y dolorosa.

Esta chusma es una lacra de la sociedad, son gente mediocre, sin ningún orgullo, ni escrúpulo, son vagos, y rechazan cualquier oportunidad de trabajo. Prefieren estar tirados en la calle sin hacer nada. Es mucho más cómodo sentarse en cualquier esquina que dar el callo para salir adelante. Viven de la caridad de la gente, y cuando consiguen algo de dinero, en lugar de aprovecharlo y comer, deciden darle a la botella de vino. Su dignidad ha caído tan bajo que no les importa ya comer de los restos de los demás, hurgando entre las basuras. La gran mayoría son alcohólicos terminales, es lógico, pues para vivir de esta manera necesitas no pensar en ello, de manera que ahogan sus pensamientos en el alcohol.

Es decisión suya el vivir así, me es muy difícil pensar que alguien en nuestra sociedad no pueda salir adelante en la vida, y en caso de ser así no debe de dejar de intentarlo, pero ellos son cobardes, y a la primera hostia que les da la vida renuncian sin ni siquiera luchar un poquito. Ahora veo claro que no se merecen la más mínima caridad. De pequeño me enseñaron que quien algo quiere algo le cuesta, y estos individuos, quieren vivir a cambio de no hacer nada, vivir a costa de los demás, cosa que me parece injusta para el resto de los mortales!

Pertenecen a una raza, una raza que debería estar al borde de la extinción, pero lejos de eso, parece que cada día hay más personas que renuncian a todo, y se lanzan a la calle a pedir. Se tragan su orgullo, sus escrúpulos, y andan jodiendo al prójimo pidiendo continuamente a uno y a otro.

Hoy en día es patético salir a la calle, ya no puedes gozar ni de tu derecho de andar tranquilamente al aire libre sin sentirte avasallado por esta gente inmunda.
Bastard, 30-7-98