
| Cierra los Ojos... y no los abras jamás
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Cierra los ojos, hazlo con toda la fuerza de que dispongas, y no los abras jamás. Cierra los ojos y disponte a no ver, a dejar de observar, por que nada de lo que pudieras ver te produciría la más mínima de las sonrisas. Verías asesinatos que se cometen delante de las cámaras día a día, donde los ejecutores se mueven impunes por las calles de su ciudad o, quizás, de otra ciudad que no es la suya. Gente fascista, nazi o racista que, no contenta con su vacía e insulsa vida, dirigen todos sus esfuerzos y frustraciones hacia la exterminación de cualquier otra raza o persona que no sea como ellos. Pobreza, mal repartimiento de los bienes, hambre, sequía, inundaciones, putocabronadas de quien menos te lo esperas y fuegos, externos e internos, que calcinan todo lo que se encuentra en su camino. Desastres y catástrofes que no descansan ni siquiera en domingo, que acaban con millares de vidas y familias, siempre necesitadas, siempre inocentes, cuando no con ciudades enteras, arrasadas por la ira de la naturaleza que, de esta manera, nos devuelve todo el mal que le hemos estado produciendo durante decenas de años enteros de un sincuidado insultante. Verías canales de televisión donde no paran de emitir programas de mierda, mucho peores que la televisión basura que, junto con las revistas más vendidas y más leídas del país, no hacen otra cosa que confirmar el deplorable estado de las vidas que componen esta cara en el culo del mundo. También podrías disfrutar, como hacen ellos, de algún canal de televisión que, no contento con lo que hay, no contento con las malas noticias que nos vomitan día tras día, y siempre con la intención de atraer más espectadores, no se cansa de meter el miedo en la gente, haciéndonos creer que, realmente, se acerca el fin del mundo y que cuando suene la campanada número 12, la que indique que se aumenta en uno el año en el que vivimos y empiecen las otras 12, el kaos mundial se hará realidad. Si vieras podrías observar lo mucho que ha avanzado la tecnología y la enorme decadencia que este mismo avance, en manos de cerebros insensatos, puede llegar a producir, una decadencia que nos llevará indefectiblemente al fin real de nuestros días, días en los que todos y todas lamentaremos habernos comportado como animales irracionales, como meros siervos del instinto más básico y primitivo. Manteniendo los ojos cerrados, no podrás ver la belleza que te hará perder el camino, no podrás observar como te engañan, como te mienten con una sonrisa en la cara mientras tú crees que todo va sobre ruedas, que tu vida flota sobre suerte y mar calma. Si sigues con los ojos cerrados, en forma de muro infranqueable, evitarás la visión horrible de la mayoría, la que estamos obligados a intentar entender, la horrible visión de tener que asistir a la vida de uno mismo y a la vida de los demás sin poder hacer nada por comprenderla o mejorarla, sin poder hacer nada por perfeccionar y hacer crecer esta sociedad tan corrupta y tan difícil de cambiar. Sigue con los ojos cerrados y recuerda no abrirlos. Más allá de tus párpados hay miseria, escoria y vergüenza, todo en grandes cantidades, tan grandes como puedas imaginarte, sólo que muchas veces se mantiene escondida tras otros párpados que no son los tuyos. Más allá de tus párpados hay, también, deseos reprimidos, vidas malogradas y un aire malsano y malnacido que corrompe la esencia misma de los animales razonables que se supone que intentamos ser. El gran martillo caerá sobre ti si abres los ojos, y la piedra que tienes en la garganta y en el vientre crecerá y crecerá sin parar hasta que revientes hastiado de todo. Si quieres un consejo de amigo... cierra los ojos, y no los vuelvas a abrir jamás. |
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| Damien, 28/12/99 | |