Rindiendo Culto a lo Inútil

 


He tardado casi un cuarto de siglo para llegar hasta donde he llegado.

Años de sacrificio, de esfuerzo, sudor y lágrimas para conseguir todo lo que he conseguido durante el tiempo que he estado resplandeciendo sobre la Tierra.

El camino ha sido duro: nunca tuve facilidades ni ayudas de ningún tipo. La sociedad, tan cambiante y camaleónica como hipócrita, me lo ha puesto difícil hasta el punto de casi obligarme a dejar atrás mi meta.

Pero no. Cada vez que caía me volvía a levantar y, cuando a causa de una zancadilla volvía a comer suelo, de nuevo mis fuerzas salían de cualquier parte de mí para continuar, para seguir adelante en lo que se convirtió en una misión de por vida.

Me sé la lección de sobras, gracias al enorme tiempo que he dedicado a la práctica de mi religión.

Siempre he sido autodidacta; no encontré maestros de lo que yo estudiaba. Siempre ha sido mi pasión un arte de la calle, una de esas cosas que no se enseñan en las clases, una de esas técnicas que uno no encuentra en los libros, que uno aprende por lo que ve o por lo que su cerebro da de sí.

En realidad maestros siempre han existido; pero ellos, sabios como son, nunca se han decidido a dar clases, aunque fieles seguidores y fervientes admiradores, como yo, sí que han tenido, y en grandes cantidades.

Así pues, hasta aquí he llegado, hasta el punto más álgido, hasta el que me resulta difícil traspasar, superar o incluso mantener... y aunque sé que puedo perfeccionarme mucho más, creo que, modestamente, me encuentro ya en un nivel demasiado alto.

Formo parte de la élite. Nadie me lo ha afirmado de esta manera, pero hay cosas en la vida que no son necesarias decir, que uno mismo ya sabe, comparándose con el resto, buscando semejanzas y diferencias con los demás.

Sí... muchos años de intensa preparación para llegar a entender y aplicar perfectamente el dogma que profeso y del cual debería sentirme orgulloso...

...por que, desde que nací, he estado rindiendo culto a lo inútil, llegando a ser uno de los alumnos más aventajados...

Damien, 22/09/99